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Tierra de oportunidades

La cita que podéis leer en el cabecero del blog Objetivo Sudáfrica la descubrí durante el vuelo que me trajo a esta tierra de oportunidades. La genial frase la he sacado de Gary Jennings y su fascinante Viajeros, una oda al infatigable espíritu aventurero de Marco Polo; sin duda, os la recomiendo, porque dan ganas de echarse la maleta a cuestas y ver qué depara el mundo. Pero aludo a Sudáfrica como una tierra de oportunidades porque atina más o menos con lo que el país quiere reivindicar al mundo. Irlandeses, italianos y demás inmigrantes de ese lado del Atlántico se obsesionaron hace un siglo con América, por entonces la verdadera tierra de oportunidades, o así se creía entonces. Hoy ya es 2010 y Sudáfrica quiere explotar el apelativo para con su gente, la que hoy lo necesita.

Johannesburgo va a ser mi hábitat de trabajo durante los próximos cuarenta días. Es una ciudad curiosa porque asoma infraestructuras impresionantes con suburbios de gente negra que se hacinan en la periferia. Tal contraste no se disimula por el día ni por la noche: ricos y pobres conviven en una urbe que ya se sobreexcitó hace quince años, cuando Nelson Mandela solidarizó a todo un pueblo en torno a un balón de rugby. Entonces, Sudáfrica expuso al mundo un Mundial (de rugby) inolvidable. Década y media después,  la FIFA ha querido dar otra oportunidad a África para demostrar que aquí también se puede entender al occidentalismo. Me ha encandilado observar desde un autobús como se agolpaba la gente en las calles con sus  vuvuzelas (trompetas muy ruidosas, demasiado para mi gusto) para proclamar la venida del Mundial. Precisamente, este miércoles ha sido el día de la selección anfitriona, apodada Bafana Bafana. Sus hinchas han sincronizado manifestaciones por toda la ciudad a las doce del mediodía para saludar al fútbol, otro más de los protagonistas concitados aquí este verano.

Porque Sudáfrica 2010 no es sólo una Copa del Mundo, es la máxima expresión de una cultura lejana(para mí, al menos); es la llamada de atención de un país con el que Mandela ha dado ejemplo a la ONU y, finalmente, la reválida de un país y por ende un continente a los que se les puede fiar un acontecimiento de tan vastas dimensiones.

Hoy comienza mi segundo día recluido en el Centro de Emisiones. Nunca había visto una colmena de estudios de televisión y radio tan desmesurada como ésta. Miles de periodistas de todos los continentes (bueno, creo que de la Antártida no ha venido nadie) comparten espacio y se exprimen diariamente para narrar los partidos y escudriñar la actitud de nuestros anfitriones. Por el momento, sólo puedo hablar de una hospitalidad exagerada; ni una mala cara, ni un gesto enfurruñado. La llegada ha sido una bienvenida complaciente. La gente no ha olvidado su dudoso pasado y el duro presente; pero estos días se están volcando con lo que puede ser la bisagra a un estado de bienestar más agraciado. Que así sea.

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4 respuestas a “Tierra de oportunidades”

  1. Ori dice:

    Enhorabuena, te seguiré ansiosamente por aquí.

  2. Toni pirulas dice:

    te seguiremos leyendo alla donde vayas. Cuentanos bien ese mundial!

  3. Roberto dice:

    Muy buena crónica. Eres un grande Vanaclocha.

  4. Carol dice:

    Increibles tus crónicas. esperamos más y mejor. y espero que puedas disfrutar de la victoria de España en este mundial!!

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