Blogs

El largo camino de la equiparación

Quien piense que está todo hecho, que la equiparación de la mujer con el hombre es ya un logro conseguido en nuestras democracias occidentales, debería aprehender el dato relevante que ha saltado a la prensa estos días: de los 1.100 cuadros que cuelgan de las galerías del Museo del Prado, sólo tres han sido pintados por mujeres, y curiosamente los tres por la misma, la italiana Sofonisba  Anguissola. De los ocho mil cuadros que se almacenan en los fondos del primer museo español, sólo hay unos 45 pintados por una veintena de mujeres.

Anguissola, pintora del siglo XVI, fue una artista excepcional, admirada por Van Dyck o Miguel Ángel, y sin embargo durante centurias fue ignorada, e incluso confundida con Zurbarán, Moro, Tiziano o El Greco.

La sola constatación de los hechos sugiere la necesidad de no cejar en la lucha por la equiparación, que se produce sobre el trasfondo inquietante y amargo de la violencia doméstica. No sólo perfeccionando las reformas legislativas e institucionales que han de formalizarla sin la menor reserva de duda sino también impulsando la igualdad social y cultural, que es la que todavía falta por entronizar.

Comparte este post:
  • Meneame
  • Digg
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Google

Deja tu comentario