Blogs

Nacionalismo cultural

En un ámbito como el catalán en que existe una clara pulsión nacionalista, la cultura desempeña un relevante papel. En el caso concreto de Cataluña, la gestión del bilingüismo o la consideración social de los escritores catalanes que escriben en castellano –Félix de Azúa acaba de publicar un espléndido artículo sobre el particular- no son asuntos neutrales sino profundamente entroncados con la levadura soberanista que CiU  ha extraído del relativo fracaso estatutario y se dispone a aplicar sobre la masa social según todos los indicios.

 

Así las cosas, resulta cuando menos sorprendente que Artur Mas, el epígono de Pujol, haya decidido fichar al socialista Ferrán Mascarell, que ya fue concejal y consejero de Cultura con Maragall, para ocuparse de tales menesteres. En principio, podría pensarse que CiU renuncia a imponer sus propias tesis culturales para pacificar la situación, crispada en los últimos tiempos, estableciendo posiciones y criterios eclécticos.

 

Pero no hay que hacerse ilusiones: con toda probabilidad, Mas ha pensado en Mascarell porque no hay discontinuidad alguna entre las políticas culturales del actual PSC y de CiU. En el fondo, ésta ha sido la causa del desastre socialista en las recientes elecciones: los ciudadanos han optado por el nacionalismo genuino en lugar de quedarse con la mala imitación.

Comparte este post:
  • Meneame
  • Digg
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Google

Deja tu comentario