Blogs

Digno sucesor de Romario

aguero-chelsea-620x264.jpg

“Es el mejor delantero en un metro cuadrado y punto”. El maestro César Menotti le regaló el verso perfecto. En plena efervescencia popular (Argentina había ganado a Uruguay en la última Copa América), el amigo de Leo Messi le había robado el caché más esperado: el éxtasis de aparecer en los informativos del país entero. D10S había jugado bien, sin arrebatos estratosféricos; pero fue Sergio Kun Agüero quien cabeceó el delirio de la nación, reivindicándose como el delantero del momento. Con un mercado congelado por el fair play financiero, la afición del Manchester City suspiró aliviada sin temor a la llamada de Florentino Pérez. Si Kun es el delantero que revienta transfermarket, la biblia de los P.V.P. de los futbolistas, su traspaso debía ser sencillamente galáctico; si el club de los petrodólares puso 63 desorbitantes millones para fichar a Raheem Sterling, a su estrella argentina había que tasarla en tres cifras. El runrún de una salida furtiva siempre ha mosqueado al Etihad porque el Real Madrid no le perdió de vista. En la recámara debía ser el siguiente Ronaldo (Cristiano o el ‘gordito’, a su libre elección), pero su renovación el verano pasado zanjó por un tiempo las sospechas. Kun seguiría siendo el aguijón de Pellegrini si las lesiones musculares se lo permitían. Lastrado durante varios años con esa bola con grilletes, su mala alimentación de base (la pizza y la Coca-Cola fueron su perdición en el Atleti) tampoco le ayudó demasiado en el extenuante fútbol inglés.

Gary Lineker se quedó boquiabierto en el instante que el Kun Agüero volatilizó a la defensa del Chelsea en un palmo. Valdano no exageró cuando dijo que Messi te regateaba en una cabina de teléfono; le faltó añadir al Kun.  Lineker, comentarista estrella de la BBC, comentó en el post partido que Agüero le recordaba a “Paul Gascoigne en un baldosa”. Un Billy Elliot que cuando se calza los zapatos adecuados hipnotiza al público en dos movimientos. Ésa es la versión perfecta del ex yerno de Maradona, capaz de inventarse una especie de cola de vaca y devolver a Romario a la memoria histórica. Su quiebro de cintura al pétreo Cahill desmontó el cordón sanitario de Mourinho. Silva simplemente se la entregó a su compañero en el balcón del área como el que entrega un paquete para quitarse el marrón de encima. De repente, la grada del Etihad murmuró cada vez más alto aquel grito de guerra ¡Kun, Kun, Kun, Kun! patentado en el Vicente Calderón. La genialidad suponía su quinto intento delante del portero Begovic, salvador de la goleada más escandalosa que pudo haber sufrido Mou en su carrera. Y como cualquier mago, repitió el truco hasta que le acabó saliendo. Sólo él se lo podía permitir.

Agüero deja al Chelsea en la U.V.I, pero sin los cuidados de su doctora Eva Carneiro. Suena exagerado en dos jornadas, pero la estadística es demoledora: desde hacía 16 años los blues no ganaban ninguna de las dos primeras jornadas. El club de Abramovich no ha despilfarrado y el pobre bagaje del equipo quizá le caliente la cartera. Cesc no está entonado y todas las posibilidades pasan por la inspiración de Eden Hazard, que sucumbió en ese duelo de ‘Houdinis’ con el Kun. Al líder de la Premier le sucede casi lo mismo: su estado de júbilo no oculta que Agüero es medio equipo, porque el otro medio es un cóctel batido entre Yaya Touré, Sterling y Silva. Y aunque la afición esté cansada de la incesante y molesta rumorología de cada verano que imprime páginas y páginas en los tabloides británicos, Kun es ídolo de masas en Manchester. Dure lo que dure. 

Comparte este post:
  • Meneame
  • Google
  • TwitThis
  • Facebook

Tags: , , ,

Deja tu respuesta