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Archivo de la categoría ‘Griezmann’

Messi hace de Xavi

Lunes, 2 Mayo 2016

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“Messi acabará jugando de Xavi Hernández”. La reflexión en petit comité de un ex alto directivo del Barcelona va cobrando cuerpo. En su versión taciturna, sin voltios para arrancadas explosivas, D10S camina hacia atrás para ponerse la chaqueta de crupier. Manosea la baraja y reparte las cartas con precisión geométrica; tan pronto cambia el sentido del juego con un pase de cuarenta metros como recuerda al mejor Michael Laudrup, con su escuadra y cartabón. Le falta, si acaso, mirar al lado contrario como el danés, pero no tendría tanta personalidad. Dice el maestro César Menotti que cuando Messi se canse del gol, le quedará regalarlos con un lazo. Luis Suárez lo sabe de sobra porque sus pases son casi de la muerte. Es otro Leo que procesa más con la cabeza que con las piernas, una CPU actualizada de Xavi, quien hace unos días se enojó en La Vanguardia: “Messi no hace de Xavi, hace de Messi, ¡qué cojones!”. Si Messi anda, el Barça no corre; y jugando en el hábitat del antiguo capitán, da la falsa impresión de que los azulgranas se han cansado de su temporada, sin ganas de emular al Circo del Sol y sacando resultados como cualquier otro día en la oficina. Se jugó la Liga sin ningún apuro ante un Betis con toalla y chanclas; la inercia de las últimas orgías (0-8 y 6-0) acabará con el título en Granada porque, de lo contrario, el ‘galacticidio’ de Carlos Queiroz quedará a la altura del betún.

El Barça afronta el penúltimo round con su gente y sin fantasmas de ‘Tamudazo’. Más que nada, porque Tamudo ya no juega, ni siquiera un De La Peña de turno que meta miedo. La última vacuna del Valencia en el Camp Nou hirió el orgullo del campeón. De repente, de la noche a la mañana, los azulgranas habían perdido la mirada del tigre por razones fantasmagóricas. Sin rotaciones parecía que la MSN había entrado en fase de oxidación, pero las estadísticas contra el propio Valencia, con un Diego Alves omnipresente, desmintieron el desplome físico. El Barcelona juega según la ley Messi, y aunque Suárez remate balones por tierra, mar y aire, sólo hay un Oscar para el mejor actor. Sucede lo mismo con Griezmann, con un caché inigualable en la alfombra roja de Hollywood. Simeone decidió reservarle hasta que se hartó de la apatía de Oliver Torres y Vietto (quién le ha visto y quién le ve). El Rayo aclaró al ‘Cholo’ que sólo once titulares se desviven por ese grafiti que ocupa todas las paredes del Cerro del Espino: el esfuerzo no se negocia…para casi todos.

En el Madrid la segunda unidad funciona a medias por deficiencias de James.  Es una pena que Zidane no saque más provecho de este jugadorazo y más aún que él no saque provecho de sí mismo. En pocas semanas, después de la Copa América, el técnico tendrá su primera misión: recuperarle en el césped y sobre un diván de un psicólogo. A James le pasa como a Neymar, ambos han perdido el ‘mojo’ de Austin Powers sin un diagnóstico claro. Pero esas cabezas ahora mismo no están bien amuebladas. La de Gareth Bale sí que brilla con testarazos decisivos que le descubren como el mejor cabeceador del Madrid. La recuperación milagrosa de Cristiano es una cuestión nacional, pero Bale está aporreando la puerta para que el madridismo no se olvide de él. El club pagó por él 91 millones con un propósito claro: ser el telonero del portugués hasta que llegara el momento. Así lo quería el presidente. Pero con esa losa de P.V.P, el galés juega para sacudirse las sospechas, una detrás de otra. Lesiones, abulia…demasiados cuchicheos para un gentleman tranquilo, cuyo ritmo de vida corre más lento que dentro del campo. Quizá vaya siendo hora de imaginar un Madrid con Bale sí o sí. 

Cirugía del contraataque

Martes, 4 Agosto 2015

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“Un gol necesita un pase y Koke y Oliver lo dan”. Antoine Griezmann continúa la añada que tan  buenos vinos reservas dejaron Agüero, Forlán, Falcao y Diego Costa. Él no remata microondas en el área (Valdano dixit), prefiere la cirugía del contraataque. Su primer gol al Shanghai SIPG  es la idea perfecta que tuvo el difunto Luis Aragonés durante sus años en el banquillo rojiblanco. Porque al Atleti le gusta el toma y daca, aunque esta plantilla tenga un puñado de locos bajitos que mareen el balón y ‘traicionen’ los gustos siderúrgicos de Simeone. Y aunque la pretemporada permita cualquier galimatías táctico, al ‘Cholo’ nadie le va a pintarrajear su 4-4-2. ¿Con Oliver Torres? Por el bien del arte, sí; por la amenaza a ese fútbol tan industrial, quizá también. De las pocas mejoras que necesita el Atlético, una de ellas es aflojarse el corsé que le desplaza lento pero sólido. Con tanto artista en el mismo camarote, ya es hora de vivir noches alocadas en el Calderón. Habrá atléticos que quieran bailar un twist y otros que convengan a rajatabla las tesis cholistas prefabricadas. La suerte es que hay un equipo camaleónico con ganas de incordiar. Así es el Atleti.

El fondo de armario da para presumir en la Quinta Avenida. Si Griezmann se cansa, los últimos veinte metros los puede esprintar otro velociraptor como Fernando Torres. Aunque por la pasarela desfilará antes Jackson Martínez, especialista en engatillar todo lo que se menee por el área. Y, por supuesto, Vietto, un pillo escurridizo que está al quite de cualquier despiste. Sin olvidar, claro, a Correa, la versión novata del Kun Agüero. O sea, que si el Atlético gafa la portería rival este año, sólo lo podrá explicar la ciencia infusa. Cualquiera que haya visto la goleada de esta mañana, dará fe de ello, porque de repente ha nacido un cuchillo afilado por la banda izquierda. Hizo poco ruido y muchas nueces (perdón por blasfemar la expresión) en Monaco, y ahora le da alas a su nuevo equipo. Carrasco pinta a jugador revelación, de esos que con una mano de chapa y pintura made in Simeone, calentará el mercado del próximo verano. Pero ya lo saben: el Atlético cambió su eslogan del escaparate. No son un club vendedor.  

 

El rey Carlos V y GR7

Mircoles, 28 Agosto 2013

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Pasean por San Sebastián con la timidez de ser estrellas primerizas. Y en una ciudad en la que el mítico Arconada sigue eclipsando a cualquier aspirante a ídolo temporal, todavía les da vergüenza que les pidan autógrafos por los restaurantes de la Concha o les aplaudan por la calle; no en vano, es el año de la gran tamborrada europea de la Real y de ellos depende mantener excitada a toda La Bella Easo. A uno le llaman GR7 por la bonita musicalidad de su apodo, el otro es simplemente un rey, Carlos V. Quienes conocen al novato del banquillo, dicen que recuerda mucho a Griezmann cuando se buscaba la vida de delantero por los campos de Segunda B y Tercera; “era el típico delantero tramposo. Al no ser alto, era listo…el clásico ratilla”. Así se definió Jagoba Arrasate a sí mismo en una entrevista de este verano: clavadito al ariete francés, pero sin velocidad. Seis años después de su retirada, Arrasate está entusiasmado por entrenar a un émulo “bastante mejor” que él mismo. Así que el mérito del nuevo técnico no es una cuestión de fe, sino de un vintage de fútbol clásico, en el que la ausencia de extremos puros se suple con media puntas que se arrimen a las bandas. Así es está Real de Griezmann. Bueno, de él y del rey de San Sebastián, que anoche volvió a reivindicar su corona e hizo sabio a Cesc Fábregas, quien en 2009 ya dijo en el Arsenal que Carlos Vela tenía demasiado talento desaprovechado. El ex entrenador Montanier le puso en su hábitat preferido (contraataques de pim, pam, pum) y Arrasate no ha alterado ni un ápice su vida salvaje.

Esos pequeños diablillos han devuelto la ilusión a un club que hace diez años pasó del cielo al infierno en un chasquido de dedos. Entonces, los niños jugaban en las pistas de Motriku o Azpeitia con camisetas de Nihat, Kovacevic o su paisano de oro, Xabi Alonso. Hoy son Griezmann y Carlitos Vela quienes impresionan a la chavalería volviendo locas a las defensas; se entienden sin mirarse y si uno se mete por la esquina, el otro espera con el fusil preparado en el área, sólo les falta el tiro combinado de los gemelos Derrick. En un año Montanier ha conseguido que Anoeta olvide para siempre el vía crucis de deambular por Segunda sin un proyecto claro y la incertidumbre de jugar en Primera para acabar en tierra de nadie (2010/2011 y 2011/2012). Hablando en plata, la Real sabe a lo que juega y, lo que es más importante no ya sólo para el seguidor txuri urdin, divierte y mucho. En Zubieta sólo se habla de fútbol, de tácticas y, sobre todo, del rival de turno. Al menos, eso es lo que aprendió Arrasate de su antecesor el primer día que se conocieron: Jagoba llegó pensando en acatar las directrices de Montanier y, lejos de encontrarse una férrea cadena de mando, descubrió a un entrenador con el que mantuvo horas y horas de discusión, cada opinión igual de importante. De aquellas pláticas salió esta Real. Ojalá haya muchas más, charlas, digo.

A partir de mañana, con el Lyon reducido a chamusquina, los favoritos en el torneo de los mayores pueden encontrarse con una china en el zapato del último bombo. Pero, para la Real, cuanta más talla tengan los abusones, mejor. Su cometido es armar el mayor ruido posible, y en eso Griezmann y Vela están como niños con zapatos nuevos. Ellos, y Seferovic, ese suizo fichado con discreción y que se intuye imprescindible para que sus traviesos compañeros sigan haciendo de las suyas. Lo que está claro es que cualquiera que pase por Anoeta no sorprenderá a Arrasate, que pide informes hasta de los fisioterapeutas rivales. ¡Ah!, y un último detalle: extraña que en estos tiempos de abusiva mercadotecnia no haya ninguna marca que quiera pagar por estampar su firma en la impoluta camiseta txuri urdin. Más que nada, porque no hay muchos equipos que se codeen en Europa con el caché que esta cogiendo la Real. Y quien no se lo crea, que la vea…y disfrute.