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La fiesta orgiástica

Celestial. Así juega el Barça, como quiere y cuando le apetece. Lástima que casi siempre sentencie los partidos en la primera parte porque de lo contrario, ya habríamos visto una buena ristra de goleadas escandalosas. El baile de anoche fue una copia de lo que tantas veces hemos comprobado en el Camp Nou durante esta temporada: un rival asustadizo, más pendiente de no hacer el ridículo que de intentar guerrear, y un Barcelona que maniata a quien se pone por delante. Da igual que uno sea forofo del Real Madrid, Manchester o Liverpool, nadie puede detestar a este Barça. Mucho se le ha comparado con el ‘Dream Team’ de Cruyff. Quizá aquel prodigio ha sido más reconocido por su larga vivencia (cuatro años). Éste, el de Guardiola, igual no gana tantos títulos, pero ya ha dejado un sello imborrable: el del buen gusto, el toque, la precisión y la rapidez. El Barça obra un fútbol sin parangón. Es imposible ver una versión mejor que la que practica este equipo.

De vez en cuando confluyen talentos que inexorablemente terminan por encajar como en un rompecabezas. La casualidad ha elegido a Iniesta y Xavi como el dúo perfecto para impartir lecciones de fútbol. Su asignatura consiste en resolver los tejemanejes de cada partido. A ellos se les asigna la misión de desquiciar al enemigo y de activar a sus delanteros. Lo cumplen con sobresaliente.

Antes que los centrocampistas, aparece la rocosa defensa. Si el rival apenas llega al área se debe a que Touré es la primera garantía para Puyol y Márquez. Si ya resulta complicadísimo sobrepasar al marfileño, no os cuento dejar en evidencia a los centrales. Para colmo, este Barça cuenta con dos laterales cada vez más animosos en el ataque. Piqué madura partido a partido y Dani Alves tan sólo aplica con maestría lo que aprendió en Sevilla.

Pero la punta de lanza es lo más morboso. Messi plantea cada partido como un reto personal. Busca sin cesar la jugada perfecta, la que le encumbre con perpetuidad en el pedestal de los más grandes y le permita sacudirse las odiosas comparaciones con Maradona. A Eto’o le basta con culminar un par de jugadas por encuentro y Henry da gracias cada mañana por haber sido invitado a esta fiesta orgiástica. Seguro que el francés no habrá vuelto a añorar Londres.

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Una respuesta a “La fiesta orgiástica”

  1. johnny dice:

    Si, si, el barça arrasa pero el Madrid está a 2 partidos

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