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Archivo de la categoría ‘Llorente’

El arte de desesperar

Mircoles, 10 Diciembre 2014

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La Vecchia Signora envejece a pasos agigantados. Sigue siendo el ‘Real Madrid’  de Italia, como le gusta decir a  su director deportivo, Giusseppe Marotta, pero en Europa se dejó la grandeza el día que se retiró Del Piero. Todavía sigue ‘San’ Andrea Pirlo (Llorente dixit), salvador de puntos y un cachito de la imagen resquebrajada año tras año. La Juve domina Italia como el imperio romano pero sus planes de expansión se han quedado obsoletos. Fernando Llorente comentó en la víspera que podían ser los tapados de la Champions, pero las triquiñuelas italianas de siempre se oxidaron hace demasiado tiempo. Anoche Tévez, Pogba, Llorente y Arturo Vidal ni siquiera inquietaron por nombre a un Atlético muy pétreo versión temporada pasada. El ex delantero del Athletic dio en el clavo: el Atleti no juega demasiado al fútbol pero no engaña, va de cara. Y así sucedió en Turín, donde al rato de partido las televisiones captaron el semblante de un Simeone confiado y sin miedo, frotándose las manos por la partida facilona que estaba observando.  

La Juve gastó su artillería en un pispás y Llorente se encontró con melones en vez de balones inteligentes. Godín y Jiménez tan sólo se preocuparon por controlar los misiles de larga distancia de Pogba. Eso fue todo el ataque ‘bianconero’. Y si se hubieran jugado la vida en un gol, tampoco habría llegado. Ya no les funcionan ni las carambolas. El Atlético se encontró en el Edén porque ha descubierto, previa larga maceración, a un central como la copa de un pino. El uruguayo Giménez ha borrado de un plumazo la nostalgia por Miranda. Tanto el brasileño como él aceptan la jerarquía de Godín y se acoplan como curritos al central más en forma del momento.

Y aunque suene a trabajo de alcantarilla, ver en la tele defender a los colchoneros es una coreografía tan bien sincronizada como lo fueron Gemma Mengual y sus sirenas. Todas las coberturas se realizan por inercia y el achique de espacios tiene el mecanismo de un reloj suizo. Cualquier entrenador del mundo presumiría de la pizarra del ‘Cholo’ en la convención anual de técnicos de UEFA. Y el Atleti ha pasado la prueba del algodón: son el auténtico dolor de muelas de esta Champions. Abrir su candado exige los servicios de cerrajeros con radial incluida. Johan Cruyff siempre dice que la mejor manera de defender es tener el balón; Simeone ha vuelto a demostrar que les vale con desesperar al rival, sea el Elche o la todopoderosa Juve, si es que todavía se le puede llamar así.  

Fernando Llorente: repudiado sin razón

Domingo, 7 Septiembre 2014

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Y de repente, Munir El Haddadi. El casting de delanteros no había contemplado a este jovencísimo delantero que en junio de 2010 probaba suerte en el Rayo Majadahonda madrileño mientras la selección española subía al olimpo mundialista en Sudáfrica. Una decisión polémica porque Diego Costa, lesionado, había dado la vuelta al resto de cromos, empezando por Fernando Llorente y seguido de Negredo, Fernando Torres y, a una distancia casi sideral, Soldado. Por descarte fácil, Negredo se está recuperando de un dedo roto; Torres aún no se ha vestido de largo en Milan y Soldado casi no huele ni banquillo en el Tottenham. Queda Llorente, cuyo entorno no entiende la última decisión de Del Bosque. Ni su gente ni la prensa italiana, especialmente la turinesa, que sigue alucinada por la ausencia de la tanqueta bianconera. “Fernando es el tipo de delantero que siempre hemos perseguido: dueño del espacio aéreo y sutil con la bota”, no es una opinión gratuita, procede ni mas ni menos que de Pavel Nedved, una de las pocas voces autorizadas que tiene la Juve. La declaración de la leyenda checa quizá sea una de las mejores credenciales de Fernando, aunque el seleccionador español quiera ignorarlo.

La nueva España cambia peones pero no la estrategia para comer al rey. Las modas del ‘falso nueve’ derivaron sin éxito en buscar espacios a Diego Costa, y hasta que el flamante goleador del Chelsea se encuentre a sí mismo, Del Bosque ni siquiera ha meditado meter al típico delantero centro como solución airosa. Si muere con sus ideas, le criticaremos que no haya usado el benigno grupo de clasificación como banco de pruebas experimental; en cambio, si lleva a otro rematador, entonces la polémica con Llorente será interpretada como algo personal. Los méritos del riojano en su primera aventura italiana dejaron un botín de dieciséis goles, una cifra muy respetable en el Calcio y más lidiando con un miura como el ‘Apache’ Tévez. El ex técnico Antonio Conte entendió la utilidad de Fernando la misma tarde que debutó de titular contra el Hellas Verona con un cabezazo perfecto: “Fernando es el tipo de delantero que siempre hemos perseguido: dueño del espacio aéreo y sutil con la bota”. Su adaptación al fútbol metalizado de Italia ha convencido a una Juventus que esta temporada no tendrá ningún reparo en meter balones a la olla…balones, microondas e incluso un yunque si procede. Ahí estará Llorente para rematarlo todo. No opinan lo mismo en esta nueva ‘Roja’, en la que centrar un balón al punto de penalti también se considera casi un sacrilegio.

Reescribo una anécdota de un artículo anterior que delata el valor del gol en el Calcio. Fabio Capello llegó a comentar a la prensa romana que Gabriel Batistuta “no era el mejor delantero en Italia porque hubiese ganado títulos, ni siquiera porque fuese ídolo de la albiceleste. No, “Batigol era el mejor porque había logrado marcar veinte goles cada año en la liga más complicada del mundo”. A los delanteros del Calcio se les venera por su letalidad; y si son italianos y artísticos como Roberto Baggio, entonces pueden ser canonizados. Y en un campeonato tan encorsetado, donde los entrenadores maquinan tácticas férreas y los tifosi se contentan con cualquier victoria por pírrica y soporífera que sea, el rol de delantero se cotiza demasiado caro. Que se lo pregunten a Edinson Cavani, cuya orgía goleadora en Nápoles (29 goles en su último Calcio) le costó al París Saint Germain la disparatada cifra de 64 millones de euros. El P.V.P. de Llorente también va engordando partido a partido; lástima que en su país no cuaje. ¿Sucedió algo extraño en la pasada Eurocopa de Polonia y Ucrania, donde Llorente fue convocado sin gozar de ni un solo segundo? El runrún de la calle aumenta cada vez que no va a la selección sin motivo concreto. Claro que si Del Bosque dice a las claras que Munir es una estrategia geopolítica, entonces congelaremos la polémica hasta la siguiente convocatoria. 

Fernando Llorente y el caso ‘Julen Guerrero’

Jueves, 9 Agosto 2012

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Jorge Valdano comenzó a planificar el asalto a la Champions como entrenador del Real Madrid cuando el equipo que entonces dirigía él todavía no había ganado la Liga. En marzo de 1995, con un Madrid embalado a por el título que rompiese la hegemonía del Dream Team de Cruyff, el técnico argentino dio la vara a Ramón Mendoza para que fichase a Julen Guerrero el siguiente verano; consideraba que la estrella del Athletic era el último requerimiento básico para montar un proyecto serio no sólo en España sino a nivel internacional. Ante tanta insistencia, Mendoza se puso a gestionar el fichaje del jugador español más importante del momento; entonces la mercadotecnia apenas se estaba gestando en el mundo del fútbol, pero Julen Guerrero rompía las barreras del futbolista convencional: era muy bueno, guapo y, sobre todo, no era un mercenario, tal como demostró ese año.

En junio del 95, con el Madrid proclamado campeón de Liga, Mendoza quiso culminar a todo trapo el capricho de Valdano: se reunió con Julián Guerrero, el padre de Julen, para persuadirle de las bulas papales que dispondría en caso de firmar por el club blanco. El presidente del Athletic, José María Arrate, no se complicó con la negociación; directamente remitió a su homólogo merengue a la cláusula de 1.200 millones. El problema del Madrid fue la pobre tesorería; no había dinero para un dispendio de tal calibre, y menos después de que el Atlético de Jesús Gil no comprase ni a Cañizares ni Prosinecki. Por tanto, la oferta del Madrid debía ser a la baja, tal como Mendoza le explicó al padre de Guerrero.

Finalmente, Julen meditó la oferta pero prefirió la fidelidad a un club al que debía estar eternamente agradecido. “Que Guerrero se quede en Bilbao habla mucho de su integridad”, comentó Arrate después de que el jugador comunicase su negativa al Madrid. Lo más sorprendente es que Guerrero no pidió al club de sus amores ningún aumento salarial; pesó más el sentimiento. No obstante, el Athletic sí premió a su jugador más talentoso con un contrato vitalicio (hasta 2007) y bastante lucrativo (1000 millones de pesetas durante ese periodo).

Casi un año después de ese gesto de lealtad, el Athletic hospedaba en Lezama a un chaval rubio espigado de once años que vivía en Rincón de Soto (La Rioja). Su mentor, José María Amorrortu le convenció para que residiese en Bilbao con la promesa de que si trabajaba a destajo, sus condiciones futbolísticas no le traicionarían ni a él ni a su nuevo club. ¡Y vaya si la promesa ha tenido recorrido! Tanto que el Athletic se ha visto envuelto en otro caso Guerrero, sólo que el capítulo de la ‘vinculación afectiva’ pasó a mejor historia. Después de conquistar Old Trafford y haber dejado boquiabierta a media Europa, Llorente cree que ha alcanzado el techo en el Athletic. Sus guiños a Liga de Campeones vienen de lejos y, quizás, sea el único reto que le seduce. “Sueño con llegar a lo más alto en un equipo grande y jugar la Champions”, comentó el delantero a la revista Telva el 19 de enero de 2011.

Pero sus mensajes han sido contradictorios y así lo ha entendido la afición de San Mamés, harta de tanta incertidumbre. “Me sigo viendo en Bilbao”, espetó Llorente durante la concentración de un amistoso España-Colombia el 07 de febrero de 2011. Entonces, la maquinaria de la renovación se había puesto en marcha, y también entonces ya se intuía que la firma del nuevo contrato dependía exclusivamente de dinero. Llorente pide un escalón salarial jamás imaginado en Bilbao (5,5 millones limpios) y el club ha hecho un esfuerzo proponiéndole un poco menos (4,5). A este tira y afloja se han unido ofertas tentadores de equipos que sí jugarán Champions: Juventus, Real Madrid,…Y al igual que en 1995, Urrutia actúa como lo hizo Arrate: 36 millones de euros + IVA, ése es el talante del Athletic ante cualquier oferta…una cuchilla de doble filo que el club puede clavarse el próximo verano.    

Un rato de Athletic

Sbado, 12 Febrero 2011

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El asunto del Real Madrid está muy candente y, por ello, había que insistirle. Él, Fernando Llorente, todavía flipa consigo mismo; ni de lejos esperaba la recompensa mundialista y, sobre todo, ser el adalid de un proyecto entusiasta, de los que hacía lustros que no se agradecían en el bocho. Porque chirría que Lezama haya sido criticada durante muchos años por falta de alumnos aventajados: hablando de memoria, recuerdo que San Mamés vibró con el mediático Julen Guerrero (no sé cómo se habría reescrito la historia si hubiese aceptado aquella mil millonaria oferta del Madrid) a principios de los noventa. Entonces, el Athletic estuvo peleando por puestos de UEFA unas cuantas ligas, hasta que en el 98 su insistencia le premió con la Champions.  En este siglo salió otra remesa complaciente, que no extraordinaria,  con Del Horno, Gurpegui y Aranzubia, y también rondó Europa. Tanto es así, que Mourinho se llevó al lateral izquierdo al Chelsea, donde tristemente se diluyó.  Y ha sido esta última generación la que ha vuelto a revalorizar una de las escuelas con más solera del fútbol europeo.

Lezama vuelve a respirar fútbol en estado puro, con juveniles que amagan talentos exagerados y una buena corte de tutores regidos por Joaquín Caparrós, primero, y el excelso Irureta, en segundo orden. Ambos, junto a Llorente, aceptaron la invitación de COPE para descubrirnos el éxito del nuevo Athletic. Extraña, aunque siempre es bienvenido,  que un club tan idiosincrásico sea apetecible para media Europa; precisamente, ése no es el objetivo planteado en Lezama. Salvando las distancias con La Masía, Caparrós ha diseñado un equipo nutrido desde la cantera y con ganas de intentar algo serio. No obstante, tal como nos alertó Irureta, que no se nos ocurra mencionar ‘Champions’, por si luego se tuerce el cometido: el horizonte llega hasta la Europa League, de momento (esto último lo apostillo yo). 

Fernando ha eclosionado en un momento delicado: tocan elecciones y él es el reclamo electoral. Hasta la fecha, el presidente Macua no tiene rival oficial, aunque en los mentideros del bocho corrió como la pólvora un nombre, José Ignacio Goirigolzarri, ex consejero del BBVA, que supuestamente habría planteado un futuro sin Caparrós pero con Unai Emery (me dicen compis de Valencia que el actual entrenador no encaja en el próximo boceto del equipo). Son sólo habladurías y aunque se postulara alguien, Macua ha encontrado en el equipo su baza más creíble. En consecuencia, vender a Llorente significaría flagelar su mandato; el club tiene delantero para un buen puñado de temporadas y las insinuaciones del Madrid no trascienden del mercadeo de nombres de todos los años. Además, Caparrós ha atajado el asunto, está “hasta el gorro”, mientras que Macua insiste en que no hay lugar para la negociación: la cláusula es de 36 más IVA, o sea 63 ‘kilazos’. Y dudo que salvo un Abramovich de turno algún pretendiente vaya en serio hasta el final. Ni siquiera Florentino.

Pero no sólo Llorente le ha dado pedigrí al Athletic. También ha sonado Javi Martínez, cómo no para el Madrid. Veintidós añitos y una madurez meteórica son dos credenciales muy suculentas para una hipotética salida. No obstante, todavía le queda progresión y, por ende, muchas tardes en el casi centenario San Mamés y en el nuevo, todavía por construir. Y lo mejor es que detrás de ellos puja con fuerza el jovencísimo Muniain, cuyo virtuosismo de mitad de campo para arriba le ha dado un puesto titular cuando aún debería estar buscando sensaciones en la Primera División.  Los tres copan el escaparate mediático pero, como el Madrid ‘galáctico’, tiene una clase media: Gurpegui está haciendo un trabajo descomunal en la medular, Iraola siempre funciona en el lateral y a Mikel San José le ha venido de maravilla su instrucción defensiva en el fútbol inglés con el Liverpool promesas.

Por fin Lezama ha reactivado la fábrica en cadena. Y, sinceramente, la gracia sería que no se desprendiese de sus alhajas más queridas; al Athletic le hacía falta una generación así por historia, folclore y, más que nada, por entusiasmar a una afición devota a la vez que escéptica. Suena vulgar que el equipo  tan pronto opte a Europa como tontee con el descenso. O sea que, con o sin Caparrós, necesita tiempo para perseverarse, se lo merece. También merece el fútbol navarro un reconocimiento por su vital contribución al Athletic.

El inestimable ojo clínico de los ojeadores de Lezama contribuyó a que  Iraizoz, San José, Javi Martinez, Orbaiz, Gurpegui, Muniain, Iñigo Pérez y, el último, Ekiza, vistan de rojiblanco y no de ‘rojillo’. Todos son navarros, pero algunos no fueron rastreados por Osasuna y otros no calaron en la cantera de Tajonar. Ahí comienza la responsabilidad de Jabo Irureta, director de Lezama desde 2009. A Llorente no le descubrió él, no es su trabajo, pero su absoluta implicación es una garantía para la escuela, que está aprovechando al máximo el proyecto de captación de Macua. La intención es absorber jugadores: quedáos con Aymeric Laporte, un juvenil francés  con contrato profesional y muy buena pinta. Además, los ‘mini-Lezamas’ (escuelas de fútbol ubicadas por Vizcaya) fomentan el reclutamiento de chavales que despuntan en los pueblos. Está claro, “el Athletic vive por y para su cantera. Depende de ella para su existencia”, lo dice el míster, un tío de Utrera que aprendió rápido una filosofía distinta. Así que, por encima de Llorente, ya sabéis cuál es el cometido de Macua. Los susurros cada vez se escuchan más alto en Sevilla.

Una intrahistoria diferente

Mircoles, 13 Octubre 2010

Mola que a España se lo pongan difícil de vez en cuando. Más que nada porque, aunque nos gusta ahora la selección, sólo los frikis aguantan tostones tipo Liechtenstein o Islas Feroe. Es lo que tienen las fases de clasificación donde la justicia casi siempre es injusta, ¿por qué tienen que perder su tiempo potencias como Alemania, Italia o Inglaterra con combinados en los que ingenieros, técnicos o administrativos aprovechan su ocio para representar a su país? La solución es sencilla: que copien a la Euroliga de baloncesto, donde los equipos mediáticos tienen plaza fija. Es lo que vende.

Pero anoche la función no intuía un plácido paseo por Escocia. La selección británica buscaba reencontrarse con su orgullo patrio, ese que florece con el ensordecedor sonido de las gaitas de los falderos. Y necesitaba esa redención por el penoso agravio al buen gusto que cometió su entrenador en el anterior partido contra la República Checa. Entonces, al ingenioso Levin no se le ocurrió otra cosa que colocar un …¡1-4-6-0! Así, tal cual, seis centrocampistas y ni un delantero. Al menos, Levin no tuvo tapujos en reconocer que el empate a cero habría sido buen resultado, si lo hubiera conseguido. Naturalmente, la prensa le corrió a gorrazos y le advirtió que una y no más. Obviamente, Hampden Park no habría tolerado otro episodio tan dantesco.

Y los embates de la opinión pública parece que surtieron efecto. Escocia exprimió al máximo sus únicos recursos del contraataque y el balón aéreo, pero el resultado en una hora fueron dos bofetones que callaron a  las gaitas, coros y algún berrido de un aficionado pasado de pintas. La inercia del baño de España sólo dejaba un resquicio para la enmienda escocesa: su dichoso orgullo de morir matando, a lo William Wallace. Y así murieron.

Con todo, la intrahistoria de la victoria le confiere mayor regusto que si hubiese sido una goleada más. Los anales de la historia no recordarán que Llorente salvó a España o que fue un paseo más, sino que once escoceses, con un rival dadivoso en demasía, estuvieron a punto de remontar a la campeona del mundo. Ahora Levin sí que podrá hablar claro.