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Archivo de Diciembre, 2010

El garaje de Ralph

Mircoles, 29 Diciembre 2010

La versión genuina de Vanity Fair (la patria se empeña en copiar al ¡Hola! y saca en portada a Isabel Preysler y familia) se asoma en el número de enero al garaje-museo de Ralph Lauren. El responsable de vestir casual a José María Aznar y a media humanidad pija con las camisas del caballito y el jugador de polo, posee una de las colecciones de coches más valiosas del mundo, como se puede ver aquí. ¿Decadente, cool, ostentosa, wow o sencillamente una pasada? En cualquier caso, este tipo de reportajes enganchan. El estudio de arquitectura A-cero, artífice de los casoplones de ese ghetto para ricos y famosos que es La Finca, está ofreciendo un lamentable espectáculo televisio sobre cómo se vive en sus mansiones, sólo comparable al exhibicionismo barriobajero practicado en Gran Hermano. En plena crisis, el lujo es la mejor evasión… aunque sea catódico o de garrafón.

Buena Nueva High Tech

Lunes, 27 Diciembre 2010

Es cierto que a veces, tras los quebraderos de cabeza en El Corte Inglés o en la tienda cool del Palais Tokio, como comentaba en el post anterior, nos olvidamos del primitivo significado de la Navidad. Eso mismo ha pensado una organización cristiana del Reino Unido y ha lanzado esta curiosa e impactante campaña navideña, cuyos anuncios concluyen hoy. Menos de diez palabras y una poderosa imagen para recordar que todo este lío que hoy nos traemos rememora el nacimiento de Jesús.

Shopping navideño

Viernes, 24 Diciembre 2010

Tarde o temprano, casi todos terminaremos uno de estos días rebosantes de “espíritu navideño” en El Corte Inglés. Pero para aquellos que de verdad apuesten por una carta a los Reyes Magos verdaderamente cool, he aquí algunas direcciones que le harán mucho más fácil la tarea a Melchor y compañía: Colette y Merci, en Paris; 10 Corso Como, en Milán; Boon The Shop, en Seul; Joyce, en Honk Kong, Quartier 206, en Berlin; Jeffery en Nueva York…. Si la cosa nos pilla un poco lejos, siempre se puede cotillear un rato en sus webs en busca de ideas.

Otra opción para quedar como el tipo más cool a la hora de regalar es acudir a una de esas tiendas de los museos… y me temo que no estoy pensando precisamente en ese espacio ridículo y sin gracia que Rafael Moneo perpetró en el Paseo del Prado. La que goza de todos los parabienes fashion es la tienda del Palais Tokio de Paris. Hace poco reincidí y me di una vuetecita por el museo y piqué, naturalmente. Básicamente allí hay objetos variopintos increíblemente parecidos a los que tiene el “chino” de debajo de mi casa en Madrid, sólo que en este caso están hechos en Japón y son escandalosamente más caros. Otro punto a tener en cuenta es la presentación. En la tienda del Palais Tokio la selección de objetos a la venta se expone en esas neveras estrechas y alargadas con la puerta de cristal transparente, similares a las que “mi chino” utiliza para amontonar y conservar latas de coca-cola, sandwiches, batidos, yogures… Le diré a “mi chino” que si quiere ser cool, convertir su modesto establecimiento en una tienda de culto y ganar una pasta, que empiece por sacar todo eso de las estanterías de sus frigoríficos…. En su lugar ha de poner sólo un objeto por cada balda: el casco de su moto que habrá de pintar con topos rosas y verdes, unos calcetines de Hello Kitty que no se pondría ni Lady Gaga, una cámara de fotos analógica de carcasa color naranja butano y unos post-it tuneados (sí, lo han adivinado, yo me compré unos con lunares fucsias en la parte inferior que me parecen “lo más”, tan caros que no los utilizaría ni para apuntar el número de móvil de George Clooney). Sí, finalmente, le diría a “mi chino” que tendría que vender cada objeto por un precio equivalente al salario mensual de su primo Xin, obrero de la presa de las Tres Gargantas. Ahora bien, si sigue mis consejos, ¿dónde iré yo a comprar todas esas cosas que me sacan de tantos apuros y que jamás incluiré en mi carta a los Reyes?

¡Feliz Navidad para todos!

Nota a pie. La foto corresponde al Groniger Museum de Holanda, otro de los que goza de etiqueta cool. Es cierto que no es de la tienda sino del centro de información del museo, realizado recientemente por Jaime Hayón. Me ha parecido genial y “muy Hayón”.

Lujo asiático en París

Sbado, 18 Diciembre 2010

Hoy se inaugura en París el hotel Shangri-La, llamado a convertirse en un referente en la hostelería de lujo de la capital francesa. El nuevo establecimiento, que se levanta en un antiguo palacete de la familia Bonaparte cercano al Trocadero, puede presumir de las suites con mejores vistas de la Torre Eiffel. Cuando estuve hace dos semanas en París me enseñaron el legendario Royal Monceau, operado tras su reapertura por la cadena Raffles, un nombre legendario en hostelería gracias a su homónimo hotel de Singapur. He de confesar que la visita me dejó impresionada,  no sólo por el extraordinario trabajo de Philippe Starck, sino por el nivel de servicio y por su catálogo de novedades. (¡Por fin una tienda de un hotel se parece a la de un buen museo!). La próxima primavera se producirá la esperada apertura del Mandarin Oriental, otro antiguo palacio situado en rue Saint Honoré. Es decir, en el plazo de seis meses, tres cadenas de lujo asiáticas de primera, Shangri-La, Raffels y Mandarin, contarán con hoteles emblemáticos en una de las ciudades más importantes del mundo, en cuanto a turismo y vida cultura se refiere. El desembarco de las nuevas fortunas asiáticas en forma de visitantes repletos de renminbis y con la Centurion en la cartera a las grandes ciudades europeas se prepara…. pero por lo que parece no necesariamente van a hospedarse en el Ritz.

Nota a pie. Aprovecho para comentar que uno de los pabellones de Versalles se reconvertirá en un exclusivo hotel, y que, según leo en la prensa de hoy, la reforma del Bernabeu también incluirá un lujoso establecimiento hotelero.

Calzoncillos a prueba de escaners de aeropuerto

Jueves, 16 Diciembre 2010

Ni Armani, ni Calvin Klein, ni esos con incrustaciones de Swarosvski (no los he visto pero intuyo que existen) ni aquellos que se enseñan a todo el personal llevando el vaquero caído en plan cool. Lo último de lo último en calzoncillos son estos modelitos high tech, cuya principal virtud es que no dejan ver las partes más privadas del cuerpo cuando uno pasa por los polémicos escaners corporales que las autoridades plantean instalar en los aeropuertos. El invento, bautizado con el nombre de “Privates”, lo firma Stephen Russell, fundador de 3VR Security que en colaboración con Betabrand ha desarrollado estos prototipos y ahora busca a cincuenta aguerridos viajeros frecuentes que los prueben a ver qué pasa. Mi modelo preferido es el que pone I love TSA (Transportation Security Administration), pero vamos, no estaría mala recordarle a Mr Russell que las féminas también viajamos en avión y tampoco nos seduce demasiado la idea de que nos vean como Dios nos trajo al mundo.  

Hoteles ultra-gay

Lunes, 13 Diciembre 2010

Había oído hablar de los hoteles gay-friendly e incluso de los hoteles hetero-friendly, pero hoy me sorprende la revista Time con un interesante artículo titulado “Here Come the Ultra-Gay Hotels”   . La historia viene a propósito de la apertura el pasado mes del hotel Lord South Beach, en Miami y de próxima reapertura del Royal Palms Resort&Spa, en Fort Lauderdale, ambos en forma de ghettos de luxe para homosexuales varones. Los dos aspiran a posicionarse como “gay retreats”. El artículo da cuenta de la próxima apertura de un “urban resort” orientado a la comunidad LGBT en pleno centro de NY. Uniformes para el personal customizados por firmas como Levis, pool-bars patrocinados por marcas como Absolut-Vodka y un porcentaje de los beneficios dedicados a ong con especial sensibilidad hacia la comunidad gay. La tendencia a la autosegregación es un hecho que parece estar en claro auje. Los llamados “dólares rosas” están salvando de la crisis a unos cuantos establecimientos de ocio especialmente en Estados Unidos. Según Time, el año pasado el sector de la ”hostelería gay” representó 63.000 millones de dólares. Interesante. Y cool. Ya sabemos que un buen número de influencers, trendsetters y earlyadopters (la fauna cool por excelencia) pertenecen a la comunidad gay.

Lluvia tropical junto a la nieve

Sbado, 11 Diciembre 2010

Para olvidarme un poco de las calamidades relatadas en el post anterior, nada como una inmersión completa en un buen spa. Et voilá, aquí me encuentro, en el fantástico Hotel Hermitage, en Andorra, con el mejor centro wellness de todos los Pirineos y donde he venido a practicar una nueva modalidad blanca que no tiene nada que ver con estos deportes cool como el joring, el snowkite, el Telemark ni el freestyle; ni con los paseos en trineo ni con las caminatas nocturnas con raquetas a la luz de la luna. Tampoco es ninguna actividad après ski, sino algo que bien podríamos llamar “pendant-le-ski”, porque estoy dispuesta a practicarla durante las horas que están abiertos los remontes. Lo podríamos bautizar como “snow wellness” y prometo que es muy saludable. Tras un par de horas metida en un circuito de aguas mirando la nieve, sintiendo el frío de cuello para arriba, viendo el humito que desprende el cálido líquido elemento en el que me sumerjo, ya casi ni me acuerdo de las madres de nuestros controladores aéreos ni de los ronquidos de mis compañeros de litera del nocturno Irún-Madrid.

Decía Edmund Hillary que el mejor placer de la vida, era “un buen baño al final de una expedición”. Es cierto que no me he asomado al Everest, pero la que se ha montado estos días en los aeropuertos bien podría ser “la madre de todas las cumbres”.  De todas las cosas que hay en los wellness modernos hay una que me gusta particularmente: la ducha tropical. Te pones debajo de la alcachofa, le das a un botón, cierras los ojos y es como si te cayera de pronto una tormenta tropical. Y todo esto, aquí, junto a la nieve. Seychelles en los Pirineos o una experiencia en carne propia del cambio climático. O quizá una nueva variente de ese turismo experimental que busca contrastes y que se ha empeñado en entrar en mi blog. 

Después de mi sesión de aguas me disponía a darme un masaje antiestress para completar la jornada. Y he aquí que en la sala de relajación me topo con un artículo en una revista, Marie France, para ser exactos, en la que leo la siguiente noticia: a igualdad de condena, los presos con un aspecto físico poco agradable pasan una media de 22 meses más en prisión que los de buen parecido… Hace poco leí un artículo que llegaba a una conclusión similar: los guapos perciben salarios significativamente más elevados que los feos por desempeñar el mismo trabajo. Total, que en vez de ponerme el albornoz y entregarme a los placeres de un masaje californiano, hago un rápido cambio en el menú de tratamientos. ¿Antiaging?, ¿Rejuvenecimiento?, pregunto. ¿Tienen algún tratamiento milagroso que me deje la cara y el cuerpo como los de Sara Carbonero?, estoy a punto de inquirir. ¿Un gasto excesivo? No, una inversión en mi futura libertad si me cae una condena por agresión a un controlador o un argumento a favor de un futuro aumento de sueldo.    

Fiesta en Colette y odisea en Charles de Gaulle

Domingo, 5 Diciembre 2010

Este post nació con la clara vocación de ser el más cool del año. Dos días en Paris con un programa que incluía fiesta en Colette para la presentación del Gabinete de Curiosidades de Thomas Erber, desayuno en Costes con el editor de Gatsby, curiosear por la antigua piscina del Hotel Lutetia reconvertida espectacularmente en la primera tienda de Hermes en la rive gauche, comida en el Hotel Royal Monceau, lo mejor de Philippe Starck que he visto en mi vida… Todo esto lo he hecho y prometo que lo iré contando… pero quizá no estoy en condiciones psicofísicas de hacerlo en este momento… Abandono mi puesto de trabajo, espero que sin causar prejuicios, ni desencadenar estados de alarma. No creo que sea necesario militarizar mi modesto blog. Sí, lo han adivinado… Mi vuelta de Paris ha sido una odisea que ha incluido unas cuantas horas de espera y desconcierto monumental cuando llegué el viernes por la tarde al aeropuerto de Charles de Gaulle, búsqueda kafkiana de alguna manera de volver a Madrid y largo y curioso viaje de retorno. Tren nocturno Paris-Irún amenizado por los ronquidos de mis desconocidos compañeros de literas, autobús Irún-Bilbao, nuevo autobus (tras unas cuantas horas de espera) a Madrid, con técnica y gélida parada en una nevada Lerma. ¡Quién me iba a decir a mi hace dos días que mi escapada a lo más cool de Paris iba a terminar con un pincho de morcilla de Burgos! Si esto no es turismo experimental…