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Archivo de la categoría ‘hoteles’

Sprunch en Barcelona

Viernes, 1 Abril 2011

No pensaba escribir ningún post hasta que Nintendo nos diera la alegría de lanzar al mercado la wii-spa, pero creo que el invento que acabo de probar en Barcelona supera las expectativas creadas por mi anhelado y por el momento imposible regalo de Reyes. El Hotel Arts inaugura este domingo en España una “tentación made in Ritz-Carlton” que se lo pone fácil a los remolones, indecisos, criaturas con poca imaginación y nula  energía que pueblan la escena los domingos por la mañana. Sprunch, abreviatura de spa y brunch, suena y sabe exactamente a trocito de cielo dominical, más si se disfruta en la planta 43 del hotel Arts, donde se encuentra su espléndido spa, como suspendido sobre el Mediterráneo. Primero se disfruta de un masaje y zona de aguas en el Six Senses Spa y luego se pone uno las botas en el Café Veranda del hotel, con un brunch que incluyo platos como ensalada de ratatouille y lentejas, pollo con costra de cacahuetes, risotto, una excelente selección de carnes hechas en la barbacoa de la terraza….. Con el buen tiempo, se puede disfrutar del brunch en el jardin, justo debajo del pez dorado de Frank Gehry. Con estos planes para los domingos, no parece que haga demasiada falta irse a Bali a desconectar.

Lujo asiático en París

Sbado, 18 Diciembre 2010

Hoy se inaugura en París el hotel Shangri-La, llamado a convertirse en un referente en la hostelería de lujo de la capital francesa. El nuevo establecimiento, que se levanta en un antiguo palacete de la familia Bonaparte cercano al Trocadero, puede presumir de las suites con mejores vistas de la Torre Eiffel. Cuando estuve hace dos semanas en París me enseñaron el legendario Royal Monceau, operado tras su reapertura por la cadena Raffles, un nombre legendario en hostelería gracias a su homónimo hotel de Singapur. He de confesar que la visita me dejó impresionada,  no sólo por el extraordinario trabajo de Philippe Starck, sino por el nivel de servicio y por su catálogo de novedades. (¡Por fin una tienda de un hotel se parece a la de un buen museo!). La próxima primavera se producirá la esperada apertura del Mandarin Oriental, otro antiguo palacio situado en rue Saint Honoré. Es decir, en el plazo de seis meses, tres cadenas de lujo asiáticas de primera, Shangri-La, Raffels y Mandarin, contarán con hoteles emblemáticos en una de las ciudades más importantes del mundo, en cuanto a turismo y vida cultura se refiere. El desembarco de las nuevas fortunas asiáticas en forma de visitantes repletos de renminbis y con la Centurion en la cartera a las grandes ciudades europeas se prepara…. pero por lo que parece no necesariamente van a hospedarse en el Ritz.

Nota a pie. Aprovecho para comentar que uno de los pabellones de Versalles se reconvertirá en un exclusivo hotel, y que, según leo en la prensa de hoy, la reforma del Bernabeu también incluirá un lujoso establecimiento hotelero.

Hoteles ultra-gay

Lunes, 13 Diciembre 2010

Había oído hablar de los hoteles gay-friendly e incluso de los hoteles hetero-friendly, pero hoy me sorprende la revista Time con un interesante artículo titulado “Here Come the Ultra-Gay Hotels”   . La historia viene a propósito de la apertura el pasado mes del hotel Lord South Beach, en Miami y de próxima reapertura del Royal Palms Resort&Spa, en Fort Lauderdale, ambos en forma de ghettos de luxe para homosexuales varones. Los dos aspiran a posicionarse como “gay retreats”. El artículo da cuenta de la próxima apertura de un “urban resort” orientado a la comunidad LGBT en pleno centro de NY. Uniformes para el personal customizados por firmas como Levis, pool-bars patrocinados por marcas como Absolut-Vodka y un porcentaje de los beneficios dedicados a ong con especial sensibilidad hacia la comunidad gay. La tendencia a la autosegregación es un hecho que parece estar en claro auje. Los llamados “dólares rosas” están salvando de la crisis a unos cuantos establecimientos de ocio especialmente en Estados Unidos. Según Time, el año pasado el sector de la ”hostelería gay” representó 63.000 millones de dólares. Interesante. Y cool. Ya sabemos que un buen número de influencers, trendsetters y earlyadopters (la fauna cool por excelencia) pertenecen a la comunidad gay.

Durmiendo con Brunelleschi

Lunes, 8 Noviembre 2010

La gente muy viajada hace cosas extrañas. Se le llama turismo experimental y lleva ya unos años funcionando. La idea consiste, básicamente, en salirse de las rutas establecidas, los parajes plagados de guías y japoneses ojipláticos cargados de cámaras y dejarse sorprender por lugares sin interés “oficial”. Lo inesperado es un valor en alza en la economía de la experiencia. Una de las opciones que más me atraen de las que propone el padre oficial del invento, el periodista Joël Henry, es practicar el “double-travel”, es decir, visitar aquellos lugares cuyo nombre se repite: Pago Pago, Baden Baden, Mala Mala… (por cierto, he averiguado que se llaman oficialmente topónimos-eco y hay unos cuantos). Con esta lógica -que no estoy segura si alguien la ha seguido pero que suena muy cool- podría estar ahora en Bora Bora (lo que suena fantástico) o en Boom-Boom Room (la discoteca de las celebrities en Nueva York). Ahora bien, ¿qué hago yo en Sing Sing, Pela Pela,  Tin Tin, Zapo Zapo o Walla Walla pudiendo estar en Florencia? Et voilá! Es cierto que hay unos cuantos turistas en la Plaza de la Señoría, pero no por eso uno va a dejar de disfrutar de esta joya universal. Nada nuevo en la ciudad toscana, excepto lo antiguo, afortunadamente. El motivo de mi viaje es la presentación en sociedad de uno de los “alberghi” más antiguos de Italia, la Locanda del Cammello, que vuelve a la vida tras una cuidada restauración en forma de NH Porta Rossa. Hace poco estuve en Venecia visitanto lo último de Philippe Starck en la ciudad de los canales, Palazzina Grassi, y he de decir que no me convenció. Quizá a un decorado clásico, le va más un hotel clásico. Y éste es el caso. Lo mejor del hotel, increíblemente bien situado en medio del casco histórico, es la Torre Monalda, del siglo XIII igual que el resto del edificio. En ella se acaba de abrir la mejor suite del Porta Rossa y probablemente una de las mejores de Florencia. Con ventanas en sus cuatro gruesas paredes de piedra y una altura de 51 metros, sus vistas son inmejorables. De tal modo, que recostado en la cama se disfruta de la sensacional cúpula de Brunelleschi del Duomo, del Palazzo Vecchio, del Palazzo Pitti, de los extraordinarios campaniles, palacios, fachadas… Renacimiento en estado puro.  Un buen lugar para leer ”Una habitación con vistas” o mejor todavía, para, con permiso del diario inglés al que le cogí el título, escribir una crónica que se llame “A view with a room”. 

48 horas en Milán

Martes, 5 Octubre 2010

Segundo mandamiento del decálogo cool: dejarse caer al menos un vez al año -preferiblemente dos- por Milán. Et voilá! He aquí un resumen un tanto apresurado de lo que ha dado de sí mi peregrinación al templo de las tendencias del diseño.

Efectivamente, y como dijo no recuerdo qué gran director: Italia es un país de buenos actores y si hay alguno malo, éste se dedica al cine. En este gran plató que es Milán, 48 horas dan para un buen largometraje. Paisaje, personaje y atrezzo de primera. Imposible ponerle título a la película (¿Milagro en Milán?, como aquel clásico del neorrealismo) En calidad de turista y sin necesidad de recurrir a ninguna acreditación como periodista, he visto en acción a Berlusconi en plena ”Fiesta de la libertad” (léase mítin); a su Eminenza el Cardenal Arzobispo de Milán, Tettamanzi (papable en su día), oficiando en un Duomo repleto de uniformados, en la misa del 150 Aniversario de la creación de la Guardia Urbana; a un montón de anónimas y escuálidas top models en las postrimerías de la Semana de la Moda de Milán comiendo media hoja de lechuga en el sushi bar de La Rinascente. Anónimas y no tanto. ¿Será posible que en el plazo de tres semanas haya visto en dos ocasiones a Naomi Campbell en dos ciudades distintas y por casualidad? Esta vez  no ha sido en el Cipriani, sino en el Bulgari Hotel, otro resort que es una auténtica joya a tiro de piedra de Montenapoleone. 

Como no podía ser de otra manera, aproveché para ver algún hotel que otro. Maison Moschino abrió hace unos meses en la antigua estación de tren que unía Milán con Monza. Interesante y divertido. Lleno en la Fashion Week. Finalmente me alojé en el NH Touring, excelente relación calidad-precio y muy bien situado. Buen ambiente urbanita cool y fauna fashion sin caer en excesos. Para bolsillos con más poderío y logo-victims pronto abrirá el Hotel Armani. Visité la tienda y el café. Nada que resaltar, excepto la interesante librería junto al Café Armani, dentro del complejo, dedicada al diseño y a la moda. Si en la época de Coco Chanel, las grandes firmas de moda comenzaron a explotar el filón de la perfumería, ahora es el turno de los cafés, hoteles y “sitios de experiencias”. En Milán convive el logo a gogo de las grandes marcas con exquistios establecimientos pequeños, tan creativos como recónditos, que merece la pena visitar en calles como Via Brera o el barrio de los antiguos canales. Y lo mejor de todo es que uno puede encontrarse a la vuelta de la esquina con una tienda como Skitsch, con todas esos diseños alucinantes de los que tanto hablo en este blog. Pero esta vez, sí, los he visto en vivo y en directo. Como la fantástica bicicleta estática Ciclotte, de Luca Schiappati…. diré que tomen nota en mi centro de rehabilitación. Por de pronto, me compré un paraguas asimétrico del que hablé en una ocasión y cuya forma permite que puedas ver por delante y que no te mojes por detrás. Y como broche final: la visita al templo de los templos, 10 Corso Como. Alucinante, naturalmente. Lástima que exploten tanto su propio brand…. lleva camino de dejar de ser tan cool.  

Un palacio veneciano para la princesa de ébano

Jueves, 9 Septiembre 2010

En la revista Time hubo durante un tiempo una sección de regalos extraordinarios titulada algo así como “Para quien lo tiene todo“, supongo que muy leída por Madoff y acólitos en los “good old times”. La sección ha desaparecido o simplemente ha cambiado de sitio. Es probable que ahora figure en la edición rusa del Vogue o en alguno de los periódicos europeos que están adquiriendo los nuevos zares con los expolios de la URSS. Tal vez en una de estas páginas encontró el enigmático billonario Vladislav Voronin la idea para agasajar de manera formidable a su novia, Naomi Campbell. ¿Qúe mejor para quién lo tiene todo que un palacio renacentista en el Gran Canal? Según leo en el periódico veneciano Il Gazzetino, el magnate está en conversaciones para adquirir el Palazzo Contarini-Fasan (en la imagen), conocido en la ciudad como “la casa de Desdémona”, pues supuestamente Shakespeare se inspiró en una historia que ocurrió en ese palacio para escribir Otelo. Si el regalo tiene doble lectura, sin duda es una manera elegante, contundente y costosa de autodeclarse un hombre celoso.

Por el momento no hay nada confirmado, se rumorea que la pareja está en la ciudad para firmar el acuerdo de compra. Tal vez pronto paseen su amor bajo los frescos de Tiépolo que decoran el interior de esta joya, donde quizá la belleza un tanto alocada, caprichosa y salvaje de la Campbell logre serenarse. Por el momento, y mientras no tenga residencia propia, su piel morena sigue brillando en todo su esplendor en la terraza de la piscina del Hotel Cipriani, donde la ví (¿habría que decir mejor contemplar?) la otra tarde en toda su espectacular anatomía mientras me tomaba un coctel Bellini preparado por el veterano barman Walter. ¡Ay, la dolce vita….!

Yoga entre viñedos

Lunes, 30 Agosto 2010

Cuando uno va a un pueblo perdido en la rioja alavesa, seguramente lo último que piensa encontrar es un grupo de jóvenes neoyorquinas como salidas del número de septiembre de Vogue o de un capítulo de Sexo en Nueva York. No, no era un shooting de moda, ni un casting, ni un reality de ningún tipo. Simplemente se trataba de un grupo de amigas de la Gran Manzana que habían apostado por unas vacaciones diferentes: nada menos que cruzar el charco para llegar a un pueblecito riojano, alojarse durante nueve días en el Viura, el hotel más cool y chic de la zona y tener habilitada una gran sala con vistas al campo donde practicar cinco horas diarias de yoga. Eso sí, después de las sesiones dedicadas al “ommmm”, el plan no era otro que recorrer en cuadrilla las mejores bodegas y restaurantes riojanos y probar los mejores caldos y maridajes. En cierta ocasión leí que en Napa Valley (California) se imparten cursos de yoga entre viñedos, pero no pensaba que algo similar se estilara por estos lares, francamente. En la Toscana, me comentó una de las acólitas de Carrie Bradshaw, hay demasiados turistas y España les ha parecido mucho más divertido que California. Tanto es así que piensan repetir el plan el próximo año.

Por mi parte, ni practico el yoga ni puedo beber vino, pero tenía muchas ganas de conocer el hotel Viura, una de las aperturas más aclamadas de la temporada. Y, la verdad, también me gustaría repetir el próximo año. Esta interesantísima mezcla de arquitectura de vanguardia, diseño a la última y espíritu slow se levanta en el pequeño pueblo de Villabuena de Álava (no más de 400 almas y 50 bodegas censadas), en medio de hectáreas de cepas y a escasos kilómetros de las principales poblaciones de la región y de sus más emblemáticas bodegas.  El Viura se enfrenta en las próximos semanas a su “primera vendimia” con un programa especial que permitirá a sus huéspedes recorrer viñedos cercanos, ver cómo se seleccionan las uvas, y en definitiva, disfrutar de todo el interesante proceso que nutre al enoturismo, ahora tan boga. Estoy convencida de que pasará la prueba con toda clases de éxitos. El Viura es de esos hoteles que dejan huella. En la arquitectura y el proyecto de interiorismo se nota la mano atrevida y resuelta del guipuzcoano Juanjo Arrizabalaga, de la innovadora designhouses. Y en la gestión del hotel, cómo no, la de Pablo Carrigton y MHM. Un dúo que parece estar en sintonía perfecta y bajo feliz inspiración para garantizar estancias inolvidables. ¿Será que practican yoga entre viñedos?

Cap Rocat, lujo en las troneras

Domingo, 15 Agosto 2010

Uno de mis jefes me sugirió hace un mes vía e-mail hacer una pequeña escapada a este nuevo hotel de Mallorca para escribir la pertiente reseña de lo que prometía ser la sensación del verano. El encargo duró algo más de quince minutos, el tiempo suficiente para que me diera tiempo a bucear por la página web de Cap Rocat y sentirme flotar en la exquisita atmósfera de este nuevo y lujoso enclave con vistas a la bahía de Palma. Un segundo correo me anunció un cambio de planes. El jefe había decidido desplazarse a Mallorca él mismo y hacer la reseña personalmente. (Esta visto que, por unos motivos o por otros, las crónicas de este verano bien podrían llamarse “Sitios maravillosos que por ahora no voy a visitar”). La otra semana ví la reseña del hotel en el suplemento de estilo de The New York Times y me volví a acordar de mi frustrada escapada.  Ayer me llamó un amigo desde allí y hoy me encuentro con la crítica de su restaurante en un suplemento dominical. En definitiva: he decidido dedicarle mi post de hoy para conjurar esta especie de crónica no escrita que me persigue. (Hay una teoría que dice que son las noticias las que eligen a los periodistas y no al revés y hasta que no le das forma no te dejan en paz. Y este parece el caso.)

Cap Rocat nace con la ambiciosa vocación de convertirse en un nuevo referente del lujo. Lujo cool, lujo slow, lujo ecolo, lujo autóctono…. Parece que tiene un poco de todo lo anterior. El hotel se sitúa al sur de la bahía de Palma, en una antigua fortaleza militar reconstruida y espléndidamente puesta a punto por su propietario Antonio Obrador, mallorquín y decorador de cabecera de las mejores mansiones de la isla: Escarrer, Fierro, March…. 22 de las 24 suites se sitúan en las antiguas troneras de los cañones, con terrazas al borde del acantilado. El antiguo polvorín se ha transmutado en un singular chill out.

Detras de este proyecto no sólo está el probado buen gusto de Obrador, también el toque que Pablo Carrington confiere a sus proyectos de gestión de hoteles a través de su firma MHM. Carrington, de aspecto aristocrático y apasionado de los aviones, es uno de los nombres más interesantes de un panorama hotelero patrio que pide a gritos savia nueva con ganas, energía, sensibilidad y sentido para acometer proyectos singulares y excusiones que, por el momento, disfrutan nuestros jefes. 

Comporta, el nuevo (y secreto) paraiso cercano

Lunes, 2 Agosto 2010

Comporta. Atención al nombre de esta localidad portuguesa que empieza a dar que hablar entre los “happy few”. Ya lo han apuntado en sus agendas de destinos veraniegos, trendsetters como Jackques Grange y Christian Louboutin, que disfrutan de sus aguas paradisiacas, sus playas de arena blanca y sus alojamientos boho-chic como CasasNaAreia. Sí, tiene un aire a Ibiza, pero a la Ibiza de hace cuarenta años. Lo que parece emerger como nuevo destino de la jet, es un viejo conocido del establishment portugués más poderoso. La familia Espiritu Santo (propietaria ahora del Hotel Villamagna, en Madrid) respalda proyectos turísticos en esta localidad situada a unos 125 kilómetros al sur de Lisboa, en medio de parques naturales de extraordinaria belleza. Es el Alentejo cool. Nada menos que el empresario hotelero Adrian Zecha, fundador de la superexclusiva cadena Aman Resort se ha fijado en este idílico destino y se espera la apertura de AmanDuna en Comporta para el próximo año. Y por si todo esto fuera poco, un grupo de empresarios portugueses respalda la candidatura de Comporta para acoger la Ryder Cup de 2018 (sí, la misma en la que compite Madrid).

Es imposible saber por ahora dónde veremos en esa fecha a los mejores jugadores del circuito de golf, pero lo que parece claro es que hay una buena operación de marketing en favor de este exclusivo destino detrás de esta candidatura. Una nueva estrella de lujo emerge en la costa atlántica portuguesa. Sin las aglomeraciones del Algarve, ni el punto decadente de Estoril. En definitiva, habrá que dejarse caer pronto por allí. Pero no se lo diremos a nadie, o dejará de ser nuestro nuevo (y secreto) paraiso cercano.     

Bienvenida Mrs Obama

Lunes, 26 Julio 2010

Si no hubiera tenido tan mala pata (léanse anteriores post sobre mi rotura de ligamentos), en vez de estar haciendo rehabilitación y pasando calor en Madrid, estaría justamente hoy en el hotel Villa Padierna. Desde hace casi un año tengo encima de la mesa una invitación para conocer el hotel (sí, ventajas de esta profesión), en concrecto, las espléndidas villas privadas que ha inaugurado recientemente. Tras diversos cambios de fecha por diferentes motivos, finalmente habíamos cerrado la estancia para el 26 y 27 de julio…. (Me hubiera gustado estar hoy allí, más que nada para ver como se vivía “desde dentro” el gran acontecimiento próximo).

Esperemos que no haya cancelaciones de última hora en relación con la visita al hotel de la primera dama de Estados Unidos prevista para este verano… aunque después de tanta filtración quizá se lo esté replanteando. En un año pésimo para la mítica Marbella, con cierres sonados como Los Monteros y Byblos, y unos niveles de ocupación media verdaderamente escalofriantes, la noticia se vive como la llegada del Mesias. Todo el mundo parece querer sacar tajada de la visita: el gobierno (fuente probable de la filtración), el sector turístico español, la no muy boyante Costa del Sol…. ¿Cómo se sentirá alguien cuyas vacaciones privadas levantan tantas expectativas? Y hablando de levantar, estoy convencida de que más de uno ha levando hoy el teléfono y ha marcado el número de reservas del Villa Padierna a ver si había alguna habitación libre para la primera semana de agosto…

El hotel, por su parte, está acostumbrado a recibir celebrities y cuida muy bien la intimidad y el anonimato de sus ilustres huéspedes. Sorprende tanto alboroto y algarabia, que sólo se explica en clave de ”Bienvenido Mr Marshall”. Al margen de todo esto, este parece ser el gran año del Villa Padierna, elegido entre los mejores 30 resorts del mundo y el mejor de España. Situado cerca de la playa, pero con fama de ser un verdadero oasis de paz y tranquilidad, se consolida como destino para sibaritas, gourmets y amantes del golf. Sin duda, razones que han pesado en la elección del hotel por parte de la Embajada de Estados Unidos en España. Y otra razón no menor, probablementes. Desde su inauguración en 1993, el hotel está gestionado por la cadena Ritz-Carlton, considerada por muchos como el mejor sello de hostelería de lujo en atención al cliente. Además, es norteamericana. Y ya se sabe que el “made in USA” tira mucho en la tierra de los Obama, ya sea en la Costa del Sol o en Kuala Lumpur.

Nota a pie: Me entero por una esquela publicada por su familia (que no una necrológica) del fallecimiento del arquitecto José Antonio Corrales, al que tuve el placer de entrevistar hacer un par de años. Un octogenario nada complaciente que me impresionó por su joven mentalidad. Extraordinario arquitecto, fue un hombre moderno en aquella España de los años 50 y 60 donde era casi imposible ser “cool”. Su fabuloso pabellón de España realizado con Molezún para la expo de Bruselas (creo) se estudia en las mejores escuelas de Arquitectura… y es pasto de las ratas y de la desidía municipal en algún solar de Madrid…