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Archivo de la categoría ‘Alexis Sánchez’

El carrito de Alexis

Domingo, 5 Enero 2014

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Iván Zamorano fue su mejor relaciones públicas cuando aterrizó en Barcelona. “Destaca por tres virtudes: fuerza, compañerismo e invencible en el uno contra uno”. El Camp Nou nunca sospechó de su fuerza bruta, desde el principio Guardiola le colocó en la banda o como un boya de waterpolo, peleándose con defensas contrarias a codazos y empujones. Solidario como el que más, Messi supo que tenía un buen socio de ataque, aunque en sus dos primeras temporadas se le comparase con la última versión de Kluivert en el Barça: el delantero que fallaba más que una escopeta de feria. Precisamente, ése fue el detalle que vendió mal Zamorano, porque Alexis Sánchez solía causar murmullo en la grada cuando debía ejecutar la jugada. El chileno era una especie de ‘Pipita’ Higuaín, el ariete del casi gol. Y para echar más leña al fuego, su P.V.P de 40 millones con los que Udinese cerró su negocio de siglo salían a la palestra cada vez que marraba un gol, costumbre habitual en las dos primeras temporadas.

Alexis nunca tuvo feeling con Guardiola, sobre todo cuando el técnico le gritó en sus narices: “¡La concha de mi madre para mi Alex!, ¡90 minutos!, ¡usa la cabeza!”. En plena batalla por la Liga contra el Madrid, el chileno sufrió su enésima lesión muscular y Pep le recriminó haber jugado tres días antes un amistoso completo contra Ghana en Philadelphia. Su martirio parecía que iba a cambiar con Tito Vilanova, de quien habló maravillas en una entrevista al Sport el pasado octubre: “Me ayudó mucho en mi carrera, tanto como persona y jugador. El año que supuestamente yo estaba más perdido, él me apoyó y no quería que me fuera”. Sin embargo, siguió inmerso en una odiosa discreción y el público del Camp Nou comenzó a perder la paciencia: lejos de ser el ‘Niño Maravilla’, las malas sensaciones indicaban que el Barça había caído en la trampa del Udinese con otro delantero del montón que sólo valía para equipos de medio pelo. Sus estadísticas fueron nefastamente demoledoras: marcó su primer gol en Liga en febrero y su tope fueron ni más ni menos que once, o sea, una insignificante propina para todo un delantero del Barça. Alexis se convertía en carnaza  para la prensa.

Pero esta temporada está siendo distinta para él, en parte por su nuevo entrenador y por la catarsis interna que se ha propuesto el chileno. Una de las primeras intenciones que se propuso ‘Tata’ Martino fue recuperar al “Alexis de la Chile de Bielsa”. Le dio minutos, confianza y el jugador lo ha aprovechado en su nuevo borrón y cuenta nueva. Supuestamente eclipsado por la efervescencia de Neymar, el golazo de vaselina al Madrid y otros tantos decisivos de Alexis han sorprendido al barcelonismo. No está Messi, pero el chileno no es que haya sacado la escopeta sino que tiene una auténtica kalashnikov. Su cartel de generoso en el esfuerzo había caducado, faltaban los goles para reconciliarse con la afición. Dicho y hecho. Ahora ocupa portadas, ni qué decir tiene las de este lunes. Sencillamente, muchos nos hemos subido al carrito de Alexis.

 

¡Penalti!, la prensa ya tiene carnaza

Sbado, 26 Octubre 2013

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Cincuenta y cinco minutos mataron al Madrid. El tiempo que tardó el Barça en romper el experimento de hormigón armado de Ancelotti. Si la idea inicial de los blancos era cercar a Iniesta y Xavi con una manada de rotweilers, bastó un puñado de minutos para confirmar la fallida hoja de ruta: ni un solo disparo entre los tres palos de Valdés y un Barcelona que, sin fuerza ni brillo, mareaba el balón en tierra de nadie y en busca de la genialidad de Messi que nunca llegó. No fue su noche sino la de su discípulo más aventajado: Neymar calla bocas partido a partido, reivindicando que no es un Robinho de la vida porque su talento se inspira más en grandísimos antecesores como Ronaldinho. Todavía juega eclipsado por Messi, pero mientras agrande su figura menuda en estos clásicos, la grada no tendrá dudas de que el club volvió a encontrar oro y mirra en Brasil.

Quizá motivado por los quiebros superlativos de Neymar, otro actor secundario salió rabioso al césped para reclamar el apodo que poco a poco se ha ido esfumando entre la prensa. Alexis Sánchez llegó a Barcelona hace dos años como el ‘niño maravilla’ y durante este tiempo ha jugado siendo tan sólo Alexis. La vaselina imposible a Diego López le mete de nuevo en el candelero. El ‘Tata’ se puede frotar las manos: dispone de suficiente artillería pesada en la delantera. No así en una retaguardia que sobrevive por las paradas del portero más en forma de la Liga, y puede que Europa.

También Ancelotti tiene armas de destrucción masiva. Su problema es que aún no cuenta con los códigos de lanzamiento de sus tomahawks. El plan revolucionario consistía en bloquear al enemigo en campo merengue para abrir la jaula de sus velociraptores. Pero ni Cristiano, ni Bale ni el escurridizo Di María encontraron pista libre ni una sola vez. Y aunque Carletto se esfuerce en aplicar la filosofía aristotélica a su táctica, la virtud del Madrid en los clásicos no es un punto medio entre la posesión y el contragolpe, sino la herencia buena dejada por Mourinho: el fútbol de los tres o cuatro pases, del pim, pam, pum. Y eso que al Barça le entró el miedo cuando el Madrid volvió a ser el Madrid; es decir, un delantero visible (nada de ‘falsos nueves’) y un constructor, en este caso el clarividente y práctico Illarramendi. Ésa fue la confusión original del Madrid: Sergio Ramos y Khedira son buques destructores, mientras que a Modric le falta un máster acelerado de pases calibrados made in Xabi Alonso. El equipo sólo necesitó un ratito para confirmar que su sala de máquinas cambiará con el donostiarra. Al menos, después de diez jornadas Ancelotti se ha percatado que el galimatías de su pizarra empieza y acaba en la medular.

Y, claro, queda el penalti a Cristiano. Un empujón claro y cagada de Undiano Mallenco. Fue determinante porque el Madrid se había venido arriba; como también lo fue el petardo de primera parte que se marcaron los merengues. Dani Alves vaticinó con precisión los próximos capítulos de la salsa rosa periodística: se hablará del penalti tanto como el que Muñiz Fernández se inventó en Elche. Alves habló de “carnaza” y en Madrid va a sonar a todo trapo la palabra ‘atraco’ y la ley de compensación. Los blancos tenían la oportunidad de sacudirse la caspa que aún le quedaba del derbi madrileño y, lejos de quitársela, se embarraron todavía más. El Barça es un equipo terrenal con un Messi a veces sin superpoderes, pero nunca jamás traiciona su génesis de balón. Sin embargo, ese estilo impone a cualquiera, incluso a un Madrid cuya oportunidad de aproximarse al “fútbol espectacular” pregonado por su entrenador era inmejorable: mal haría el club en tramar una estrategia de propaganda en torno al penalti. La conclusión es que cuenta con una plantilla estratosférica en la que se puede permitir los lujos de dejar a Isco en el banquillo los noventa minutos y poner a parir a un Benzema que en su trastero aún guarda alguna traje Versace para grandes ocasiones.

 

 

Alexis es la respuesta

Mircoles, 15 Febrero 2012

Mourinho tuvo razón el pasado domingo cuando explicó que “otros equipos tocan y tocan, y la gente los aplaude”. Es el estilo irrenunciable del Barcelona, que agota su paciencia estoica mareando el balón hasta que encuentra un resquicio. Anoche hubo momentos en que la posesión fue indecente: casi ochenta por ciento para los culés contra un Leverkusen cuya vocación natural es buscar arreones ofensivos. Quizá el miedo reverencial de enfrentarse a un Barça enrabietado le obligó a plantar un intento de catenaccio descarado (quedó claro que a los alemanes no se les da tan bien como a los italianos). El caso es que el Barça se encontró a sí mismo, cómodo basculando el balón de un lado a otro como si se tratase de un equipo de balonmano, y firmó ante notario que Cesc, Iniesta o Xavi, uno o varios a la vez, no pueden quedarse fuera del once. De esos tres, Fábregas es quien mejor atiende a los caprichos de Guardiola: puede jugar de dichoso ‘falso nueve’ y también en su oficio innato, el de la creación. Pero para esto último necesita un delantero centro y Alexis ha demostrado con creces que él es la respuesta.

Por una vez, a Guardiola no le ha traicionado su ojo clínico: el chileno reúne los requisitos que su entrenador no encontró en Eto’o ni Ibrahimovic. Necesitaba un ariete que se diese codazos con las defensas enemigas, inventase espacios en esa línea y no se lo pensara dos veces en el momento de disparar…Alexis es su hombre. Le gusta hacer el ‘trabajo sucio’ y ese marrón es de lo más agradecido dentro de un equipo. Por eso, Guardiola está fascinado con él y le añora cuando está lesionado. Además, sus compañeros, en especial Messi, se están percatando que siempre que el balón termina en Alexis, ronda el peligro, bien sea en un remate a bocajarro (su gol ante Osasuna)  o una jugada en carrera. A día de hoy, su PVP de 40 millones está dejando de ser disparatado. De momento, el camino del delantero está expedito sin un competidor directo; habrá que esperar a la vuelta de David Villa para averiguar si Guardiola mantiene su idea de Alexis o combina los recursos de sus dos delanteros, como suele hacer últimamente Mourinho con Benzema e Higuaín.

Cesc comentó en Alemania que van recuperando el físico y, sobre todo, efectivos. Se notó cuando Pedro entró al campo; llevaba tiempo sin estar en la onda, bien por lesión o por un bajón de juego. El caso es que no era ese ‘Pedrito’ que tanto enamoró en sus primeros tiempos y del que se decía que su mejor virtud no era el don de golear en todas las competiciones sino el de elegir siempre la decisión correcta. El canario en su máximo apogeo descarga trabajo a sus centrocampistas y deja suelto a Messi para que torpedeé las líneas enemigas. A veces jugará titular y otras no, pero Pedro on fire es más imprescindible de lo que aparenta. Y Guardiola lo sabe, por algo ha sido uno de sus grandes órdagos de La Masía.

En definitiva, la Champions se nota que sigue siendo la competición fetiche del Barça. El Leverkusen había tenido en sus narices el ejemplo pintiparado de cómo morderle en la yugular; bastaba con haber seguido al dedillo el vídeo de Osasuna. Pero esta vez el césped no estaba minado ni el talante era el de ganar para seguir remando…por si acaso. No, el Barça maneja los tiempos de la Champions como en su día lo hizo el Madrid de la etapa gloriosa 98-2002. Y si le urge marear la pelota con cientos de pases para llegar a la portería contraria, nadie se lo va a reprochar en Europa, sencillamente porque nadie sabe (o quiere) hacerlo. Ni siquiera Mourinho, porque como él mismo reconoció “otros equipos tocan y tocan, y la gente los aplaude…pero en el Bernabeu nos pitan”. Cuestión de gustos.

Cuando la táctica lo es todo

Domingo, 11 Diciembre 2011

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A las nueve de la noche se desveló el secreto que había puesto en jaque al universo…los 500 millones de telespectadores (dato portada MARCA) conocían las alineaciones y la del Madrid se pudo interpretar como una amenaza fantasma: Mourinho había decidido acabar con su némesis con valentía, ignorando el trivote y alineando a Özil y Benzema para fabricar fútbol; pero, en contraste, eligió el día menos indicado para alardear con experimentos personales, porque  Coentrao, ni vale para este Madrid y ni mucho menos para lateral derecho. El caso es que la apuesta del portugués recordó una escena de la película Enemigo Público, en la que Will Smith pretende engañar a la CIA citándoles sin saberlo con un capo mafioso y Gene Hackman, rehén de la propia CIA, se percata del plan y le susurra: “Ahora sabremos si eres muy tonto o muy listo”. Porque la osadía del entrenador blanco contra el mejor equipo sólo permitía dos lecturas: ganar honrando a la grandeza del Madrid o perecer en la batalla con el orgullo de un soldado espartano. Pues ninguna de las dos. A tenor de lo sucedido, quizá el Madrid habría sacado tajada con un talante rácano, como en el de la pasada semifinal de Champions, cuando Pepe se colocó en la medular para hacer de coche-escoba.

El baño, reconocido hasta en las altas instancias por Sandro Rosell, evidenció que Guardiola tiene fe ciega en su estilo. Un gol tan sorprendente en un templo como en el Bernabeu y contra el Madrid más perfecto que se recuerda en años habría deshecho a cualquier equipo, menos a uno que porfía en jugar al fútbol. Así de claro. El Barça no se amilana ante ningún contratiempo; es más, son sus rivales los que deben sudar hasta que la presa deja de moverse. Y anoche el Madrid bajó los brazos cuando todavía iba ganando: fue fallar Cristiano el 2-0 cantado y el equipo olvidó la presión asfixiante que hasta entonces había anulado a Xavi. Hete aquí la primera clave del resurgimiento azulgrana, porque la imagen del centro del campo a veces era descarada: Xabi Alonso y Lass contra la maraña que poco a poco iban tejiendo Busquets, Xavi, Iniesta y en menor presencia Cesc….dos contra cuatro. Lógicamente, Mou había perdido la batalla de la creatividad e inexplicablemente, ni siquiera amagó con enmendarlo. Por eso, entre tanta parafernalia mediática, los detractores del portugués tienen carnaza fresca para achacarle su torpeza táctica y su nula reacción. Todo lo contrario que Guardiola, quien también se jugaba mucho confiando en Alexis por delante de un campeonísimo como David Villa: la decisión fue acertadísima por el gol del chileno y porque él solito agitó como una coctelera a la defensa del Madrid. Le ha bastado un puñado de partidos para demostrar las credenciales de un currículum de cuarenta millones de euros. Ni Eto’o ni Ibrahimovic ni Villa tienen el desparpajo de Alexis para pegarse mamporros con tíos más altos que él; eso, precisamente, es lo que le flipa a Guardiola, quien por fin cuenta con un jugador que baja al barro para jugar al choque y, además, remata bien.

Al final, habría dado igual que el Barça hubiese empezado con cuatro atrás o con la comentada defensa de tres: cuentan los jugadores y la intención del grupo. Y, evidentemente, el Barcelona podrá humanizarse en campos como Getafe o San Sebastián, pero a estas alturas y con una colección de cabelleras tan codiciada, a este equipo le pasa como a Usain Bolt, que sólo se excita en citas inolvidables, a las que, por cierto, nunca debe ni puede faltar Iniesta. Todavía el Madrid no puede presumir de lo mismo: necesita dejarse la vida cada fin de semana (ya lo hace), reivindicar un estilo y, sobre todo, saber variarlo cuando el resultado lo exige. Por eso, Xabi Alonso pidió auxilio muy pronto e Higuaín salió demasiado tarde…errores que un entrenador de altísimo calibre no puede soslayar. La imagen de Guardiola en la banda diciéndole a Xavi que jugaran con tres defensas bien alineados demuestra que ése debe ser el cometido de un técnico…la comedia de gestos y aspavientos está bien para los resúmenes televisivos.   

Sin el complejo de David contra Goliat

Lunes, 15 Agosto 2011

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Chapó a la portada del MARCA…’Puro fútbol [y todavía queda la vuelta]’ y aparecen dos instantáneas decisivas, la del gol de Messi en la parte superior de la primera plana y el de Özil en la inferior. Pero el diario podía haber agudizado más su ingenio dedicando también la primera página a los zambombazos de Villa y Xabi Alonso. Porque Madrid y Barça jugaron un epílogo inmejorable de pretemporada: defensas poco rodadas, asistencias sorprendentes y hasta algún eslalon versallesco (Thiago en su estado natural). Sin duda, un cúmulo de detalles, que eclipsados por el talante táctico de Mourinho, dibujaron el mejor partido del año, el que deja a la altura del betún el ‘rally de los clásicos’ (MARCA dixit). Precisamente, después del nuevo Madrid de anoche, es incomprensible por qué el mismo equipo no fue capaz de plantarle cara al campeón hace unos meses sin el complejo de David contra Goliat; el secreto de la presión asfixiante habría sido un aliado incuestionable para los blancos en las semifinales de Champions.

Y es que durante los primeros treinta minutos de la Supercopa, el Bernabeu se enorgulleció de las intenciones de su entrenador, frotándose las ojos con un Xabi Alonso que manejaba a sus compis a ritmo de rock and roll; no obstante y en defensa de Mou, el planteamiento no fue una jugada de póker, pues la prensa había vaticinado en la previa un ‘ataque total’ al Barça con Özil, Benzema y Cristiano; el orden  está escrito adrede en sentido de mayor a menor porque el francés siguió dándole publicidad al endocrino que ha afilado su cuerpo, el alemán se ha apoderado de esa sensación de ¡peligro! cuando coge el balón y CR7 arrastró a la defensa azulgrana con galopadas infinitas, aunque no sacase provecho de ninguna. Se le veía que no estaba a gusto y, por eso, tal como dice el periodista Manuel Saucedo en su twitter…”el portugués no debe estar feliz, poca participación, ni le buscaban ni le encontraban. Y golito de Messi”. Otro más del argentino a Casillas en un arrebato de bestialidad que acalló a quienes le criticaban su inopia (leí varios tweets que decían con sorna ‘Tierra llamando a Messi’).

El caso es que el Madrid tiene fuelle y talento para dominar el juego contra cualquier rival que se le antoje; otra historia es que Mourinho persevere en esa valentía. Sin embargo, el empate también deja un poso inquietante para los blancos…si su  mejor fútbol no ha tumbado a un Barça experimental, difícilmente podrá doblegar al once fetiche de Guardiola, si es que logra hacerse con uno en una temporada larga y prolija por la cantidad de títulos en disputa. De esas rotaciones, sale por la puerta grande Thiago (¡que hábil fue el club renovándole este verano!). El hijo de Mazinho recordó a su padre en tareas organizativas; templaba el balón y abría el campo para que sus compañeros se desahogaran de la contunde presión del Madrid. La diferencia entre ambos es que Thiago ha nacido para mimar el balón y así lo hizo con el detalle del eslalon que dejó a tres merengues boquiabiertos. Quien tampoco sucumbió a las expectativas fue Alexis, batallador y al que le gusta jugar al choque; habría sido más excitante un cara a cara entre Pepe y él, que no con Marcelo. Sin embargo, la intentona Mascherano-Abidal no resultó: no se entienden y, sobre todo y más importante, no se sabe quién ostenta la jerarquía; sin duda, al Barça le urge la vuelta de Puyol. Por el contrario, el Madrid sí tiene claro que Pepe es su jefe: ordena, corrige a sus colegas de demarcación, aunque aún no se atreve a sacar el balón desde atrás al estilo del antiguo ‘jefe’, Fernando Hierro. Pero anoche el central no estuvo en su línea: se cayó de bruces en el gol de Messi en un fallo defensivo de patio de colegio y tampoco estuvo acertado en el penalti de Marcelo a Pedro. Dos desaciertos puntuales, sin más.

Y hoy se presenta un viejo camarada de La Masía. Cesc cumple su sueño frustrado de los últimos veranos y entra en un vestuario donde el talento creativo abunda, que no sobra. Porque el Barça de anoche careció de frescura y Guardiola ha meditado engrasar a la plantilla durante el transcurso de la temporada; no así el Madrid, que ya rueda a la velocidad de un Sputnik. Así que, aunque Cesc huela a carne de banquillo, el míster volverá a sacar la política de rotaciones que en su día empleó su antecesor, Fran Rijkaard. Sólo de ese modo, el Barça será competitivo en diciembre contra ¿el Santos de Neymar? y llegará sin agarrotamientos a la primavera definitiva.

Postdata I: Agradecimientos a Mourinho por entender que el Madrid debe coger el pincel y no un martillo neumático, y al Barça por ser competitivo tanto en versiones apoteósicas (las de casi siempre) como ‘empanadas’ (anoche).

Postdata II:  Un tirón de orejas a Karanka, porque, aún teniendo que dar la cara en público, le hace un flaco favor al 2-2 entreviendo que “hay cosas que no han cambiado” sin explicar el motivo del dardo. Teixeira Vitienes fue salomónico en sus errores: penalti para cada bando no pitado, punto.

Si Alexis vale casi 50, ¿Cesc no vale 40?

Martes, 21 Junio 2011

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“Alexis Sánchez está hecho con el Barça al ochenta por ciento”. Lo aseveró Quique Pina anoche en la COPE, en un despliegue de información precisa poco usual en presidentes, agentes e intermediarios. Porque los grandes fichajes no se suelen escupir a los medios con todo lujo de detalles, pero Pina, agente oficial de Udinese en España, anunció sin tapujos que el Barça fichará con inminencia al delantero chileno. Y el precio no es peccata minuta…Gino Pozzo, dueño del club italiano,  tasó a Alexis en cincuenta millones para asombro de Rosell y su tope de cuarenta y cinco ‘kilos; finalmente, su precio rondará las pretensiones italianas: veintiocho fijos, cinco variables y dos productos de fábrica, Jeffren y el pichichi de Segunda Jonathan Soriano. ¿Tanto vale Alexis? Su compatriota Iván Zamorano también le puso por las nubes en El partido de las 12…”destaca por su velocidad, uno contra uno invencible, compañerismo. Está tocado por la varita mágica”. Vamos, que no le falta de nada, según Bam Bam.

Si Alexis es tan bueno por casi cincuenta millones, extraña que Cesc no lo sea tanto por cuarenta; habría que planteárselo al jefe económico del Barça, Javier Faus, quien anunció hace dos semanas el recorte presupuestario. Sí, el chileno tiene buena pinta y, sin ser goleador nato (doce tantos en esta temporada), se ha granjeado un cartel de top sencillamente porque el campeón de Europa está dispuesto a pagar lo que le exija Udinese. Y para que Cesc no se mosqueé,  Rosell ha explicado con habilidad que el Arsenal se subió a la parra la temporada pasada pidiendo ochenta y siete millones…con tal panorama, no ha sorprendido que el presidente del Barça haya espetado con resignación que ofrecerán menos de cuarenta y “si el Arsenal no cede, pues el jugador no vendrá”. Chirría que el catalán todavía no sea azulgrana…lo dijo públicamente y se lo ha confesado a su mentor Wenger. No obstante,  como la obcecación del Arsenal sea eterna, acabará el gran ciclo del Barça y Cesc se quedará esperando a pesar de sus 24 años.

Pero como estos fichajes distan mucho de los made in Florentino (pagar la cláusula sin negociación previa y adelante), el Barça quiere utilizar La Masía para apretarse el cinturón: el caso de Bojan no vale porque su irrupción meteórica en 2007 no ha encontrado hueco y quizá la Roma de Luis Enrique sea el sitio idóneo para una catarsis; Thiago reconoció que triunfar en Barcelona se antoja complicadísimo, pero tuvo que recular para no vulnerar el código deontológico del club; Martín Montoya está en el Europeo sub’21 y es un lateral que promete, pero también Luis Enrique insiste en llevárselo; los mencionados Jeffren y Jonathan Soriano en la operación Alexis son otro ejemplo de que, incluso, el mejor plantel de Europa tiene que meter dinero en tesorería como sea, aun sacrificando la cantera por la cartera…..¿Y Rossi? Fernando Roig está más preocupado esta semana por renovar a Marcos Senna que por seguir esperando una oferta formal del Barça….una oferta que todavía no existe inexplicablemente.  

Fábrica de humo

Viernes, 10 Junio 2011

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El interés del Madrid por Neymar se ha convertido en una cuestión de espías. Los sms de José Ángel Sánchez, ejecutivo plenipotenciario del Madrid, a Ronaldo –Nazario- desvelados por la emisora RAC1 han desatado otro thriller paralelo al del Kun: Paco González anunció la semana pasada en COPE que el Madrid no apuntaba al argentino y como éste tampoco ha pataleado ni ha escrito el ‘sí quiero’ en una servilleta, la atención ha cambiado el disparo…acertadamente. Porque también Paco González, en una catarata de información top, explicó el miércoles en El Partido de las 12 que el Madrid sí quiere a Neymar pero no a cualquier precio y tampoco con inminencia (MARCA publica este viernes, que la pretensión del Madrid es comprarlo y dejarlo cedido en su club por un año). El Santos, club del chaval, va a negociar duro, tanto que de momento sólo se remite a la cláusula de 45 millones, casualmente la misma que la de Agüero. Neymar ansía venir ya, pero Ronaldo le insiste en que termine de madurar en Brasil. ¿Y qué pinta Ronnie? Pues se ha montado una agencia de marketing y representación de futbolistas (un IMG en chico) en la que trabaja Wagner Ribeiro y que controla a cualquiera que asoma maneras para Europa. Y, evidentemente, Neymar es el activo más codiciado.

Wagner Ribeiro salió al paso del torbellino mediático y en su rol de agente también habló de Neymar en COPE. Dijo lo que pudo, o lo que le mandaron, y entre tanta negativa sí confesó que a Florentino Pérez le gusta el brasileño. Suficiente pista para saber que el Madrid ha traído informes de allí con el propósito de incordiar el mercado e intentar emular al Barça en la captación de futuros cracks. Y, claro, con tanto runrún brasileño, ayer salió a la palestra otro representante de IMG – empresa propietario de los derechos de Agüero- para decir sencillamente que “si el Madrid paga 45 kilos, lo de Agüero va adelante”,  no vaya a ser que el Madrid se olvide definitivamente del colchonero. Es el inconveniente del Real Madrid: su opulencia es utilizada por el resto para no perdonarle ni un euro. Por eso, en los cenáculos de la capital siempre se ha mascullado que las compras del Madrid no tienen mérito: pasa por caja y paga el P.V.P. El Chelsea se le está pareciendo, hasta el punto que cada semana aumenta progresivamente sus ofertas: por Neymar ofreció 35 millones (reconocido por Ribeiro) y hoy pone otros diez. Y si el Santos exigiese más, Abramovich no tendría inconveniente en subir las tarifas del gas…y del petróleo.

Y entre tanto culebrón, uno más…Cesc ha vuelto a escena con fuerza. Sus deseos serán complacidos en breve porque el Barça sí se va a esmerar en este fichaje y Arsene Wenger asume que el ciclo del catalán está finiquitado. Además, el mentor de Cesc ya le ha encontrado sustituto: se llama Scott Parker, es del mismo corte y ha sido nombrado mejor jugador inglés de la temporada por los periodistas británicos…¡y eso que su equipo, el West Ham, ha sido último! Las negociaciones han empezado y la cifra no será escandalosa (cerca de 40 millones). El Barça quería amortiguar su precio con Bojan y Thiago, pero al Arsenal no le va ninguno: el delantero no tiene suficiente caché en Inglaterra y jugadores como Thiago los tiene a puñados en las categorías inferiores. Cesc por dinero, sólo dinero.

Y una última historia paralela…Rossi había desaparecido de la cartelera y Fernando Roig se encargó anoche de retomar el nudo de la película: el presidente quiere hacer ruido y dice que “hay mucho interés por su delantero”. El italiano acaparó el pistoletazo de salida del mercado, pero el Villarreal no ha recibido ofertas formales; vale 30, y el toma y daca se antojaría durísimo (en este país Roig, Del Nido y Lendoiro llevan el estigma de negociadores natos). Por eso, el Barça cambió el disparo al ariete del Udinese, Alexis Sánchez. El club italiano quiere hacer caja y aunque Quique Pina, emisario del equipo en España, se regodea diciendo que “un brazo de Alexis cuesta 25 millones”…no quiero imaginarme cada pierna. El caso es que, de momento, Alexis es más factible que Rossi, puesto que Neymar y Agüero salieron de la órbita azulgrana. Así está el mercadillo de Primera: unos gustan (Barça-Cesc) y otros dejan de gustar (Barça-Rossi); por unos se arma bulla (Madrid-Kun) y por otros se intenta actuar con sigilo (Madrid-Neymar). La próxima semana más, pero con un capítulo aplazado: el Kun desveló anoche que su futuro lo aclarará después de la Copa América; dejémosle tranquilo, aunque para entonces, el Madrid ya no andará vendiendo humo…tendrá un delantero.