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Archivo de la categoría ‘Argentina’

El show de Truman

Lunes, 27 Junio 2016

 

“Leo Messi con Argentina es como jugar a la Playstation y dársela siempre al mismo muñeco para que haga la jugada”. Es la mayor lindeza con la que el mito Mario Alberto Kempes puede obsequiar a sus compatriotas en estas horas tan convulsas. El ‘Matador’ dice lo que piensa toda su nación: un equipo con demasiada pasión y poca templanza. Si, acaso, la de Messi y, apurando, Mascherano, Argentina sigue teniendo un D10S y no es el barcelonista. Su explosivo anuncio cayó como una bomba de mil kilotones en plena resignación a convertirse en ese ‘pupas’ que una vez fue el Atleti. Y sí, Messi es el mejor del mundo sin discusión pero ni siquiera un semidiós alivia las penurias del cajón desastre que dirige ‘Tata’ Martino y del que se ríe Diego Maradona, astro en su país también sin discusión. Su adiós forzado o pensado es consecuencia de la frustración imposible de consolar; si él cree ciegamente que nunca llegará la gloria, no le den más vueltas porque todo empieza y acaba en Messi. No hay más lectura en una Argentina desgraciada.

Otra final con la misma rutina fatídica: abulia de Messi y fallo clamoroso de Higuaín, el delantero del ‘casi’. De repente, se encontró con el único regalo de Gary Medel en el partido y, de repente, reaparecieron los fantasmas del Lyon en Champions (al palo), Neuer en el Mundial (fuera) y la pasada final de Copa América a puerta vacía. Como si le hubieran hecho vudú, el ‘Pipa’ acabará en unos años con un chaleco de fuerza en un manicomio repitiendo sin parar ‘¿por qué?’; la otra opción es aguantar hasta Rusia 2018 y sacudirse la mala suerte con un gol que levante al país. No quiero imaginarme qué habrán dicho de él en las barras de los bares bonaerenses. Ni de Messi, claro. Al menos, el barcelonista siempre podrá cobijarse en su trinchera de defensores, los que piensan que no urge un Mundial o Copa América para reivindicarse por delante de Pelé o Maradona, Ni Cruyff ni Di Stefano lo lograron. Su declaración de intenciones en zona mixta suena a calentón, quizá a una separación temporal hasta que termine la tediosa clasificación sudamericana y Leo vuelva a dar un paso al frente para disparar la última bala del cargador. Será su última gran decisión, sin red, al todo o nada. Pero es que los genios siempre caminan por el alambre: lograr el éxtasis o caer al abismo,

Desde Maradona no había surgido ninguna selección tan monoteísta como la de Messi; ni siquiera Brasil en cualquiera de sus versiones campeonas, la maquinaria pesada alemana o la Francia de Zidane, Por eso, una simple molestia lumbar de Messi activa el estado de alarma en su país. Es el Truman Burbank del Show de Truman. Una población entera pendiente del nacimiento de su estrella, sus primero pasos, los sacrificios en su crecimiento, la meteórica explosión en Barcelona, etc. Sin Messi, sólo queda tierra chamuscada o como suele insistir el maestro César Menotti, “el colmo de la vulgaridad”. En esta selección hay un colapso de actores secundarios que se atropellan unos a otros. Empezando por Higuaín y sin olvidar a Di María o Agüero, ambos en el limbo de Nueva Jersey, adonde fue a parar el penalti de Messi. Y como la grada albiceleste entrega su vida a la selección como si no hubiese mañana, las guadañas están despedazando a todo aquel que aparece en cualquier conversación, Lo advirtió Martino: “Sólo vale ganar”. Y ni las lágrimas disimuladas de D10S son consuelo. Rusia se merece a Messi y el fútbol más.

Kun Agüero, galáctico sin galaxia

Mircoles, 17 Junio 2015

“Es el mejor jugador en un metro cuadrado y punto. A Agüero no hay quien le gane cuando tiene que zafarse de dos o tres jugadores en un palmo de terreno, ni siquiera Messi, que necesita más recorrido para accionar sus prodigiosas quiebros”. La osadía del maestro Menotti fue repicada este miércoles por Olé, el diario deportivo con más solera de Argentina. Kun anestesió a Uruguay con un cabezazo versión Hugo Sánchez y, de paso, agitó el mercado europeo, tan huérfano de nombres galácticos este verano. Es el único nombre por el que pelearía media élite, entre ellos un Real Madrid sin una superestrella en la recámara. Sin embargo, ni Ferrán Soriano, CEO del Manchester City, ni Txiki Beguirstain, director deportivo, tendrán que obsesionarse este verano mirando sus teléfonos móviles cada cinco minutos: el blindaje que firmó el Kun hasta 2019 con su actual club le permite unas vacaciones relajadas, sin portadas de tabloides británicos apuntando al Bernabéu ni su nombre en boca de intermediarios tiburones que llaman a los clubes ofreciendo aire.

Agüero dejó de ser rebelde cuando acabó su pataleo en el Calderón. Fichó por el City seducido por un buen fajo de petrodólares y sin perder de vista la sección de chismorreos. Pero han pasado los años y Agüero no se ha movido; al contrario, es ídolo de masas en el Etihad (honor compartido con Yaya Touré) y brazo ejecutor de la ‘albiceleste’. Porque si Messi es medio Barça o casi entero, en Argentina no es tan estrella de Hollywood. El hincha argentino más pasional todavía no puede presumir de D10S; los culés sí le reverencian en los altares. Por eso y de repente, reaparece en la palestra Kun Agüero. “Cuando acabe la hegemonía de Messy y Cristiano, entraremos en los tiempos de Neymar y Agüero”, espetó Jorge Valdano en una entrevista a ESPN. Quizás los del ‘Kuncito’ llegan tarde porque sólo él y esa bola en los grilletes llena de pinchazos musculares saben cuánto tiempo podrá seguir regateando piernas en una cabina de teléfono. Como dice mi compañero Paul Tenorio, “fichar al Kun es como haber rechazado a Pamela Anderson en los 90 y decirle ahora que sí, que palante. O sea, mola…pero te perdiste lo mejor”.

Javier Aguirre defendió al Kun a capa y espada durante su pubertad rojiblanca…”Para vestir la camiseta del Atlético se necesita algo más que 18 años. He hablado con mucha gente que le entrenó en Argentina y da la sensación de que tiene posibilidades ilimitadas”. Ésa fue la respuesta del entonces entrenador rojiblanco al escepticismo de la prensa española, que no entendía por qué un fichaje de 23 millones de euros apenas jugaba un puñado de minutos cada domingo. El técnico mexicano ejerció de psicólogo con Agüero; no en vano, todavía era un adolescente al que su PVP le pesaba como una mancuerna de gimnasio. Aguirre no quería encontrarse con otro caso Robinho; es decir, un talento sin pulir con ínfulas ‘maradonianas’. Por eso, desde su llegada en el verano de 2006 el mejicano fue de cara con él y con su padre: “Kun puede aprender mucho de Fernando Torres. Le irá observando en los entrenos”. La causa común se intuía quimérica: hacer del chaval un gran futbolista y quizá, sin distracciones, engrandecer al Atlético. Precisamente, Aguirre fue testigo de la paciencia que exigía macerar a un adolescente que bebía litros de Coca-Cola, y engullía pizzas y hamburguesas como si fuera una hormigonera. Al final, el sacrificio tuvo su éxito: el entrenador colocó a Agüero en el paseo de las estrellas hollywoodiense. Ya se ha encargado él de darle brillo.

Mario Götze, de proscrito a héroe nacional

Lunes, 14 Julio 2014

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Mario Götze era hasta ayer ciudadano proscrito en Dortmund. Jugó allí desde los nueve años hasta que el todopoderoso Bayern de Munich le dobló el salario dándole cariño de estrella. Fue entonces cuando la grada vertical del mítico Westfalenstadion quiso hacerle vudú a base de amenazas a él y a su familia. Götze había traicionado a su club de siempre porque quiso ascender en la vida; sin embargo, Pep Guardiola no ha sabido (o querido) encajar en su galimatías táctico al prototipo de futbolista alemán del futuro. “Sal ahí y demuestra que eres mejor que Leo Messi”, le susurró al oído Joachim Löw instantes antes de saltar al césped de Maracaná: no era una arenga cualquiera sino la punzada que necesitaba Mario para herir su orgullo y enseñar a su nación que el Bayern acertó fichándole tanto como Jürgen Klopp tutelando su carrera. Götze es de esos genios impasibles que a veces tardan un rato en entrar en acción y ayer no fue la excepción, porque durante un buen puñado de minutos, lejos de aliviar a su equipo cogiendo el balón, se movió por el verde sin cabeza ni corazón, como un ‘pecho frío’ argentino.

La máquina de ingeniería alemana se desactivó desde que Argentina se acogió al estilo Mourinho y defendió su bloque con cemento armado dejando suficiente pólvora para sus pistoleros. Lástima para todos ellos que se les encasquillaran los revólveres porque, paradójicamente, la selección con más gol del campeonato sufrió su talón de Aquiles precisamente en la delantera. Se había dicho que los argentinos tenían los mejores goleadores, un pésimo centro del campo y una defensa algo potable. Pues resultó que Mascherano fue el mejor del campeonato, a pesar de que la mano de Julio Grondona, presidente de la AFA, es demasiado alargada y Messi fue nombrado por sorpresa MVP de Brasil. El barcelonista no se ha estado reservando para Maracaná. sencillamente su físico no da para más desde que prescindió de los servicios particulares de Juanjo Brau, el recuperador por excelencia del Barça que lo había mantenido a tono estos últimos años. Le cuesta moverse por el campo como si recién acabase un banquete romano en el túnel de vestuario, y el único indicio que sugiere que sigue siendo Leo Messi son sus arrancadas esporádicas que dejan atrás unas cuantas piernas. Con algo de reprís, Messi habría vuelto loco a Hummels toda la noche. Y qué decir si hubiese jugado el lesionado Di María. Menos mal que Boateng alardeó de físico y actuó como dos o tres centrales a la vez: el mejor de la Mannschaft en la final y quizá también mejor jugador del partido, a pesar de los nombramientos extraños de Blatter y sus gerifaltes.

Messi falló la ocasión de inmortalizarse como el sucesor definitivo de Maradona, e Higuaín volvió a etiquetarse como el delantero del ‘casi’. Un error clamoroso tras otro sólo podía leerse entre líneas como que Alemania nunca muere. Al tran tran, jugando sin las revoluciones del histórico 1-7 a Brasil, los alemanes movieron el balón oscilándolo como un equipo de balonmano, esperando su ataque. Su ‘tiqui-taca’ se parecía a la versión oscura española: mucho sobe de balón sin terminar la jugada. Argentina les planteó un partido a cara de perro sin permitir a Löw ordenar el ‘ataque relámpago’ que machacó a los anfitriones.

El desenlace no podía pintar más traumático: sólo una cagada en toda regla o el gesto e un genio podían romper la baraja. Rodrigo Palacios tuvo delante de sus narices la ocasión de Robben a Casillas en la final de Sudáfrica y no supo reventar el balón. Pero Götze sí supo bajar un centro bombeado de Schürrle para machacar la red de Romero. De proscrito a héroe nacional, es el destello del alumno aventajado llamado a liderar la próxima generación alemana, una más que, por supuesto, llegará a cualquier semifinal como mínimo. Y es que en los últimos treinta años, Alemania tiene el gen competitivo del fútbol mundial. Con o sin trofeo, siempre nos quedará la Mannschaft.

Sí, Julio…#ideasparagrondona

Martes, 26 Julio 2011

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Twitter está bullendo con el fútbol argentino. El último disparate de los gerifaltes de su Asociación de Fútbol ha sido aprobar un anteproyecto de un nuevo campeonato que unifique la Primera División y el Nacional B, a donde ha ido a parar River Plate. La intención oficial, dice la AFA, es darle una patina federalista al torneo para que todos los equipos, divididos en dos grupos, tengan posibilidad de disputar el título; entraría en vigor a partir del próximo verano, en caso de que la Asamblea apruebe la propuesta en octubre. El trasfondo de la idea es, de por sí, sospechoso porque huele a bula descarada para River. Es decir, que si el ‘Torneo Quilombo’ (copyright de @JCarlosCrespo) va adelante, el histórico club no tendrá que molestarse demasiado en su año en el infierno edición I. Además, el presidente de la AFA, Julio Grondona, tampoco ha sido muy oportuno con la ocurrencia, puesto que a la nación aún no se le ha pasado el cabreo por el monumental bochorno de la selección en su Copa América.

Si la AFA escudriña twitter este martes, percibirá que la decisión de su comité ejecutivo la ha tomado, precisamente, un puñado de ‘lumbreras’ trajeados. Pero el escándalo ha vuelto a delatar al ladino Grondona, genial en la inventiva de tramas que le apoltronen en el cargo: la condición innegociable para que el ‘Torneo Quilombo’ cobre vida es que los derechos de televisión pertenezcan a la propia AFA, a través de un canal exclusivo que retransmitirá todos los partidos. Tal cláusula aseguraría ingresos lucrativos para unos clubes que apenas pueden equilibrar sus balanzas de pagos (River debe más de 55 millones de dólares, Independiente alcanza los 40, Boca Juniors casi supera los 30, San Lorenzo los 25, etc) ; el objetivo es reducir deuda y en esa asignatura, Julio Grondona se las da de profe. Además, como apunta @VarskySports…”el Gobierno de Cristina Fdez. Kirchner le debe a la AFA 305 millones de pesos -casi un millón de dólares- en concepto de ‘ajustes por inflación’ “. Esta pequeña inyección, junto al nuevo negocio audiovisual pergeñado por el estado y la AFA, ha dilapidado cualquier duda de rechazo al nuevo campeonato…o sea que el ‘Sí, Julio’ ha resultado por inercia: 22 votos a favor, 4 abstenciones y una sola ausencia.

Sin duda, el presidente sabe manejar a sus acólitos, no así a la prensa, pues el grupo Clarín poseía los derechos de tele del Nacional B hasta 2014. No obstante, el mismo periódico ya advirtió de los planes de Grondona hace justo dos años: el presidente de la AFA negoció un acuerdo con Nestor Kirchner a espaldas de los clubes y, sobre todo, de la tenedora de los derechos de tv, Torneos y Competencias , con la que rompió el contrato vigente hasta 2014. Pero, el presidente de Torneos, Marcelo Bombau, lo advirtió en Clarín…”Los dirigentes no saben del pacto Grondona-Kirchner” (09 de agosto de 2009). Y tres días después, tras enterarse que el contrato lo había roto el propio Grondona, el máximo responsable de la tele del fútbol argentino amenazó a la AFA…”la sangre va a llegar al río. Habrá peleas y bronca”. Hoy, horas después de anunciarse el anteproyecto, la web de Clarín ha sido contundente: ‘Rotundo rechazo de la gente al torneo propuesto’. Además, incluye las opiniones de los abstenidos: el vicepresidente de Vélez Sarsfield comentó que “nunca fueron informados del tema”, mientras que el presidente de All Boys, Roberto Bugallo, adelantó que la propuesta “está aprobada” porque él “nunca ha visto que la Asamblea rechace algo de Grondona”. Así que, salvo una nueva cacerolada de proporciones bíblicas, habrá ‘Torneo Quilombo’.

Y, precisamente, esa cacerolada ha comenzado en twitter: @Faitelson_ESPN, periodista de la ESPN con más de doscientos mil seguidores en la red social, se extraña que Grondona, vicepresidente de FIFA, pretende un torneo de 40 equipos, cuando Blatter insiste en ligas de 18; @HistoriadeBoca aboga por una huelga de hinchas en la que nadie acuda a los estadios hasta que “esos delincuentes” abandonen la AFA. Y hasta se ha creado el hashtag #ideasparagrondona que revela el humor más satírico de los aficionados: @ovacion dice “si un equipo es Trending Topic en Twitter, se lo proclama automáticamente campeón del Mundo y del Universo”; @wiipon…”los arcos se agrandarán hasta el corner y se pondrán 3 arqueros mas” y @NicoDowhan es todavía más ingenioso…”En caso de empate, habrá una definición en partido de Playstation 3 entre los dos directores técnicos”. Millares de ideas ácidas para una institución a la que hay entender en tono burlesco. Y más, el día en el que la AFA echa al seleccionador Batista veinticuatro días después de haber firmado su contrato, rechaza la opción del maestro Bianchi y baraja a….¡Luis Van Gaal! Sí, tomáoslo a cachondeo y ayudad a Grondona en #ideasparagrondona.

P.D: no recuerdo quién lo ha publicado, pero el mejor tweet de #ideasparagrondona dice algo así como “que Argentina declara a Uruguay como una provincia más para poder celebrar la Copa América”. Brillante y, por qué no, posible.

Recordando al gran Diego

Viernes, 8 Julio 2011

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El micrófono de Luis Mora, de Cuatro, bullía en la grada del estadio Brigadier Estanislao López de Santa Fe inmediatamente después del pitido final…”Están faltando al respeto a la camiseta, vinieron a caminar. Pagamos la vida para estar acá y caminaron en la cancha, ¡no puede ser! Necesitamos un ‘10’ en la selección y no es Messi. Él está  jugando de ‘9’, falta Pastore (Javier, el centrocampista del Palermo)”, el desconsuelo de un aficionado albiceleste evidencia el estado crítico del país. Porque el segundo batacazo consecutivo de Argentina en su Copa América terminó por desesperar a una hinchada que se hartó de tragar quina con el 4-0 de Alemania en el pasado Mundial. “No tiene alma. Lo que pasa con Messi es que no corre una y es una falta de respeto que lo comparen con Maradona. Ya está, Messi es un invento, una mentira”, el llanto de este otro argentino no perdonaba (ni recordaba) las gestas estratosféricas de Leo en el Barça. Obviamente, cuando entra en liza la selección nacional nadie goza de bulas ni puede fardar de currículum…”es un pecho frío que camina por el campo, nunca le podrán comparar con Maradona”, remata uno más sobre el debate del mejor jugador argentino de todos los tiempos.

El hartazgo de la afición que más se desvive por su equipo ha sobrepasado el límite, incluso en estos tiempos tan ominosos (Argentina no conquista Sudamérica desde 1993). Ni siquiera el incentivo de tener en sus filas al mejor jugador del mundo ha ayudado al seleccionador ‘Checho’ Batista, incapaz de ensamblar y dar cordura a tanto talento. Porque este combinado cuenta con cracks mundiales (Messi, Kun y Tévez) y un segundo casting de actores no menos importantes (Mascherano, Pastore, Cambiasso, Di María e Higuaín) que deberían dejar, al menos, una sonrisa a sus feligreses. Importa ganar, sí, pero como me dice el corresponsal de COPE en Buenos Aires, Ernesto Coco, “acá los forofos se guían por las sensaciones”. Desde luego, las impresiones están siendo muy decepcionantes a tenor de los dos paupérrimos empates. No obstante, Batista podría tomar nota de la solución simplona pero real que propone su compatriota Marcelo Bielsa: “jugar bien te acerca siempre al resultado. Nunca he creído que jugar bien sea una alternativa que te aleja de la victoria”. El flamante técnico del Athletic aludía a su nuevo equipo, pero indirectamente lo aplicaría a una Argentina exenta no sólo de buen juego, sino de un propósito claro.

A Messi le favorece su precocidad, pues todavía goza de suficiente margen para sepultar, de una vez por todas, el sambenito de su versión negruzca en partidos de selección. Nadie duda que levantará algo, pero ni él ha meditado remangarse las mangas de la camiseta albiceleste ni sus entrenadores Pekerman (con el que debutó), ‘Coco’ Basile, Maradona  y ahora Batista han dado con la tecla que le haga levitar como sí lo consigue Guardiola. La eterna comidilla es que no juega en su posición y la verdad es que Messi casi siempre tiene que reclamar el balón en el centro del campo. El problema es que el equipo se ha enquistado en una tendencia en la que nunca pasa nada, ni siquiera cuando el barcelonista intenta asumir responsabilidades….y eso pinta una panorama desolador para la hinchada. Recreaciones como la vaselina a Méjico en las semifinales de la Copa América de Venezuela quedan ya muy atrás; entonces, Basile sentenció que “sólo los genios son capaces de hacer un gol como el que hizo Messi. Había que cerrar el estadio“. ¿Para cuándo otro prosa tan sublime y tan típicamente argentina? Sobran magos, pero faltan chisteras. El caso es que “Messi no existe, no aparece y no se sabe qué le pasa a este pibe”….es el sentimiento unánime de un país frustrado.  [

Aquel nene que regateaba a cualquiera

Martes, 1 Diciembre 2009

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Vaya por delante mi felicitación a Leo Messi, justísimo ganador del preciado Balón de Oro. Éste sí es un título que recompensa las gestas de los mejores del mundo, no como la baratija del FIFA World Player, ideado por la propia FIFA para intentar acaparar la atención del prestigioso premio que concede anualmente France Football. Pero como digo, Messi ha sido el vencedor por unanimidad y  sus genialidades providenciales así lo certifican.

Messi ha ganado casi toda la gama de títulos que reconoce el espectro futbolístico. A nivel de clubes, le falta la chorrada del Mundialito, torneo que puede caer para el Barça dentro de dos semanas en Abu Dhabi. Su único punto negro es la selección argentina, en la que no acaba de encontrarse cómodo. Su infinito talento implica sacrificios colectivos y Maradona, precisamente, nunca se ha mostrado comprensivo con los caprichos del genio menudo. El Mundial de Sudáfrica debería deificar a  Messi en los anales de la leyenda albiceleste, pero a siete meses vista para la cita, la Argentina del ‘Pelusa’ es una verbena a punto de reventar.

Palmarés al margen, os recomiendo que busquéis en youtube un vídeo único del pequeño Messi con cinco añitos, regateando en un campo de tierra a cualquiera que se le ponía por delante. La pelota le llegaba a la rodilla pero Leo, que entonces jugaba en el equipo de su barrio, el Grandoli, no es que apuntara maneras sino que dejaba pasmado a todo el mundo.

Por enésima vez los cazatalentos del Barça auguraron con criterio un porvenir esperanzador a otro chavalito de entre los cientos que intentaban entrar en las categorías inferiores. Messi fue a hacerse la prueba con el Barcelona y, pese a sus problemas hormonales, La Masía le acogió con admiración y expectación. Sus referencias allende nuestras fronteras eran encomiables. En Newell’s la liga alevín se le quedó chica debido a su descomunal virtuosismo y River Plate cometió la imperdonable torpeza de no acogerle porque dudó de su progresión física. En consecuencia, la cantera culé encontró a su nuevo fantástico, pulió sus superpoderes y le ha guiado hasta este momento, el de Messi y nadie más.   

¿Qué dices, Fabio?

Lunes, 16 Noviembre 2009

“España es menos fuerte que Brasil”, lo dice con rotundidad Fabio Capello, quien al parecer sienta cátedra cada vez que habla. El italiano no debería soltar sandeces de este calibre porque corre riesgo de que sus comentarios se tornen en chistes baratos. Y el respeto que se ha granjeado el seleccionador de Inglaterra viene de la seriedad y el rigor. Pero decir que España aún no tiene el nivel de la ‘canarinha’,  cuando somos campeones de Europa y Argentina, Italia, Francia e Inglaterra no han podido batirnos en los últimos dos años,  es un tanto osado.

Capello se agarró a la falacia de que España no defiende tan bien como Brasil. Lo desternillante es que justificó su disparate con un solo partido, el que su selección perdió ante la pentacampeona por 2-0 el sábado pasado. No me cabe duda de que el italiano, hábil como pocos en verborrea futbolística, entendió que era mejor olvidar la desastrosa imagen de su combinado con unas declaraciones flagrantes.

La única evidencia hasta el momento es que España y Brasil marcan las diferencias en el panorama internacional. Los brasileños siempre son favoritos por su vasto currículum y porque, tras el fiasco de Alemania 2006, han conjuntado un equipo de altísima fiabilidad, aunque garantice más músculo que toque. ‘La Roja’ también se ha ganado a pulso colocarse en el pedestal de los campeones. Nos quitamos el complejo de los cuartos de final contra la selección más puñetera, Italia, en la pasada Eurocopa y desde entonces hemos demostrado que la victoria en Austria no fue fortuita. Cualquiera que ame el fútbol se encandila con el juego preciosista de los españoles. Lo hicimos en una Eurocopa, en la clasificación mundialista y en cualquier amistoso que se nos ponga por delante.

Necesitaríamos un face to face entre España y Brasil para averiguar quién se lleva la gloria. De momento y a tenor de lo visto desde el anterior mundial, lo dejaremos en tablas. Pero que Capello diga con la suficiencia que le caracteriza que Brasil es la mejor, sin argumentos certeros, es para recriminarlo, por lo menos.

“Que la chupen y la sigan chupando”

Jueves, 15 Octubre 2009

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“Que la chupen y sigan chupando”, éste es el epílogo que más se ajusta al incorregible y fantoche Maradona entrenador. Su Argentina, una de las selecciones más desastrosas que se recuerdan, se clasificó anoche para Sudáfrica 2010 sin gracia ni elegancia. Tampoco hizo falta la épica en el estadio Centenario de Montevideo porque Uruguay es todavía peor equipo que la ‘albiceleste’. Decían los chistosos que el ministerio de Salud argentino había adquirido miles de desfibriladores para contrarrestar los millones de taquicardias que iban a aflorar desde el comienzo del partido. Tampoco hicieron falta. El partido fue un verdadero coñazo y destapó por última vez y hasta el inicio del Mundial, las penurias de una Argentina sumida en un caos táctico, técnico y de futbolistas.

Ni siquiera merece la pena debatir si Maradona vale  como entrenador. Desde que se puso al frente del combinado nacional, todo han sido despropósitos, chulerías y excentricidades. Sólo al ‘Pelusa’ se le ocurre tirar de reliquias tipo Verón, Schiavi, Heinze y Palermo. A este último le podríamos salvar por su milagroso gol contra Perú, pero su rendimiento está muy lejos de lo mínimamente exigible a un internacional argentino. Anoche, Verón fue el elegido para cuadrar al tropel: mala elección, la enésima de Maradona. Un día después del partido, todavía es un enigma saber a qué fue Argentina al Centenario. Unos dicen que se dedicó a sestear pendiente del Chile-Ecuador, otros que salió decidido a cementar con argamasa su portería y los últimos, entre ellos me incluyo, que saltó al campo a improvisar algo esperando que sonara la flauta. Y de hecho, fue así.

La nación argentina suspira hoy con ansiedad. Pasar como cuarto clasificado en el grupo sudamericano no tiene mérito alguno para el equipo en el que supuestamente Leo Messi debe coronarse como sucesor de su seleccionador. De momento, va a ser que no. El barcelonista se aburre con Argentina porque se siente marginado en la delantera, sin ningún compinche de garantías. Cada partido es una plegaria permanente para que reciba un pase bueno de cien posibles, por lo menos. Su hinchada le ha reprochado su actitud pero Messi no es tonto: juega en el mejor club del mundo, a la vez que participa con un grupillo de compañeros que ni le van ni le vienen. En Argentina no hay Xavis ni Iniestas, y eso a Messi le desconcierta. Bueno, está el defenestrado Riquelme, fulminado por los desvaríos de Maradona. El genial centrocampista es el único capacitado para dar una pequeña pátina de innovación a esta arcaica y ruda Argentina. Pero la afición tendrá que fastidiarse sin poder verle. Ya lo dice Maradona de forma muy gráfica: “Que la chupen y la sigan chupando”.

 

Otro estropicio de Maradona

Jueves, 10 Septiembre 2009

No sería un crimen que Argentina no se metiese en el Mundial. A tenor de lo visto en Paraguay, la selección de Maradona no juega ni a las tabas. Es un equipo lento, anárquico, plano, relajado y sin atisbo de sorprender con algo medianamente interesante. Hoy la prensa bonaerense sacude al ‘pelusa’ y a Messi por igual. Al entrenador se le achaca su pésima lectura del juego desde el banquillo y su nula capacidad de reacción. Normal, toda vez que la ‘albiceleste’ tiene que estar contenta por no haber encajado dos o tres goles más. Por su parte, Messi deambuló por el campo con una abulia desesperante. Si a los grandes cracks se les idolatra cuando inventan prodigios, también hay que sacudirles si no asumen responsabilidades. El barcelonista debió echarse el equipo a las espaldas pero apenas se mostró a sus compañeros. Cierto es que con la media que alineó Maradona, a ver quién recibe un balón en condiciones. Lo que no puede hacer el gran Diego es colocar a Gago y Mascherano juntos cuando, precisamente,  es Argentina la que debe llevar la batuta.

El enésimo patinazo argentino lo podía haber solucionado Riquelme, el creador por excelencia. Ahora, el país entero debe estar acordándose del berrinche estúpido entre Maradona y la ex figura del Villarreal. A este equipo le urge descaradamente la ayuda de un volante que inquiete, baje el balón al piso y dé la sensación de que algo nuevo puede pasar. Desde luego, esta Argentina nunca enamorará si Maradona se obstina en hacerla jugar a trompicones. Bien podría fijarse el seleccionador en sus compatriotas Gerardo Martino y Marcelo Bielsa, que manejan los hilos de Paraguay y Chile respectivamente con mucha más destreza que el propio Maradona.

La lectura más aliviadora es el calendario: Argentina recibirá a Perú, colista del grupo y sin nada por disputar, y después  acudirá a la cancha de Uruguay, quizá con todo resuelto. De todos modos, ya no hay margen para hacer experimentos. A los chicos de Maradona les  toca ganar y si es con Messi de rescatador, mejor. Después, el Mundial será otra historia, aunque como sea la de los últimos veinte años…