Blogs

Abocado al fracaso

Valencia está de Fallas diez días antes de lo previsto. Lo que sucede es que la falla del club entró en combustión hace año y medio y todavía no se ha apagado. El Valencia es un desastre de arriba abajo porque los gerifaltes que desgobiernan el club lo han concebido como una empresa para jugar a especular. Y claro, quien especula sin tener una estrategia clara y obvia se la acaba pegando. Así ocurrió con Juan Soler y por el momento, su sucesor, Vicente Soriano, no ha aprendido de los errores. Total, que la deuda económica supera los quinientos millones de euros y los acreedores se han hartado hasta decir basta. Es lo que suele pasar con un club que no tiene dinero ni para pagar a sus jugadores.

Soriano, Soler y la banda de malos gestores que han hecho del Valencia su rancho particular, no se han percatado de que la imagen del murciélago está hecha trizas. En menos de una década, los ché han pasado de jugar dos finales de Champions a tontear con el descenso la temporada pasada y deambular por la presente Liga. Con este panorama, es normal que la afición haya perdido la ilusión y su única expectativa sea que el club cambie de manos. Ya da igual ganar o perder, mientras no sea descender.

Para mayor escarnio, las obras del nuevo estadio se han suspendido a mitad de faena. Como ocurre con muchas cajas de ahorro en estos tiempos ominosos, el Valencia no tiene liquidez. Y hasta que el club no sea capaz de endosar a alguien las parcelas de Mestalla que están a la venta, los futbolistas cobrarán con retraso; los bancos no harán ninguna concesión y en definitiva, el Valencia sólo podrá recurrir a una solución: la ley concursal. Entonces, el Valencia quedaría muy diezmado por una intervención judicial y nadie aseguraría el pago total de las fichas de los jugadores y en consecuencia, los Villa, Silva, Mata y compañía se irían tarifando.

Ante tantos agobios, actuar con serenidad no es fácil. Quizá lo más lógico sería vender a Villa, icono deportivo y ‘marketiniano’ del club, y sofocar un poco la situación. Pero lo más grave es que los números deportivos no acompañan. Si el año pasado Koeman destrozó al equipo, esta temporada la situación no es más esperanzadora. El equipo ha sumado sólo cuatro puntos más en Liga que el año anterior a estas alturas de la competición. La clasificación para la UEFA no está asegurada aunque tal meta es una menudencia dada la coyuntura. Sin los jugosos ingresos de la Champions, el Valencia debe empezar de cero otra vez. No hay vuelta de hoja.

Comparte este post:
  • Meneame
  • Google
  • TwitThis
  • Facebook

Tags: , , ,

Deja tu respuesta