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Del Olmo se equivoca; Garzón prevarica

Joan Tapia, prestigioso periodista catalán, director de “La Vanguardia” durante trece años, actualmente columnista de “El Periódico de Catalunya”, ponía ayer de manifiesto una paradoja que alimenta el estupor de la opinión pública ante los últimos y ominosos sucesos judiciales: la Audiencia Nacional acaba de sentenciar que en el “caso Egunkaria”, que supuso el cierre del periódico en vascuence y la detención y el procesamiento de cinco de sus directivos, no había delito alguno. En otras palabras, erró el juez del Olmo, que instruyó el sumario a instancias de la Asociación de Víctimas del Terrorismo y de Dignidad y Justicia (la fiscalía retiró la acusación en 2006), y mantuvo en prisión hasta 18 meses a los implicados, que llegaron a ser considerados miembros de la cúpula etarra.

 

De Olmo hizo caso a un atestado de la Guardia Civil realizado en tiempos de Acebes como ministro del Interior, y. El error ha tenido gravísimas consecuencias -el cierre de un medio de comunicación y la persecución de unos inocentes- y, sin embargo, a nadie se le ha ocurrido acusarle de prevaricación. El propio sistema judicial, jerárquico y garantista, ha sido capaz de resolver el entuerto, aunque será muy difícil resarcir a las víctimas del desaguisado.

 

¿Cómo puede explicarse entonces que el mismo aparato judicial se muestre tan riguroso con Garzón por haber dado al ordenamiento jurídico en general y a la ley de amnistía en particular una interpretación polémica que sin embargo no es disparatada porque hoy es compartida por gran parte de los juristas más destacados?

 

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7 respuestas a “Del Olmo se equivoca; Garzón prevarica”

  1. juan carlos priori dice:

    Felicitaciones por poner de manifiesto la hipocresía de la corporación judicial española, en nada distinta de la de Argentina. Muy cordialmente. Juan Carlos

  2. manuel dice:

    La cosa no es tan simple como la planteas, amigo. Una cosa es que quepan dos (no muchas más) interpretaciones de un artículo de una ley y, otra, muy distinta, que:
    1.- que se hago cargo de un asunto del que sabe que no es competente.
    2.- que se le diga desde instancias superiores que no es competente y que, recalcitrante, siga con él y termine soltándolo a regañadientes.
    3.- que sepa que hay una ley de amnistía y, sin embargo, se la salte y no la aplique. Es más, años antes, se negó a procesar a Carrillo amparándose en dicha ley de amnistía. ¿Por qué a Carrillo sí se la aplica y a los criminales franquistas, no? Tan criminales son unos como los otros.
    4.- ¿Por qué pretende procesar a criminales muertos si está taxativamente prohibido por la ley penal?
    No se trata de “interpretaciones”. Se trata de que no le ha dado la gana cumplir la ley. Blanco, y en botella.

  3. Lola dice:

    ¿Por qué se muestran los jueces (ni menciono los fiscales) tan tibios con la corrupción política? Simplemente porque les va la carrera en ello. Garzón, no nos engañemos, carga con varios asuntos turbios (me preocupa particularmente el caso del Santader) pero no ha sido hasta que ha abierto la causa general (merecida) contra el PP (Gürtel) que ha visto sentenciado su futuro. Esta señal no pasará inadvertida para otros magistrados.

    Servidumbres de la cleptocracia en la que vivimos.

  4. Eladio Sánchez dice:

    Ay Manuel, no dices nada de Gürtel, de la coincidencia en el tiempo, y de como precisamente han sido los jueces del PP, los que se le han tirado al cuello, se te olvida Manuel.

  5. OSAMAYOR dice:

    Un periodista (usted p.e.) tras darle vueltas a la cabeza emite opinónes, acertadas unas y erradas otras (como el sr. Olmo,digamos). Otro colega, con informaciones que no contrasta, publica una serie de artículos sesgados (como el sr. Garzón, supongamos) y lo hace con alguna frecuencia. Ambos pueden causar daño, pero ¿quién cree usted que es más peligroso?.

  6. Historiador dice:

    Más que política, la actitud contra Garzón parece provocada por rencillas personales por parte de otro juez, tambien antifranquista, que quizás siente no ha recibido el reconocimiento suficiente, y que el sistema debería limitar. En lo de la Gürtel, Garzón ha ejercido el papel que deben ejercer los funcionarios como representantes del Estado controlando a otro de los pilares básicos de la democracia, los partidos políticos, como ya hiciera con el GAL. Pero lo que le ha ocurrido a Garzon les ha ocurrido a muchos otros funcionarios; es inquietante que entre la burocracia sea mejor pasar desapercibido que defender la labor que se tiene a cargo. Lo del Santander, si tiene pinta de ser delito, aunque indemostrable. Pienso yo.

  7. Jimbo Jones dice:

    LA Ley es igual para todos.

    INCLUSO para los jueces encargados de aplicarla.

    NO vale hacer de la toga un sayo.

    :)

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