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Archivo de Septiembre, 2009

Performance gastronómica con bocados de bosque

Lunes, 28 Septiembre 2009

Para la presentación de las III Jornadas Gastronómicas de Chile que se celebran estos días en Madrid (desde mañana hasta el 4 de octubre en el Restaurante Casa María), ProChile, entidad dependiente del Ministerio de Relaciones Exteriores del país andino y organizadora del evento, ha optado por un formato mucho más cercano y cool que en anteriores ediciones. No estoy segura si se llama show cooking o performance gastronómica, pero, en cualquier caso es un tendencia al alza: cocinar en vivo delante de los comensales. En el Hotel Arts, en Barcelona, se encuentra la llamada “Mesa del Chef”, que no es otra cosa que la cotizada posiblidad de reservar una mesa dentro de la propia cocina, es decir, situarse realmente en medio de la acción. (El espacio está acristalado para evitar que la ropa de los comensales se llene de olores, por cierto). En fin, volviendo a Chile, he tenido la suerte de asistir a un mano a mano entre el chef español Andrés Madrigal y el chileno Rodolfo Guzmán, encargados de elaborar el menú de las jornadas de este año. Y lo cierto es que la experiencia creo que será de las que recuerde por una larga temporada. Al margen del resultado,  naturalmente exquisito, el espectáculo de tener a los dos cocineros trabajando delante nuestro y sobre todo ver como el joven Guzmán -según la prensa especializada el mejor del país- creaba un auténtico bosque en plena calle de Atocha me ha parecido casi mágica.

He aquí el menú:

- BosQUe, humO y seTAS (ya he comentando en algún ocasión que está de moda escribir utilizando mayúsculas en medio de la palabras)

- Caldo concentrado de Pullmay y un trozo de merluza austral

- Congrio frito en la parrrilla de carbón de espino, clorofila de albahaca y papa bruja

- Carrilleras ahumadas en madera de tepú glaseadas con chancaca. Coulant caliente y frío de chocolate infusinado en semilla de espino del cerro Manquehue.

- Turrón y crocante de maqui con helado de flores de violeta y bizcocho de arándanos.

Sí, exactamente sabe como suena: delicioso. Pero lo mejor de todo creo que fueron los aromas  que impregnaba la sala y nos acompañaron en el almuerzo: en realidad parecía que nos estabamos comiendo un bosque en otoño a bocados. En medio de este olor del ahumado en maderas de tepú, Guzmán introdujo un curioso elemento cuya foto abre este post: en la mesa colocaron dos pequeños boles (con hielo seco, creo) que de forma espectacular y a modo de pócimas, empezaron a echar borbotones, humo blanco y un aroma especial de alguna planta aromática endémica de los bosques chilenos que hubiera hecho las delicias de Patrick Suskind. Y en verdad que fue como comer bocados de bosque. De un bosque encantado.

La tarjeta más cool

Mircoles, 23 Septiembre 2009

Nuevas razones para admirar a Ji Lee, director creativo de Google. (Algún día tendré que escribir un libro que se llame Google, mon amour. No se que sería de mi sin él). Esta es su tarjeta de visita. Sencillamente genial.

Extraños compañeros de front-row

Lunes, 21 Septiembre 2009

Estamos inmersos en las inevitables semanas de las “fashion weeks”. Nueva York, Londres, Milán…Cibeles, seguramente la pasarela más subvencionada del mundo y la más desconocida fuera de su propio país. Yo de moda entiendo poco o nada, pero suelo pasarme por la pasarela madrileña por lo menos un día porque me gusta curiosear por el backstage (donde las diosas se pasean en rulos) , el kissing-room (así se llama a la sala donde los invitados dan la enhorabuena al modisto, suele ser bastante estomagante) y por el mundillo del Ego de Cibeles, donde se supone que están los valores emergentes. Pero lo que más me gusta es observar las criaturas del front-row, es decir, de la primera línea de invitados. Es un mundo extraordinariamente jerarquizado, sólo si estás en la primera línea eres alguien; lo demás es pura chusma, y si estás ahí tienes que estar a la altura del guión. Es decir, pose interesante, mirada fría, cara de editora del Vogue. (Por lo que se ve en la foto, a Federer le va más la tierra batida, fracamente). El botox se ha convertido en una gran aliado de estas caras inexpresivas, por cierto. Un día le prepuse al fotógrafo Genín Andrada el siguiente proyecto: seleccionar cuatro sillas del front-row, siempre las mismas cuatro sillas, e ir haciendo fotos de los invitados que las ocupaban en casa desfile, de forma que el proyecto final reflejara el universo propio de cada diseñador no a través de las creaciones vistas en sus pasarelas, sino por medio de las imagenes, look, y expresiones de sus incondicionales, de los invitados que ocupan los asientos de la privilegiada primera fila de cada desfile. La idea nos gustó a los dos, pero bueno, quedó en eso,  en una idea de tantas que quedan por el camino…

Estos días me ha llamado la atención de la NY Fashion Week la foto de la todopoderosa Anna Wintour junto a Roger Federer. Según leo en HuffPost, la cosa no es nueva. Mrs. W es una de las principales fans del suizo, hasta tal punto que el pasado mes de junio abandonó el show de Jason Wu (uno de diseñadores preferidos de Michelle Obama) para ver un partido del número 1 del tenis mundial. Al parecer, la diablesa vestida de Prada asesora en temas de imagen a Federer y existe entre ellos una especie de mutua admiración que ha alimentado el cotilleo malvado en la prensa estadounidense. En fin, yo estoy deseando ver el documental “The September Issue”, que, según he leído, muestra con bastante fidelidad los entresijos de vida profesional de la editora de moda más famosa del planeta. Por el momento, hoy he curioseado las páginas del número de septiembre, del Vogue USA de papel, y vaya, qué sorpresa, me he topado con un cuidado reportaje de Roger Federer fotografiado nada menos que por Mario Testino. Sin duda la moda hace extraños compañeros de viaje.

Nota a pié: Tengo por norma no hablar de celebrities, ni de famosos, ni de “A-listers”. Perdón por la excepción de hoy. Mi verdadero objetivo es convertirme en un “blog de culto”, lo que quiere decir, en estos tiempos, que tendré muy pocos seguidores, pero que los que tenga jamás encontrarán en este blog ningún comentario sobre la madre de la hija mayor de Jesulín de Ubrique.

El jardinero de mis joyas

Martes, 15 Septiembre 2009

En tiempos del urbanismo salvaje, de la degradación mediambiental, del ladrillazo, del cambio climático, de las megaciudades, cabe preguntarse si las joyas del futuro ya no serán de oro y brillantes, sino de algún elemento vivo y verde como un minúsculo trozo de cesped. Esta es la idea que subyace en la serie de anillos creados por el islandés Hafsteinn Juliusson con el nombre de Growing Jewelry. De diseño minimalista, las joyas requieren los mismos cuidados que cualquier plantita; seguramente más. En mi caso, como no tengo precisamente green fingers (como dicen los ingleses de los buenos jardineros) tendría que contratar a un profesional que se hiciera cargo de regarla, podarla, cuidarla… En definitiva, me saldría muy caro… Pero como tendencia, el mix jardinería-joyería me gusta, francamente. Supongo que el no va más en un futuro podría ser llevar en el anular una plantita en peligro de extinción o ya, puestos, algún ejemplar del Neolítico “remasterizado” partiendo del ADN del fósil de una planta.

Logotomizados

Lunes, 14 Septiembre 2009

Un buen amigo acaba de volver de Japón y, como es natural, le he sometido al temido tercer grado de quienes sentimos la fascinación por el universo Muji. Y sí, se confirma de primera mano que lo japos tienen su punto cool-zen y son capaces de darle ese toque minimalista a ciertos diseños de por sí sencillos como un cepillo de dientes o los post-it. (Sí, los de Muji me encantan, confieso). Por lo demás, mientras los chinos despiertan a la fascinación de Ikea, como comentaba hace unos cuantos posts, los japoneses siguen subyugados por el lujo occidental de las grandes firmas. Sus tiendas de la famosa avenida de Omotesando son lugar de peregrinación para los amantes de la arquitectura y el logo. El extraordinario edifico de Prada lleva la firma de Herzog&Meuron; el de Tod’s, de Toyo Ito; el de Dior, del innovador estudio japones SANNA. Y así unos cuantos más con nombres como Tadao Ando o Norman Foster. Es curioso porque Omotesando en japonés significa camino al templo (gracias, wikipedia) y, efectivamente, parece habitado por los nuevos dioses. Lo chocante, según me cuenta mi amigo, no es la presencia de las grandes marcas en los barrios caros y sus célebres avenidas, sino su omnipresencia en ciudades como Tokio u Osaka: en cualquier resquicio dentro del metro, cerca de los lavabos públicos o junto a un restaurante de comida rápida se puede encontrar un pequeño “puesto” de artículos de LV, Gucci, Prada “auténticos”. En fin, un mercado de consumo maduro y completamente logotomizado. Para ilustrar mi ingeniosa expresión (pues sí, creo que es acertada, francamente), he recurrido a un retrato de familia contemporánea obra de Ji Lee, coreano afincado en NY, director creativo de Google, un tipo que me parece un genio y cuyas creaciones me fascinan. Obligada una visita a su página web y al cv más cool que he visto en mi vida. 

Skyburbs, los rascacielos del futuro

Sbado, 12 Septiembre 2009

Un estudio de arquitectura de Sydney, Tzannes Associates, ha acuñado un ingenioso término para designar un nuevo tipo de rascacielos que combina las ventajas de la vida en los suburbios o barrios periféricos con las derivadas de vivir en el centro. Se trata de los skyburbs,  edificios suburbuanos y de altura, se podría decir. Sin renunciar a la huerta ecológica, a los metros de parcelita y a la privacidad de la cultura del “adosado”, se puede vivir, como se ve en las imagines, a 100 metros del suelo y en pleno downtown, contribuyendo así al modelo de ciudad compacta y sostenible por la que abogan los arquitectos y urbanistas. Personalmente, estos nuevos rascacielos verdes me fascinan. Ojalá pronto veamos este tipo de edificios.

Calabazas de Luis Vuitton

Lunes, 7 Septiembre 2009

Un simple trozo de calabaza seca. Un utensilio sencillo, de poco valor y a la vez vital para la supervivencia familiar en Africa Subsahariana. Sirve tanto para transportar agua y otros alimentos y como para cocinar en el. ¿Cree que esta mujer pagaria mas por el si llevara el conocido logo de Louis Vuitton impreso? Con esta obra, el artista Sebastian Bouchard juega con los conceptos de necesidad y lujo sacando fuera de su contexto habitual el archicopiado anagrama. La ha titulado C’est la Crise (Es la crisis), en referencia a estos nuevos tiempos donde estos terminos requieren cierta revision. Yo siento una particular inclinacion por la sociologia del logo (como se puede ver en otros posts) y por eso me parece una obra interesante y provocadora. Este verano he visto a unos cuantos negritos vendiendo falsificaciones de Luis Vuitton en la playa, cargados de imitaciones de bolsos, carteras y demas con la conocida LV; dos sencillas letras de las que jamas tuvieron antes noticia pero en las que tal vez encuentren un modo de sobrevivir en el mundo desarrollado una vez dejada la patera. Me parecen dos situaciones interesentes, y reveladoras, dos buenos capitulos de esta vuelta al mundo en seis logos que algun dia quiza me anime a escribir.

Nota a pie: Perdon por la ausencia de acentos. Nuevamente escribo lejos de casa, desde un teclado que carece de ellos.