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Eto’o, quizás; Dinho y Deco, no

El Barça se está remozando de arriba abajo por el bien de su futuro. Los niños mimados del presidente ya no se sienten apreciados; son conscientes de que la afición azulgrana les ha abandonado con críticas y silbidos; y jamás han admitido que su comportamiento para y con el vestuario ha sido incendiario durante la crisis de los dos últimos años. Deco, Ronaldinho y Eto’o deberían retractarse de sus últimos  comportamientos. El portugués se quejó argumentando que no continuaría la próxima temporada en un club en el que no le querían. Yo le explicaría a Deco cuáles han sido las razones por las que la junta directiva pudiese haber meditado su continuidad.  Bien claro está: en dos Ligas, ninguna razón.  El ex mediocentro del Barça atesora una técnica brillante pero con eso no basta. Si  Ronaldinho ha sido muy negligente con su condición física, a Deco la ha podido la abulia, jugar de titular desganado, como si el partido no fuera con él. Y eso en el Barça es intolerable. ¿Consecuencia? El Inter le dará la última oportunidad para que vuelva al escaparate de las estrellas. De momento, seguirá embalado en las cajas del almacén.

La caída de Ronaldinho ha sido más calamitosa. Estaba llamado a ser la próxima figura mundial después de la retirada de Zidane pero una terrible pérdida de confianza en sí mismo y los vicios adquiridos en su turbia vida privada le han minado no sólo como futbolista sino también como persona. Cuando el brasileño vino a ‘Can Barça’ hace cinco años como gran baza de Laporta, rindió tributo al fútbol español. Sus genialidades y espectacularidad embelesaron a los futboleros y a los que no lo son tanto. Y fuera del campo su sonrisa nos enamoró; el ‘Gaucho’ era feliz en Barcelona y así lo transmitía. Sin embargo, el año posterior a la consecución de la segunda Liga de Campeones, Ronaldinho no pareció ser el mismo. Resoplaba al final de muchos partidos en los que no había hecho esfuerzos denodados y las instantáneas fotográficas, que todo lo captan, fueron testigos de la debacle física del azulgrana. Su silueta física fue desmejorándose progresivamente a causa de nulo entrenamiento y mucha diversión no apta, o más bien no recomendable, para jugadores profesionales. Por todo ello, el club, paciente con los deslices del brasileño durante dos años, se hartó hace meses y la decisión más acertada en este asunto ha sido venderle al Milan. Sinceramente, dudo que Ronaldinho tenga capacidad de sacrificio para resurgir. Por edad no será, tiene 28 años, pero a estas alturas carece de avidez de gloria.

El último que debería salir tarifando es Samuel Eto’o. El flamante entrenador, Pep Guardiola, ya le ha comunicado que se busque equipo porque el nuevo Barça no está hecho para él. Al camerunés no le van a faltar ofertas, todavía reluce su talento goleador. El problema es que Eto’o es muy suyo, muy directo y expeditivo fuera del campo, inoportuno cuando hace declaraciones públicas como cuando atacó verbalmente a Ronaldinho por su dejadez en el equipo (y eso que no le faltaba razón). Con nuevas estrellas millonarias en el grupo, quién sabe si el delantero camerunés será tolerante o por el contrario, volverá a ser un polvorín que reviente la armonía que quiere implantar Guardiola. Etoo tiene cuerda para rato, sus continuas y graves lesiones no le han desvirtuado en el campo y con esa credencial emprenderá una nueva andadura. Me dará pena su marcha porque en los tres casos expuestos, el Barça sale perdiendo con la marcha de Etoo. Sin duda, es un ariete irremplazable en el mercado europeo.   

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3 respuestas a “Eto’o, quizás; Dinho y Deco, no”

  1. Venturin dice:

    Etoo fuera del barça también. Es soberbio arrogante. El Barça debe tener gene humilde

  2. el que nunca hace nada dice:

    menudo error el desprenderse de Etoo, espero q se vaya fuera de la liga española.

  3. españa dice:

    etoo es mejor que cualquiera de los que quieren comprar, que lo mantengan hasta que puedan fichar a Benzema.

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