Blogs

¿A qué huele la luna?

Ayer noche compartí mesa y mantel con dos personas cuyas profesiones no son en absoluto corrientes. Roberto Alvarez del Blanco, profesor de la Universidad de Berkeley y especialista en neuromarketing; Carolyn Wincer, australiana, Head of Astronaut Sales de Virgin Galactic. Una cena de aire futurista y espacial adereza con una paletilla de cordero de Cameros muy terrenal, todo hay que decirlo. 

El neuromarketing es una de las grandes tendencias de publicidad en estos momentos, basada en la experiencia multisensorial y que hace hincapié en la utilización de los olores, la música, el tacto y no sólo la percepción visual a la que estamos acostumbrados. Los nuevos logos de las marcas incorporarán el odotipo: notas aromáticas creadas en exclusiva para ellas. La tecnología ya permite que los ordenadores puedan transmitir olores, del mismo modo que sonidos. De tal modo que cuando veamos una página de viajes en un futuro muy cercano es probable que sintamos un aroma a coco y a mar, los más recomendados por los expertos para estimular la sensación de exotismo y aventura. 

Hablábamos de todo esto y del turismo espacial e inevitablemente se juntaron ambos temas… Según investigaciones recientes de la NASA (según explicó el profesor Alvarez), el Cosmos huele a carne a la parrilla, pólvora y soldadura metálica. Ya tengo otro argumento más para no salir de mi querido planeta Tierra. 

Comparte este post:
  • Meneame
  • Digg
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Google

Deja tu comentario