Blogs

Vergüenzas de nuestro fútbol

Los ultras volvieron a salir a escena. Parecía que nos habíamos olvidados de ellos; habían estado hibernando largo tiempo hasta que reaparecieron y fue tal el alcance de sus actos, que hoy me tengo que referir a ellos y a la connivencia por la que algunos clubes permiten que estos vándalos sigan haciendo de las suyas. Como bien sabréis hoy, lunes, el derbi barcelonés no fue excitante sino abominable. La tensión del partido se truncó cuando los radicales del Barça, situados en la tribuna más alta de Montjuic, lanzaron varias bengalas a la afición españolista. La barbarie desató un estado de pánico que por poco no acabó con una invasión de campo. ¿Por qué no fueron cacheados estos energúmenos?, ¿Quién les vendió o proporcionó las entradas? ¿Por qué los mossos d´Esquadra no sofocaron enseguida la revuelta? Son cuestiones que el Comité de Antiviolencia tendrá que investigar por el bien del fútbol.

Si lamentable fueron los incidentes protagonizados por los cafres del Barça, peor fue que el presidente del Español, Sánchez Llibre, no asumiera la responsabilidad de haber dejado colar bengalas en su estadio y aún más penoso fue ver a Eto’o, Henry, Messi, Piqué, Bojan y Márquez dedicar el triunfo a los Boixos Nois, los mismos que minutos antes habían reventado la fiesta del sábado noche. Y para mayor escarnio, primero sale Laporta diciendo que no toquen a sus jugadores, cuando en el campo y por televisión se vio claramente que sus jugadores homenajearon a la hinchada radical culé, y después, el ingenuo Pep Guardiola justificó a sus pupilos argumentando que los jugadores celebraron el gol de la victoria con la afición sin saber qué había sucedido. Guardiola, ¿lo dijiste en serio o fue un ejercicio forzado de fariseísmo? O sea, el partido fue suspendido alrededor diez minutos por la gamberrada de los Boixos y a ti sólo se te ocurre esta excusa barata. Resulta que durante la pausa, ambos equipos no dejaban de fijarse en la grada alta de Montjuic y el entrenador azulgrana tuvo la osadía de escurrir el bulto. Así, nuestro fútbol, ése del que tanto alardeamos pero que nada cuidamos, no va a ningún lado. Hemos vuelto a rebajarnos a actitudes infames como las que nos brindan a  menudo Argentina y otros países sudamericanos. 

El propio Laporta tiene la valentía de prohibir la entrada a su hinchada extremista en el Camp Nou y ya lo veis, campando a sus anchas por otros estadios. De una vez por todas, Antiviolencia debería preocuparse por evitar que esta gente de mala calaña siga dinamitando el espectáculo. Pero intuyo que esto último continuará supeditado a las cuantiosas multas impuestas a los clubes responsables. Para quienes manejan el cotarro, lo que importa no es si algunos equipos reservan un porcentaje de entradas para sus radicales, los que supuestamente animan al graderío. Lo que les vale es salvaguardar el negocio con un puñado de sanciones y más dinero a las arcas del Estado. Por cierto, ahora que la comparación está en boga de todos, hace muchísimo tiempo que en los estadios ingleses no hay indicios de vandalismo. Allí, sólo se habla de fútbol.   

Comparte este post:
  • Meneame
  • Google
  • TwitThis
  • Facebook

Tags: , , , ,

2 respuestas a “Vergüenzas de nuestro fútbol”

  1. Carioca dice:

    Los dirigentes son unos cara duras. Laporta y el del Español sí que no tienen vergüenza

  2. Madridistas dice:

    el mundo descansa en paz los boixos han sido multados con 11 millones de las antiguas pesetas…

Deja tu respuesta