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El gran rondo de Guardiola

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Vuelve el rondo de Guardiola. El balón siempre al pie, sin injerencias, y que corran los otros. Así hartó el City al Steaua en su propio estadio, tocando como si no hubiera mañana. A Nolito le preguntaron hace unas semanas si se arrepentía de no haber fichado por el Barça, sin duda una pregunta capciosa. “¡Pero si voy a estar con Pepe!” fue la respuesta juguetona del escurridizo delantero de la selección que anoche se asomó a la fiesta de esos locos bajitos de Manchester. De repente, el centro de gravedad ha bajado un palmo: Kun Agüero, David Silva, Sterling y el último invitado, Nolito. Un gran rondo de veinte metros cuadrados que hizo saltar por los aires la defensa rumana e hizo al portero Nita internacional. El Kun se ha quejado los últimos años del maldito último pase: socios que le pongan la pelota por delante para engatillar a la carrera, su especialidad. Con Guardiola los falsos nueves y los media puntas fantasmas estarán a su servicio: él es la estrella y si sus musculosas piernas y los penaltis no le traicionan, éste es su año. Prohibido rifar las jugadas; prohibido el patapum p’arriba; prohibido pasar sin pensar; prohibido centrar sin mirar. Es un decálogo de principios que cada jugador debe aprender o escribírselo en una chuleta como hacen los quarterbacks con las mil estrategias del fútbol americano.

A Roman Abramovich le costó conseguir la Champions para el Chelsea casi una década y más de mil millones de despilfarro. Nasser Al Khelaifi no ceja en su empeño de poner ceros en los cheques para regalársela al Paris Saint Germain, y los dueños del City  también han vaciado la caja pero con estrellas de segundas fila, algunas en permanente sospecha como Gündogan, al que las lesiones le han apartado de la élite en los últimos tiempos. Dicen que Kevin De Bruyne fue fichaje de Pep porque Ferrán Soriano y Beguiristáin ya sabían que su camarada acabaría ciclo en Munich. A él no le han traído un Pogba de 120 ‘kilos’, pero sí al central John Stones por la mitad. Suena a exageración su P.V.P. y que le nombren sucesor de John Terry en la selección inglesa. Desde luego, no será un zaguero de pedigrí británico, de los que como dijo ocurrentemente aquel Pedrag Spasic del Real Madrid, “o pasa el balón o el jugador, pero nunca los dos”. Anoche Stones tenía de referencia a Kolarov y, si no, a Otamendi, y si no, a Willy Caballero. Nunca el cielo rumano.

Desde la calle, Guardiola da la sensación de haber reunido un vestuario inmune a las peleas de egos; sin caprichos ni estrellas rebeldes. Le advirtieron que Yaya Touré se comporta como una vedete de sueldo exagerado y le está manteniendo a raya, poniendo y quitándole. Ayer ni siquiera viajó a Rumanía. Cuando Ibrahmovic fichó por el Barça en 2009, Guardiola le dio la bienvenida en su despacho de la Ciudad de Sant Joan Despí y le informó que en la primera plantilla nadie acudía a los entrenamientos en Ferraris o Lamborghinis, que intentaban educarlos en la normalidad. Ningún Ibra o Pogba encajaría en un protocolo en el que el líder entrena y el resto juega. No hay alternativas: o eres bueno con el balón o no vales para el equipo. Aunque siempre aparece alguna disfunción llamada Chigrinskiy. Las reverencias al show de Bucarest no dejan lugar a la duda: Nolito ha entrado en un patio de colegio donde no se siente extraño. Sólo falta averiguar el estímulo del público citizen, tan amante del pim, pam, pum como el del Munich. Es el fantasma que siempre persigue al a veces incomprendido Guardiola.

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Una respuesta a “El gran rondo de Guardiola”

  1. gsamsa dice:

    El gran rondo de Guardiola que tanto le gusta al escribiente, ha cosechado en sus participaciones en Champions, tres fracasos estrepitosos, con sonrojantes goleadas encajadas.

    No hay rondo que valga. El sistema ha de ser apropiado a los jugadores que se tienen. Y en cuanto Pep no tuvo a Xavi, Iniesta, Messi, Busquets, etc, el rondo se convirtió en un coñazo infumable e inservible.

    Y mucho me temo que tampoco en el City le valdrá a Pep eso de marear la perdiz. En la Premier no juega el Steaua y en la Champions, una vez superada la fase de grupos, tampoco hay Steauas.

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