Blogs

Entradas con etiqueta ‘UPyD’

Rosa Díez y la reforma electoral

Lunes, 29 Marzo 2010

Rosa Díez, antigua dirigente socialista que llegó a disputar la secretaría general del PSOE a Rodríguez Zapatero en el Congreso del 2000, actualmente líder del partido bisagra UPyD, publica hoy en la prensa de Madrid un largo artículo repleto de lugares comunes en el que, en coherencia con su posición actual, reclama una reforma de la ley electoral para acentuar su proporcionalidad. Es evidente que la “proporcionalidad corregida” mediante la ley d’Hondt dificulta grandemente el acceso a las instituciones parlamentarias de las minorías. Como sucede por otra parte en muchas otras grandes democracias, la norteamericana, la británica, etc.

 

Muchos pensamos sin embargo que, por sentido común y a la vista de determinados escándalos, la reforma habría de ser al contrario: debería acentuarse el carácter mayoritario de nuestro sistema electoral, o, por o menos, habría que exigir un mayor porcentaje mínimo de votos en cada circunscripción para obtener representación.

 

Los partidos bisagra pueden llegar a adquirir un poder exorbitante y desequilibrador  si se dan las circunstancias matemáticas adecuadas. Como ha sucedido en Baleares, por ejemplo, con Unió Mallorquina con las consecuencias que bien a la vista están. Cuando lo razonable es que el grueso del poder (y de la oposición) recaiga sobre las grandes formaciones. Porque ni se echa en falta la irrupción de nuevas ideologías en el gran mapa político de nuestras democracias europeas (en muchos casos, derecha e izquierda tiene  problemas para diferenciarse entre sí) ni, para influir en política, hace falta crear un partido nuevo: basta con trabajar en el interior de los que ya existen.

 

Rosa Díez preocupa

Lunes, 23 Noviembre 2009

La preocupación no ha saltado aún a los medios pero los estrategas de los dos principales partidos empiezan a manifestarla en privado: si se confirman las tendencias que se van consolidando en las encuestas, en las próximas elecciones autonómicas y municipales, en la primavera de 2011, la formación de Rosa Díez podría haber alcanzado una masa crítica que resulte decisiva en la inclinación de la balanza a derechas o a izquierdas en muchas instituciones regionales y locales. Por añadidura, el Congreso recién celebrado por la UPyD ha zanjado algunas disensiones internas y ha puesto el nuevo partido en órbita electoral.

Es evidente que, si se confirma, este ascenso se deberá tanto a méritos propios como a deméritos ajenos: los dos grandes partidos, enzarzados en grandes querellas absurdas, están generando comprensible y creciente desafección. Pero los ciudadanos tenemos también la obligación de meditar el alcance de nuestras decisiones electorales: deberemos considerar si tiene sentido permitir que una fuerza minoritaria, sin un ideario claro, se convierta en árbitro de la vida pública.

Por decirlo más claro, los electores estamos obligados a ponderar exquisitamente el fundamento de nuestro voto, de forma que la irritación, tan comprensible, no provoque efectos indeseados. 

Las condiciones de UPyD

Lunes, 2 Marzo 2009

Si finalmente el PSE-PSOE no consigue el escaño número 25 en el País Vasco tras el recuento del voto de la emigración, la formación de un gobierno constitucionalista requerirá, además del apoyo del PSE (24 escaños) y del PP (13), el concurso de UPyD, cuyo escaño por Álava resulta indispensable para la formación de la mayoría absoluta (38 escaños).

Pero el apoyo de Rosa Díez a Patxi López no será fácil. No sólo porque aquélla rompió con el PSOE por su incompatibilidad con López sino también por los principales rasgos programáticos que ha exhibido UpyD en su oferta electoral: revisión del cupo vasco, devolución al Estado de las competencias en Educación, disolución de los gobiernos locales que estén en manos de la ilegalizada Acción Nacionalista Vasca…

Díez hará bien enfatizando estos rasgos, que la diferencian de los demás partidos estatales y que inciden verdaderamente en problemas reales aunque en algún caso no reflejan más que puro voluntarismo, pero sería absurdo que la utopía frustrara un cambio que es inaplazable y que ha de representar la entrada de raudales de oxígeno en un País Vasco intelectualmente afectado por demasiado tiempo de sectaria uniformidad. 

Mayor Oreja, candidato polémico

Martes, 6 Enero 2009

La proverbial indecisión de Rajoy, que algunos atribuyen a su galleguismo psicológico –esa capacidad de ocultar en el rellano si se suben o se bajan las escaleras-, ha cedido paso probablemente a una estrategia muy calculada en la designación de Jaime Mayor Oreja, que mañana se formaliza, como cabeza de lista del Partido Popular en las elecciones de junio al Parlamento Europeo.

Mayor Oreja, mentor de María San Gil en Euskadi, estuvo detrás de la rebelión del PP vasco que culminó con el abandono de la política por la presidenta del partido en aquella comunidad, resuelto con la elección del moderado Basagoiti, quien pidió expresamente a Rajoy que Mayor no encabezara la lista europea ya que su rehabilitación dejaba en evidencia al nuevo equipo que rige los destinos del PP en el País Vasco. Además, Mayor realizó críticas acerbas a la línea centrista emprendida Rajoy antes y durante el Congreso de Valencia, lo que lo alineó con el sector crítico, un conglomerado todavía vaporoso formado por quienes no consideran a Rajoy la personalidad idónea para intentar llevar el partido a la victoria en las elecciones generales del 2012.

Todo ello parecía anunciar que Rajoy optaría por sustituir a Mayor. Se ha hablado con insistencia de la posibilidad de recurrir a Ruiz Gallardón, quien a cambio de este sacrificio recibiría la compensación de convertirse en número dos del partido a su regreso de Bruselas, un año después de su marcha. Pero la operación era demasiado alambicada y, sobre todo, tenía el inconveniente de encrespar todavía más no sólo al ala crítica sino a otros sectores del PP que aceptan a Rajoy pero que están enemistados con Gallardón. En estas circunstancias, la solución ‘conservadora’, la continuidad de Mayor, era la que ofrecía al presidente del PP mayores ventajas en una elección muy crítica: existe unanimidad en los análisis en el sentido de que Rajoy se juega mucho en las europeas: una derrota lo colocaría en una posición muy difícil en el interior del partido.

En efecto, Mayor Oreja es un personaje conocido por la opinión pública y cuyas posiciones sobre el ‘problema vasco’ pueden desactivar el deslizamiento de sectores populares hacia la UPyD de Rosa Díez (este argumento ha sido explícitamente mencionado por próximos a Rajoy). Además –y ésta es la clave de la designación-, el nombramiento pacifica momentáneamente el partido y una eventual derrota del PP en las europeas podría ser imputada en primera instancia a los críticos, que son quienes han aplaudido la confirmación de Mayor.

A medio plazo, es improbable que Rajoy pudiera soportar esta eventual derrota, que no es imposible si se mantiene el tono de las últimas encuestas recién publicadas. Y no parece que los resultados del PP en Galicia y Euskadi el 1 de marzo puedan alterar esta impresión.  Tampoco Mayor Oreja es un crack en las campañas, por lo que la supervivencia política de Rajoy sigue estando en precario. A menos, claro está, que el líder popular, más conocido por sus ausencias y silencios que por sus iniciativas y propuestas, cambie de táctica y se ponga realmente al frente de un partido que acusa con claridad falta de liderazgo.

Rosa Díez y el PP

Sbado, 3 Enero 2009

Las últimas encuestas publicadas –en “La Vanguardia” y en “El Mundo”-  confirman el ascenso de UPyD, el partido de Rosa Díaz, que triplicaría su ya meritorio bagaje de votos y conseguiría grupo parlamentario propio. Algunas elementales operaciones matemáticas sugieren que este ascenso es a costa de un Partido Popular que no atina con su tarea de oposición y que, ante ciertos proyectos legislativos del Gobierno, comienza a mostrar su rostro más conservador. Consecuencia de ello es que el PSOE, pese a la hecatombe económica, va notablemente por delante en las preferencias electorales de los ciudadanos.

El discurso de Díez sobre los grandes asuntos –política autonómica, política antiterrorista, política económica- no está alejado del de Rajoy; sí en cambio se diferencia en cuestiones como el aborto o la laicidad. Por lo que el PP debería interiorizar la lección que ofrecen estos pronósticos. UPyD descentra claramente al PP y le arrebata votos. Sería, pues, inteligente por parte de la dirección popular analizar esta circunstancia que puede situar al PP en una situación irremediable de bloqueo, en beneficio de sus principales adversarios. Y, por descontado, tendría sentido que el PP intentara seducir a esta bisagra para integrarla en su seno y evitar así el riesgo cierto de que la división de la derecha lo aleje del poder.

Difícil 2009

Jueves, 1 Enero 2009

No hacen falta dotes adivinatorias para presagiar que este 2009 que abre ante nosotros su preocupante estatura estará cargado de dificultades, inherentes a la gravísima crisis que nos aqueja (irónicamente, muchos han deseado feliz 2010 en estas fiestas, puesto que 2009 se consideraba ya perdido). Y es de suponer que la gran política del ejercicio versará sobre la pésima coyuntura, cómo salir de ella y qué hacer después, cuando haya que reconstruir un sistema económico que ya no podrá contar con la construcción como motor del crecimiento.

Pero con independencia de este asunto vital, la vida sigue, y los partidos continuarán manteniendo su natural rivalidad, que se plasmará este año en las tres consultas electorales previstas, por este orden: elecciones gallegas –fijadas ya  para el 1 de marzo-, elecciones vascas –probablemente en mayo- y elecciones europeas, en junio. En las primeras, Rajoy afrontará su primer examen: si mejora resultado, lo que supondrá al PP volver al Gobierno, se afirmará frente a sus críticos, que de otro modo acentuarán la disidencia interna. Las encuestas presagian que será los coligados en el gobierno –PSOE y BNG- los que mejorarán resultados.

Las elecciones vascas tienen gran importancia intrínseca, ya que el objetivo común de los dos grandes partidos es apartar del poder a los nacionalistas. Ello es posible, según los sondeos, mediante la fórmula de un gobierno del PSE-PSOE en minoría con el apoyo del PP. Todo indica que en esta ocasión tiene escasas posibilidades un gobierno transversal (además, la coalición PSE-PNV no sería aceptada por los nacionalistas con un lehendakari socialista).

Las elecciones al Parlamento Europeo no tienen trascendencia alguna en el terreno político interno pero precisamente por ello los electores votan con total libertad, y ello, en momentos de crisis, puede traducirse en un castigo al Gobierno. Si así fuera, Rajoy saldría claramente fortalecido, y los críticos deberían esperar bastante –al menos, hasta el Congreso popular del 2011- para intentar el asalto.

La tarea legislativa inminente tampoco favorece a Rajoy. Como es conocido, el Gobierno se dispone a presentar proyectos sobre el aborto, el suicidio asistido y la libertad religiosa, cuestiones en las que el PP tiene que adoptar posiciones muy conservadoras por exigencia del grueso de su clientela. Y ello descentra a Rajoy, con el peligro añadido de que sigan produciéndose fugas hacia la UPyD de Rosa Díez,  quien, pese a ocupar el mismo espacio político que el PP, es mucho más progresista en materia de costumbres. Sea como sea,  es claro igualmente que la consumación del nuevo modelo de financiación autonómica, que complace a los ‘barones’ del Partido Popular mientras es rechazado por Génova, debilita la autoridad y el liderazgo del presidente popular.

Para bien o para mal, éste es el panorama. Un panorama presidido por el drama de un número cada vez mayor de desempleados, que se ofenderán con toda la razón si no advierten que sus representantes abordan su problema con toda la energía y en primer lugar.