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La oficina soñada por un skater

Los skaters son una de las tribus urbanas que más influye en la creación de tendencias que luego se reflejan en el mundo de la moda, el consumo, las marcas… Yo esto lo ignoraba completamente hasta que pasé un día con Daniel Córdoba, uno de los coolhunters españoles más interesantes de un panorama patrio de investigación de tendencias poco interesante, por cierto. Para escribir una crónica de cómo era su trabajo me llevó a la esplanada del Macba, en Barcelona, hot spot de los skaters por entonces, y me dió in situ una clase bastante reveladora de observación de estas criaturas dinámicas e inquietas en sus modos de vestir, peinarse, relacionarse…

Aunque jamás me subiría a una tabla, hay que echarle un ojo de cuando en cuando al mundo del skate. Y esta semana he descubierto algo realmente sorprendente. La remozada sede de Red Bull, en Santa Mónica (California) se ha convertido, por méritos propios, en ese lugar de trabajo soñado por los jóvenes que no pueden andar por ahí sin su patinete. Hasta hace poco los estandarse creativos y desenfadados de la  oficina ”cool” se limitaban a poner una canasta de baloncesto, un futbolín o un billar. Señores de Mountain View tomen nota. La casa madre de la célebre bebida energética dispone no sólo de estas rampas en el interior y otras similares en el exterior del edificio, también de un espléndido gimnasio, un teatro y un estudio de grabación totalmente a la última para que su gente de marketing experimente con nuevos formatos de comunicación. Los espacios de trabajo han cambiado muy poco durante décadas, y estas iniciativas, aunque sean parte de la imagen que la marca quiere proyectar, aportan un poco de aire fresco que buena falta hace.

Nota a pié. Al hilo de esto, y salvando las distancias, estuve el otro día en una notaría en Arganda bastante alejada del concepto algo rancio que impera en el sector. No, no se puede entrar con skates, supongo, pero se nota que el señor notario, Domingo Paniagua, no se preocupa sólo por estudiar sesudamente el Código Civil, firmar documentos y pedir el carnet de identidad. Me gustó el detalle de las piruletas de Setem a la entrada.

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5 respuestas a “La oficina soñada por un skater”

  1. Simon PERes Dice:

    Que los skaters influyen en qué? Mandé? Pero tú sabes en qué línea cultural se engloban? Por favor, que algún skater se lo explique

  2. loles Dice:

    GRACIAS!!! GRACIAS!!!! POR FIN ALGUIEN ME TOMA EN SERIO Y SALEN MIS PIRULETAS EN LOS PERIÓDICOS!!!!

  3. Ito Dice:

    No te fíes de las piruletas de regalo, que por algún lado te las cobrarán.

  4. Palmatum Dice:

    Me gusta, muy cool, me pilla cercano, ya que tengo un hijo skater que aunque todavía no ha estado en la meca catalana, cada vez que puede se baja a Colón (y no para ver el Museo de Cera, precisamente). Respecto al notario, coincido en su buen gusto en la notaría, se ve que tiene gusto para los cuadros y para elegir los marcos.

  5. Pani Dice:

    No hay nada que explicar…el reportaje esta muy bien.Yo soi skater y lllevo patinando unos añitos y pienso que se nota bastante la influencia del mundillo skater entre los jovenes.Un saludo

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