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Archivo de la categoría ‘Cruyff’

El equipo, siempre el equipo

Martes, 19 Marzo 2013

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“La mentalidad de los catalanes es devorar lo que estaba antes”. Fue la coartada que utilizó Johan Cruyff en El Partido de las 12 de COPE para explicar su negativa a un hipotético regreso. Su personaje futbolístico apenas tiene parangón en el mundo: dejó el banquillo azulgrana en 1996 pero sigue siendo el tótem del barcelonismo, un gurú sin relevo que el soci anhela en momentos tempestuosos. Consejero presidencial de Joan Laporta, ha vuelto a dejar claro cristalino que Rosell y sus yuppies no cuajan en sus ideas…ninguno ha sido futbolista y en la recámara Cruyff, amante del método, sólo otea uno: el Bayern de Munich. Dos décadas después de que su Dream Team se reivindicará como equipo inmortal, el respeto reverencial a la hazaña de Wembley no le permite compararlo con el prodigio engendrado por Guardiola; ni siquiera se deja viciar por el efecto ‘mamatorio’ que propicia Messi: “En este momento tiene mucha calidad, pero no se puede desprestigiar a Pelé, Di Stefano…”. No citó a Maradona pero conviene con él que Messi será juzgado con más perspectivas, con la última edición de sus antologías.

Pero su reflexión inicial no es un pensamiento generalizado. Habla del Barça desde una distancia sideral, la que él ha interpuesto contra la actual directiva. Quién sabe si ésa es la mentalidad de los catalanes, el hecho incuestionable es que el club no ha traicionado el principio que Cruyff importó a finales de los ochenta, patentado por Rinus Michels: el concepto de equipo. Es en este punto donde el holandés se siente a gusto diseccionándolo con periodistas o con aficionados: el Barça ha creado un único estilo con diferentes peones, y no se trata del misticismo histórico del 4-3-3, no, “tener el balón más tiempo y tenerlo lejos de la portería. Así es como puedes jugar como te gusta”, ésa es la gracia de la doctrina cruyffista. Y nunca se consigue cuando los egos de los futbolistas imperan sobre el grupo, al revés, lo destrozan. Cruyff entendió que su Barça ahíto de títulos y palmaditas por la espalda necesitaba nuevas motivaciones: el bofetón del Milan en la final de Atenas fue el resorte definitivo. ¿Por qué? Aparte de la trampa táctica de Fabio Capello, Cruyff tuvo que ignorar a ratos su magisterio socrático para convertirse en gestor de los malditos egos: de este modo, llegó un momento que se hartó de Laudrup, después Romario, Stoichkov, etc. Reseteó el equipo con talentos de La Masía pero no todos los relevos salen bien. Es ley de fútbol.

Hablando de egos, y en medio de la burbuja que la prensa está hinchando alrededor de Neymar, Cruyff saca una aguja para pinchar tanta expectación desmesurada sin razón: “El Barça no necesita a Neymar en estos momentos, para qué gastar dinero”. De primeras, suena rencoroso contra el sueño faraónico de Rosell de fichar él, y sólo él, a un Balón de Oro en potencia. Sin embargo, los acólitos del cruyffismo entenderán que Neymar se vende en Brasil como un producto deluxe todavía no comparable a las primeras marcas europeas. Ejemplos como el de Robinho, cuando Florentino Pérez se encapricho dé él y los periodistas brasileños le nombraron sucesor de Pelé, demuestran que este tipo de jugadores eclipsan con ruidosas campañas de marketing, pero que en el fondo, y para entender el método, necesitan paciencia y fogueo. Así empezaron Romario y Ronaldo en el PSV Eindhoven, Rivaldo en el Deportivo y Ronaldinho en el Paris Saint Germain, Y Cruyff piensa, sin decirlo, que así debería hacerlo Neymar.

Arbitrajes clásicos

Martes, 26 Febrero 2013

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Andújar Oliver fue designado para arbitrar un Barça-Madrid de Copa como premio a una excelente temporada. Futbolistas y entrenadores le consideraron el mejor árbitro de la Liga 1992-1993 y su recompensa fue la vuelta de semifinales en el Camp Nou. Entonces, los dos grandes se jugaban mucho: el empate a un gol del Bernabeu no parecía inquietar mucho al equipo de Benito Floro, que en puñado de días se jugaba la temporada entera. El Camp Nou era el aperitivo envenenado para la segunda batalla que iba a librar el Madrid en la que fue llamada su ‘isla de los horrores’. Sí, Tenerife estaba en el punto de mira, pero en la recámara había un órdago colosal: batir al Dream Team de Johan Cruyff. Precisamente, éste se erigió en uno de los grandes valedores de Andújar Oliver…”No vamos a pensar en el árbitro. Oliver hace las cosas bien y punto”. La respuesta de Cruyff en la víspera del partido aplacó las ansias de morbo de la prensa; no en vano, meses atrás el técnico holandés estalló delante de los micrófonos para atizar a Díaz Vega después de perder un clásico ligero: “No sé si el árbitro podrá dormir tranquilo; su arbitraje ha sido de risa. Que Díaz Vega se dedique a dirigir a infantiles”. La réplica del acusado no se hizo esperar: “Cruyff se mea en los pantalones cada vez que juega en el Bernabeu”. Entonces y para regocijo de los periodistas, los árbitros también participaban en el fuego cruzado de declaraciones, a diferencia del hermetismo que impone hoy día el Comité Técnico.

Andújar también habló en la previa de su clásico; sabía que un buen arbitraje en el Camp Nou supondría la credencial perfecta para pitar por toda Europa (sueño que nunca llegó). “Es el mejor momento de mi vida”, confesó el almeriense, “pero no entiendo por qué no me han llegado antes estos partidos”. La pulla hacia su propio gremio estaba servido. Sin pretenderlo (o quizá sí) Andújar se jugaba su prestigio ante el mundo y, sobre todo, sus compañeros de negro. Y el reto no pudo acabar peor: no pitó un claro fuera de juego de Iván Zamorano en una jugada que acabó en 0-2. Obviamente, las palabras corteses de Cruyff con el árbitro cambiaron de la noche a la mañana: “no ha estado a la altura. Se nota que no ha arbitrado muchos  Barça-Madrid”. Más ácidas fueron las impresiones en el palco: el presidente José Luis Núñez no se cortó ni un pelo cuando dijo que “ya tenían suficiente con un arbitraje pésimo (el de Liga de Díaz Vega), no hacían falta dos en una misma temporada”. La opinión pública echó de menos una confesión pública de Andujar Oliver porque el circo estaba montado y faltaba el espectáculo final.

Sin duda, aquellos tiempos siempre fueron mejores que los discursos encorsetados de hoy día. Entonces, las críticas nacían de impulsos vehementes: Cruyff lanzaba un dardo y su presidente lo remataba. O, por ejemplo, un entrenador como Toshack se encolerizaba por los desmanes de Iturralde González y arriba, en la zona presidencial, Lorenzo Sanz callaba otorgando. El fútbol de hoy ha perdido esa naturalidad: Jordi Roura criticó ayer a Undiano Mallenco sin venir nada a cuento y sin insultos, lanzando “datos” como él dijo, ¿hacía falta destacar las estadísticas del colegiado navarro con el Barça? Para mayor escarnio, a las pocas horas, el portavoz del club, Toni Freixa, secundó en Radio Marca el mensaje del entrenador en funciones. El objetivo era orquestar una pequeña campaña con un mensaje unívoco desde todos los estamentos del Barcelona. Suena raro que este Barça recurra al manoseado pataleo arbitral cuando es el Madrid quien está a un paso de inmolarse por culpa propia. Pero los caminos del fútbol son inescrutables y Undiano, uno de los mejores, se las sabe todas. No le hace falta que le de jabón, tal como Cruyff hizo con Andújar Oliver.

 

El secreto es divertirse

Lunes, 14 Enero 2013

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George Foreman, uno de los grandes campeones mundiales de todos los tiempos, fue invitado por el ex presidente del Barcelona José Luis Núñez al palco del Camp Nou en un derbi catalán de noviembre de 1992. El espectáculo estaba garantizado dado que el ‘Gran George’ iba a ser testigo del Dream Team de Cruyff en su máximo apogeo. El Barça goleó al Espanyol por 5-0 en una versión sublime de jugadas al primer toque trenzadas desde Koeman hasta Stoitchkov pasando por el sutil tacto de Guardiola y la infinita creatividad de Laudrup. Instantes después de la exhibición,y antes de abandonar el estadio, a Foreman le preguntaron si el fútbol que acababa de presenciar se asemejaba más al del ‘Bombardero de Tejas’, es decir, el suyo, o a la técnica acuñada por Cassius Clay de flota como una mariposa y pica como una abeja.  La respuesta de Foreman no fue tan contundente como sus directos: “cualquiera vale porque sólo jugaba un equipo”.

Dos décadas después, el balón sigue siendo patrimonio incalculable de un Barcelona que ha tocado todas las versiones del juego con balón. Si en aquel partido, los azulgranas rizaron la elegancia con escrúpulo para acabar cualquier jugada al primer toque; anoche el formato de pases continuos y precisos hasta marear al rival alcanzó su máxima expresión. Ahora todos saben por qué Cesc apretó lo inhumano hasta fichar por el Barça: con ningún grupo se iba a divertir tanto. Ya no es que Xavi e Iniesta formen una simbiosis exagerada, sino que junto a Messi, el propio Cesc e incluso Busquets, forman otro equipo dentro del once titular. Cada uno en lo suyo: Busquets intermedia entre la zaga y estos genios, al tiempo que les garantiza el equilibrio defensivo; Xavi sigue funcionando como una cpu registrando pases que ayuden al resto; a Iniesta cada vez se le piden jugadas más imposibles y su virtuosismo todavía no ha tocado techo, y Messi simplemente es Messi. No obstante, aún hoy hay cierta prensa que se atreve a sugerir que este fútbol aburre por su lentitud, que los tres zancadas con las que el Madrid machaba a los rivales tenían más gracia. Quizá sí, es opinable, pero desde luego no durante esta temporada.

Sin embargo, la mejor noticia no es la inspiración de ese puñado de alquimistas (odas como la de Málaga aún quedan unas cuantas) , sino que la vulnerabilidad defensiva de este Barça se ha acabado cuando Piqué recobró la forma que había perdido el año pasado con Guardiola. En su ausencia y con las intermitencias de Puyol, Tito había probado demasiados experimentos (quién no recuerda a Song y Adriano de centrales). Hoy, con el consentimiento del gran capitán,  Mascherano ya es un fijo como central y tal será su posición por los siglos de los siglos…o hasta que una ausencia de Busquets por causa mayor demande su presencia delante de la retaguardia. Y es obvio que el subidón moral que inyecta a un vestuario ganarlo todo ha contagiado incluso a Dani Alves, igual de incisivo que siempre pero mirando por el retrovisor para no dejar un desierto por su lateral derecho. Todo funciona en este Barça 55 de 57  que sólo juega para ser recordado con poemas y epopeyas. Atrás quedaron el ruido ensordecedor de Mourinho, los invectivas del receloso Joan Laporta y las supuestas tramas arbitrales; hoy sólo importa el entretenimiento, o sea, pasar un rato divertido y punto. Lo que debería pretender cualquier equipo de fútbol.

Tristes despedidas

Sbado, 28 Abril 2012

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“No ha sido buena temporada, pero llevamos cuatro años ganando títulos”. Ése fue el escueto resumen de Johan Cruyff a TV-3 cuando le preguntaron por sus impresiones de la Liga 94-95. Fue el año de descomposición del Dream Team, con Laudrup devolviendo manitas desde el Bernabéu, y Stoichkov y Romario estudiando ofertas que les alejaran de un club en estado volcánico casi en erupción. Aquel equipo se había oxidado y, por ello, Cruyff intentó emprender un nuevo proyecto con el fichaje del joven y prometedor Luis Figo, el consolidado goleador Meho Kodro de la Real Sociedad y, sobre todo, con el mimo de una nueva generación, la llamada ‘Quinta del Mini’, liderada por el producto estrella de la La Masía, Iván De la Peña, y secundada por los hermanos Óscar y Roger García-Yunyent, Celades y Toni Velamazán. Pero la nueva remesa de canteranos, con la controversia de Jordi Cruyff en el primer equipo por decisión de su padre, no cuajó o la directiva de José Luis Núñez no quiso darle el suficiente tiempo.

El caso es que el presidente y su  fiel ejecutor, Joan Gaspart, se hartaron y comenzaron una tarea fangosa: buscar sustituto a un entrenador insustituible, que había cambiado para siempre la esencia segundona de algo ‘más que un club’. El 11 de enero de 1996, Núñez sentenció en una entrevista a El Periódico de Catalunya que “si fuera un entrenador con menos años en el Barça, no tendría dudas sobre la decisión a tomar”. Cruyff había comentado días antes a TV-3 que la directiva “tenía que aclararse porque el portavoz había apoyado al cuerpo técnico y, por el contrario, Núñez salía con amenazas”. En el mismo sentido que el presidente, Gaspart también quiso manifestar la defensa a ultranza de su jefe… ”Cruyff debe tomar nota de las palabras del presidente, cuya paciencia tiene un límite, y rectificar algunas cosas de las que dice y de las que hace, no sólo en el campo deportivo sino sobre todo en el campo de lo que es la institución“.

El desenlace sucedió el 18 de mayo: la prensa publicó que la directiva había contactado con Bobby Robson. Núñez, quizá más por orgullo propio que por los intereses del club, se había enquistado en una guerra con Cruyff sin visos de bandera blanca. Aquella mañana, el técnico holandés, enterado del rumor, llegó al entrenamiento con un cabreo de proporciones bíblicas y se reunió con sus ayudantes, Charly Rexach y Toni Bruins en el vestuario. Al poco rato apareció Gaspart para convencerles de que ignoraran las portadas de los periódicos. Pero Cruyff no aguantó más y estalló: la guerra fría de los últimos meses se había calentado demasiado y Gaspart optó por tomar una decisión irrevocable. El holandés estaba fuera del Barça y Rexach asumía sus galones en las dos últimas jornadas ligueras.

La salida de Cruyff fue el tristísimo epílogo de una época sublime. Pero la afición culé, lejos de secundar a Núñez y Gaspart, rindió tributo al entrenador más importante de la historia. Aquel domingo de mayo, el Barça recibía en el Camp Nou al Celta de Vigo, ya sin opciones por el título, y la victoria azulgrana por 3-2 quedó en anécdota. Las cámaras de televisión y fotógrafos dirigieron sus objetivos durante todo el partido a las pancartas a favor de Cruyff y, por supuesto, recogieron los gritos al unísono que coreaban el nombre del holandés. Evidentemente, él quería continuar, pues se había merecido otra oportunidad para levantar un nuevo Dream Team. Al menos, la ovación del Camp Nou, sin él presente, le convenció de que la masa social sí era cruyffista.

A Cruyff le habría gustado un adiós como el de Guardiola en el sentido de haber sido él quien pusiera el cierre. La pena es que el Barça ha pintado un emotivo adiós cuando en realidad el técnico se ha visto obligado a soltar un ‘basta ya’. El “desgaste” del que habla Guardiola es inexorable en un equipo ahíto de gloria y cuya única motivación es batir récords. Sucedió con Cruyff y su intento de resetear la plantilla fracasó; pasó con Sacchi, aunque el Milan encontró en Capello otro ganador nato. En el fútbol contemporáneo, las leyendas tienen una esperanza de vida muy corta y en un vestuario cuyo punto común es el origen, duele que un camarada tenga que prescindir de otro. Guardiola debía dejar fuera a Piqué, Alves, y dosificar a Xavi y Puyol. Una decisión necesaria pero difícil cuando se trata de gente que juega al fútbol defendiendo una causa común. Por eso, a Guardiola no le tembló el pulso cuando Ronaldinho, Deco y un año después Eto’o se vieron obligados a cambiar de aventura. Ganar no cansa pero el intento de hacerlo estresa demasiado. Ésa es la conclusión del adiós de Guardiola.

El presente es de Tito Vilanova, la mano derecha de Pep. Una decisión con sentido común que mantiene inmaculada la hoja de ruta del club. La fachada será parecida, con los retoques necesarios, y el librillo de estilo exactamente el mismo. Sin embargo, los rumores de la opinión pública puede causarle problemas al Barça: ¿tendrá Vilanova autonomía propia o la sombra de Guardiola será demasiado alargada? Ésa es la disyuntiva con la que tendrá que lidiar el nuevo entrenador. Guardiola se ha convertido, desde ayer, en otro Cruyff en la sombra.

Benzema y el Barça…juego de arte y confección

Mircoles, 11 Enero 2012

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Martí Perarnau dijo ayer en un chat de MARCA que si pudiera fichar a un jugador del Madrid para el Barça de Guardiola sería Benzema. Viniendo de uno de los tíos más indicados para diseccionar las entrañas de nuestro fútbol, la respuesta es la más acertada por encima de una mera cuestión de gustos. Porque Benzema entiende la definición que un día Guardiola hizo de Messi…”Es como un ‘nueve’, pero no de rematar centros o mirar siempre a portería. Leo construye jugadas con la fijación del gol”. El ariete del Madrid también es de esos ‘culos inquietos’ que no soporta rascar balones dentro del área; se siente más cómodo en la elaboración de jugadas, descubriendo espacios para sus compañeros y buscándose huecos para sí mismo en el último cuarto de campo. Ésa, quizá, fuese la razón de su fichaje hace dos años y también vale a Mourinho como argumento del delantero único. Es una tendencia que aparentemente el Madrid ha copiado del Barça.

En la tertulia de COPE del pasado viernes sobre la génesis del Barcelona, Josep María Minguella explicó que la llegada del legendario ‘Rinus’ Michels al banquillo azulgrana a principios de los setenta cambió para siempre las nociones del fútbol. En aquella época cada futbolista tenía demarcación y función concreta; ninguno se salía de su casilla.  Las teorías de Michels, adelantadas a su tiempo, moldearon un nuevo Barça en el que Charly Rexach, el estilista del grupo, tenía que ser el primer en defender porque era quien más cerca estaba de la pelota cuando la tenía el contrario. Se había acabado la ley de los defensas para defender y los delanteros para golear…todos corrían y hacían de todo. De ahí que Rexach soltase la mítica frase de “correr es de cobardes”. La evolución del Barcelona estuvo marcada por la escuela holandesa: primero, con Michels detrás de la línea de cal y Johan Cruyff en el césped; después, el Cruyff técnico y un alumno aventajado, Pep Guardiola; a finales de los noventa, Van Gaal, luego Rijkaard y ahora el propio Guardiola vestido con corbata. Todos han asimilado ese nuevo estilo que deja al 4-4-2 como una táctica desgastada y parece que antediluviana.

Si Perarnau opina que él se llevaría a Benzema para este Barça, no dudéis que a Guardiola le gusta el francés. Pero él tiene a un Cesc reconvertido en lo que la prensa ha denominado un ‘falso nueve’. Q      uizá sea una posición engañosa para el fútbol español, pero no para el Barça, y tampoco para el Madrid de Mourinho. Por eso, Fábregas siempre se centra en dos tareas concluyentes: ayudar a preparar un buen ataque y amartillar la pistola en caso de remate. Sucede lo mismo con Benzema, sólo que el francés prefiere arrancar desde la banda. De ese modo, tiene tiempo de elegir la mejor opción: el inicio de una jugada, el entendimiento con otro compañero o el desenlace egoísta de la misma. El caso es que ataca disponiendo de un amplio abanico de opciones. Así lo practicó en el Olympique de Lyon y hubo un sector del madridismo que no entendió por qué Florentino se decidió por un delantero que apenas alcanzaba veinte goles por temporada. Benzema se está aprovechando de la inercia goleadora de su equipo para mejorarse a sí mismo, renovar el arsenal ofensivo del grupo y únicamente un cambio abrupto en la pizarra podría desenchufarle. El Madrid comenzó la temporada muy a gusto en el contraataque y en ese perfil Higuaín parecía más adecuado. Pero la primera fase de la Champions descubrió a un equipo que también sabía construir fútbol con pases rápidos y precisos, y entonces Benzema reclamó protagonismo. El debate pervive desde esa disyuntiva: al argentino le gusta que el balón corra con espacios libres por delante, mientras que Karim prefiere un juego más de arte y confección, más de Barça. 

El origen del Barcelona

Sbado, 7 Enero 2012

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Joseba Larrañaga planteó anoche en El Partido de las doce de COPE una tertulia sobre la verdadera génesis del Barça. El título concedido a Guardiola como ‘mejor entrenador del mundo’ invitó a nuestros contertulios en asuntos del Barcelona a discutir cómo nació un equipo que no deja de arramblar títulos y cuál es el secreto que le mantiene en la punta del iceberg. Miguel Rico, José María Minguella, Emilio Pérez de Rozas y Tomás Guasch desmenuzan en esta apasionante charla la idea primigenia del modelo azulgrana….

Miguel Rico: Diría que Stefan Kovacs, Rinus Michels, Cruyff, Van Gaal, Rijkaard y Guardiola han sido trascendentales para llegar a este Barcelona. Y menciono a Kovacs porque se le conoce como el verdadero inventor del ‘fútbol total’; no en vano, él fue quien instruyó a Cruyff en el Ajax en unos conceptos bastante vanguardistas y diferentes al fútbol de entonces. No obstante, Michels llegó al Barcelona a principio de los setenta, cambió la preparación física de los equipos y aplicó un nuevo estilo de fútbol de ataque, hecho que Cruyff perfeccionó como entrenador, incluyéndolo en La Masía.  

Minguella: el cambio de sistema (marcajes al hombre, poco movimiento, laterales y extremos fijos, posiciones determinadas, etc) empieza en el Ajax de Rinus Michels. Éste lo recreó en la naranja mecánica  del Mundial de 74. Luego, Michels llega al Barça en el año 71 y las cosas que decía no las entendía casi nadie, sobre todo, Charly Rexach: el nuevo entrenador les explicaba que el jugador más cercano al balón era el primero que tenía que defender. A ciertos jugadores como el propio Rexach o Marcial les costó asimilar cambios tan brutales, y no fue hasta la llegada de Cruyff en el 73 cuando el cambio se implementa del todo. La consigna importada por Michels era que todos los jugadores podían hacer de todo en cualquier momento. 

Miguel Rico: cuando llega Cruyff, se habla de un juego de posición en el que todo cambia. El 2 ya no era el lateral derecho, el 4 no era central, ni siquiera el 10 era el que mejor la tocaba.   

P. de Rozas: Rexach cuenta que le costó tanto aprender la doctrina Michels que un día dijo que ”correr era de cobardes”. Para jugadores finos estilistas sonaba a chino. Por eso, cuando decimos que Guardiola llega a la excelencia no es tanto por el fútbol en sí sino por la valentía de apostar por la prodigiosa cantera. Y, por fin, el embrión ha estallado y podrá tener continuidad en el futuro. 

Miguel Rico: es importantísimo haber apostado por un estilo de juego desde que Laureano Ruiz se involucró en La Masía. Esto ha permitido al Barça criar este tipo de jugadores para jugar este fútbol.  

P. de Rozas: a partir de esa época, los entrenamientos se volvieron mucho más específicos en cada categoría. Prueba de ello es que Guardiola no dio instrucciones a sus jugadores en la última final de Wembley contra el United porque ellos sabían cómo se jugaba ahí, no en la final sino dentro de ese club. 

Minguella: La base está en los conceptos de selección de jugadores. No puedes tener estos jugadores si en la selección previa, con doce o trece años, no buscas unas características determinadas. Además, desde Cruyff y siguiendo con Van Gaal, nunca ha habido problemas en dar salida a jugadores del primer equipo….recuerdo una oferta del Real Madrid a Luis Milla, el Barça intentó retenerle y no pudo, así que Rexach rebuscó en el filial y se fijó en Guardiola.  

P. de Rozas: cuando hablamos de perfil Barça nos referimos a un término que no se usa en casi ningún equipo. La gente sabe qué significa ‘perfil Barça’…la maquinaria de los observadores va con la idea de buscar jugadores con perfiles muy concretos. 

Miguel Rico: todos han tenido una importancia sustancial en la progresión del equipo. Y como suele defender Tomás Guasch, el holandés Edgar Davids tuvo una aportación decisiva: fue una evolución del sistema porque apareció la presión que tan maravillosamente bien hace este Barça de Guardiola. 

P. de Rozas: durante estas décadas destaco una frase de Cruyff…”los mejores de la cantera y los tres mejores del mundo”. Cruyff le dijo al presidente Núñez…”El dinero no debe estar en el banco sino en el césped”. 

 Tomás Guasch: Davids es una figura básica porque le dio al equipo un aceite imprescindible para el funcionamiento de ese Barça. En la política del club también figura el dinero: cantera y cartera. En el 97, el Barça ficha a Rivaldo por 4.000 millones de pesetas porque era un proyecto descabezado por la salida de Ronaldo. 

Miguel Rico: Tomás, lo que ha hecho al Barça campeón no lo ha comprado. Sólo fíjate en la actual plantilla del Barça: Valdés, Piqué, Iniesta, Xavi, Messi, etc. 

 P. de Rozas: respecto a Davids, no sólo cae en paracaídas, sino que, desde el 2003, todavía vale su ejemplo para decir que en el mercado de invierno se puede pillar a alguien provechoso. Y respecto a Alexis, el estilo del Barça convence al chileno para venir,  porque tenía mejores ofertas económicas. 

Tomás Guasch: un Calcio serio habría retenido a Alexis; un Milan o Juventus serio, no esta broma de ahora. Fíjate cómo está la Roma. 

P. de Rozas: la aportación de buena parte de los mejores del mundo supone que los canteranos crezcan al lado de estos tipos. Haber visto a Romario, Ronaldo, Ronaldinho, Deco, etc, les supone entrenar de otra manera. Por otra parte, antes habéis aludido a Van Gaal y creo que el mundo ha sido muy injusto con él, y yo el primero. 

Miguel Rico: y Van Gaal consigo mismo.  

P. de Rozas: la aportación de Van Gaal en ese Barça embrionario habría sido brutal con otro carácter, distinto asesoramiento y mano izquierda.  

Tomás Guasch: Seguramente aún estaría ahí. 

Minguella: todos esos procesos están muy bien, pero luego hay que ganar. Da la tranquilidad necesaria para subir jugadores sin arriesgar demasiado. 

P. de Rozas: estoy seguro que Guardiola dirá mañana (por hoy) en rueda de prensa que se ha llevado el premio al mejor entrenador del mundo porque gana, no por ser el mejor. 

Tomás Guasch: ganar lo puede hacer cualquiera en un momento determinado. La ventaja que tiene un club, una coral o un ballet es si tiene un manera de trabajar, un esquema y objetivo claro. Messi pudo haber fichado por el Espanyol por 15 millones de pesetas.

Minguella: disiento porque he vivido de cerca los avatares de Messi: ha recibido ofertas de cadete hasta que firmó su primer contrato profesional y todas eran de clubes muy importantes en Europa, con todo mi respeto al Espanyol. 

Tomás Guasch: son historias, como que el padre de Xavi, cabreado con el Barça porque a su hijo no lo querían en unas pruebas de pequeñito, se lo ofreció al Espanyol y estos tampoco le quisieron. 

Miguel Rico: Xavi estuvo a punto de irse al Milan…y como un fichaje fuerte. 

Tomás Guasch: también hay que tener suerte. Yo he visto a un Barça con Maradona y Schuster incapaz de ganar una Liga. Pero, sí, hay que regar el bonsai para que crezca. 

Miguel Rico: Guardiola trabaja para el club, no para engrandecer su curriculum o lucrarse con contratos largos. La continuidad de ese proyecto es el gran reto.  

Tomás Guasch: si hacen eso, será genial; si no, una coña…¡menos Uzbekistán y más Hostafrancs!

Miguel Rico: de Uzbekistán ya no queda nadie pringado.

Tomás Guasch: todos somos Uzbekistán…¡Uzbekistán son països catalans! Y el domingo 3-1, ¡Pochettino, todos para atrás!       

El cañón Bertha de Cruyff

Lunes, 5 Septiembre 2011

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27 de noviembre de 2008. Marc Ingla, entonces vicepresidente deportivo del Barcelona, desveló en Catalunya Radio que Txiki Beguiristain y él negociaron con Mourinho como posible recambio de Frank Rijkaard.  Ingla confesó que la derrota liguera ante el Madrid en el Camp Nou de diciembre de 2007 fue el detonante que les hizo plantear un cambio de entrenador. La liga milagrosa de Capello perturbó la espléndida propuesta de Rijkaard y el napalm con el que Eto’o y Ronaldinho se rociaron mutuamente  terminó por quemar al grupo. Había que fumigar en la plantilla y Guardiola, que ya plasmaba su decálogo en el filial, también se postulaba como candidato. Por aquel entonces, Mourinho estaba en paro después de haber dejado el Chelsea a principios de la 2007/08 por ‘mutuo consentimiento’ con Roman Abramovich.

15 de septiembre de 2009. El periodista Toni Frieros publicó en Sport que la reunión secreta de Ingla y Beguiristain con Mourinho se celebró el 10 de enero de 2008 en la sala de juntas de una conocida entidad bancaria de Lisboa. El lugar fue idea de Jorge Mendes y en aquel encuentro, dice Frieros, los emisarios barcelonistas escanearon el perfil de entrenador de Mourinho con un cuestionario que concluiría si el portugués era o no apto para entrenar al Barça: al parecer, el ahora míster del Madrid sólo falló en el punto referente al trato con la prensa e imagen del club. Según el confidencial de Sport, Mourinho les dijo que le traía al pairo la prensa y que él asumiría la imagen del equipo. Ése fue el desliz que no convenció al Barcelona.

Hoy, 05 de septiembre de 2011, Johan Cruyff espeta en una entrevista en El Periódico que Mourinho era el preferido de Sandro Rosell. “Una decisión así habría cambiado muchas cosas, ya lo dije cuando creía que lo mejor para el Barça era Guardiola”. Sin embargo, poco habría importado la opinión de Rosell en aquel verano de 2008, cuando Rijkaard fue despedido y Laporta sobrevivió a una humillante moción de censura para ascender a Guardiola y culminar el mejor equipo de todos los tiempos. Rosell dimitió de su cargo en 2005, por tanto, puede que Mou fuese su preferido, pero evidentemente nunca habría trascendido tres años después. Y aunque es archiconocido el plan que intentó pergeñar Rosell para cambiar a Rijkaard por Luis Felipe Scolari y que, al parecer, le perseguirá de por vida en los mentideros de Laporta, no es la primera vez que Cruyff saca su cañón Bertha para disparar contra el presidente:

- “Crear es difícil, derribar es bastante fácil” (26/10/10)…Buenafuente es testigo en su late-night  de una nueva rejonazo de Cruyff. El ataque venía motivado por la votación que Rosell promovió contra la gestión de Laporta en su primera Asamblea General Ordinaria.

- “Con las decisiones que ha tomado Rosell en medio año, me ha faltado al respeto “ (20/12/10)…Cruyff se quejó en Canal 33 de que Rosell hubiese decidido someter a votación de los socios su presidencia de honor.

- “Rosell no ha defendido públicamente a Guardiola” (02/05/11)… Cruyff escribió en su columna de El Periódico que le molestó que el presidente azulgrana no diese la cara por Guardiola después del ‘rally’ de los clásicos. No hicieron falta palabras: el Barça denunció a Mourinho ante la UEFA.

- “Este vestuario tiene elementos de sobra para seguir peleando por todo, pero si aparece gente ajena a él con ganas de intervenir donde no debe surgirán los problemas” (30/05/11)…otro dardo del holandés en El Periódico a la actual directiva después de ganar la última Champions. Hasta el momento, Guardiola no ha expuesto queja alguna por supuestas injerencias.

Desafortunadamente para Cruyff, su ‘elefant blau’ intenta resonar en uno de los periodos más prolíficos del club. Y polémicas de Qatar Foundation al margen, la fábrica de títulos en cadena no da pábulo para tachas negras en el mandato de Rosell. Es más, Mourinho da suficiente carnaza a la prensa de Barcelona para que los disparos de, incluso, gurús como Cruyff no den nunca en el blanco…todavía.  

El triunfo de los valores

Sbado, 28 Mayo 2011

“Ha triunfado el fútbol y los valores”… Sandro Rosell se lo había aguantado durante todos sos días de bronca, insidias y fuego cruzado en los periódicos. Wembley habría tenido dos acepciones según quién hubiese llegado: si era el Madrid, habría supuesto el acierto rotundo de un proyecto faraónico con Mourinho de dios Ra. Pero fue el Barça y, por tanto, el continuismo de una idea, la de Cruyff. Bien lo sabe Guardiola, que hoy se reencuentra con la dulce nostalgia del 92, la que también han paladeado estos días Koeman, Laudrup y Stoitchkov.

De Guardiola, hoy el diario elEpaís describe sus posibles sensaciones…”Pep tendrá hoy un profundo diálogo con su mito. Vuelve al origen de todo”. Y es cierto, porque la primera Copa de Europa marcó una idea que sólo dejó de progresar cuando Van Gaal se empeñó en fundar una colonia holandesa dentro del vestuario. Hoy es La Masía la que ha demostrado que, fiel a un código deontológico, el éxito no tiene límites. Porque aún siendo la tercera final en seis años, ganarla o perderla no debería ser crucial, pues la apuesta del club todavía no otea el final. Así lo piensa Laudrup, quien anoche aclaró en COPE que el Barça de hoy es un émulo avanzado del suyo…”si con el Dream Team marcamos una época, Xavi, Iniesta y compañía han demostrado que todo es mejorable”. Sin duda, la evidencia es palmaria: el equipo ha arramblado casi todos los títulos que ha jugado desde que Guardiola cogió la batuta en la 08/09 y, además, la fábrica no para de engendrar chavales que ya entrenan a diario con maestros insuperables. Ahí están los Fontás, Thiago, Bartra y, sobre todo, Gerard Deulofeu, un extremo diestro que mira de reojo a Messi en pachangas y por televisión.

La cantera es la clave o, como dice Stoitchkov, “la culpa de que el Barça sea hoy mucho mes que un club”. Hristo quizá fuese el gran protagonista del primer Barça triunfante y casi dos décadas después todavía le gusta lucir aquel temperamento que tanto excitaba al Camp Nou al tiempo que incendiaba al resto. El búlgaro lo tiene claro: “el Barça es para disfrutarlo y lo demás son tonterías”. En el fondo, es lo que realmente le importa al socio. Porque, como dice Ronald Koeman, “pasar veinte minutos divertidos se agradecen”. El matiz es que el Barça no suele dedicar veinte sino partidos completos. Pero la percepción del holandés es casi unánime entre el barcelonismo y los que no lo son. Precisamente, ayer en Londres fue el ex más solicitado porque su golazo de falta fue el prólogo de la historia moderna del Barcelona. Llegó a la ciudad a mediodía e inmediatamente se fue a Wembley para cumplir sus compromisos de comentarista de tele, primero, y ya de paso revivir recuerdos imborrables. Andoni Goikoetxea, otro mítico, comentó en MARCA esta semana que todos y cada uno de sus compañeros sabían que Koeman marcaría la falta en cuanto el árbitro pitó falta contra la Sampdoria. Entonces, el holandés ya había adquirido los galones de lanzador por méritos propios, pero, sin duda, esa jugada siempre será la más especial.

No obstante, me apunto la sugerencia de Emilio Pérez de Rozas…”quédate con que es otra final, un capítulo más del libro de gestas”. Seguro que muchos aficionados tendrán esa mentalidad, porque el futuro se intuye muy suculento. No obstante, ganar a este United no se puede encuadrar en anécdota. No ha llegado a la final un equipo revelación, sino el equipo menos dudoso de los últimos tiempos. Ferguson ha entendido eso de renovarse o morir, y elige a chavales emergentes, tipo Rafael, Valencia o el gran Chicharito, a los que moldea a su gusto. Wembley 2011 elige entre dos gurús del fútbol: el del método Cruyff o el camaleónico, porque a este Manchester no se le caen los anillos cuando tiene que jugar a la italiana, como un español o, precisamente, como un equipo inglés (referencia de  Ramón Besa). Dará igual, ambos son buenísimos.

El ‘cañón bertha’ de Cruyff

Martes, 14 Diciembre 2010

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Rosell ha firmado el patrocinio más lucrativo que jamás haya existido en el fútbol, y encima se lo critican. El presidente dice que aliviará la deuda demoledora de Laporta y los ‘acusados’ atizan a Rosell por cargarse el folclore azulgrana: la camiseta nunca ha llevado publicidad remunerada – Unicef es un gesto altruista- y los opositores intuyen que Qatar Foundation es una amenaza para esa idiosincrasia. Lo que menos me ha gustado es que el entorno del ex presidente haya utilizado por enésima vez el ‘cañón bertha’ de Cruyff para atacar la actual gestión. El artículo del gurú holandés en El Periódico sacude la última ‘ocurrencia’ de Rosell.

Naturalmente, a Cruyff le trae al pairo la generosa inyección económica del gobierno qatarí para los próximos cinco años. Quizá le moleste el ansia de Rosell por modernizar el club y darle, como llama la gente de marketing, mayor notoriedad de marca. Porque este presidente sí entiende que esta entidad, que levita en un estado de éxtasis permanente y merecida, debe calar en todos los rincones del mundo. Y qué mejor excusa que jugar el mejor fútbol de la historia para vender ilusión y, obviamente, negocio.

Rosell ha entendido que el Barça, como ha hecho Florentino con el Madrid o Malcolm Glazer con el United – con la aquiescencia de sir Ferguson-, debe rodar como una multinacional con su pertinente balanza de pagos y su superávit. Por el momento, y si es cierto que heredó un déficit descomunal de Laporta, Qatar Foundation es el primer calmante para la sangrante deuda: treinta millones por temporada mas objetivos. O sea que podría rozar cinco ‘kilos’ más, porque es inimaginable que este Barcelona se quede en blanco un solo año.

Por eso, la arremetida de Cruyff desconcierta al barcelonismo. La prensa de Barcelona había vendido paz entre presidente y ex presidente de honor después de la reunión que ambos mantuvieron en verano. Es obvio que el artículo de ayer evidencia que siguen a la gresca. Cruyff sabe que cualquier opinión suya sienta cátedra en el barcelonismo y sea un chascarrillo o una reflexión meditada, siempre replantea los asuntos capitales en los mentideros culés. Sinceramente, el holandés es un deleite cuando analiza el fútbol del equipo, intuye cómo discurrirá el equipo, advierte de posibles amenazas y explica qué se cuece en esa Masía que con tanto acierto perfiló en su momento. Vamos, cuando se centra en el fútbol. Pero no cuadra mucho que también se inmiscuya en temas de patrocinios, gestiones económicas y demás….porque Cruyff también es consciente de que su opinión trasciende más que la del resto.

Y, por cierto, no creo que sea un ejercicio de alarde, pero Rosell asevera con razón que cualquier equipo se cambiaría ahora mismo por el suyo. Cierto, aunque con un pequeño matiz: hasta la aparición repentina de Qatar Foundation el Barça no podía permitirse ‘Cristianos’ y ‘Kakás’ porque no le llegaba la chequera, quién sabe si este espaldarazo le animará a hacerlo algún día…supongo que, de momento, es tontería, ¿pensará lo mismo Rosell?

Tanto perfeccionismo no puede ser bueno

Jueves, 25 Febrero 2010

El Barça se ha caído en un socavón, vale. Querrán que sea como el del año pasado, cuando por estas fechas enganchó dos o tres partidos sin ganar. El asunto es que al Madrid se le pueden sacar mil fallos y, en cambio, con el Barça hay que contentarse con un par de distracciones. Johan Cruyff,  gurú único y sempiterno del club, dijo esta semana que el equipo hizo contra el Racing el peor partido de la era Guardiola. Precisamente, Pep advirtió a sus chicos después del sufrido empate de Stuttgart que así no van a ningún lado. Claro, alguien podría pensar que estos culés se las dan ahora de perfeccionistas. Lo entiendo.

Guardiola, tío habilísimo para manejar todo tipo de situaciones en un vestuario, lleva tiempo insistiendo en que los seis títulos son pasado; el equipo debe resetearse y dejar de vivir de las rentas. Por eso, es inoportuno que Cruyff y Guardiola avisen ahora de que el talante no es el idóneo. Menos mal que sólo va líder con una derrota en veintitrés partidos y que consigue empatar cuando juega horrorosamente mal. Eso es de equipo grande. Siempre será injusto pedirles un espectáculo para cada partido.

Como tampoco procede exigir más al Sevilla. Y eso que ayer salió a comerse el CSKA a doce grados bajo cero y en césped artificial. Pero ni Jiménez ni los jugadores se quejaron y justificaron las adversidades antes, durante y después del partido. Eso también les hace grande; sobre todo, si Jesús Navas enciende el motor diesel que lleva incorporado en su piernecitas y se pone en plan correcaminos por la banda derecha. Sin duda alguna, a Del Bosque le va a venir de perlas usar la baza de Navas como abrelatas de defensas rivales.

Y no me quiero olvidar de Palop. Ya va siendo hora de que rindamos pleitesía al mejor portero de esta temporada. Si Casillas paraba igual de bien cuando le chutaba una o diez veces por partido, al portero del Sevilla tampoco le importa que le disparen a bocajarro, a media distancia o desde la Patagonia. Es el mismísimo Doctor Octopus con sus cuatro brazos siempre en funcionamiento. En fin, muchas notas estará tomando Del Bosque.