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Archivo de Diciembre, 2008

Locavestors, locavores y otras criaturas

Lunes, 29 Diciembre 2008

Parece que la moda global, incluso la glocal, están de capa caída frente al indiscutible auje del movimiento local como nueva forma de ser verdaderamente ecológico y sostenible. Yo, personalmente, que tengo bastantes problemas para hacer un menú de Nochevieja presentable para toda la familia, me volvería completamente tarumba si sólo pudiera consumir alimentos producidos en un radio de 100 millas de Madrid. Esta es la filosofía alimenticia de los “locavores”, traducido al español como locálvoros o locávoros, criaturas emergentes que se apuntan a la dieta de las 50, 100 o 150 millas. En muchos supermercados de Estados Unidos, a los estantes de ”orgánico”, “producido con energía solar”, “ecológico”, etc, se suma ahora la etiqueta de “Alimento local”. No tardará mucho en llegar a España.

Y en esta gran  familia de los amantes de lo local surgen los locavestors, o inversores locales (no, no suena tan bien como en inglés, la verdad). En un clima de recesión, la posibilidad de concectar y apoyar a comunidades y a emprendedores locales surge con fuerza y no sólo por motivos ecológicos.

Nota a pié: Papá Noel me regaló un libro muy recomendable. “Una lectora nada común”, de Alan Bennett; 119 deliciosas paginitas para leer en una tarde de domingo. Y otra sugerencia para quien esté pensando en ir al cine: el documental/video clip “Corazones rebeldes” (Young at Heart). Aunque la frase del año será el famoso “Yes we can” de Obama, la interpretación que estos viejecitos hacen del clásico del funk “Yes we can can” no se queda atrás. Para mi, se merecen un Oscar.  

Tupperware 2.0

Viernes, 26 Diciembre 2008

No se muy bien si es que echamos de menos los sesenta, tenemos poco tiempo para ver a nuestros amigos o sencillamente la cosa va de retro-marketing, pero al parecer se imponen los viejos usos de las reuniones Tupperware.  Ahora le toca el turno nada menos que a Microsoft, que ha decidido recurrir a la vieja fórmula encuentro entre amigas-merendola-presentación de producto que irremediablemente nos recuerda a los días de Doris Day. El gigante de Reddmon ha contratado los servicios de House Party, una agencia de marketing especializada en este tipo de acciones, que ha reunido a 1.000 anfitrionas de diferentes puntos de Estados Unidos interesadas en celebrar este tipo de eventos en sus propias casas. Yo tenía la creencia de que la batalla de las madres de familia de mi época era precisamente la contraria, es decir, conseguir que sus pequeños se alejaran de esos malditos juegos que parece que les han abducido y resulta que Microsoft piensa que ellas son las mejores embajadoras de marca… Obviamente, lo que se trata de promocionar con estas reuniones son “los servicios familiares” y aplicaciones para social networking y no juegos del tipo Call of Duty. Claro que, si la batalla por ganar adeptos adultos continúa, tampoco lo descarto en un futuro.

No es la primera vez que los genios del marketing y la publicidad recurren a una figura “de confianza” para hacer de anfitrión de un evento festivo-comercial. Conocidas firmas de champagne, por ejemplo, tienen “embajadores de marca”, por lo general vips, prescriptores o cronistas de la jet-set, que celebran fiestas en sus residencias íntegramente financiadas por la firma con la idea de conseguir un “posicionamiento de marca” que las relacione con ese mundo un tanto exclusivo y glamuroso. A este tipo de reuniones privadas han acudido igualmente firmas de moda o de joyería cuando han desembarcado en una nueva plaza. Los espacios personales ganan terreno como escenarios de promoción frente a las un tanto devaluadas alfombras rojas, más expuestas últimamente que la propia Paris Hilton.

PD. Papá Noel es tan listo que me consiguió una agenda de Muji. Y no, no soy embajadora de marca de Muji. Qué más quisiera yo que tener mi casa llena de puñetitas cool gratis total!!

Regalos de siempre revisados

Lunes, 22 Diciembre 2008

Regalar la clásica agenda por Navidad y quedar como un tipo muy cool, no es tarea fácil. Claro que Muji siembre sabe darle una vuelta de tuerca a los clásicos. A mi me ha parecido genial esta agenda de la conocida firma japonesa auténtico referente en “diseño de cosas cotidianas”. En vez de estar organizada, como de costumbre, en líneas horizontales y con las horas del día haciendo una columna en vertical, reproduce en el centro de una página en blanco la esfera de un reloj. En fin, lo dejo caer para aquellos que todavía no tienen claro que poner en la lista de regalos de Reyes.

Moonvertising: anuncios en la Luna

Lunes, 15 Diciembre 2008

He leído en algún sitio que la noche del viernes pasado la Luna alcanzó el punto más cercano de la Tierra desde 1993. Si la distancia promedio entre ambas es de 384.000 kilómetros, ese día estuvo a 356.567 km. Esta diferencia hizo que esa noche la Luna se viera un 14 por ciento más grande y un 30 por ciento más luminosa, como se recoge en la foto. Lástima que nos hayamos enterado a posteriori. Y en esas cosas de la Luna estaba yo pensando cuando me crucé ayer con el especial del New York Times Magazine dedicado a las ideas del año 2008. Y he aquí que leo una que me llamó especialmente la atención. En marzo del pasado año, la marca Rolling Rock hizo una campaña en internet y en vallas publicitarias anunciando que en la próxima luna llena su logotipo se proyectaría en la Luna. Bautizó su extraordinaria iniciativa como ”moonvertising”. Pronto se supo que todo era un invento de su agencia de publicidad para crear la célebre viralidad. Se habló mucho de la marca sin necesidad de gastarse un pastón en tratar de iluminar la Luna.

El New York Times Magazine ha querido saber si el moonvertising es técnicamente posible y ha consultado a expertos de la NASA. La respuesta es no…. por el momento. Según sus previsiones, en una década veremos el invento hecho realidad a base de potentes cañones laser. ¿El coste? Elevado, sin duda, pero no muy superior al de una película de alto presupuesto o una semana en Irak. No se porqué, pero presiento que a partir de ahora voy a mirar a la Luna de otra manera… ¿tal vez contando los años que nos quedan de verla así de estupenda?

PD: Con noticias así, no voy a temer más remedio que animarme a escribir la historia de los logotipos, pues el NYT Magazine cuenta que hace años un directivo de Coca-Cola ya intentó algo similiar. Resulta que la marca de calzoncillos que llevaron los astronautas que dieron “el paso gigante para la humanidad” dio el pelotazo y que la tela con la que se hizo la bandera americana más célebre de todos los tiempos jamás se dijo quién la había fabricado, se pidieron muestras a todos los fabricantes de tejidos de EEUU para que nadie se pudiera apuntar el tanto.  

La historia del mundo en seis logos

Viernes, 12 Diciembre 2008

Hace tiempo leí un libro interesante titulado “La historia del mundo en seis tragos”, del periodista Tom Standage, redactor jefe de The Economist. Se trata de una de esas mezclas de ensayo-artículo-reportaje que los anglosajones cultivan con más frecuencia que nosotros. En este caso, el libro recorre la Historia tomando como protagonistas seis bebidas: la cerveza, el café, la coca-cola… A mi me gustaría escribir algo similar pero centrándome en seis  logotipos representativos. Sin duda, uno de ellos sería el célebre boomerang de Nike. Hace poco leí que había sido el trabajo de un estudiante universitario por el que recibió un par de cientos de dólares (al cabo de los años, creo que le dieron una pequeña participación en la empresa, por lo que ahora debe de estar forrado). Me parece sensacional y es evidente que sigue funcionando a la perfección.

 Tras el 11-m, me tocó escribir unas crónicas para el diario La Vanguardia sobre los jóvenes musulmanes que acudían a la mezquita de la M-30 y me llamó la atención la cantidad de chicos que iban con gorras de Nike y otras prendas deportivas de esta marca. Parecía que el punto en común más evidente (o por lo menos más visible) con chicos de su edad de cualquier barrio, de cualquier ciudad, de cualquier religión era ese pequeño trazo.

La foto está tomada de una exposición del MOMA que precisamente analiza estas cuestiones de los logotipos, y sus relaciones con la realidad, la ficción y los paisajes contemporáneos. Puede verse en Nueva York hasta el próximo mes de marzo.

¡Mira quién baila en Wall Street!

Martes, 9 Diciembre 2008

Lo peor está por llegar. Obama dixit. Claro que también ha dicho, “Yes, we can”. En fin, si juntamos la cruda realidad económica, el espíritu de superación a lo Phelps típicamente americano, unas cuantas escenas de Sexo en Nueva York y otras de Cheers! tendremos una idea bastante aproximada del tipo de sarao que ahora se estila en la city. Se trata de las pink slip parties. Con este nombre se conoce a las pequeñas fiestas informales que los compañeros de oficina organizan al colega que se cambia de trabajo o se va de la empresa, con regalitos de bromas y esas cosas… Los despidos masivos en el sector financiero o la quiebra de los grandes de la banca privada ha dado un cariz distinto y más práctico a este tipo de eventos. Ahora son grandes fiestas en las que se mezcla el tomarse una cerveza con empleados con cara de haberse dejado los ojos delante de cinco pantallas que escupen datos bursátiles, expertos en selección de recursos humanos y gente del sector que está en la cuerda floja o simplemente le va el buen rollo “Yes we can” aunque mañana se quede en la puñetera calle después de haberse dejado su mejor juventud en Wall Street.

Para evitar la engorrosa pregunta ¿Trabajas o estás en paro?, los organizadores de las pink slip parties lo tienen todo previsto: reparten pulseritas fluorescentes de distinto color atendiendo al estatus de cada invitado. ¿Y quién organizada todo esto? Pues por lo general un ong o fundación que cobra la entrada sólo a los que están en activo y pone las cervezas baratas para casi todos. 

El resultado es una mezcla de seep-dating, networking, bailoteo, filantropia, intercambio de curricula y un guión previsible:

- Tu cara me suena, ¿eras de Lehman?

- No, de Merry Lynch. Coincidimos en un viaje de trabajo en un resort de superlujo en las Islas Caimán hace un par de meses.    

Frugalistas, ecopijos y scuppies

Viernes, 5 Diciembre 2008

The New York Times (sí, lo reconozco, debería consultar otras fuentes de vez en cuando, pero es que ¡es tan bueno y está a tiro de un click!) ha elegido frugalista como la mejor palabra de 2008. El neologismo es considerado por los críticos del rotativo como el nombre de guerra más adecuado para designar a esta criatura que quiere desenvolverse con estilo y con conciencia en tiempos de recesión. Lo cierto es que se parece bastante a otra de nuevo cuño que ya habíamos comentado aquí, recessionista, pero ésta, sin duda, tiene algunos matices añadidos interesantes.

El frugalista, como su propio nombre indica, es básicamente una persona que lleva un estilo de vida frugal (”No, no necesito esa pantalla de plasma hecha en China, gracias”), que sabe decir no, pero que consigue ir a la moda acudiendo de cuando en cuando a lugares de culto para buscadores de gangas (outlets, mercadillos de segunda mano) y que además intenta mantener un estilo de vida sostenible y ecológico. Esta nueva tribu admite otras variantes. Yo he oído hablar del eco-pijo y del scuppie, acrónimo con vocación de sustituir al desfasado yuppie. La palabra designa a una persona con “conciencia sostenible” y con potencial de ascenso. (Socially conscious upwardly mobile person). Vamos que le va a ir de decir y tendrá un Prius en el garaje de su casa.

Al hilo de estos comentarios, recomiendo uno de mis libros preferidos sobre nuevas tribus urbanas: Bobos en el paraiso,  de David Brooks (¿se imaginan de que diario es columnista?). Tiene unos añitos, pero retrata de forma magistral y con mucho sentido del humor a todas estas criaturas emergentes.

En la estela de Colette

Jueves, 4 Diciembre 2008

Claro que no es Colette, la mítica tienda a la que peregrinan periódicamente todos los coolhunters del mundo, pero tampoco Madrid es París. Con esta idea de tienda de lifestyle o multiespacio de moda-complementos-dely-prensa de diseño-delicatessen abrió hace tres años sus puertas en el barrio de Chueca, Isolée. Ahora da el salto a la milla de oro y aterriza en Claudio Coello con un local de 600 metros y algunas novedades como el Champagne Bar, ahora tan de moda en hoteles y hasta en peluquerías. Para la campaña de Navidad, Isolée ofrece un exclusivo servicio que permite personalizar las botellas de Moët&Chandon.

Mi presupuesto de recessionista no da para muchas compras, pero me gusta ir y curiosear, suelen estar al tanto de lo último de lo último y se basa en la misma filosofía de Colette (y de Zara, claro): por muchas veces que uno vaya, siempre encontrarás algo nuevo que seguramente no le hace ni puñetera falta.

Carsen, el agua y los caramelitos silenciosos

Martes, 2 Diciembre 2008

Por lo que veo, lo más cool del momento es jugar con los elementos de siempre, sólo que cambiándolos de lugar. Rascacielos que parecen gigantescos árboles (véase el post al respecto), mares que parecen tierras (véase el complejo de lujo The Palm, en Dubai) y teatros que parecen ríos. Tuve la suerte de asistir ayer domingo al ensayo general de la ópera Katia Kabanova, en el Teatro Real de Madrid. Sin ser, ni mucho menos, una entendida en la materia, he de confesar que el montaje del canadiense Robert Carsen me pareció sencillamente magistral, de esos que sabes que recordarás siempre.  La obra transcurre a los pies del Volga, y el director aprovecha la circunstancia para hacer del agua un personaje principal. En algunos momentos simboliza a la perfección el opresivo ambiente en el que transcurre el drama, en otros en inquietante, en otros sugerente, misteriosa, majestuosa… En fin, siempre son los mismos 18.000 litros de agua que inundan el escenario del Real, pero qué diferentes.

Mi única pega de esta experiencia inolvidable es que en el primer acto tenía sentado detras de mi a un señor con un tos recurrente; en el segundo acto, por fin se hizo con unos caramelitos cuyo papel al desenvolverlos casi era peor que las toses… Y esto me recuerda que hace poco leí que en la Ópera de Sidney reparten unos caramelitos con un papel especial que no hace ni el más mínimo ruido. Seguro que a Utzon, que este fin de semana dijo su último adios, le hubiera gustado una frase del tipo: “Señoras y señores, recuerden desconectar sus móviles durante la representación y no hacer uso de esos caramelitos tan ruidosos”.