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Entradas con etiqueta ‘Ibarretxe’

La nueva Ertzaintza

Viernes, 26 Junio 2009

Los líderes del PNV –Urkullu, Ibarretxe y Balza, éste antiguo consejero del Interior- están irritados con López y su equipo de gobierno porque –dicen- de las manifestaciones del Ejecutivo socialista parece desprenderse que la actual Ertzaintza es distinta de la anterior, de la que estaba a las órdenes de los nacionalistas. 

El nuevo consejero Rodolfo Ares, sucesor de Javier Baltza, ha quitado hierro a la polémica por respeto a la propia Ertzaintza y para no introducir cuñas en unas relaciones políticas ya tensas desde que Ibarretxe fue descabalgado del poder. Sin embargo, los nacionalistas aciertan, contra su voluntad, en lo que dicen. Y una gran parte de la ciudadanía de este país está muy satisfecha, emocionadamente satisfecha, de que la policía autónoma vasca sea al fin un cuerpo de seguridad del Estado, dispuesto a luchar codo con codo con la Guardia Civil y la Policía Nacional contra los asesinos de ETA.

A esto algunos le llamamos nada eufemísticamente “normalización” de Euskadi. Por vez primera, se visualiza a toda una sociedad movilizada contra el terrorismo que trata de corroerla. Incluso a una policía que hasta hace poco era instada a mirar hacia otro lado con demasiada frecuencia.

Reglas democráticas

Lunes, 4 Mayo 2009

En la década de los ochenta, tuvo lugar en Europa un debate sobre los límites de la democracia a raíz de unos fondos estatales suecos destinados a adquirir acciones de empresas privadas: aquella medida socialdemócrata dificultaba la alternancia, toda vez que los futuros gobiernos no podrían revertir la medida; la señora Thatcher hizo campaña en contra de aquellas solapadas actuaciones que, a su entender, podía impedir el regreso de los liberales al poder en Suecia. y es que, en efecto, la democracia, para serlo, debe ser reversible.

También es opinable la ortodoxia de un déficit público excesivo. Enajenar los presupuestos futuros de forma exagerada priva de autonomía a los gobiernos del porvenir, que han de acatar irremediablemente las pautas impuestas por los anteriores. Las gigantescas inversiones de Gallardón en Madrid, que habrán de financiarse durante un cuarto de siglo, serían un mal ejemplo en este sentido.

Mucho más claro y concreto es el fraude de ley que ha cometido Ibarretxe antes de perder el Gobierno de Euskadi. Apresurar el gasto presupuestario hasta casi agotar  las disponibilidades en cuatro meses para atar de pies y manos al nuevo Gobierno que tomará posesión esta semana constituye una falta democrática grave que corrobora las mayores sospechas sobre la dudosa pulcritud democrática del “movimiento nacional” que cree ser el PNV. 

El parto de los montes

Lunes, 12 Enero 2009

Parirán los montes y nacerá un ridículo ratón. Horacio

 

El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ha tomado la decisión de sobreseer el caso que ha sentado en el banquillo al lehendakari Ibarretxe y al secretario del PSE Patxi López., entre otros políticos vascos, acusados de “desobediencia” tras haberse reunido con miembros de la ilegalizada Batasuna durante el “proceso de paz”.  Lo ha hecho por mayoría, con el voto particular del presidente, Manuel Díaz de Rábago, por considerar que “hay falta de acusación legítima” para celebrar el juicio al no ejercer la acción penal ni la fiscal ni la acusación particular, tan sólo las acusaciones populares. Es la llamada “doctrina Botín“.

Finalmente, la Justicia ha llegado a las conclusiones del sentido común, por vía indirecta y merced a la jurisprudencia del Tribunal Supremo que en este caso ha permitido al Tribunal salvar la cara. Vienen perfectamente a cuento aquellos versos de Cervantes ante el túmulo de Felipe II: “…y luego in continente / caló el chapeo, requirió la espada, / miró al soslayo, fuese y no hubo nada“.

Es inevitable preguntarse si era preciso mantener en vilo durante dos años la política vasca con la instrucción de una causa absurda, a pesar de que el Supremo ya había manifestado en un caso parecido –una denuncia contra el presidente del Gobierno por la misma razón, el ‘proceso de paz’- que era ilegítimo y marrullero intentar controlar el desempeño político de los gobiernos mediante querellas judiciales. No se entiende,  en fin, cómo la manifiesta falta de profesionalidad de quienes han conducido este caso hasta la nada durante tanto tiempo no ha de tener consecuencia alguna para los autores del disparate. El crédito de los jueces sigue decayendo.  

‘Txeroki’ y Euskadi

Lunes, 17 Noviembre 2008

La detención de Garikoitz Aspiazu Rubina, “Txeroki”, supuesto jefe de los comandos etarras, probable cabecilla del llamado ‘aparato militar’, autor de horrendos crímenes –desde el atentado que costó la vida al juez Lidón en 2001 al de los dos guardias civiles en Capbreton a finales del 2007, pasando por el intento de asesinato que mutiló al joven socialista Eduardo Madina- y principal enemigo del fallido ‘proceso de paz’, al que apuntilló con el atentado contra la T-4, representa un paso decisivo en la desarticulación de ETA, no tanto porque la organización terrorista no sea capaz de sustituir al dirigente caído, que lo es, cuanto porque, como ha pronosticado reiteradamente el ministro Rubalcaba en los últimos tiempos, cada vez es más rápida la detención de los responsables de ETA, minada internamente, cercada policialmente, detestada internacionalmente, agobiada por la creciente falta de respaldo social.

El deterioro material creciente de ETA cuando la organización no ha sido capaz de sacudirse la animadversión y el descrédito que ha representado para ella el rechazo absurdo de la oportunidad de una salida relativamente honrosa que le brindó el Gobierno de Rodríguez Zapatero coincide además con algunos movimientos y con determinadas expectativas que pueden resultar decisivos en la apertura de horizontes del País Vasco, comunidad que se dispone a encarar unas trascendentes elecciones autonómicas en la primavera de 2009.

En efecto, la resurrección de la amenaza etarra tras la ‘tregua’, que ha sumido a la sociedad vasca en una reiterativa e indignada desazón, así como las utópicas, inviables y pertinaces propuestas soberanistas del lehendakari Ibarretxe, que han tropezado con el ordenamiento jurídico y han terminado de hastiar a la opinión pública vasca, han provocado un retroceso del apoyo electoral al PNV, que se advierte en las encuestas y que se hizo patente en las pasadas elecciones generales. Y mientras el PSE-PSOE parece afirmarse como una válida opción alternativa capaz de provocar la alternancia –probablemente con el apoyo a posteriori del Partido Popular-, el mundo nacionalista efectúa algunos movimientos significativos: la izquierda radical, desorientada y dividida tras el regreso de ETA a la violencia, ha desistido ya del imposible empeño de lanzar una ‘marca blanca’ capaz de sortear fraudulentamente la ley de Partidos, y al propio tiempo Eusko Alkartasuna, dispuesta a enfatizar su condición independentista, ha roto la coalición con el PNV para capitalizar esta situación. Así las cosas, si EA –una formación impecablemente democrática y opuesta a cualquier clase de violencia- consigue encarnar la representación del independentismo democrático vasco, el aislamiento de ETA, sin representación alguna en el Parlamento de Euskadi, podría terminar siendo insoportable para los terroristas y sus amigos.

Naturalmente, estos movimientos adquirirían completa entidad e infundirían nuevas y gratas expectativas a Euskadi si las elecciones autonómicas vascas consagrasen efectivamente la alternancia. Porque con independencia de preferencias ideológicas, es claro que tras más de veinticinco años de hegemonía nacionalista, que ha generado clientelismos y monopolios de toda índole, el cambio político se ha convertido en el País Vasco en una cuestión de verdadera salubridad pública. La democracia se agosta si no se renueva, y hoy se dan en Euskadi todas las condiciones para que la sociedad pueda poner verdaderamente en tensión su libertad de elegir, ya sin presiones insuperables, sin miedos exorbitantes, sin inercias potentes que se opongan al cambio.