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Archivo de Febrero, 2010

Los hospitales del futuro

Sbado, 27 Febrero 2010

En unos cuantos hospitales madrileños (supongo que en otras ciudades de muchos países ocurrirá lo mismo) se podrían rodar una cuantas escenas de la terriblemente célebre gripe de 1918 sin necesidad de gastarse un solo euro en decorados. Bastaría con dejar fuera de plano la televisión que cuelga de una esquina del techo de la habitación. Lo esencial, indudablemente, es que avance la medicina, pero revisar algunos aspectos estéticos y funcionales de estos espacios anclados en el pasado tampoco está de más. Y esto es precisamente lo que ha hecho el estudio inglés de diseño industrial Priestmangoode . Su propuesta trata de adaptar los espacios hospitalarios a los nuevos tiempos de la cirugía ambulatoria y minimamente invasiva y a las necesidades de las salas de recuperación de estos pacientes.  Sus ideas resultan increiblemente cool y futuristas. Como se ve en las imágenes, se busca tanto la eficiencia en el uso del espacio como el preservar la intimidad de cada paciente. Sus conceptos son similares a los que utilizan hoy en los interiores de los aviones, ámbito en el que el estudio es especialista. Al parecer todo está muy pensado: el mobiliario es modular y no toca el suelo, para facilitar las labores de limpieza, y además es ergonómico y se va adaptando completamente al proceso de recuperación del paciente.

Nota a pie. Felizmente recuperado, y a la espera del alta médica, el paciente se distrae leyendo Esquire, una revista que me encanta (y no necesariamente porque yo tenga en ella una pequeña sección de tendencias).

Mientras llegan las maletas

Lunes, 22 Febrero 2010

Cada vez que viajo en avión y me toca estar un rato más o menos corto esperando a que llegue mi maleta (sí, soy de las que tengo por costumbre facturar el equipaje) me sorprende lo poco explotado que está el espacio adjunto a las cintas, desde el punto de vista publicitario me refiero. ¿Por qué no se aprovecha mejor la atención de tantos viajeros sin más sitio donde dirigir sus miradas que la boca de salida de los bultos y la cara de impaciencia de los otros viajeros? Tal vez por eso me ha sorprendido gratamente la publicidad de este casino, sin duda todo un alarde de creatividad. En fin, sin llegar a estos extremos,  es una lástima que en Barajas, por citar sólo un ejemplo, la cosa se limite a la clásica publicidad estática de El Corte Inglés o a unos anuncios de “conozca Madrid” de la época del Nodo. A ver si los aeropuetos toman notan de la célebre frase “No hay una segunda oportunidad para causar una primera buena impresión”. 

Baby logo

Jueves, 18 Febrero 2010

Ya se que se lleva hablar de Lady Gaga, pero yo prefiero hablar de Baby LoGo. Naomi Klein se podía haber ahorrado muchas horas escribiendo si hubiera hecho este montaje para denunciar la obsesión de nuesta sociedad por las marcas y la cultura del logo. Claro que entonces no sería multimillonaria gracias a un best-seller de esos que nadie termina. (Curiosa categoría de best-seller denuncia del consumismo, por cierto).

Nota a pie: Tengo que tomarme más en serio esto de escribir “La historia del mundo en seis logos”, emulando al estupento libro “La historia del mundo en seis tragos”, del redactor jefe de The Economist Tom Standage; sin duda mucho mejor que el plumbeo No Logo.

Fatiga Frugal

Lunes, 15 Febrero 2010

¿Demasiado tiempo sin sacar la Visa Oro de la cartera?, ¿Has cambiado Prada por Zara? ¿Sientes una especie de ansia por no poder ir a un destino exclusivo y paradisiaco como el de la imagen la próxima Semana Santa? Si es así, sufres la enfermedad de moda entre los ejecutivos de Estados Unidos: frugal fatigue o fatiga frugal. Este cambio de la noche a la mañana de pasar de la pura opulencia a la más completa austeridad pasa factura en forma de inédito transtorno psicológico. Aunque nos habían vendido que la frugalidad era el nuevo chic, parece que el nuevo catecismo no convence a todos. Y es que donde esté la buena vida… Así es que las empresas de lujo se vuelven a frotar las manos: los privilegiados que no han perdido el trabajo y sufren poco las consecuencias de la crisis piensan que, aunque sólo sea por haber sobrevivido a la debacle, se merecen de cuando en cuando un capricho en forma de escapada de lujo o “it bag” de la temporada. Eso sí, todo mucho menos ostentoso que antes.

Mi caddie virtual

Sbado, 13 Febrero 2010

Saca su móvil. Hace una foto con él de un libro que yo llevaba en el bolso. A los 30 segundos aparece en la pequeña pantalla de su teléfono las librerías más cercanas al punto donde estamos donde puede adquirirlo. Ayer viví en el café del Círculo de Bellas Artes mi momento “Minority report” de la mano de Juan Carlos Viota, informático y fundador de Inizziativa. Este joven malagueño se acaba de embolsar 250.000 dólares al hacerse con dos premios en un concurso mundial organizado por Google de aplicaciones para plataformas móviles. El mundo de las célebres “apps” la verdad es que me resulta bastante ajeno, pero desde que han irrumpido en el ámbito del lifestyle no tengo más remido que ponerme un poco al día. Viota ya ganó el mismo concurso el año pasado con una aplicación que lanzará próximamente y que funciona como un auténtico caddie virtual. Golf Player, aplicación desarrollada para Android, permite saber qué palo utilizar en cada golpe, cuál han utilizado otros jugadores, las condiciones del campo en tiempo real, la distancia del punto que nos encontramos a la bandera, las condiciones meteorológicas…. Ciertamente la geolocalización revolucinará los dispositivos móviles. Pero si lo que te quita el sueño no es hacer un birdie sino buscar algún sitio más o menos romántico donde celebrar con tu parejita el día de San Valentín, a lo mejor te conviene tener en tu móvil el célebre Siri. Funciona como un asistente personal o concierge casi perfecto: las órdenes las recibe por voz, traduce a texto y es capaz de buscar y reservar mesa en un restaurante, entradas, viajes… (por ahora sólo disponible en inglés) En definitiva, se acabaron las excusas con tu media naranja para noches como la de hoy….

Nota a pié. Me comentó Viota, por cierto, que hay una aplicación que te permite saber dónde está tu coche sin necesitar de tener un llavero ad hoc: Car Locator.

¿Papel de oficina o papel higiénico?

Mircoles, 10 Febrero 2010

Y por fin la dichosa frase “este informe es una basura y te lo puedes meter por donde te quepa” parece que puede cobrar cierta literalidad. En Japón han inventado esta máquina que convierte el papel de oficina triturado en rollos de papel higiénico simplemente añadiendo un poco de agua a las virutitas. Lo cierto es que aparte de ser muy “ecolo” como mandan los cánones, tiene su aquel pensar que finalmente servirán para algo los cientos de hojas impresas de aquel macro proyecto de consultoría estratégica que presentamos a un concurso y que se adjudicó finalmente a la empresa del primo del cuñado del sobrino del consejero delegado de la entidad que lo convocaba.

¿Dónde he aparcado el coche?

Lunes, 8 Febrero 2010

Por fin, un gadget que me interesa. Desde que ví aquel aparatito que te avisaba si no habías metido las llaves en el bolso cuando salías de casa, no había visto nada tan práctico. Sí, es un llavero que te permite saber si cuando sales de Ikea lleno de bolsas has aparcado en el 8-H o en 1-M, en la Calle Alpedrete o en la Calle Paraiso Perdido. Hace años tuve un jefe muy amable que se ofrecía para acercarme en coche a casa cuando salíamos del periódico y era tarde… y luego soltaba la fadítica frase. “Perdona un momento, es que no se si he aparcado a este lado de la Castellana o al otro”. Y no, no era ningún truco para dar vuelvas y más vueltas andando por el barrio con la becaria de turno. Yo, como también soy muy despistada y desordenada, agradecería de verdad que alguien inventara una especie de Google off-line que me permitiera encontrar las mil y una cosas que nunca se donde están y que me desespera buscar. 

WMWM

Viernes, 5 Febrero 2010

 

Ahora que se que no soy más que una WMWM mi vida cobra nuevo sentido. A mi me gustan las etiquetas, me encantan las etiquetas, especialmente las de Dior, pero estas de letras que definen a categorías de personas también me gustan. Aunque suene como tal, WMWM no es ninguna emisora de radio de Las Vegas, que seguramente también, sino el acrónimo de White Married Working Mom, que es exactamente lo que soy yo. Una WMWM que trabaja en su Soho, lo cual suena mucho más cool que decir que soy una curranta casada con churumbeles que tiene su oficina en casa (sí, dicho así suena patético, prometo que mi vida no es tan poco glamurosa). También se puede decir wm2 o wmsquared, que no quiere decir watios por metro cuadrado ni es ninguna firma de diseño made in Amberes, sino simplemente eso: mujer casada blanca profesional con hijos. 

¿Tienen las WMWM algo en común, como los yuppies, los metrosexuales o los geeks? Aparte de nula presencia social y mediática, cero peso como grupo de presión, inmensas tragaderas por donde engullir el timo de la conciliación, parece que sí. Al parecer han descubierto que entre ellas pueden apoyarse mutuamente en esa empanada diaria que es mezclar hijos, colegios, trabajos, jefes, maridos y comidas, y nadie mejor que sus semejantes para ayudarlas y apoyarlas. Aunque nuestra vida offline es complicada y la online no demasiado intensa, de un tiempo a esta parte proliferan las redes sociales de apoyo entre madres profesionales en ambos campos. He descubierto una curiosa star-up dirigida a mujeres que además de todo lo anterior hayan cursado master, lo que podría dar lugar a otro acrónimo WMWMM. (Debería cotillear dicha web a ver si es de esas que se intercambian direcciones de academias de chino para bebés). Si lo de sacar a pasear al perro hace que tengas amigos en el barrio, lo de esperar en el patio del colegio a que salgan los churumbeles se ha revelado como una estupenda forma de hacer networking. Si decides practicarlo, tal vez es un buen consejo encargar una “mummy card” como la de la imagen (en este caso concreto una daddy card) es decir, una tarjeta de visita con tu nombre y el nombre de tus hijos (para que te puedan identificar más fácilmente) en un lado, y tu profesión en el reverso. A mi me ha gustado una particularmente que pone “hapiness consultant”.  Seguro que si las reparte un lunes por la mañana a la puerta del colegio no le van a faltar clientes…

Nota a pié: Como hoy es mi cumpleaños igual me encargo de autorregalo unas tarjetitas de estas.

¿Spatisserie o brunch orgánico?

Mircoles, 3 Febrero 2010

Al final no me pude resistir. Aparqué brevemente mi posición en primera línea de teclado y decidí escapar de mi propio SOHO. Aprovechando que el Thamesis pasa por Londres, allí que me he ido un par de días a inspirarme. No hay nada como la capital británica para un coolhunter. Tampoco hay nada como el Financial Times para sentar cátedra. Su prestigiosa sección Lex titulaba ayer de forma demoledoramente ingeniosa un análisis dedicado a la maltrecha economía patria: S painful. Y esto me ha recordado otra palabra que he descubierto en mi escapada londinense que empieza por las mismas letras pero que cuadra más con el espíritu insustancial de este blog: SpatisserieOlvidese del copioso y pomposo té de las 5 en The Connaught o The Cadogan. Vieja escuela. Las tradiciones se renuevan y ahora lo más es tomar un light lunch o un te ligerito en un spa. El Dorchester acaba de abrir un pequeño salón en el suyo que sólo por su nombre merece la pena visitarlo: Spatisserie. En su carta, todo muy light, muy orgánico e incluso una curiosa lista de “spa cocktails”.

El otro descubrimiento socio-gastronómico que hice el domingo son los brunch orgánicos. Básicamente se diferencian de los normales en el precio. Son considerablemente más caros que los de toda la vida, con una decoración más blanca pero claro, son mucho más  cool saludables y esto se paga. Para quienes no tengan reparos (en realidad lo estén deseando) en mezclarse un domingo con las familias más posh de Notting Hill, nada como un brunch orgánico en alguno de los selectos cafés-concept stores del “Rodeo Drive” londinense: Westbourne Grove. Particularmente sintomático el ambiente de 202, el espléndido espacio de Nicole Farhi.