Blogs

Redondo o Milla; Xabi Alonso y….

“Redondo ha reaparecido muy entonado. No buscamos ni sugerimos debate alguno”. Ésa fue la explicación pública del entrenador del Real Madrid, Jorge Valdano, el día del debut oficial del centrocampista argentino en el Bernabeu. Aquel domingo (23/10/94) Redondo cogió el testigo de Luis Milla en un desafortunado empate a uno contra un recién ascendido, el Compostela. La pobre imagen del equipo sacó a la palestra el debate del anterior verano: Luis Milla o Redondo. El primero estaba avocado a la eterna suplencia, pues el volante argentino había sido el capricho frustrado de Ramón Mendoza durante dos años y una exigencia personal de Valdano. Éste les había probado en pretemporada y resultó que con Milla el equipo jugaba más ordenado y uniforme, a sabiendas de que el estilo de Redondo aún debía calar en la propuesta táctica del entrenador. Pero el flamante fichaje fue lesionado gravemente por Mendiguren en un amistoso Athletic-Madrid y, sin margen de maniobra, Milla recibió el encargo de estructurar el fútbol de sus compañeros. Y, ciertamente, los resultados le favorecieron y, más importante, las críticas de la grada le reconocieron su talento para ‘elegir siempre el pase correcto’. Tal fue su denominación de origen.

Sin embargo y, a pesar de que el Madrid se había acostumbrado a Milla, Valdano decidió cambiar de administrador de balón aquella tarde contra el ‘Compos’ . Redondo apenas intervino, quizás por miedo a que le tocasen de nuevo la rodilla, y el equipo adoleció de criterio. La prensa sí sacó un debate que se intuía capital para el devenir liguero; sobre todo, cuando el siguiente sábado el Madrid perdió en La Romareda en el debut de Raúl y con Redondo también de titular. Valdano lo había dejado claro: su apuesta no contemplaba doble-pivote, puesto que Laudrup jugaba más adelantado y sólo precisaba un centrocampista puro por detrás de él. Resultó que antes de acabar la primera vuelta, Redondo volvió a lesionarse por una dura entrada del oviedista Jokanovic y Milla fue devuelto al césped para culminar los mejores partidos de la temporada, incluida la manita al Barcelona en el Bernabeu.

Anoche, José Mourinho eclipsó el 6-2 al Rayo Vallecano, no por provocaciones ni las habituales invectivas contra árbitros, prensa o rivales, sino por su oficio, ni más ni menos. La desacertada elección del acompañante de Xabi Alonso está alimentado otro debate del que no se atisba solución: “Kaká y Özil son dos ‘diez’ puros y a veces juntos es una situación de riesgo. Tienen que tener una disponibilidad mental y física para saber que Xabi Alonso no puede jugar solo en el centro del campo noventa minutos”, respondió el entrenador a la pregunta de por qué no alinear a los tres de una tacada. La calamitosa primera media hora evidenció que Lass sólo vale para batallas de brega en las que el equipo juegue más replegado y al contraataque. Pero, a tenor de las declaraciones de Mourinho, la preferencia por el músculo antes que el talento es descarada. Y es una pena porque tipos como Granero darían un toque más técnico a la medular o, incluso, los mismos Kaká y Özil perfilarían un Madrid más ofensivo, siempre y cuando Xabi se las arreglase de mitad para abajo….Makelele ya lo hacía en su tiempo, sólo que su cometido cuando alzaba la vista era entregar el balón a Zidane.

El experimento de Mou no ha hecho más que empezar. La esperanza se llama Sahin, pues sólo él está llamado a acabar con cualquier titubeo táctico. Altintop y Khedira no intuyen alternativas extraordinarias: al turco aún no lo hemos catado y Khedira actúa como un perro de presa menos rabioso que Lass. En consecuencia, el casting de escuderos de Xabi no se ha cerrado, pero el reclamo es cristalino: un candidato que ofrezca potencia y contención. Extraña que el míster aún no se haya percatado que en el Bernabeu pocos valientes se atreverán a tutearlo: sí, ayer lo hizo el Rayo y se llevo media docena. Seria advertencia para próximos visitantes. La alineación de Lass o cualquier émulo que satisfaga a Mou es entendible para duelos de renombre (vamos, el Barça), no en esta Liga de dos. Al menos, la rectificación llegó justo a tiempo, instantes antes de que el cabreo de la grada hubiese reventado los silbidos del entrenador y cuando incomprensiblemente era el Rayo quien manejaba el balón al pie y con sentido. Poco importan las efímeras sequías goleadoras del equipo…cada partido es una prueba más patente que la anterior de que al Madrid no se le deben buscar las cosquillas, se basta él mismo para encender (o no)  situaciones adversas. Pero sí que hay debate…y no sólo de nombres, ¿tan forzoso es que Xabi Alonso juegue pegado a alguien?

Comparte este post:
  • Meneame
  • Google
  • TwitThis
  • Facebook

Tags: , , , ,

Deja tu respuesta