Blogs

Falcao remata hasta un microondas

falcao-3.jpg

A las doce de la noche la Liga de Fútbol Profesional no había recibido ningún fax sorpresa por Falcao. Ni Madrid ni Barça se atrevieron a dar el paso, más cuando un rato antes el colombiano había demostrado las mejores credenciales imaginables para un equipo grande. Cuesta creer que el ‘Tigre’ quede enjaulado en la Europa League y no pueda probar su voracidad en el torneo de los ‘mayores’. Pero Falcao es un delantero especial en el club más especial de todos: sus espectaculares remates a lo Circo del Sol y esos tomahawks inteligentes que alcanzan las escuadradas contrarias son el mejor argumento del Atleti contra su victimismo histórico, el síndrome que excusaba cagada tras cagada.

Gil Marín consiguió la gestión de su vida, justo cuando el panorama pintaba caótico: Kun Agüero y Forlán se acogieron a una razón natural, pues tenían talento para promocionarse en empresas más internacionales y con más caché que el Atlético. En consecuencia, sólo quedaba la opción de traer a una promesa mundial o un jugador de ligas menores con ínfulas de crack; de lo contrario, la gran masa social habría engullido a Cerezo y al propio Gil Marín, y además, se habría rebelado de una vez por todas contra las reminiscencias tóxicas del llamado ‘Gilifato’.

Falcao encontró en el Oporto la ocasión perfecta para tumbar sparrings menores. Pero su descarado instinto depredador evidenció que su sitio estaba en las grandes Ligas. Gil Marín lo intuyó rápido y preparó la operación con el dinero fresco del Kun. Había llegado el sustituto; claro que aún debía echarle huevos, la virtud que más gusta en el Vicente Calderón. Pero poco tardó en reivindicar que es una estrella que prefiere pelearse en el barro antes que esperar un balón para captar flashes y cámaras de televisión. Aquel ‘hat-trick’ al Racing en la tercera jornada borró de un plumazo cualquier duda. Su borrachera goleadora entre Liga y UEFA no sólo devolvió la fe a la afición colchonera , sino que les hizo temer otra huida. Más que nada, porque era un delantero que estaba puliendo su perfección en el equipo imperfecto por antonomasia.

‘Falcao remata hasta un microondas por la escuadra’. La definición del periodista Roberto Palomar debería ser patentada por el Atlético, tan ingenioso en campañas publicitarias. Tiene en sus filas al mejor delantero centro del mundo (así lo piensan el capitán Gabi y Mario Suárez) y va siendo hora que lo pregonen al mundo: en el Atleti también juegan los mejores, al menos uno de ellos. Y no es por sacar la vena folclórica, pero Iraizoz en la final de la Europa League y Peter Cech anoche se pisparon que el fútbol moderno todavía brinda un hueco a la leyenda de los arietes clásicos, muy propios del Madrid de Santillana y heredado por el máximo exponente, Hugo Sánchez. Falcao es un híbrido de ellos con las cualidades amplificadas; quizá le falta el salto de altura de ‘Bam Bam’ Zamorano, pero ningún portero le quiere ver merodeando por el aire. El colombiano huele a peligro porque él es el peligroso.

La  buena noticia para el Atlético es que Falcao ha quintuplicado su cotización cuando el mercado no dejaba margen de reacción; la mala es el incordio permanente que sufrirá Gil Marín con la catarata de ofertas que van a colapsar su despacho. La Europa rica se insinuará pronto porque sólo el Barça domina el fútbol con delantero ‘mentiroso’. Pero “Falcao sólo hay uno y es del Atleti”, como advirtió después del partido el consejero delegado. ¿Y qué dice de todo esto Radamel? “No se sabe qué sucederá mañana”, espetó con incertidumbre el gran triunfador de la Supercopa; aunque su matiz fue tranquilizador….”pero estoy muy feliz en el Atlético”.

 

 

 

 

Comparte este post:
  • Meneame
  • Google
  • TwitThis
  • Facebook

Tags: , ,

Deja tu respuesta