Blogs

Entradas con etiqueta ‘cambio climático’

Ecologistas y embaucadores

Mircoles, 3 Febrero 2010

Parecen existir evidencias objetivas sobre un cambio climático en las últimas décadas, que se manifiestaría en forma de paulatino recalentamiento del planeta y que supuestamente sería consecuencia de las crecientes emisiones de gases carbónicos a la atmósfera. Sin embargo, se están descubriendo fraudes sucesivos en los estudios pretendidamente científicos que han convergido en el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) de la ONU, cada vez más criticado por no haber mostrado la necesaria exigencia en el control de calidad de las fuentes.

Primero, se cometió un error abultado en el análisis de los glaciares del Himalaya, que están muy lejos de derretirse a la velocidad que indicaba el IPCC. Después, se detectaron fallos groseros en las previsiones sobre el deterioro de la selva amazónica. Ahora, según explica hoy la prensa internacional con manifiesta preocupación, se está cuestionando la evolución de las temperaturas en China, después de que surgieran dudas sobre la calidad de las instalaciones de control y la honradez de los supuestos científicos que las manejaban… Ya se sabe que en este debate convergen muchos y muy poderosos intereses energéticos. Pero la toma de decisiones políticas necesita datos fiables. Sin ellos, corremos el riesgo de vernos arrastrados hacia situaciones absurdas por los embaucadores.

Las eléctricas apedrean su tejado nuclear

Lunes, 25 Agosto 2008

El pasado 17 de agosto, el Consejo de Seguridad Nuclear(CSN)  –que es el regulador independiente, responsable ante el Parlamento, de dicha actividad de generación eléctrica- proponía al Ministerio de Industria sancionar con una multa de entre 9 y 22 millones de euros a los propietarios de la central de Ascó, en Tarragona, por varios incidentes acaecidos el pasado noviembre. El pasado domingo, la central nuclear de Vandellós II, también en Tarragona, sufrió un incendio en la sala de turbinas, de origen desconocido hasta el momento y que obligará a que se mantenga inactiva largo tiempo. El siniestro es particularmente alarmante dado que dichas turbinas están refrigeradas por hidrógeno, muy inflamable. Esta misma central ya registró una un incidente grave en agosto de 2004 en el que la planta ocultó información y fue multada con 1,6 millones de euros.

Las tres centrales catalanas; Ascó I y II y Vandellós II (la cuarta, Vandellós I, tuvo que clausurarse en 1989, cuando un incendio destruyó la sala de turbinas, y actualmente se está desmantelando), pertenecen al consorcio Nuclear Ascó Vandellós (ANAV)  formado por Endesa e Iberdrola, aunque la gestión incumbe básicamente a Endesa. Y no es exagerado decir que dicha gestión es sencillamente desastrosa ya  que históricamente estas tres centrales acumulan el 71% de los incidentes protagonizados por las ocho nucleares españolas.

El debate nuclear se ha reabierto en todo el mundo a causa de los precios exorbitantes del crudo de petróleo y de la excesiva dependencia energética de muchos países occidentales; España, cuya dependencia era en 2005 del 85,1% según Eurostat, está a merced sobre todo de los suministros del Norte de África. Además, la energía nuclear no expulsa anhídrido carbónico a la atmósfera por lo que no contribuye al efecto invernadero, supuestamente causante del cambio climático, lo que le concede un indudable atractivo.

Es obvio que cuando este debate se ha comenzado a lanzar también en nuestro país, donde rige una moratoria nuclear desde 1984 (el propio Felipe González, que la impuso, recomendó su revisión en octubre del 2006), y cuando habrá que tomar decisiones sobre el cierre o el alargamiento de la vida de las centrales que están a punto de cumplir su ciclo –la licencia de Garoña, en Burgos, concluye en 2009-, los fallos estrepitosos que se producen en las centrales tarraconenses, responsabilidad de ANAV, abonan las posiciones de los ecologistas extremados y demás sectores de opinión que defienden el cierre sucesivo de todas las centrales, que actualmente producen el 20% de la energía eléctrica de nuestro país, con lo que se dispararía todavía más nuestra dependencia energética.

Se entiende mal en fin la frivolidad de Endesa y de Iberdrola en este asunto, máxime cuando ambas compañías invierten ingentes cantidades de dinero en realzar una imagen pública que enfatiza sus preocupaciones ecologistas y su afinidad hacia lo ‘verde’. Es lo que se llama tirar piedras contra el propio tejado.