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Archivo de la categoría ‘Filipe Luis’

“Lo que pasa en Las Vegas se queda en Las Vegas”

Viernes, 23 Septiembre 2016

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Imagínense a Neymar fotografiando sus heridas de guerra en el vestuario: moratones, rasguños y cicatrices para el recuerdo. O Leo Messi escaneando cada centímetro de sus molidos tobillos para publicarlos en su Facebook. ¿Y si años atrás Ronaldo Nazario hubiese anunciado tuit a tuit las marcas de  cada rodillazo, puñetazo o pisotón con los que le obsequiaron en el Calcio? En su duelo de Lejano Oeste, Filipe Luis devolvió el balazo a Luis Suárez anunciándolo con luces y taquígrafos. La foto del pie agujerado del brasileño con el posdata ‘Menos mal que no me toca!’ desveló la furia de titanes. Hasta anoche sólo sabíamos de una trifulca más; hoy la televisión no engaña: Suárez provocó a Filipe. Principio de acción y reacción. Simeone clavó sus tacos en el muslo de Julen Guerrero y la sangre salió a borbotones; Canal Plus inmortalizó la estremecedora imagen pero, sin redes sociales en los noventa, el taconeo se difundió por las barras de los bares, el facebook y twitter de entonces. La confesión pública del rojiblanco molestó a Luis Suárez y a cualquiera que haya jurado los códigos de un vestuario. “Lo que pasa en Las Vegas se queda en Las Vegas”, suele decir Manolo Sanchís. Y aunque el uruguayo soltase con vehemencia en zona mixta un susceptible “el fútbol es para hombres”, sin lecturas machistas tiene toda la razón: Filipe ha violado el sanctasanctórum de los futbolistas.

Sólo hay una frase célebre más manoseada que la de “fútbol es fútbol” de Vujadin Boskov. ¿Quién no se ha cansado de escuchar a jugadores sacudirse marrones al son de “lo que pasa en el campo, se queda ahí”? Es la norma sagrada que aprenden los benjamines cuando chutan por primera vez una pelota. Y en un juego tan pícaro en el que el fútbol de alcantarilla hace ganar o perder partidos, Filipe ha puesto en jaque el sistema. Habría que sondear al gremio con encuestas demoscópicas en las que no falten Pablo Alfaro, Javi Navarro o el mismo Pepe. Así se forjan los grandes centrales, entre codazos sibilinos y patadas a hurtadillas. Si la foto del pie ha levantado un debate nacional, no recuerdo qué sucedió cuando aquel calvo larguirucho llamado Predrag Spasic dijo en su presentación como defensa del Real Madrid que con él “pasaba el balón o el jugador, pero nunca ambos”. Revisando la hemeroteca de ABC y Mundo Deportivo, por contrastar, no hubo jaleo con el olvidado Spasic. España todavía no era tan susceptible. Quizás adoremos el fútbol por la mística de lo que sucede en la hierba y el misterio de averiguarlo una vez en la vida. Real Madrid Televisión en versiones reducidas nos muestra cómo es el vestuario del Madrid en un partido, claro que con autorización y filtro expreso. Filipe ha roto el hermetismo más irritante del deporte, el del fútbol, pero no para alimentar el show business. Se calentó antes de la ducha fría. Peligroso precedente.

Atleti, vender y retener

Lunes, 21 Julio 2014

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“Somos un club comprador, no vendedor”. Enrique Cerezo nunca ha desaprovechado cualquier ocasión delante de las cámaras para sacar pecho de su gestión. Harto de por vida de que a su Atlético lo tomaran como el club graciosete de España, siempre se empeña en compararlo con las dos grandes potencias que controlan la Liga. El ‘cholismo’ ha roto el pesado duopolio deportivo pero la misma directiva, que desde hace tiempo se sacudió el apodo de ‘gilifato’ con fichajes acertados a coste razonable, ha asumido que en este mercado y con sus capacidades salariales el Atleti campeón está siendo el mejor escaparate de la Quinta Avenida del fútbol. Desde el momento que la Federación Española y la Confederación Brasileña casi provocan un conflicto diplomático por Diego Costa, Miguel Ángel Gil entendió que su delantero sería top en ventas. Y como a Mourinho le encantan los futbolistas top, agradeció a su querido colega Simeone (literal) que le diera el pienso adecuado para alimentar a esa mole ricachona llamada Chelsea y que él describió como “pequeño poni”. Costa ha emigrado y Filipe Luis se ha encontrado de bruces con la oportunidad de su vida: mejorar su cuenta bancaria. Porque en lo deportivo será complicado que en Stamford Bridge arramble con tantas copas como en el Atleti. El eterno problema es que gane la Liga o se quede a un minuto de levantar la Champions, siempre habrá un puñado de clubes que dupliquen o tripliquen la guita que pueden ofrecer los rojiblancos. Y eso, en este negocio, no es de equipo grande.

La afición necesita un santo y seña que no encontró en Fernando Torres (“Me voy para ganar títulos”), Kun Agüero (los petrodólares le atrajeron demasiado después del desplante de Florentino) ni en Falcao (jugar en el Real Madrid aunque le esté costando el marrón de vivir en Mónaco). Por eso, el capitán Gabi defendió desde la concentración de San Rafael a los comprometidos, los que se han estudiado la historia de aquel equipo que se codeaba con el Madrid en los auténticos derbis, luego cayó en la odisea del ‘pupas’ y ha logrado levantarse, primero con Quique Sánchez Flores (sería injusto omitirle) y sobre todo a la vera guerrera del ‘Cholo’. Ellos, empezando por Koke, podían haber firmado los contratos de sus vidas pero decidieron no dejar en la estacada a un vestuario que se reía maliciosamente con aquella verdad absoluta (me incluyo yo) del ‘Ya caerán’. Rubén Uría, compañero de profesión, que no de camiseta, lo recordó socarronamente durante 38 episodios, y lo ha dejado en el tintero para la próxima temporada. Ésa en la que Koke, nuevo ídolo del Calderón, podría haber vestido la camiseta del Barça; Godín la del Bayern de Guardiola en el proyecto más ambicioso que recuerda la Bundesliga, y Miranda haber concluido el desembarco de Normandía en el Chelsea: el central brasileño se dejó persuadir por Simeone cuando dijo durante el Mundial a la ESPN que tenía ofertas y su cláusula era “negociable”. Sin embargo, se han quedado en Madrid y suya es la responsabilidad de seguir peleando en las grandes veladas y no en combates de teloneros. Quizá sea el único atajo para hacer realidad la cínica declaración de intenciones del presidente Cerezo.

Gil Marín está negociando por Fernando Torres, le tiene en la recámara como su ‘galáctico’ particular y a pesar de que sea Koke el reclamo para vender camisetas. No en vano, Mourinho no confía en él, aunque Abramovich no le soltará por pocos ceros en el cheque. Antes del Mundial, el plan A era Lukaku y Negredo, mientras que el plan B contempló a Roberto Soldado si Negredo no salía de Manchester (esto es información, no opinión). Pero de repente a Simeone no le convenció la tanqueta belga; el City pedía los mismos millones o más de lo que le costó Negredo, y Soldado fue repudiado por la grada colchonera. Del plan A de equipo grande se pasó a un ‘C’ improvisado pero no peor: Mandzukic. El croata se cansó del galimatías táctico de Guardiola y se decantó por un equipo de ideas sencillas: centros al área y balones el delantero centro. Falta un compañero de gol y, a expensas de Torres, el italiano Alessio Cerci del Torino es una moneda al aire: igual gusta o no.

Como el portero Jan Oblak, un esfuerzo muy caro (16 históricos ‘kilos’) por evitar la nostalgia que deja Courtois. No obstante, y aunque Oblak acabase imbatido en los siguientes 38 episodios, siempre habrá otro club fardando de un fajo de billetes más grueso. Aún falta tiempo para que una estrella confiese que siempre soñó con jugar en el Atleti.