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Özil en el limbo

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Davor Suker se cansó de Fabio Capello en su primera temporada en el Real Madrid porque nunca le dejaba acabar un partido. Solía jugar de titular indiscutible, pero al poco rato de las segundas partes le cambiaba. El croata estalló después de un partido contra el Zaragoza en el que el técnico italiano le sustituyó por Luis Milla a media hora para el final; Suker, que no había marcado ningún gol, enfiló el vestuario con cara de pocos amigos, se vistió de calle y esperó al pitido final para presentarse delante de un corrillo de periodistas. “No lo entiendo, siempre soy el pringao”, comentó el delantero. Se había acabado el armisticio con su entrenador, y eso que era el máximo goleador del equipo durante aquella liga 1996-1997. Mesut Özil es poco amigo de la prensa, es exageradamente tímido y aún no domina el español, mejor dicho, apenas chapurrea un puñado de frases para salir del paso. Pero, como Suker, empieza hartarse de la tónica a la que le está habituando Ancelotti: en el Bernabeu contra el Betis aguantó setenta minutos, anoche fueron cinco menos. Al mediapunta alemán no le sentó nada bien el cambio porque entendía que aún podía sacar al contraataque algún pase improvisado para matar un partido que se estaba volviendo feo. Sin embargo, Carletto decidió que su concurso no daba para más, así que Özil se marchó rápido a la ducha sin esperar al final del partido, se puso el chándal y subió al autobús.

El club no va a tardar en descubrir el genio de Özil, en cualquier acepción de la palabra. Su gran rendimiento en el campo, pese a las broncas puntuales (y públicas) de Mourinho, le ha convencido para pedir un aumento al presidente. Su asesor de prensa, Roland Eitel, dijo en la concentración de la selección alemana durante la última Eurocopa que su PVP de 15 millones (precio que el Madrid pagó al Werder Bremen) “se había disparado dos o tres veces”, sobre todo, gracias a la Liga de los récords y a asistencias tan perfectas como la que le dio a Cristiano en el segundo gol del Camp Nou, que valió el campeonato. Mustafa Özil, padre y representante del futbolista, no se lo pensó dos veces y acudió al Bernabeu para reunirse con José Ángel Sánchez. Según cuenta el periodista José Félix Díaz en El Confidencial, el padre expuso a la directiva que si Kaká ganaba nueve millones, cómo no le podrían pagar a su hijo al menos siete. La justificación es indiscutible, por la misma razón por la que Cristiano ha exigido una mejora para estar en el top 3 de los mejor pagados del mundo. Sin embargo, la situación deportiva de Özil ha cambiado: Mustafa utilizó una supuesta oferta del Bayern de Munich para jugar su baza en la negociación; quería obligar al club a declararle  imprescindible de todas, todas. Y así fue, pero el aumento todavía no ha llegado y Özil otea ya no tan en el horizonte un competidor que se está ganando el cariño de la grada a pasos agigantados.

Desde el momento que el Madrid fichó a Isco, el alemán entendió que debía espabilarse para no repetir actos de relajación, esos que tanto habían molestado a Mou. No obstante, el flamante fichaje blanco ha irrumpido antes de lo previsto; Florentino Pérez esperaba mucho de él, aunque no todo concentrado en dos jornadas y unos cuentos partidos de pretemporada. Quizá sea la competencia porque, mientras Isco ha salvado al Madrid de un inicio liguero demasiado discreto, Özil deambula por el limbo y Ancelotti se lo ha hecho saber cambiándole dos veces consecutivas. Visto desde la perspectiva de sus tres años en Madrid, a Özil le va a costar coger el tranquillo a un ritmo de juego más mascado que el pim, pam, pum de su ex entrenador. Pero el talento sigue ahí, a veces escondido y de repente en plena efervescencia; por eso, no le quedarán muchas oportunidades de titular para sacar sus gafas de visión nocturna y encontrar huecos en defensas enmarañadas. No vaya a ser que el italiano se retracte de sus tácticas alegres y ponga un muro de contención delante de la zaga que suponga su sacrificio. En las botas de Özil está el secreto.

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4 respuestas a “Özil en el limbo”

  1. david dice:

    A mi ese jugador me encantaba Luis Millo, pero no era junto? Luismillo? o estoy equivocado, un saludo.

  2. Camacho dice:

    Vanaclocha aunque este artículo no esta del todo mal. Eres patético como persona y como periodista, no tardarás en caer, porque el que no vale no vale, algo así como pasa con Casillas.

  3. Mesuto. dice:

    5 claves objetivas para dejar de vender la moto con el caso Özil.

    1- Lo de su sueldo, efectivamente, clamaba al cielo. Ya no es un secundario. Es élite mundial en su puesto.
    2- No se le recuerda un inicio de temporada decente, va en el pack. En el primer tercio de temporada no llega al final de los partidos. En marzo estos artículos no existen.
    3- Isco no es su competencia por el puesto. El Madrid también jugaría 4-3-3 sin Isco. Es más problemática para él su nueva ubicación por el sistema.
    4- De ser más español, bajito, pálido y algo más calvo, nadie en el periodismo cuestionaría su forma ni se hablaría de la posibilidad de traspasarle. Su rendimiento es muy similar, pero son ópticas diferentes, al parecer.
    5- Participa directamente en más de 30 goles por temporada (goles+asistencias). Es decisivo, “clutch”. Su aportación en este aspecto está sólo por debajo de la de CR7. Esta estadística se hará notar cuando se le venda.

  4. Jose dice:

    Mientras Kaka siga en el Real Madrid, cualquiera puede pedir que le doblen el sueldo sin cargo de conciencia. Incluso éste, que falló lo infallable en los partidos calientes del final de temporada pasado.

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