Blogs

Xabi Alonso, mito silencioso

2012111466xabi_dentro.jpg

Manuel Pellegrini entendió la importancia de Xabi Alonso la noche de Champions que el Milan amargó la vida al Madrid en el Bernabeu. El entonces entrenador merengue nunca reconoció en público el error que sí comentó a su cuerpo técnico: “Xabi defiende tanto que le falta tiempo para organizar al equipo”. El donostiarra fue máxima prioridad para Pellegrini después de que Florentino ejecutara las presentaciones faraónicas de Cristiano, Kaká y Benzema. Su tiempo en Liverpool había expirado, por eso, Xabi no quiso desperdiciar la oportunidad de su vida, tal como reconoció en su primera rueda de prensa. El club había puesto demasiadas expectativas en él; no en vano, desde que Zidane decidió dejarlo, la llamada ‘galleta’ del centro campo había quedado huérfana. El Madrid necesitaba una nueva batuta y la de Xabi era la más apetecible (y accesible) del continente. La suya y la de su compañero de batallas en Anfield, Steve Gerrard.

“Quedé destrozado cuando se marchó Xabi Alonso”. El propio Gerrard confesó en una entrevista a la revista ‘Four Four Two’ el profundo vacío que había dejado Xabi en Liverpool. Quizás, con permiso de Xavi Hernández, el donostiarra estaba considero el arquitecto español por antonomasia, tan sólo le faltaba un equipo ganador…y un entrenador que le entendiese. “Juego más liberado sin Lass Diarra”, toda una declaración de intenciones de un Alonso incómodo con la táctica de Pellegrini. La misma afición que ovacionó su fichaje, llegó a impacientarse por la ausencia de lecciones magistrales que habían enamorado a The Kop. Después de una insípida victoria en Xerez, Xabi comunicó a los periodistas lo que previamente había advertido a su nuevo técnico, que Lass era un escudero demasiado pegadizo. A partir de ese instante, el centrocampista recuperó su versión más british.

John Benjamin Toshack tiene el honor de haber puesto en órbita a Xabi Alonso. Le rescató del Eibar, adonde le mandó Javier Clemente, y no tardó en cederle galones de general. “Es el mejor cerebro que he conocido. Debería estudiar en Oxford”. Con su habitual gracejo, el galés nunca desperdiciaba la ocasión de vender bien sus productos. Y como siempre le ha tenido en tan alta estima, Toshack nunca comprendió por qué Mourinho tenía a su chico tan “robotizado”. Los corsés tácticos del portugués impidieron que Xabi llegara al cénit de su rendimiento. “Los equipos de Mourinho se dedican a ahogar al contrario presionando, Xabi es un tío que maneja coros, con sus sopranos, barítonos…”. Esto último no se le ocurrió a Toshack, sino a Raynald Denoueix, el entrenador con el que Xabi maduró de verdad. Aquella Real Sociedad que perdió la Liga del 2003 en Balaídos nunca pasará desapercibida: Karpin, Nihat, Kovacevic y un Xabi Alonso que marcó a Iker Casillas uno de los mejores goles del campeonato. El hijo de Periko Alonso estaba preparado para dar el salto a desafíos mayores: le esperaba el Spanish Liverpool de Mister Rafa Benítez.

“Xabi es capaz de robar un balón en cobertura defensiva y segundos después poner un pase de cuarenta metros”. Benítez había construido su eje perfecto: Xabi-Gerrard. El primero ponía orden y el segundo se encargaba más de tareas ofensivas. Como dijo Toshack, “el Liverpool parecía tener dos entrenadores en el campo: uno para defensa y otro para atacar”. Y no le faltaba razón, con la salvedad de que al donostiarra también le gustaba probar suerte fuera del área.  Mikel Arteta conoce desde niño a Alonso y sabe a la perfección su manera de pensar en el mundillo del fútbol. El centrocampista del Arsenal deslizó en COPE la semana pasada que si Xabi estaba meditando tanto su renovación, seguramente se debía a motivos físicos. A Xabi le pasa como a Xavi, si el cuerpo funciona, la mente también. Este miércoles ha aceptado una renovación de dos años para dar sus últimas pinceladas, quién sabe si destinadas a un plácido regreso a la Premier de sus amores. La fumata blanca garantiza al Madrid mantener su CPU un tiempo, el suficiente para diseñar al sustituto perfecto. ¿Illarra? Ése es el propósito. Pero Xabi sólo hay uno y el que quiera imitarle, como dice Toshack, que se vaya a estudiar a Oxford. Puede que de allí salga otro mito silencioso.

 

 

Comparte este post:
  • Meneame
  • Google
  • TwitThis
  • Facebook

Tags: , , , , ,

Deja tu respuesta