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El dilema de Florentino

Jueves, 2 Diciembre 2010

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Miguel Ors me explicaba esta mañana que le sorprendió el respeto que Barcelona tiene al Madrid. Me decía que, al contrario de ciudades como Valencia o Bilbao, allí no rezuman odio sarraceno. Siempre han respetado al Madrid, quizá porque el folclore de los clásicos sobreexcita al barcelonismo. Por eso, y con esa solemne consideración por delante, el Barça farda ante el mundo entero de la sumisión de Mourinho. Y bien que hacen, el mérito es suyo.

Es obvio que no fue una goleada cualquiera, incluso me atrevería a insinuar que no le vino mal del todo al Madrid. La clemencia del calendario liguero y el amago de madurez ante un Milan geriátrico han creado una burbuja de ilusión etérea; a este Madrid le faltaba encararse con un fajador de su mismo peso: la consecuencia es que ni muchísimo menos está preparado para ciertos trotes. Y al club no le debería valer el consuelo de coincidir con el mejor Barcelona o equipo de fútbol jamás inventado. Para eso, el Madrid goza de sus favoritismos y gasta su talonario de forma salvaje cada verano.

Puede parecer prematuro (y peligroso para la reputación que Florentino le ha dado al Madrid), pero una buena reflexión podría replantear el ideario del Madrid. La voracidad del ‘ganar con urgencia’ ha obligado al club a exprimir entrenadores (Pellegrini), promesas (Canales) y obsesionarse con el escaparte europeo sin atender a lo que se cuece en Valdebebas. Y, aunque, el argumento fácil y simplón es que el Madrid no puede permitirse un año sin aspiraciones, al mismo Barça no le ha venido nada mal. Un ejemplo muy claro de ello fue Laporta, que en la temporada 2003/04 asumió la presidencia del club y fichó a Rijkaard para que diese al equipo un nuevo estilo, antagónico de la época oscura de Gaspart. Aquel año el Barça no ganó nada, pero sí averiguó cuál era el camino a seguir, el mismo que le condujo a Copas de Europa, Ligas, etc.

Entonces, ¿cuál es la solución para el Madrid: resignarse a que algún día acabe la dinastía del rival o probar algo diferente a fichar cracks sin ton ni son? Ésa y ninguna otra debe ser la reflexión de Florentino.     

Uno de los suyos

Lunes, 17 Mayo 2010

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No hace falta que felicitemos al Barcelona, lo llevamos haciendo todo el año. Y la verdad es que se lo merece, tanto como el Madrid no haber ganado la Champions. Precisamente, el madridismo se había encomendado hipócritamente a ‘San Clemente’ por si sonaba la flauta, supongo. Pero, ¿de verdad alguien creía que el bueno de Javi aguaría la verbena del Camp Nou? Si ni siquiera el Madrid cumplió con sus deberes, aunque es entendible cuando Cristiano Ronaldo bajó los brazos tras echar varios vistazos al videomarcador de La Rosaleda. Por eso y por todo lo que ha sucedido en nueve meses,  esta Liga baja el telón con un Barça estratosférico en fútbol y puntos, y un Madrid que no lo ha hecho mal, pero tampoco bien.

Por el lado del campeón, la pena fue la estratagema que urdió Mourinho hace un mes y que privó a los azulgranas de jugar en el Bernabeu el próximo sábado. No obstante, la apuesta de Guardiola va para rato y, por tanto, tendrá un buen puñado de ocasiones para ganar más Champions. Amén de los títulos (doce se lleva Laporta consigo), el club sólo puede congratularse por haber encontrado una continuidad irrefrenable al estilo de Johan Cruyff. Claro, hay un matiz importante entre ambas tendencias: la de Pep la marca La Masía. Sólo había que ver a todos los chavales abrazándose a Guardiola y bromeando con él durante los fastos del césped. Es obvio: el míster es entrenador porque así lo ha elegido, pero sus alumnos le consideran uno de los suyos, otro más que ha sido diseñado maravillosamente en la cantera.

La Liga acabó ayer para el Barcelona. Hoy toca pensar en la carrera electoral, aunque Laporta gestionará un par de fichajes antes de levantarse de la poltrona. David Villa está esperando la llamada definitiva de Beguiristain y a Cesc le traicionó el subconsciente la semana pasada con unas declaraciones que tuvo que contradecir. El capitán del Arsenal quiere volver a Can Barça, así lo ha confesado, y no le importaría que fuese este verano. Es evidente que los títulos nunca llegarán a Londres al no ser que Wenger se deje de pócimas y experimentos en busca del canterano perfecto y fiche a golpe de talonario.

Y si Villa o Cesc, o quizá los dos, se mueren por unirse al proyecto modélico de Guardiola, Henry sale por detrás sin haberlo entendido. Es una pena que el mejor jugador de lejos en la Premier durante varias temporada no haya disfrutado del festín de este Barça. Aunque, el fiasco de Ibrahimovic aterra más al barcelonismo, por aquello de su desorbitado precio. El sueco está pendiente de una reunión en los despachos para que le confirmen una segunda oportunidad o el destierro final. A Ibra le ha sucedido como a Kaká: vino con ínfulas de rey y se ha quedado en un vasallo inútil. Aún así, sus credenciales no merecen ir a la papelera por una mala aventura. Pep aguantó a Eto’o cuando le quería perder de vista, ¿por qué no iba a ser tan paciente con Ibrahimovic?

Susurros de remontada

Lunes, 19 Abril 2010

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Así, con la tontería, parece que vuelve a haber jaleo, porque si el trallazo de Silva entra en vez de reventar la escuadra de Casillas, la Liga habría perdido casi toda su gracia y eso que este año ha tenido poca. Nadie, incluidos los pericos, esperaba un traspié del Barça contra el vecino; ni siquiera el propio Madrid, que hace una semana sufrió en sus carnes al inabordable líder. Pero es que el Espanyol estuvo a puntito de hacerle un traje a su archienemigo; si hubiera atinado ante el inconmensurable Víctor Valdés, estaríamos hablando del enésimo disgusto que se lleva Laporta con sus conciudadanos. Es curioso que desde el famoso ‘Tamudazo’, el Espanyol le amarga la existencia al Barcelona temporada tras temporada. Ha nacido otro Atleti.

No obstante, el favor blanquiazul valía si en el Bernabeu mandaba la lógica. Y ésta fue que el Madrid salió a cargarse al Valencia a su modo: martillear y martillear la portería hasta derribarla. Tal como sucedió en Almería, Cristiano se montó la juerga (futbolística) por su cuenta; es chulo hasta decir basta, pero mola muchísimo verle pedir el balón delante de la medular y fabricarse jugadas explosivas: unas por potencia y otras por regate. Valdano dijo en su día que cuando Ronaldo cogía la pelota, una manada de búfalos se lanzaba contra el rival. Con Cristiano no son búfalos, sino un fórmula uno que acelera de 0 a 100 en pocos segundos.

De todos modos, Valdano, Pellegrini o a quien le corresponda debería sentar al portugués en un diván y repetirle que su carácter espídico a veces no ayuda al equipo. Es de agradecer que en el minuto ochenta pida el balón para arrancar de nuevo, pero no puede hacer entradas sin ton ni son cuando el partido está finiquitado. Su ímpetu desenfrenado le puede costar otra broma de mal gusto, como aquel puñetazo al malacitano Mtiliga. Y, precisamente, el Madrid no puede prescindir de su estrella, ahora que está tan cerquita del Barça y ahora que Laporta no quiere oír ni un susurro de remontada.

Por cierto, suena irrisorio que Cristiano e Higuaín formen ‘pareja’ de delanteros. Cada uno hace la guerra por su cuenta e intenta cazar las ocasiones sin mirar al otro. De otra forma, nadie entiende cómo es posible que el argentino lleve veinticinco goles, Ronaldo veinte y entre los dos se hayan inventado tres jugadas de gol, ni una más. No sé si se caen bien o mal, pero es un dato chirriante, por lo menos.  

¡ Atleeeeeeeeetiii ! (corea el Madrid)

Lunes, 15 Febrero 2010

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Favor hecho. Enrique Cerezo no se ha cansado de repetir en los últimos días que el Atleti siempre le da al Madrid nueve puntos, los seis del derbi y los tres que le gana al Barça en el Calderón. No le faltaba razón. Anoche al acabar el partido, Laporta intentó consolarse diciendo que siempre que pierden en el Calderón, el Barça gana la Liga. Pues no es verdad: hace dos temporadas el Barça salió goleado del Manzanares (4-2) y la Liga se la llevó de calle el Madrid de Schuster. O sea, que ni las estadísticas intuyen quién puede ganar la Liga, a la que el Atlético le ha metido una buena dosis de testosterona.

La justificación más lógica es que el Barça tenía que perder algún partido y ya está. Ha tenido que pasar más de medio campeonato para que hayamos sido testigos de la vulnerabilidad del mejor equipo del mundo. Y tiene bemoles que el héroe haya sido uno de los Atléticos más calamitosos que se recuerdan en Liga, con los mismitos jugadores que han avergonzado a su afición jornada tras jornada. Pero, por alguna razón ininteligible, el Calderón se sobreexcita cada vez que recibe al Barcelona y se achanta cuando el eterno rival asoma por allí.

Anoche fue evidente que no jugó, ni siquiera se presentó, el mismo Atleti. Guardiola tampoco revolucionó el once a pesar de la plaga de lesiones en la zaga: el canterano Jeffren fue la gran novedad en el lateral derecho y no fue peor que Puyol, Maxwell o el recién recuperado Gabi Milito. Una de las claves pudo ser la lesión prematura (al primer minuto) de Keita, la versión mejorada de Lass Diarra. Para colmo, si Xavi e Iniesta juegan con su computadora central sobrecargada, al equipo no le puede pasar nada bueno. Y así fue.

Pero al Barça le debería aliviar que su traspié, que no batacazo, fuera consecuencia de los méritos del otro y no de sus desaciertos. Por primera vez, y no sé si servirá de precedente, el Atlético se rigió por el abecé del fútbol: defensa ordenadita y expeditiva, un centro del campo coherente con Tiago apoteósico y Reyes descomunal, y unos arietes que no aflojaron arriba. En esta ocasión a Agüero le tocó el trabajo sucio de buscar espacios y fabricarse jugadas aisladas, mientras que Forlán fue el referente de los pases del mediocampista utrerano, quien recordó a aquel jovencillo del Sevilla que convenció al Arsenal para llevárselo a Inglaterra hace más de un lustro.

Y ahora, en plena Liga dicotómica,  se ha lesionado Xavi para dos semanas. Quizá,  el ímprobo esfuerzo que han exigido los seis títulos esté pasando factura, cuando va a comenzar el tramo clave de la temporada. De otra forma, es inexplicable por qué al Barça se le caen los jugadores como si se tratase de un ejército en primera línea de fuego. A lo mejor, si hubiesen fichado más y mejor en verano…

La gratificación más graticante

Mircoles, 20 Enero 2010

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El fútbol se lo debía a ‘Pep’. Y también el Barça. El mejor equipo del mundo se merecía al mejor entrenador del mundo por un añito más. Parece poca recompensa para alguien que sólo ha tenido un fallo de siete posibles, pero ni Guardiola es un tío de compromisos sempiternos ni el caduco presidente  podía contentar a su público con un megacontrato. La explicación de Laporta ha sido meridiana: “el acuerdo es verbal hasta el 30 de junio, cuando llegue el nuevo presidente lo firmará el 01 de julio”. Así lo ha dicho y así se hará, si es que no se desata un totum revolutum de aquí a verano. Y eso, tratándose de este Barça, es lo menos probable que puede suceder en el fútbol actual.

La renovación de Guardiola reconforta a una afición que empezó desconfiando de un primerizo en el verano del 2008 y que ahora no le perdonaría su posible huida…al United, por ejemplo. En Inglaterra ya está cotizando la gran noticia deportiva de lo que va de siglo, el nombre del sucesor de sir Alex Ferguson. Y claro, el que más resuena es el de Guardiola, a quien el empacho de títulos quizá le haga soñar con nuevos retos.

A expensas de títulos o batacazos futuros, al menos el club se garantiza la cordura abajo, en el césped. Pero, paradójicamente, el sentido común es lo que menos se ha percibido arriba, en la zona noble, hasta hoy, día en que Laporta ha concedido la gratificación que más merecía Guardiola. Por fin el presidente ha salido a la palestra para ejercer precisamente de eso, de president del Barça;  en la sala de prensa del Camp Nou no han retumbado difamaciones antiespañolistas ni soflamas nacionalistas, sólo el devenir del club de fútbol. Más de un culé lo habrá agradecido.

Y aunque hoy la nación no ha perdido su tiempo con  Laporta, el Madrid sí ha mirado de reojo a Can Barça. Por enésima vez, y mira que le encanta, Laporta se ha regodeado del 2-6 del Bernabeu hasta el punto de que le ha otorgado rango de título, el ‘séptimo’ según el directivo. Su ocurrencia viene a demostrar que incluso el peor Madrid posible, el de la temporada pasada, impone un respeto demoledor para cualquier equipo por lo siglos de los siglos. Florentino debería congratularse.

 

Vuelo chárter cutre

Domingo, 13 Diciembre 2009

Pobre Laporta, todavía no le han expedido tarjeta VIP de aeropuertos. ‘Turkish Airlines’, la compañía que ha llevado al Barça a Abu Dhabi este domingo, no ha caído en la cuenta de que los azulgranas son un club de élite, de esos que vuela en charter sin retraso y sin escala. Aunque, visto lo visto,  quizá aún no tenga el pedigrí del Madrid, Milan o Manchester. El Barça ha hecho una paradita en Estambul porque la compañía turca no contemplaba en su convenio laboral vuelos directos hasta Emiratos Árabes. Y claro, ha sido enterarse Laporta y tambalearse los cimientos del estado…español.

Laporta no entiende el agravio comparativo cuando alude a otros clubes para patalear por la paradita de las narices. La solución es muy sencilla: si el Barça se aprieta el cinturón y no contrata una aerolínea en condiciones, pasa lo que pasa. Que no se quejen ahora. La primera clase es carísima, sí, por eso es la mejor. ‘Turkish Airlines’ no es una compañía del ‘top ten’ y seguro que el Barça lo sabía. Pero como la pela es la pela y más en estos tiempos, el president ha optado por un vuelo de low cost.

La pantomima no ha quedado ahí. El directivo azulgrana Joan Olivé ha denunciado un ‘boicot’ de las compañías de aviación españolas, qué les importará a éstas lo que haga o deje de hacer el Barça. Además, el señor Oliver ha querido ir un poquito más lejos y, emulando las aburridísimas soflamas nacionalistas de su jefe, ha sorprendido a propios y extraños diciendo que “solo somos españoles cuando les interesa”. Supongo que el dardo velado irá dirigido única y exclusivamente al Gobierno de Zapatero. Lo que no sabrá Oliver es que el itinerario de ‘Turkish Airlines’ para este tipo de vuelos incluye parada técnica en Turquía desde hace muchísimo tiempo. Así que menos lloreras pueriles, señor directivo.

El Barça sí ha demostrado que ‘es español’ cuando le interesa. El pasado miércoles, en la rueda de prensa posterior al partido contra el Dinamo de Kiev, Guardiola reconoció con absoluta normalidad que responde en catalán porque es su lengua, a pesar de que los periodistas internacionales no entendiesen ni papa. Al siempre comedido ‘Pep’ se le olvidó que su equipo representa en Europa a España y no a Cataluña. Si insisten, que hagan su propia Champions con los campeones de provincias de su comunidad autónoma. Tengamos dos dedos de frente, por favor.

Otra tomadura de pelo…¿cuántas van ya?

Mircoles, 11 Noviembre 2009

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Tomadura de pelo en toda regla. Ni el mítico Juanito estuvo por la labor de aparecerse en el Bernabeu ni los jugadores pusieron ganas, ¿para qué, verdad? Dentro de unos años nadie se acordaría de un 5-0 al Alcorcón (habrán pensado los blancos). Por lo tanto, mejor irse de la Copa ahora que desgastarse hasta octavos o cuartos allá por febrero, cuando Liga y Champions están calientes. Pellegrini no ha cambiado y continúa riéndose del madridismo con sus tácticas gilipollescas y, en definitiva, del sentido común.

No hay que hacer un cursillo de entrenador para darse cuenta de que deben jugar tíos de ataque para marcar cuatro o cinco goles. Pero claro, si pones a dos trotones en el epicentro del juego y pretendes que ambos lleven la batuta del concierto, es casi imposible que la musiquilla suene afinada. Pellegrini creyó ciegamente en Gago y Diarra (hay que estar loco) y éstos se descojonaron de su entrenador. No sé si Florentino o Valdano recomendarán las alineaciones al chileno, si  no es así, por lo menos que le obliguen a no poner a Gago. Argentinos expertos en dar estopa a diestro y siniestro los hay a montones, pero que además sepan tocar el baloncito no se cuentan ni con los dedos de una mano. Y por supuesto, Gago no está en ese reputado grupo.

Los experimentos con gaseosa que tanto gustan a Pellegrini dan mucho juego…periodístico. El chileno no escarmienta después de tantos sopapos. El ingenuo ingeniero creyó que sorprender con una alineación extravagante  desconcertaría al Alcorcón. Y resulta que al final los desconcertados fueron los ochenta mil aficionados que sí se habían conjurado con el espíritu de Juanito.  Lass se sale en el centro y corrió de lateral derecho; Arbeloa volvió a pifiarla en el otro lateral, puesto al que todavía no ha cogido el gustillo; Marcelo, que de interior izquierdo es de lo poquito que funciona en el Madrid, jugó una hora después; Van Nistelrooy sirve más de comparsa que otra cosa y para colmo, Xabi Alonso y Benzema, dos que sí debieron acudir,  contemplaron la vergüenza desde el palco.

Pues nada, el Alcorcón ha borrado de un plumazo el sueño eterno de Florentino, ése que sí ha logrado vivir Laporta. A partir de ahora, sólo queda rezar para que no se produzca otro cataclismo que convulsione este segundo proyecto imperial. Por de pronto, el auriga elegido ha estrellado la cuadriga a las primeras de cambio. Pero que haya calma, a Pellegrini aún le quedan dos oportunidades…o quizá no.    

Laporta y su Barça

Domingo, 27 Septiembre 2009

Ni la agencia de Mortadela y Filemón que ronda Can Barça ni los ríos de tinta que quedan por escribir sobre la sibilina vida mujeriega del president, chafarán el epílogo presidencialista del hombre que se ha atrevido a frivolizar con el barcelonismo, y no una ni dos sino infinidad de veces. Laporta ha entrado en la recta final de su mandato y si sus enemigos públicos no pergeñan planes maquiavélicos a contrarreloj, paradójicamente el taimado ‘Jan’ se  levantará del trono habiendo sido el único en la historia azulgrana en terminar su presidencia. El dato es demoledor: en ciento diez años de historia ningún presidente ha podido cumplir su mandato, bien por decisiones personales o presiones externas. Sin duda, es un matiz que hay que tener en cuenta si la excepción es Laporta.

Los creadores de la legendaria saga televisiva Dallas nunca habrían imaginado tantas tramas con tantos personajes como las que ha protagonizado la cúpula directiva del Barça. El estruendo comenzó con el cisma de Sandro Rosell; continuó con las implicaciones franquistas del cuñado de Laporta; prosiguió con la moción de censura que estuvo a punto de descabezar el club; se agravó con la dimisión grupal de un puñado de directivos, entre ellos los guardias pretorianos del presidente, Ferrán Soriano y Marc Ingla; y ha terminado por calcinar la solemnidad de la junta con los espionajes entre bambalinas (supuestamente consentidos por el director general sin la aprobación del máximo mandatario). Por si fuera poco, Laporta ha tamizado toda esta sucesión de follones con su pregón visceral de catalanismo recalcitrante.

Para infortunio del presidente, nunca se ha desvanecido el sentimiento histórico del barcelonismo. Ése que nunca ha querido entender Laporta y cuya careta Més que un club se explaya allende Cataluña, a pesar del tufillo nacionalista que transpiran los actuales mandamases. Si al final es cierto que la Generalitat tiene una vacante para Laporta, entonces sus insinuaciones, aunque siempre  polémicas, no caerán en la fatuidad. Pero la responsabilidad de una entidad eminente como el Barcelona implica compromiso con su esencia, la que imprimen sus aficionados. Y es en este punto en el que al presidente se le puede tildar de tremebundo. Tanto idolatrar al soci catalán y resulta que se le han olvidado los millones de seguidores que no entienden catalán pero sí el barcelonismo. No, señor Laporta, su Barça no puede mirar de Cataluña hacia adentro.  Bueno, quizá su Barça sí, el de todos es universal.   

Kaká, Guardiola…y la defensa atlética

Viernes, 21 Agosto 2009

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Genial el Madrid, prometedor el Atlético y remolón el Barcelona. Los tres grandes nos ofrecieron versiones variadas e interesantes en la entretenidísima noche del miércoles. Es verdad  que sólo los rojiblancos apostaban por algo serio, pero no es menos cierto que los blancos necesitaban un subidón para remendar su imagen veraniega y los culés debían responder al merecido homenaje que le iba a tributar un Camp Nou casi abarrotado.

El Atlético superó el infierno cenizo del Panathinaikos. Dada la simpleza del rival (los griegos juegan a un fútbol más simple que un cubo),  cualquier resultado que no hubiese sido victoria, habría significado una metedura de pata considerable. Cerezo y Gil Marín henchirán el pecho por haber podido retener a Forlán y Agüero. Ambos arietes prometen un buen saco de goles este año. Pero claro, si el ataque está bien afilado, a la defensa le urgen clases teóricas de colocación y entendimiento. A los erráticos Ujfalusi y Juanito hay que añadir la nula aportación de Heitinga y Antonio López. Se salvó el portero Asenjo con una parada meritoria aunque en el primer gol salió a destiempo y en el segundo se pudo esforzar más. Cuando Abel se quite de la cabeza colocar a la zaga tan adelantada, quizá el Atlético deje de ser un coladero. 

Por su parte, el Madrid reventó por los aires el centenario del Borussia Dortmund, otrora temido en Europa. Necesitaba Pellegrini una exhibición para acallar a los escépticos y vaya si lo consiguió. Kaká se está amoldando a la perfección y sus filigranas son el preludio del circo que se prepara en el Bernabeu esta temporada. El brasileño hace bailar a todo el equipo a su compás. Bueno, no a todos: a Cristiano se le ve poco atrevido. Apenas intenta el regate y se borra cuando se aposta en las bandas. A tenor de lo visto este verano, quizá debería compartir más protagonismo con Kaká en el centro del ataque. Quien pide la titularidad a gritos es Granero, el mayor descubrimiento de este grupo. El chaval toca la pelota de vicio, busca pases entre líneas y hasta marca goles. Otro que está opositando con fuerza para entrar en el once es Robben. El holandés fue repudiado cuando llegó la nueva directiva pero su indiscutible talento es su gran valedor. Si Pellegrini logra el titánico objetivo de que sea más solidario con sus compañeros y alce la vista cuando conduzca el balón, Robben se va a divertir como un enano.

Por cierto, no me olvido de Negredo. El club le ha vuelto a cerrar las puertas, no por falta de calidad o entrega, sino porque sencillamente no hay sitio para él. Parece que hay ‘overbooking’ en la delantera, pero como Van Nistelrooy no responda cuando tenga minutos o cuando Benzema y Raúl estén en horas bajas, más de uno recordará que Negredo era el idóneo para asumir ese rol secundario.

Por último, Guardiola se equivocó al alinear a un equipo desconocido para el Gamper. Falló o a lo mejor lo hizo a propósito para reclamar fichajes. El Barça aspira a seis títulos, y por más que Pep se empeña en subir canteranos a tropel, hacen falta un par de retoques. Laporta intentará esta semana otra acometida por el central-lateral Chygrynskiy pero el Shakhtar no lo va a poner fácil. Del debut de Ibrahimovic, dos pinceladas y poco más. El picante lo pusieron Messi y el jovencísimo Jonathan dos Santos, quien se reivindicó como una promesa a tener en cuenta. Al final, a los azulgranas se les escapó su trofeo y cada vez es más obvio que sin Iniesta y Xavi este equipo es invertebrado.   

 

“Barça, cabrón, saluda al campeón”

Jueves, 23 Julio 2009

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Guardiola no podrá quejarse ahora de elementos desestabilizadores en el vestuario ni de rebeldes con los que no hay ‘feeling’. Su peor suplicio se ha extinguido: Eto’o acaba de fichar por el Inter, ¿por el bien del Barcelona? Como en casi todo, el tiempo dictará sentencia. Han echado al goleador por excelencia para traer a Ibrahimovic, que deberá demostrar por qué es el fichaje más caro de la historia del club. Además,  conociendo al camerunés y sus salidas de tono impredecibles, tendría su morbo que el Inter ganase la próxima Champions para ver si Eto’o se atreve a espetar “Barça, cabrón, saluda al campeón”. Tened muy presente tal conjetura.

El caso es que Eto’o ha sido fulminado sin agradecimientos, sin una palmadita en la espalda que exprese las gracias por sus 126 goles en 189 partidos de Liga; los dieciséis tantos en los treinta y cinco encuentros de Champions; su pichichi de hace tres años o los dos goles providenciales en sendas finales de Champions. Justo hace una temporada, Laporta y Beguiristain no le querían ver ni en pintura por ‘instigador’ y tuvo que ser su técnico el que le brindase la última oportunidad. Suena extraño que sea el mismo que confío en Eto’o, el que ahora haya pedido su cabeza. Y más en este momento, cuando el camerunés ha superado el reto con creces: treinta goles en Liga tumban los argumentos de sus detractores. Y para más señas, no hemos conocido durante toda la temporada ninguna desavenencia, riña o disputa que pueda haber alterado el estatus quo del equipo. A tenor de cómo ha acabado la función, podríamos decir que Eto’o se ha ganado la oportunidad de continuar otro año más. Sin embargo, el capricho de Guardiola ha prevalecido a las palmarias estadísticas de su ex delantero.

Si el Barça es hábil y sabe lidiar con Ibrahimovic, la salida del camerunés se habrá convertido en una simple anécdota dentro de unos meses. Eto’o no era más que el percutor del arma letal que ha fabricado ‘Pep’. El ejecutor se puede reemplazar, sólo falta que la siguiente pieza sea efectiva y lo que es más importante, amortizable. El sueco del Inter también tiene temperamento y manías no mucho menos sonadas que las de Eto’o. Si ‘Ibra’ estalla algún día, entonces veremos si Guardiola se guía por su paciencia o, simplemente, Laporta no ha querido dar la cara contra el camerunés esta pretemporada.