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“¡Madrid, cabrón, saluda al campeón!”

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“¡Madrid, cabrón, saluda al campeón!”. Samuel Eto’o, genio y figura que sacó toda su bilis contra el club que le repudió. Una década después aún no se ha retractado de aquel éxtasis en el Camp Nou. Y jamás lo hará. “Yo soy como soy, que lo aceptes o no es tu problema”, dijo el camerunés en una entrevista íntima con L’Equipe en 2011. “Vete tú al Atleti, ¡qué pesado!”, soltó Guti a Roberto Carlos en medio de una rueda de prensa durante una pretemporada merengue en Shanghai. Hubo un verano en el que a Guti se relacionó con el rival vecino y, harto de tanto rumor infundado, no aguantó la broma del brasileño. Gerard Piqué rompe la aburrida ortodoxia de las salas de prensa: partido complicado, nunca se sabe qué puede pasar, en el fútbol cualquiera puede sorprenderte. El ‘fútbol es fútbol’ de Vujadin Boskov en versión moderna. Piqué es un personaje imprescindible en el periodismo deportivo: cualquier barrabasada que se le ocurra, cualquier rajada que escupa es bienvenida en nuestro mundillo. Al fin y al cabo, hablar de fútbol da pureza a un medio, pero inyectar dosis de morbo atrae audiencia. El negocio es el negocio.

Piqué ha aclarado que no es un santo ni tampoco un diablo. Es bromista (cuestión de gustos) pero entiende y siente la rivalidad Barça-Real Madrid. Por eso, se puso una camiseta de Buffon en su casa para ver la semifinal Madrid-Juve y, por supuesto, mentó a Kevin Roldán para sobreexcitar a las masas. Ése es el puente aéreo que reclamamos todos aquellos periodistas (me atrevo a decir que la mayoría) nostálgicos de aquel teatrillo que montaba José María García en sus noches radiofónicas, con héroes y villanos, con Mendoza y Núñez, con Jesús Gil y Caneda, con Stoichkov y Hugo Sánchez. Hoy es todo tan políticamente correcto que el espectáculo necesita más ‘Piqués’ para que no decaiga. Durante la noche en la que agradeció a Kevin Roldán sus servicios prestados a la causa, hay una imagen que capta a un grupillo de compañeros en el centro del campo susurrándose a los oídos “lo va a decir, lo va a decir”. Y el central no falló. Piqué se ríe de las portadas apocalípticas de la prensa; se ríe del incendio de Sergio Ramos porque simplemente pertenece al show. La sensación en las tertulias de los bares es que el barcelonista pasa de todo, le piten, insulten o cabreé al madridismo con sus provocaciones.

Piqué es un muñeco de pim, pam, pum al que la prensa hace vudú y suplicando en bajo que salga delante de las cámaras en cada zona mixta. Su sinceridad molesta en un fútbol impostado, en el que los clubes rezan para que las declaraciones sean sota, caballo y rey. Así, menos líos para los departamentos de comunicación. Pero, precisamente, tipos como Piqué que agitan la opinión pública, son quienes mejor explican a la gente esa realidad paralela y casi siempre estratosférica de deportistas tan elitistas. “La noche anterior a Macedonia nos reunimos 10 jugadores en la habitación de Iker Casillas, y allí estuve hablando con Ramos de muchos temas, no sobre la selección”. Con confesiones de este tipo, uno imagina a Ramos y Piqué descojonarse juntos por ese miedo mediático a que ‘La Roja’ se volatilice o vuelva la guerra de trincheras Madrid-Barça de la época mourinhista. Precisamente Mourinho otro personaje extremo en el odio y el amor que asquea mundos hipócritas. Al menos, los que él ve.

¿Pero son justos los pitos a Piqué? Ni en León ni en Oviedo. Reivindica su compromiso nacional sin alardear de españolismo ni catalanismo. Nunca besará el escudo pero lo sudará; nunca gritará un ‘¡Viva España!’ pero se peleará por un balón desde algún suelo de Macedonia o Letonia. Y como es un futbolista inteligente en el sentido literal de la palabra (se dice que es superdotado), él es quien mejor ha justificado las sospechas de la plataforma Guanyarem: ¿qué mejor publicidad que agradecer toda la ayuda que le prestó el deporte catalán desde pequeño? Y no se trata de sacar la vena nacionalista. Simple sentido común. Y como diría Guti, “a quien no le guste, amapolas”. 

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6 respuestas a ““¡Madrid, cabrón, saluda al campeón!””

  1. joifsa dice:

    Menudo artículo más lamentable. La gente no demanda mierdas como las que publicáis, la gente demanda información, opinión, entrevistas, cosas serias, pero como no podéis conseguirlas nos hacéis creer que la gente compra periódicos o ve televisión para que bufones como este aparezcan insultando a otros equipos, escupiendo y riéndose de la gente de su misma selección y justificando pitos para un himno que no siente ocmo el suyo. Fenomenal, si no lo sientes tuyo: puerta.

    Pero vosotros seguid riéndole las gacias, buena pitada le espera el próximopartido pero oye… libertad de expresión no? Pique VETE YA

  2. JUAN MOS dice:

    Me encantan tus post , te leo bastante a menudo , oigo todos los días El Partido de Las Doce , solo un apunte , antes de Eto;o lo dijo Figo desde la balconada del ayuntamiento celebrando un título con el Barsa , creo que la Champións , de esto último no estoy seguro , pero de que lo dijo si y antes que Samuel .

  3. delincuente juvenil dice:

    Este tipo de jugadores no representa al deporte, puede ser una mina a nivel del periodismo amarillo, basado en el escandalo, pero no es un ejemplo social, mas bien representa la delincuencia social, representa los valores infrahumanos que nadie querría saber que existen.

  4. Gugomadrilista dice:

    Últimamente os estais pasando y os voy a dejar de leer.
    con el Barça no os atreveríais a titular de esta manera.
    Y a Pique le seguiremos pitando a pesar de su superdotación que a ti tanto parece que te gusta. Le pitaremos porque es la única manera que hemos encontrado para quejarnos de la tibieza con que actúa el resto de España ante tanto agravio nacionalista.
    No sufras por él, tiene más dinero que tu, y una novia seguro que está mas buena que la tuya, aunque después de tu comentario sobre la superdotación , no sé que pensar

  5. pejapecinpeto. dice:

    Piqué es buen jugador, pero equiboca, la euforia de ganar con el sentido deportivo que tiene toda competicion, cuando se gana la alegria se lleba dentro y puedes dar todal las voltaretas que quieras, pero el insulto nunca en ninguna direccion. el morbo de ganar a un ribal potente, da una alegria añadida. Pero es mas grande el deprtista que sabe respetar al contrario vencido por que a la vuelta de la esquina o en un periodo de tiempo corto se pueden invertir los papeles, y no te agrdará recibir insultos vejaciones o menosprecio a tus colores. la cortesia y el respeto al contrario hace grande al que la pone en prectica. Apréndelo Señor Pique. Gracias.

  6. Jabega dice:

    Este personaje siempre esta liándola, tiene el hombre afán de protagonismo. Que le vamos a hacer siempre hay un payaso que quiere llamar la atención de la forma que sea.

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