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Archivo de Agosto, 2009

Ikeaing en Beijing

Lunes, 31 Agosto 2009

Ahora que me han dado el alta médica tras mi operación de desprendimiento de retina y posterior reposo forzoso (sí, he tenido un verano zen a la fuerza), el médico me ha permitido volver a hacer ejercicio con moderación. He repasado mi lista de deportes preferidos buscando el que mejor se adecúe a mi estado postconvalenciente. Por el momento he descartado el ikeaing por considerarlo, junto al decatholing, desmasiado estresante y un tanto agotador en este momento. Y en todos. Metan a un superejecutivo todo un día en Ikea y verán como prefiere uno de esos saraos de team-building y motivación personal que organiza su departamento de Recursos Humanos en el Karakorum.

Parece que no soy nada original a la hora de querer practicar el ikeaing. Según leo en este interesante reportaje de LA Times, el destino de moda para los pekineses durante los fines de semana no es la Ciudad Prohibida ni la Gran Muralla, sino las visitas solitarias, familiares o en pandilla a Ikea. Dejada atrás la revolución cultural, los descencientes de Mao practican ahora la revolución de la bolsa amarilla. Los Chu Lins de turno cojen a la parienta y a una cámara de fotos, se meten un par de horas de transporte público, y ¡hala, a pasar el sábado por la tarde entre estanterías y sofás camas del gigante sueco! Las nuevas hordas de los bai ling (white collar, en chino. Queda muy cool. Habrá que aprender el palabrejo para epatar) se sienten fascinadas por estos espacios de modernidad, donde no necesariamente pueden por el momento consumir sin desenfreno, pero es seguro que podrán hacerlo en un futuro. En esta idea, Ikea permite que sus siete establecimientos en China se hayan convertido en una especie de parques temáticos donde la gente va a echarse la siesta, se hace fotos de familia o lleva a sus niños a jugar (con juguetes made in China, supongo) sin tener que abrir el billetero. Los testimonios que recoge el reportero de LA Times son de lo más curiosos y reveladores: desde los carpinteros aficionados que van a copiar muebles para hacer “replicas de Ikea” y venderlas mucho más baratas, hasta los jóvenes de casas más que modestas que se fotografían en sus salones de gusto occidental. “Ya no tengo que comprar estos muebles. Yo ya salgo en la foto”.

Bye, Bye Camelot; Hello Bamelot

Viernes, 28 Agosto 2009

La muerte del senador Ted Kennedy ha traído a primer plano el universo de la saga familiar estadounidense por antonomasía. Mucho se ha hablado (y escrito y blogueado) estos días de Camelot, su legado y su último ilustre representante. Tranquilos, nostálgicos. A Rey muerto, rey puesto. El particular estilo de Obama, su carisma, juventud y entorno familiar, la personal presencia de su esposa, su preferencia veraniega por Martha’s Vineyard hacen que tengamos nuevo ciclo artúrico: BAMELOT. En Huffpost se pueden encontrar todos los pormenores de esta nueva tabla redonda donde se juega al golf, se pasea por la playa y se cena en restaurantes chic. Y para que la tragedia no se repita, los escuderos de los caballeros van de esta guisa.

Relojes para gente de letras

Martes, 25 Agosto 2009

Pues sí, me ha parecido un reloj muy cool, francamente. Se trata de una creación del estudio alemán Biegert&Funk y da la hora con frases en lugar de recurrir a la tradicional forma numérica. Responde al nombre Qlocktwo. Se fabrica en distintos colores y en diferentes idiomas, incluido el español. El caprichito para dar un toque de diseño a la pared de nuestra oficina no es barato. Su precio, unos 1.500 euros. Sus inventores han pensado en todo incluso han creado una versión para iPhones y iPods que se puede adquirir en la tienda de iTunes. Y esto me recuerda algo que leí hace tiempo: la venta de relojes ha caído porque los jóvenes consultan la hora en sus gadgets electrónicos como los móviles. ¿Desaparecerá el reloj de muñeca a largo plazo?

Moneymoon y estrés post-nupcial

Domingo, 23 Agosto 2009

El repertorio de lunas de miel se amplia. Hagamos un breve repaso: Honeymoon, es decir, la opción tradicional de viaje de la parejita que se ha jurado amor eterno y que tras el bodorrio se va a Canarias, Canadá o Seychelles. Conceptionmoon, la parejita decide ampliar la familia y planifica un escapadita “ad hoc” a un destino no demasiado lejano o a un resort con asesores de fertilidad y parafernalia del estilo. Babymoon: la parejita ha tenido éxito en sus deseos paternales, está a punto de incorporar un retoño a su idílico equipo y decide hacer una escapada antes de dedicarse a cambiar pañales y preparar biberones y pasar muchos fines de semana en casa. Familymoon: la parejita finalmente se deshizo pero siempre hay alguna nueva oportunidad. Las segundas nupcias incorporan ahora niños más o menos creciditos de uno o ambos conyuges y deciden irse todos juntos a pasar la luna de miel. Se les puede ver en safaris en Kenia o en Eurodisney. Bueno, pues ahora, con la crisis, llegan las moneymoons y las minimoons con el objetivo básico de gastar el menos dinero posible sin renunciar a ese episodio romántico tan enraizado en nuestra cultura.

La novia de hoy a la page puede encontrar un traje blanco en ebay por menos de 100 euros o acudir a las numerosas ofertas de bodas más o menos low cost. A saber. Holiday Inn ha lanzado en Gran Bretaña un “paquete boda” por 999 libras que incluye ceremonia civil, dj, discoteca y catering hasta 100 invitados. Premier Inn, la principal cadena hotelera del Reino Unido, bajo la etiqueta “moneymoon” ofrece a los recien casados una auténtica ganga: dos noches con cena y desayuno por 58 libras. El paquete incluye algunas goodies nupciales. Este tipo de nuevas ofertas parece conectar perfectamente con una curiosa tendencia, el “stress post-boda”: un estudio reciente indica que el 73% de los recién casados ingleses está preocupado por los gastos que genera la ceremonia, banquete y demás pero no quieren empezar su vida en común sin festejar, más o menos a lo grande, su nuevo estado civil.  

Harvard lanza su propia línea de ropa

Lunes, 10 Agosto 2009

Lo habíamos visto en estrellas de cine, raperos, divas del pop y creo que hasta Paris Hilton en un momento dado se planteó lanzar su propia línea de moda, un lucrativo filón para artistas “y otros animales” cuyo nombre significa automáticamente dinero, da igual que aparezca en un CD que en la etiqueta de unas bermudas. En estos tiempos difíciles en los que recaudar fondos se ha convertido en casi una misión imposible, instituciones tan prestigiosas como la Universidad de Harvard no dudan en explotar su imagen de marca y licenciarla para crear una nueva línea de ropa con la que obtener unos beneficios extras. Se llamará The Harvard Yard, por el momento, va dirigida sólo para hombres que quieran ese aspecto un tanto “preppy” de los jóvenes que pasan por los prestigiosas universidades de la Ivy League. Tal vez un consuelo para los que no consiguen licenciarse en estas escuelas de elite.

Menos calzoncillos y más corbatas en la crisis

Viernes, 7 Agosto 2009

Da igual que los anuncie Beckham, que se lleven asomados por encima del vaquero ligeramente caído, que algunas marcas los conviertan en objeto de culto cool, todo eso da igual, porque la realidad es que en tiempos de crisis caen las ventas de ropa interior masculina. Y no lo digo yo sino nada menos que Alan Greenspan, que ha acuñado la expresión “The Underware Index”. Cuando quiere tomarle el pulso a la economía, el expresidente de la Reserva Federal de EEUU no consulta ningún arcano para iniciados lleno de algoritmos, simplemente pregunta por las ventas de calzoncillos, uno de los productos con un comportamiento más estable en el mercado. Como las ventas han caído un 2,3 por ciento en 2009, parece que la cosa no está para bromas ni para brotes verdes.

En este   curioso artículo de The Huffington Post (HuffPost, para los que quieran quedar de enteradillos), se analizan diez formas no convencionales de medir la crisis, en la línea del conocido índice de la barra de labios o Lipstick Index de la Gran Depresión. Y de lo primero que me entero al leer el artículo es precisamente que no han subido las ventas de barras de labios (de hecho, han caído un 9%) pero sí las de sombra de ojos y máscara, con lo cual ahora hay que hablar del Eyeshadow Index. En el nuevo baremo figuran otros objetos y servicios al alza, entre otros, la comida rápida tipo McDonalds, el alquiler de películas caseras, los servicios de dating online tipo match.com (también ocurrió tras el 11-s) y las corbatas. En un mercado laboral inestable, la gente invierte más en su apariencia personal, y según fuentes citadas por el diario digital, la venta de corbatas ha subido en Estados Unidos un cincuenta por ciento en 2009. Y entre ellas, las de mayor éxito han sido las de color rojo, con un incremento del 1000% respecto del año anterior. Se me ocurren dos explicaciones: o las ha comprado Botín para el fondo de armario del Santander y reforzar asi la imagen corporativa de sus empleados (seguro que os habéis fijado que todos llevan corbatas rojas) o verdaderamente transmiten esa imagen de seguridad, fortaleza y energía, en definitiva, portan el mensaje ”la crisis no va conmigo”.

Nota a pié: Ojo al dato: aumenta considerablemente el dating pero seguramente tu posible futura pareja conocida por este método es muy probable que no use Calvin Klein underware de la última colección. Conformate con los Abanderados de “Cuéntame como pasó” y piensa que lo retro-cool también tiene su punto. 

Palomitas gourmet

Martes, 4 Agosto 2009

Confieso que desconocía por completo la existencia de semejante categoría de producto: palomitas gourmet. Estas en concreto se llaman 479 Popcorn, y toman su nombre de la temperatura óptima -en grados Fahrenheit- a la que ha de hacerse el maiz. El invento viene de San Francisco y se presenta en ocho “sabores gourmet”, entre otros, palomitas con trufas negras o con pimentón de La Vera (sí, del Tietar). En fin, supongo que podremos sobrevivir sin semejante invento pero no sin una fórmula que se impone a la hora de lanzar nuevos productos de alimentación cool: un nombe con algún tipo de significado oculto o para inciados, un packaging atractivo y muy cuidado, ingredientes órganicos, ecológicos y locales, y alguno que otro exótico, que contenga alguna reminiscencia histórica o cultural; una buena página web que permita pedidos on-line, nos cuente los extraordinarios detalles de su elaboración y reproduzca la elegiosa crítica que le dedicó la revista Wallpaper o Monocle. Si encima nos enteramos de que lo consume Michelle Obama o alguna que otra celebrity, ya tenemos el éxito garantizado.