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Archivo de la categoría ‘Kaka’

De Sevilla a Clemente

Domingo, 9 Mayo 2010

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Pues nada, habrá que esperar una jornada más. No es para menos cuando Barça y Madrid no tienen más obligación que jugar un partido por semana. Y eso que la Liga tuvo su gracia durante diez minutos, los que precisó el Sevilla para casi volatilizar el partido. Quién sabe lo que habría ocurrido si su conato de remontada hubiese llegado antes. Aunque, analizándolo fríamente, los últimos momentos fueron un auténtico ‘fútbol control’ del Barcelona. El caso es que los chicos de Guardiola solventaron la visita más crucial con una demoledora demostración: una defensa bien adelantada por Piqué y Puyol, Dani Alvés que volvió a jugar al correcaminos por la derecha y Xavi que se empachó de pases al hueco. Y claro, entre Messi, Bojan y Pedro desahuciaron a Fazio y Escudé. Obviamente, con semejante panorama da igual que el rival fuese el Sevilla, Chelsea o Bayer. Bueno, cualquiera menos el Inter.

De la goleada del Madrid hay poco que contar. La primera parte fue un soberano coñazo, con Cristiano intentándolo por su cuenta (como siempre) y Granero esforzándose por contentar a Pellegrini. De ese sopor sólo es rescatable la maravilla de Yeste, ese chico que iba para jugadorazo y se ha quedado en uno del montón. En la reanudación el Madrid abusó del Athletic metiéndolo dentro de la portería. Sólo faltaban las buenas nuevas de Sevilla que nunca llegaron. Por cierto, Kaká sigue intentando coger la forma idónea para el Mundial y quién sabe si para la próxima temporada. En consonancia,  el club está a la espera de averiguar si sus sesenta y cinco millones rentan algo.

O sea que el Madrid debe envidarlo todo a un protagonista que simpatiza más bien poco con los merengues. Ése es Javi Clemente, a quien el madridismo escudriñará con detalle en el Camp Nou para comprobar que ‘no se deja’ contra el Barça. Sinceramente, las opciones del Valladolid son casi nulas; sólo hay una estrategia posible, la de poner zagueros colgando del larguero y esperar el milagro. Pero ahora mismo una victoria de Clemente es más complicada que el Madrid se corone campeón de Europa, y eso ya es harto difícil.     

¿Es el mejor o es el mejor?

Jueves, 6 Mayo 2010

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El fútbol mundial se estremeció cuando el Madrid soltó casi cien millones de euros al Manchester, ¿valía algún jugador tal pastizal? Paradójicamente, Cristiano es la respuesta aunque quizá no vaya a rascar nada. Porque este Madrid ha demostrado por enésima vez que es ‘CR9’ y su pandilla. Así le llega para dar guerra al Barça en Liga, no para intentar algo grandioso en Champions. Y eso es porque nuestro campeonato evidencia (lo hizo desde que Madrid y Barça salieron disparados a por el título) que la competitividad está por los suelos. El perdedor final se va a quedar con un consuelo ñoño y estúpido, el de ya haber logrado un récord histórico de puntos. Es complicado que alguno de los dos vaya a dejarse si quiera un empate en las dos jornadas finales. Quizá el Barça pueda pinchar en el Pizjuán contra un Sevilla que debe tomarse muy en serio el partido, la Champions es la Champions.

Pero vuelvo a Cristiano Ronaldo, porque se empeña en que le dediquemos todo tipo de poemas de arte mayor o menor. Anoche clavó su primer ‘hat trick’ de la temporada (extraña, ¿verdad?) y con ello  ocultó el pobre fútbol del equipo. Arrasa con todo a su paso y revoluciona a sus amuermados compañeros. Él solito se las arregla para salvar al Madrid jornada tras jornada. No obstante, es una lástima que esto suceda en este equipo, aunque tampoco le vamos a pedir que deslumbre para dos partidos más; gana con suficiencia, juegue regular o rematadamente mal.

Y puede que la directiva transija con Pellegrini un año más, sobre todo para dar continuidad y estabilidad a su proyecto. Pero claro, aparte de títulos, al chileno se le debe exigir ya una propuesta concreta después del periodo experimental. A Pellegrini le han faltado arrestos en algunos momentos para coger de la pechera a más de uno y haberle mandado al banquillo (Kaká), pero también es cierto que ha recuperado para la causa a otros como a Van der Vaart. Aunque lo mejor que ha dejado el míster es su impasibilidad ante toda la rumorología que envuelve al club. Le han restregado en la cara portadas de Mourinho y no ha perdido los estribos. Su firme estoicismo merece una segunda oportunidad, ¿o ya nadie se acuerda que Johan Cruyff tardó tres años en ganar una Liga?

De todos modos, pase lo que pase en el desenlace liguero, el segundo plan de Florentino deja la intriga de Kaká. En Mallorca fue puesto de titular para no dar una a derechas: cualquier pelota que cogía, la perdía. Es cierto que una pubalgia que arrastraba de Milan le ha condicionado, pero no es menos verdad que su técnica habría bastado en esta liga para finiquitar un buen puñado de partidos. Y no ha sido así. Kaká ha sido devorado por el ansia del madridismo, era el gran deseado desde hacía tres años, y por la sobredimensión inalcanzable de Cristiano Ronaldo. No obstante, me niego a pensar que el brasileño se ha apagado como un interruptor. Como a Pellegrini, a Kaká le toca reválida. Y no vale que se salga en el Mundial.

¡Por fin, Kaká!

Domingo, 25 Abril 2010

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Sesenta y cinco millones parecían un timo muy grande, o eso es lo que debió pensar el madridismo hasta que Kaká regresó en serio. Lo hizo en Zaragoza y cuando más le urgía a su equipo. Y como no fue la tarde de Cristiano e Higuaín, al Madrid sólo le podían salvar detalles diferentes. El decisivo lo puso el brasileño con un desmarque sencillo y una ejecución perfecta. Si había algo que pudiese animarle a su vuelta, sin duda fue ese gol que le convierte en otro recurso más para cazar al Barça. Tampoco es plan de que ahora sea titular por decreto, pero es obvio que su oportuna vuelta sosegará  a los dos delanteros que capitalizaban la esperada remontada. Además, las ansias de Kaká en el momento de saltar al campo confirman que cuatro partidos (los que quedan) le valen para comerse el mundo y demostrar que Florentino no se equivocó soltando el pastizal que se llevó el Milan.    

Kaká llegó a tiempo, pero Raúl puso el verdadero detallazo. La lesión de Van der Vaart y el atrevimiento de Pellegrini plantaron al gran capitán en el campo casi al principio de partido. Corrió y luchó hasta la extenuación, y tanto fue así que marcó su gol sufriendo un esguince de tobillo. De este modo, su inestimable contribución agiganta su leyenda, que sobrevive con esfuerzo y, sobre todo, muchísimas ganas, las mismas con las que debutó en ese estadio hace dieciséis años.

Así que menos mal que Raúl y Kaká entraron en la convocatoria. Pellegrini les podría haber reservado hasta su completa recuperación, pero a estas alturas cualquier arma, aunque no esté bien engrasada, vale para dar al objetivo. La decisión de Pellegrini fue sabia en la previa y durante el partido, porque aparte de los acertadísimos cambios el chileno alentó a sus chicos para que se olvidaran del juego hosco del Zaragoza. Cristiano y Marcelo se llevaron alguna que otra tarascada, e Higuaín se salvó de milagro de un codazo de Contini. El Zaragoza se sintió cómodo con el juego de lucha libre, quizá su único argumento para contrarrestar al Madrid. Pero el Madrid pasó de tanto rifirrafe y salvó el obstáculo con su razón de ser: una pegada sobrenatural. O sea que hay Liga una jornada más.

Europa sólo es una quimera

Jueves, 11 Marzo 2010

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Pues no, Florentino, el Madrid ya no lleva la palabra ‘Europa’ en su ADN. Éste era el año elegido, en el que el Madrid debía ser infalible y saciar de una vez por todas sus ansias de Champions. Al segundo proyecto faraónico, en su versión mejorada respecto al anterior, sólo le apremiaba una conquista: la final del Bernabeu del 22 de mayo. Y sí, allí acudirán el presidente blanco, Valdano y Butragueño, pero como cálidos anfitriones. La ‘orejuda’ vuelve a convertirse en un escollo insalvable para un equipo que en Liga atiza a todos menos al Barça, pero que en el sitio donde se mide la grandeza, está exento de espíritu competitivo.

No hace mucho (siete años), el Madrid manejaba como nadie los ‘tempos’ de la Champions: se gustaba cuando la ocasión lo exigía; remontaba lo que le hiciese falta y se templaba en partidos poco apetecibles para engrandecerse en citas más atractivas. Así ganó tres Champions y así le dio más pedigrí a este torneo. Aquel dominio se apagó después del voléon de Zidane y el par de paradas milagrosas de Casillas en Glasgow. Desde entonces, todo ha sido una debacle permanente; una engañifa que ha sacado los colores al Madrid a las primeras de cambio y con rivales de mucha o poca enjundia. Porque Monaco, Roma o mismamente este Olympique deberían ser esparrings de un asalto para un Madrid al que se tilda de fracasado si no levanta la copa de las copas.

La Champions desnuda las vergüenzas de los clubes más celebres de Europa, y al Madrid ya le han dejado integral porque ha demostrado unas carencias bárbaras temporada a temporada. Le han abatido con remontadas (Monaco), por goleada (Liverpool), por impotencia (Arsenal, Bayer y Juventus) y lo peor, por prepotencia (Roma y anoche). Antes del ‘galacticidio’ (el primero), el Madrid ganaba porque infundía temor y jugaba con amor propio. Las gestas ya muy lejanas en Old Trafford, Munich y Amsterdam fueron las hazañas de un equipo que no tenía a los mejores  jugadores del mundo, pero que sabía de qué iba la Champions. A esa actitud debe agarrarse el Madrid que construyan sus jefes para la próxima edición.

Hoy no es plan de sacar culpables al impotente juego del equipo. Pellegrini, muy en su papel de asumir todas las responsabilidades, aceptó la furibunda descarga de críticas, pero esgrimió que el apogeo de este proyecto estaba calculado para dos o tres años vista. Éste es uno de los grandes contratiempos de alguien que no entiende qué es el Real Madrid. Aquí hay que ganar sí o sí, es lo único válido. Te puedes permitir ganar un año sin jugar un pimiento (Capello o Heynckes), pero al segundo la exigencia es completa. El Madrid de Pellegrini ni gana ni convence, falla todo. Por tanto, lo más cómodo y probable es que termine la temporada, con o sin Liga, y abandone la empresa.

El drama estalló anoche, pero se ha ido alimentado con sólidos argumentos durante toda la temporada. Está demostrado que el campeonato español no es suficiente baremo para medir la capacidad del equipo. En España hay dieciséis o diecisiete equipos que jamás toserán a Madrid y Barça, mientras que en Europa, ya lo habéis visto, hasta el Lyon más sim plón de la última década humilla a quien más obligación tenía de ganar este año.

Claro, luego ves como el Manchester golea al Milan sin hacer nada del otro mundo, cuando el Madrid fue incapaz de vencer a los italianos en dos partidos. Puede que los chicos de Sir Ferguson caigan en cuartos, pero nadie dudará de su competitividad. Ellos sí que están hechos para la  Champions. Tienen a Rooney, que en la Premier puede pasarse cinco partidos sin marcar y a la hora de la verdad casi nunca falla. Lo mismo sucede en el Chelsea e incluso en el Arsenal, en el que chavales primerizos debutan todos los años en Champions y suelen meter al equipo en cuartos como mínimo.

Al Madrid sólo lo puede curtir Cristiano, porque Raúl ya ha ofrecido lo mejor de sí mismo en las noches mágicas; Guti nunca ha entendido esto de la Champions; Higuaín (pobre Higuaín) no se quita ni con aguarrás esa pátina de delantero fallón; Kaká viene a ser el timo del siglo y el resto hacen lo poquito que pueden en Champions, que se ha visto que no suficiente.

En consecuencia, los de arriba tienen que adelantar los deberes para montar un Madrid más Real Madrid el año que viene y los de abajo sacar fuerzas (si es que las hay) para no perder el pulso con el Barcelona en la Liga. Si al final resulta que el Madrid gana en España, ¡enhorabuena, otra más! Ramón Calderón se llevó dos consecutivas y nadie ha sacado pecho por ellas. La Champions es de otro planeta y el Madrid dejó de estar en órbita hace siglos.

Este Madrid merece un Oscar

Domingo, 7 Marzo 2010

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No recuerdo un meneo tan arrollador ni siquiera en los momentos más apoteósicos de los antiguos ‘galácticos’. Éste sí es el equipo por el que Florentino Pérez ha extendido cheques en blanco; éste sí es el equipo que tenía que sobreexcitar a los miles de aficionados que esperaban un partido así; también es el equipo que intimida y achanta a cualquiera. Porque, o muy bien se ha preparado el Lyon la vuelta del miércoles, o tras lo sucedido anoche con el Sevilla, pueden contentarse con acudir al encuentro del miércoles.  

El Madrid se inventó su mejor función en lustros y lo hizo en su formato fetiche: el de la remontada imposible en el Bernabeu. Cuando todo hacía presagiar que la clarividencia del Sevilla y el estado exultante de Palop serían suficientes para asaltar el último fortín inexpugnable que queda en Europa (los blancos son los únicos que lo han ganado todo en casa), el flamante líder decidió que debía intentarlo. Después de la semana internacional, parecía que con el 0-2 las fuerzas estaban justitas; quizá no eran necesarios ímprobos esfuerzos en Liga teniendo un examen tan serio en la Champions dentro de cuatro días. Pero los jugadores se concienciaron de que, más allá de ganar o perder, su imagen no estaba a la altura del club. Además, también había que acabar con el sambenito de que el Madrid no sabía competir con equipos importantes. Todo eso dio un vuelco espectacular en una hora de juego.

La revolución la promovió Guti, cuya especialidad de desatascador nunca fue tan bienvenida. Pellegrini se dio cuenta a tiempo de que Lass es el jugador perfecto para aguantar embestidas y resultados favorables, pero no para dibujar fútbol; tampoco Kaká aportó el valor añadido que seguimos esperando de él. Por tanto, sólo había una solución imaginable: sacar al campo a peloteros como Guti y Van der Vaart. Sabia decisión del chileno, a quien también hay que aplaudir.

Más allá de la heroica, del liderato, incluso de las veintitantas ocasiones de gol que se inventó el equipo delante de Palop, el Madrid aportó una novedad esperanzadora e ilusionante en su estilo: dejó a un lado su vicio por el contraataque y se puso a hilvanar jugadas desde el centro a las bandas con las subidas de los laterales. El equipo daba la pinta de que jugaba con extremos puros en forma de laterales camuflados, sin obcecarse con pases inverosímiles por el centro de la zaga sevillista. Por una vez su dominio aplastante del balón fue provechoso porque maniató al Sevilla, regocijó a Cristiano e Higuaín y nos flipó a todos los espectadores. Gracias a la espectacularidad de Palop, el partido fue lo que fue. Ganar así tiene más gracia que haberlo hecho por 7-2, quizá el resultado más justo.

¿Y ahora qué? El único miedo del madridismo es pensar que la película de ciencia ficción de anoche fue un espejismo, un entretenimiento que llegó por casualidad. Tampoco le vamos a pedir al Madrid que fusile por igual a todos sus rivales. Sin embargo, ya va siendo hora de exigirle de verdad que se dedique a este tipo de fútbol, el mismo que viste y calza el mejor Barcelona.

Bofetón de Champions, ¿cuántos van ya?

Mircoles, 17 Febrero 2010

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Van apañados si quieren ganar la final en el Bernabeu. Ha vuelto la Champions en su versión seria, la de eliminatorias, y el Madrid sigue exactamente igual que en pretemporada: ni se nota la mano de Pellegrini ni los chispazos de las estrellas, el único resorte que ahora mismo podría empujar al equipo para adelante. La conclusión más  simplona es que fue 1-0 y gracias, muchísimas gracias. El  peor Olympique de los últimos diez años se curró el partido en la pizarra y lo puso en práctica. Dudo que en el Madrid hubiesen estudiado minuciosamente al rival; igual tomaron la referencia del cuarto puesto del Lyon en la liga francesa y listos. No sería extraño.

Lo que sí habría sorprendido a Claude Puel, el técnico rival, sería la alineación titular del Madrid. Bueno, a él, Valdano, Florentino y hasta los propios jugadores merengues. Salió Diarra, Mahamadou, que no había jugado ni treinta minutos en lo que va de año; Kaká fue arrinconado a la izquierda, donde acabó mareado por enésima vez esta temporada, y Marcelo volvió a las andadas en el lateral izquierdo. Este chico todavía no ha aprendido que ni tiene el fuelle del mejor Roberto Carlos ni las aptitudes necesarias para defender bien. Tampoco le ha corregido Pellegrini, empecinado en ponerle en defensa cuando al brasileño sólo le mola atacar y atacar.

Cristiano se encendió y se apagó cuando quiso. Es muy duro ser el único capaz de proponer algo en medio de tanta apatía. Claro, si resulta que jugando un poquito más le ganas al Espanyol, Depor o Xerez, la afición no se enfada (eso lo dice todo del nivel de nuestra Liga). Pero, ¡ay, amigo!, en la Champions todos van a morder a la yugular, incluso la bicoca del Lyon, que con tres cositas (Lisandro, Delgado y Makoun) se las arregló para desesperar al Madrid. Pero la consecuencia más desastrosa no fue el resultado, que aun siendo peligroso es remontable, sino la sensación de que este equipo se habría llevado tres o cuatro goles si en vez de Gerland hubiese jugado en Stamford Bridge, Old Trafford o el mismo Camp Nou.

Y para ahondar más en las carencias del Madrid, quedaos con un momento muy puntual y apodíctico. Durante la segunda parte los blancos se encontraron con una jugada en la que atacaron Cristiano, Kaká y Benzema contra tres defensas: el brasileño condujo el balón, el portugués buscó el desmarque y el francés espero a Kaká al borde del área. Pues bien, la pelota acabó en los pies de un zaguero del Lyon. Es decir, que han pasado seis meses y las superestrellas van cada una por su lado. A ver cuánto dura.

El Madrid chirría con Lass

Domingo, 14 Febrero 2010

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Definitivamente Lass emborrona el dibujo táctico de Pellegrini. Sí, es imprescindible para evitar el desmembramiento del equipo, pero se entromete en las tareas de Xabi Alonso. Lo dijo hace poco el donostiarra en una entrevista, “juego más liberado sin Lass”. Xabi nunca se mete en camisas de once varas, aunque su frase fue clarividente. Anoche contra el Xerez volvió el fútbol engorroso, el de los pases sin sentido y a la espera de genialidades. Pese a Pellegrini, era obvio que el colista Xerez no exigía un doble pivote. Por tanto, no se entiende que Xabi tuviese que sufrir su ‘martirio’ particular a la vera de Lass. El francés cumple su cometido a la perfección; ya habrá partidos (los de Champions) que requieran sus servicios. Por el momento, siempre que el Madrid tenga que llevar la iniciativa, la mejor opción siguen siendo los ‘gestores’ de balón: Xabi, Guti, Granero,…

Volvió Cristiano y de nuevo se salió. Será chulo, soberbio, acaparador, etc, pero es el mejor y punto. Cumplió su penitencia de dos jornadas y regresó con ganas de volatilizar el partido. Y vaya si lo hizo, sobre todo con un salto descomunal al estilo Zamorano entre los centrales xerecistas. Los dos goles quedaron en anécdota, no así sus asistencias. Ya iba siendo hora de que apareciera cierto entendimiento entre las dos grandes estrellas. Kaká buscó al portugués y le encontró con la facilidad que permitió el rival más flojo de la Liga. Sin duda, va camino de ser la mejor noticia en la antesala de la Champions.

La historia es que el Madrid ha pasado con éxito el periodo de entreguerras. Aun con mucho escepticismo en su juego, sigue a rebufo del Barcelona, que tarde o temprano perderá y encenderá el campeonato. El martes espera el Olympique en Gerland, un estadio maldito para un equipo maldito en Europa, por lo menos en los últimos seis años. Eso sí, hay un matiz mayúsculo: este equipo intimida con la mejor versión del mejor futbolista del mundo (con permiso de Messi) y puede que también amague con el Kaká que asombró en Milan, pero sólo puede.

Por cierto, un par de apuntes más: Guti, el mismo que hace dos semanas se recreó con un taconazo estratosférico, no jugará en Francia por una pubalgia. Hasta aquí todo correcto. Lo que chirría es que ayer sufría un ‘leve esguince de tobillo’ (así consta en el parte médico oficial) y hoy es una dolencia en el pubis. Huele a chamusquina.

La buena nueva nos la trae Van Nistelrooy desde Alemania. Le han bastado tres partiditos para rentabilizar su fichaje por el Hamburgo, ¡qué pena que este pedazo goleador viniese al Madrid con treinta años!

Papeleo para la segunda vuelta

Domingo, 17 Enero 2010

Suena disparatado pero es lo que hay: el Barça ya tiene media Liga hecha. Guardiola borró de un plumazo los rescoldos del fiasco copero con una goleada de acojone. Fueron cuatro y el mejor del partido volvió a ser Palop por segunda vez consecutiva en una semana. O sea, que los sevillistas no se llevaron ocho o nueve porque su portero estuvo intratable y, sobre todo, porque el Barça no los necesitó. Guardiola fragua este tipo de paseos militares de la manera más simplona: no espera a que el contrario se debilite, sencillamente ataca y ataca con sentido desde el pitido inicial. Normal que después de un buen puñado de ocasiones, acaben entrando una detrás de otra. Es lo que suele pasar cuando el míster arranca su apisonadora a mil revoluciones.

Y por supuesto hay que seguir rindiendo pleitesía a Pedro. Aludo al chaval porque ya ha pasado de ser revelación a jugador contrastado. Su meteórica carrera se ha erigido con una dosis permanente de goles y buenos modos. Si sale titular, lo borda; si Guardiola le saca al final para deshacer el entuerto, decide, y si sustituye a alguien para finiquitar el partido, cumple. Todo lo hace bien y tal como quiere su entrenador. Perfecto.

La próxima orgía del ‘megaBarça’ espera en Valladolid y después a cumplir con el papeleo de la segunda vuelta. Por tanto, nos espera un divertido trámite hasta el final de Liga, al no ser que este equipo se inmole (algo casi imposible) o el Madrid se saque un conejo de la chistera (aún más difícil). No ha empezado nada bien el año para Pellegrini. Creía que había cogido el pulso al equipo y dos visitas latosas han echado abajo su idea de equipo. Ésa que todavía no está clara por más que pasen los meses. Puede que el chileno pase olímpicamente de variar sistemas, pero es que tampoco reacciona cuando vienen mal dadas. Y ayer el Madrid se dejó llevar, como casi siempre, por la inercia del partido. Lo peor no es que el equipo esté averiado, que lo está, sino que los jugadores no aparecen.

Vale que Benzema se esforzó y buscó el peligro, pero a los goleadores se les exige rentabilidad y el francés todavía no ha marcado fuera del Bernabeu. Por cierto, Pedrito lleva los mismos goles que la estrella del Madrid. Dato más que inquietante. Como también inquieta la abulia de Kaká. Quizá la pubalgia le haya pasado factura o quizá su pasotismo se deba a que está a disgusto en el campo. Tampoco él le ha pillado ritmo a la competición ni a Cristiano Ronaldo. Por ello,  la simbiosis soñada entre portugués y brasileño es eso, un sueño.

Sobre los ‘casi’ de Higuaín y la batuta embalada de Xabi Alonso

Lunes, 4 Enero 2010

Siempre fardando de pegada y resulta que no es capaz de marcar al Osasuna ni un puñetero gol. Mal empieza el Madrid el año, toda vez que el Barça le había servido el liderato en bandeja. Aunque, como dice Valdano, aquí lo que importa es acabar primero al final (a ver si le tenemos que refrescar la memoria cuando llegue mayo). Lo positivo es que Pellegrini ya tiene una idea inamovible, lo menos bueno es que su fútbol sigue sin maravillar…a mí por lo menos. Huelga decir a favor del Madrid que Pamplona siempre es un incordio y más aún, si el Osasuna se esfuerza de manera asfixiante en hacer la vida imposible a los merengues.

El de anoche era un partido para remangarse la camiseta y ayudar al prójimo con sudor y lágrimas. Pero el Madrid salió obnubilado y creyó que con su facha se llevaría el partido tarde o temprano. Por una parte, Cristiano, Higuaín y Marcelo hicieron la guerra por su cuenta, y por otro lado, Xabi Alonso y Van der Vaart no se enteraron de la película.

Comienza a ser alarmante la falta de entendimiento entre Cristiano y Marcelo. El brasileño no entiende los desmarques del portugués ni sus intenciones cuando está cerquita de él. Digo yo que lo más fácil es dársela directamente a la superestrella, que ya inventará algo asombroso. Para terminar con la delantera, Higuaín volvió a recordar a ese argentino ensimismado que apenas levantaba al aficionado de su asiento y  casi todo lo que hacía quedaba traducido en un ‘casi’ o un ‘uy’. El mano a mano clamoroso que marró habrá subido la moral a Benzema.

En la otra parte inquietante del campo, Xabi Alonso aún no ha desembalado la batuta que tan brillantemente manejaba en Anfield. Puede que la ansiada varita se haya quedado allí. El asunto es que el donostiarra se está saliendo, pero en tareas defensivas. Y semejante cometido difumina por completo las ideas ofensivas de la medular. Xabi está para ayudar a arriba, arreglar desajustes, poner pases a treinta o cuarenta metros y, de vez en cuando, probar suerte con disparos a media distancia. De momento, nada de nada.

Por último, Van der Vaart apenas se ofreció, como sí venía haciéndolo hasta ahora. Y es una pena porque podía haber sacado a relucir su zurda devastadora en un campo de tan pequeñas dimensiones. La suerte se le ha acabado al holandés, porque el próximo domingo deberá claudicar de nuevo en beneficio del recuperado Kaká. El brasileño ha dejado atrás su pubalgia y  el madridismo reza para que haya recuperado su fútbol…el que también está embalado desde Milan.  

Albelda, ¿quién da el coñazo?

Mircoles, 9 Diciembre 2009

Ya tenía yo ganas de que alguien avivara la crispación que encabrona al Valencia cuando apenas se oye por el Turia un leve susurro a cerca del Real Madrid. El señor David Albelda es un cómplice más de la causa que intenta desbaratar la maquinaria mediática merengue, a tenor de su inesperado refunfuño en rueda de prensa. “Nosotros no tenemos a Silva (para el partido del sábado) y no damos el coñazo”, ha espetado el capitán del Valencia. Sin duda, Albelda escucha y lee lo que publica la prensa y comenta la gente de la calle. Que Cristiano Ronaldo o Kaká jueguen en España colapsa cualquier charla de bar, no es para menos puesto que de ellos se esperan gestos y gestas acorde a lo que han valido. Si Cristiano se rompe una uña, es noticia en España y parte de Europa. No os extrañéis, la razón es muy sencilla: los equipos viven de sus ídolos, los cuales enaltecen el prestigio de sus equipos. El Madrid no sería lo que es sin Di Stefano, Butragueño, Raúl, Zidane y ahora sin ‘CR9’.

Hay más argumentos para no “dar el coñazo”: precisamente, a este país le encanta que se aireen las vidas privadas de sus ilustre jet set. Cristiano y Kaká, hagan lo que hagan, siempre tendrán detrás un flash que inmortalice su buena acción o su pecado. Y eso que estoy hablando de asuntos a priori ajenos a los intereses del periodismo deportivo. Así que, si un jugador de casi cien millones y otro de casi setenta se pierden uno de los partidazos de la Liga, es para considerarlo una y mil veces hasta que se celebre la dichosa cita.

Por otra parte, a figuras como Cristiano y Kaká se les exige un protocolo de buenas maneras de cara a sus miles de seguidores, que los tienen. En consecuencia, el señor Albelda debería percatarse de que el Madrid genera más actualidad que ningún otro club porque el ciudadano así lo exige. Sólo hay que cotejar las audiencias televisivas del fútbol para cerciorarse de que el Madrid, juegue bien o mal, casi siempre copa el primer puesto. Y, ¿por qué? Porque este negocio está montado así hasta que alguna generación venidera confiese que el club de sus amores es el Atleti, el Barça o el propio Valencia.  De momento es lo que hay, Albelda.