Blogs

Mala praxis

1284289624_0.jpg

Le brindaron una segunda oportunidad para demostrar que no era tan malo y la aprovechó. Paradojas de la vida, fue Drenthe quien ovacionó al Camp Nou cuando le cambiaron, con el partido medio resuelto para el Hércules y el resquemor del díscolo holandés olvidado. El recuerdo fatídico del mano a mano con Valdés en el Barça-Madrid de hace dos años se había esfumado; Drenthe volvía a sentirse útil y quién sabe si al nivel de aquella promesa que se iba a comer el mundo con veinte añitos. Suena bestial, pero ésa fue la noticia del Camp Nou. Bueno, ésa y el baño táctico que le dio ‘Boquerón’ Esteban a Guardiola. Lo había advertido el míster del Hércules en la previa, “venimos a ganar, el empate ya lo tenemos”. Claro, todo el mundo (sin excepción) se partió de risa con esta declaración…de intenciones. Porque atrevido fue el propósito y monumental las consecuencias.

Hasta Guardiola hincó la rodilla con el jaque mate del recién ascendido.  No pudo encontrar excusas, tan poco las rebuscó: había ganado el mejor y punto. Al Barça hay que acusarle de mala praxis, puesto que olvidó su vademécum exclusivo y casi irrepetible. Por de pronto, el batacazo evidencia que Xavi es Xavi y no hay más que hablar. Pep pensó que el Hércules sería un eficaz conejillo de indias para inventar nuevos galimatías. Y en eso se quedó: en un lío de demarcaciones que marearon a los que debían marear (valga y muy bien la redundancia) al contrario. Iniesta empezó desubicado y acabó desesperado; Mascherano se acojonó cada vez que atacaba con la pelotita en sus pies y Bojan nunca encontró a Villa. Entre tanto, no le vamos a exigir a Messi alardes circenses cada fin de semana; se las suele arreglar solito o en pareja (Xavi), pero a veces él no inventa el fútbol.

Como tampoco lo inventa Mourinho, y dudo que pretenda hacerlo. Su criatura sigue en estado embrionario, con pocos visos de una madurez extraordinaria. Querría decir a los socios del Bernabeu que no se acostumbren a espesores como el de ayer, pero les estaría mintiendo. A Mou le han traído para ganar y así se consiguen títulos, lógico. No obstante, si la vida se plantease como el juego del Madrid, vivir sería un coñazo. Cambian los jugadores, los esquemas, pero la idea no se borra y va camino de perpetuarse. El Madrid ataca sin ton ni son, a lo que salga; planta delanteros y ya pasará algo, que casi siempre es una buena pila de goles. Lo hacía con Raúl en plan killer,  también envidaba todo a la inspiración de Ronaldo (el gordito) y no deja de fiar su mordiente a la millonada que cuestan sus goleadores. Sobre todo, a  la de Cristiano.

Y eso que el crack de cracks lo intenta por tierra, mar y aire. Busca el golito él solo, como el niño que le da la tabarra a su madre para que le compre el dichoso juguete, pero de momento cero de dos. Aún así, si hay algo inimaginable para el madridismo es que su dios Ra no vaya a clavar una veintena de goles, como mínimo. En cuanto meta el primero, los demás llegarán por inercia. Es lo que tiene ser CR9…perdón, 7.

Comparte este post:
  • Meneame
  • Google
  • TwitThis
  • Facebook

Tags: , , , , , ,

Deja tu respuesta