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¡Por fin, Kaká!

Domingo, 25 Abril 2010

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Sesenta y cinco millones parecían un timo muy grande, o eso es lo que debió pensar el madridismo hasta que Kaká regresó en serio. Lo hizo en Zaragoza y cuando más le urgía a su equipo. Y como no fue la tarde de Cristiano e Higuaín, al Madrid sólo le podían salvar detalles diferentes. El decisivo lo puso el brasileño con un desmarque sencillo y una ejecución perfecta. Si había algo que pudiese animarle a su vuelta, sin duda fue ese gol que le convierte en otro recurso más para cazar al Barça. Tampoco es plan de que ahora sea titular por decreto, pero es obvio que su oportuna vuelta sosegará  a los dos delanteros que capitalizaban la esperada remontada. Además, las ansias de Kaká en el momento de saltar al campo confirman que cuatro partidos (los que quedan) le valen para comerse el mundo y demostrar que Florentino no se equivocó soltando el pastizal que se llevó el Milan.    

Kaká llegó a tiempo, pero Raúl puso el verdadero detallazo. La lesión de Van der Vaart y el atrevimiento de Pellegrini plantaron al gran capitán en el campo casi al principio de partido. Corrió y luchó hasta la extenuación, y tanto fue así que marcó su gol sufriendo un esguince de tobillo. De este modo, su inestimable contribución agiganta su leyenda, que sobrevive con esfuerzo y, sobre todo, muchísimas ganas, las mismas con las que debutó en ese estadio hace dieciséis años.

Así que menos mal que Raúl y Kaká entraron en la convocatoria. Pellegrini les podría haber reservado hasta su completa recuperación, pero a estas alturas cualquier arma, aunque no esté bien engrasada, vale para dar al objetivo. La decisión de Pellegrini fue sabia en la previa y durante el partido, porque aparte de los acertadísimos cambios el chileno alentó a sus chicos para que se olvidaran del juego hosco del Zaragoza. Cristiano y Marcelo se llevaron alguna que otra tarascada, e Higuaín se salvó de milagro de un codazo de Contini. El Zaragoza se sintió cómodo con el juego de lucha libre, quizá su único argumento para contrarrestar al Madrid. Pero el Madrid pasó de tanto rifirrafe y salvó el obstáculo con su razón de ser: una pegada sobrenatural. O sea que hay Liga una jornada más.

Fue el Madrid quien dijo ‘hasta aquí’

Domingo, 11 Abril 2010

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Faltaban quince minutos para que acabara el martirio blanco (y consecuente regocijo para el Barça), cuando el partido se detuvo por una fuerte entrada a Pedro. De repente, Guardiola se levantó como un resorte del banquillo y llamó a Xavi para que abroncara a Puyol por su animosidad en el ataque; en el centro del campo, Iniesta y Keita comentaban algo; a unos metros de la medular, Piqué hablaba con Márquez y éste asentía. En ese preciso momento, con el partido parado,  Raúl merodeaba cabizbajo la portería de Valdés; Guti alzaba la vista al tendido y, en definitiva, cada uno de los madridistas meditaba para sí mismo sin cruzar palabra alguna.

La situación no pasa de ser otro de los infinitos detalles que revelan cuál es el verdadero equipo y cuál una caterva de futbolistas que no sabe a qué juega. Tampoco es plan de reprobar al Madrid; hizo lo que supo y pudo, ni más ni menos. Sólo que enfrente no había un contrincante achantado por el Bernabeu o la pegada de Cristiano. No, el rival de turno es un equipo de época, con un estilo académico y que está saboreando su particular ‘Quinta del Buitre’ a la enésima potencia.

Lo que es evidente es que el Madrid sufrió la peor de las pesadillas que imaginaba su afición: el fútbol dejó sus caprichos a un lado y fue lógico. Venció quien apostó por ello, aunque con una estrategia un tanto desconcertante por la locura de jugar con Dani Alves de centrocampista. No obstante,  Guardiola anduvo listo porque rectificó la gracia cuando comprobó que era una milonga, y el Barça se puso a tocar la pelotita hasta matar al Madrid de aburrimiento. Porque eso fue lo que pasó, los blancos bailaron a merced de los azulgranas cuando éstos quisieron. Es otra diferencia entre unos a los  que les va la vida tener el balón y otros que se dedican a contragolpear, cuando el enemigo está desguarecido.

El partido no fue bestial porque el Barça jugó a por los tres puntos y poquito más. Y encima, al campeón le vino de lujo el atolondramiento del Madrid. Es lamentable decirlo, pero ése es el estilo del derrotado, el que ha inculcado Pellegrini o han decidido sus chicos. El entrenador sigue obcecado en prescindir de extremos y así le ha ido al Madrid. Claro, con esa pegada descomunal no es difícil marcar más de ochenta goles en esta Liga, lo complicado es retar al Barça o seguir en Champions.

Pero Pellegrini sólo es un engranaje más de la gran pifia blanca. Valdano se obsesionó con su fichaje y también deberá asumir su parte de culpa. Al igual que la gente de la dirección deportiva que ha elegido  a los que han venido esta temporada, la que iba a ser espectacular y se ha tornado en espectacularmente bochornosa. En fin, quedaos con la copla: al Barça no le hizo falta encarrilar la Liga, fue el Madrid quien dijo ‘hasta aquí’.  

Europa sólo es una quimera

Jueves, 11 Marzo 2010

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Pues no, Florentino, el Madrid ya no lleva la palabra ‘Europa’ en su ADN. Éste era el año elegido, en el que el Madrid debía ser infalible y saciar de una vez por todas sus ansias de Champions. Al segundo proyecto faraónico, en su versión mejorada respecto al anterior, sólo le apremiaba una conquista: la final del Bernabeu del 22 de mayo. Y sí, allí acudirán el presidente blanco, Valdano y Butragueño, pero como cálidos anfitriones. La ‘orejuda’ vuelve a convertirse en un escollo insalvable para un equipo que en Liga atiza a todos menos al Barça, pero que en el sitio donde se mide la grandeza, está exento de espíritu competitivo.

No hace mucho (siete años), el Madrid manejaba como nadie los ‘tempos’ de la Champions: se gustaba cuando la ocasión lo exigía; remontaba lo que le hiciese falta y se templaba en partidos poco apetecibles para engrandecerse en citas más atractivas. Así ganó tres Champions y así le dio más pedigrí a este torneo. Aquel dominio se apagó después del voléon de Zidane y el par de paradas milagrosas de Casillas en Glasgow. Desde entonces, todo ha sido una debacle permanente; una engañifa que ha sacado los colores al Madrid a las primeras de cambio y con rivales de mucha o poca enjundia. Porque Monaco, Roma o mismamente este Olympique deberían ser esparrings de un asalto para un Madrid al que se tilda de fracasado si no levanta la copa de las copas.

La Champions desnuda las vergüenzas de los clubes más celebres de Europa, y al Madrid ya le han dejado integral porque ha demostrado unas carencias bárbaras temporada a temporada. Le han abatido con remontadas (Monaco), por goleada (Liverpool), por impotencia (Arsenal, Bayer y Juventus) y lo peor, por prepotencia (Roma y anoche). Antes del ‘galacticidio’ (el primero), el Madrid ganaba porque infundía temor y jugaba con amor propio. Las gestas ya muy lejanas en Old Trafford, Munich y Amsterdam fueron las hazañas de un equipo que no tenía a los mejores  jugadores del mundo, pero que sabía de qué iba la Champions. A esa actitud debe agarrarse el Madrid que construyan sus jefes para la próxima edición.

Hoy no es plan de sacar culpables al impotente juego del equipo. Pellegrini, muy en su papel de asumir todas las responsabilidades, aceptó la furibunda descarga de críticas, pero esgrimió que el apogeo de este proyecto estaba calculado para dos o tres años vista. Éste es uno de los grandes contratiempos de alguien que no entiende qué es el Real Madrid. Aquí hay que ganar sí o sí, es lo único válido. Te puedes permitir ganar un año sin jugar un pimiento (Capello o Heynckes), pero al segundo la exigencia es completa. El Madrid de Pellegrini ni gana ni convence, falla todo. Por tanto, lo más cómodo y probable es que termine la temporada, con o sin Liga, y abandone la empresa.

El drama estalló anoche, pero se ha ido alimentado con sólidos argumentos durante toda la temporada. Está demostrado que el campeonato español no es suficiente baremo para medir la capacidad del equipo. En España hay dieciséis o diecisiete equipos que jamás toserán a Madrid y Barça, mientras que en Europa, ya lo habéis visto, hasta el Lyon más sim plón de la última década humilla a quien más obligación tenía de ganar este año.

Claro, luego ves como el Manchester golea al Milan sin hacer nada del otro mundo, cuando el Madrid fue incapaz de vencer a los italianos en dos partidos. Puede que los chicos de Sir Ferguson caigan en cuartos, pero nadie dudará de su competitividad. Ellos sí que están hechos para la  Champions. Tienen a Rooney, que en la Premier puede pasarse cinco partidos sin marcar y a la hora de la verdad casi nunca falla. Lo mismo sucede en el Chelsea e incluso en el Arsenal, en el que chavales primerizos debutan todos los años en Champions y suelen meter al equipo en cuartos como mínimo.

Al Madrid sólo lo puede curtir Cristiano, porque Raúl ya ha ofrecido lo mejor de sí mismo en las noches mágicas; Guti nunca ha entendido esto de la Champions; Higuaín (pobre Higuaín) no se quita ni con aguarrás esa pátina de delantero fallón; Kaká viene a ser el timo del siglo y el resto hacen lo poquito que pueden en Champions, que se ha visto que no suficiente.

En consecuencia, los de arriba tienen que adelantar los deberes para montar un Madrid más Real Madrid el año que viene y los de abajo sacar fuerzas (si es que las hay) para no perder el pulso con el Barcelona en la Liga. Si al final resulta que el Madrid gana en España, ¡enhorabuena, otra más! Ramón Calderón se llevó dos consecutivas y nadie ha sacado pecho por ellas. La Champions es de otro planeta y el Madrid dejó de estar en órbita hace siglos.

“El Barça juega mil veces mejor que el Madrid”

Viernes, 27 Noviembre 2009

Me gusta el cruce de declaraciones públicas entre los chicos del Madrid y del Barça,  añade un pique que no se palpaba en la previa del partidazo desde hacía bastantes temporadas. Los blancos siguen sin jugar un pimiento pero Casillas ha recordado con algo de sorna que su equipo mira “con retrovisor” al eterno rival. Y no le falta razón. Sorprende que el Madrid menos vistoso de los últimos años, incluso con un juego más precario que el de Capello en la 2006-07, ostente un liderato incontestable en cuanto a números. Aún así, el ocurrente Pellegrini no ha podido inventarse más excusas y se ha rendido a la evidencia: ni él ni sus jugadores están satisfechos con su fútbol. Más vale tarde que nunca.

Después de tres meses el míster chileno ha entendido por qué la afición considera un coñazo cada partido en el Bernabeu. Pero en fin, ahora sí que hay un talante adecuado para revertir la imagen pública de este Madrid del ‘euromillón’. Aunque yo dejaría la apariencia divertida para después del Camp Nou. No merece la pena acudir a Barcelona para agradar, allí hay que ir con el hacha de guerra levantada y con un ánimo de defender semejante al que mostraban los soldados espartanos. Se dice que una de las virtudes bélicas de este pueblo era su defensa en grupo, en forma de cuadrado y sin dejar resquicio alguno. Cada soldado protegía con su escudo al compañero situado a su derecha. De este modo, al enemigo le costaba horrores hallar su punto débil. Pues esto extrapolado al clásico viene a ser lo mismo: la concentración del Madrid debe ser del doscientos por cien porque, de lo contrario, el Barça encontrará un hueco por el que adentrarse y matar el partido.

Por cierto, incluso en esta semana se ha encendido el debate de ‘Raúl sí’ o ‘Raúl no’. Lo más seguro es que el capitán haga las funciones de adjunto a la dirección del banquillo junto a Pellegrini. Pero, si por algún casual el chileno todavía no lo tuviese claro, Benzema le ha dado la idea. El francés compitió ayer contra Xavi Hernández en un Barça-Madrid de Playstation y se notaron las horas de vicio del delantero blanco con la videoconsola: victoria visitante por 0-3 con ‘hat-trick’ de Cristiano, que sí jugará, y con la suplencia de Raúl, a quien precisamente quitó Benzema del once tipo de la maquinita para poner a su ‘yo’ virtual.

Un 0-3 es una utopía que, salvo enajenación mental del Barça, no se cumplirá. La prensa de Madrid ha intentado endilgar al Barça una crisis ficticia previa al duelo de Champions contra el Inter. Mala táctica: los barcelonistas saldrán al campo con el propósito de vapulear a los merengues y dejar en ridículo la sapiencia futbolística de la opinión pública capitalina.  Xavi se ha encargado de recordar, no sin razón, que el Madrid es “víctima de sus logros”. De momento, el Barça ha conquistado el Olimpo, mientras que al Madrid le suena a chino. Tal como explica el centrocampista azulgrana, Florentino ha tenido que gastar mucho dinero para “contrarrestar” el boom del tricampeón.

Puyol también se ha sumado a la guerra verbal. El capitán cree que el Madrid se tomará el clásico como venganza del humillante 2-6 del Bernabeu. Quizá Puyol no se ha percatado que la mitad de la plantilla blanca es nueva y, por tanto, a muchos les trae al pairo cualquier reminiscencia, por muy vergonzosas que sean algunas, como la del Bernabeu. Y por último, no podía faltar a la fiesta Johan Cruyff,  el gurú del Barça y por ende, de Cataluña. Sin embargo, esta vez Johan ha pasado de impartir lecciones y ha soltado lo que piensa todo el mundo: “el Barça juega mil veces mejor que el Madrid”. Claro, así cualquiera se hace gurú.

Éramos pocos y parió la abuela

Jueves, 12 Noviembre 2009

Éramos pocos y parió la abuela, con perdón. Resulta que el Madrid intenta zanjar un desastre tras otro, y anoche nos acostábamos con otro lío sórdido y estúpido provocado por Guti y su boquita incontinente. “En las discotecas no me veo a los sesenta años sino ahora”, espetó Guti en una entrevista en Intereconomía que hoy reproduce el diario ‘La Gaceta’. Este chico no aprende y creo que ya es demasiado tarde para que lo haga, más que nada porque el Madrid pretende deshacerse de él con inminencia. Para colmo, Valdano comió ayer con el propio Guti para dar carpetazo al affaire del vestuario de Alcorcón y pedirle compromiso por enésima vez. Pero después de esa entrevista que no tiene desperdicio, ¿con qué cara  volverá a mirar el director general al chaval? Sinceramente, dudo que vuelva a reunirse con él.

Guti dice que ahora, estos últimos días, su relación con Pellegrini es complicada. Pues sí que ha cambiado en menos dos semanas. El jugador salió ante los medios dos días después del 4-0 de Alcorcón para intentar vacilar a la opinión pública, afirmando que la relación con su míster era increíble. Entonces, una de dos: o cuatro partidos sin ser convocado merecidamente le han enfurruñado como a un niño pequeño o Guti mintió bellacamente motu proprio o quizá por orden del club, con el propósito de capear el temporal. Ya sabéis que esto de las comparecencias públicas en el fútbol es un pequeño teatrillo en el que las declaraciones están pautadas. Sin embargo, el caso de Guti extraña porque el futbolista no se pliega a semejantes circos. De sobra es conocida su vehemencia electrizante que le hacen cagarla continuamente.

Insisto, la entrevista concede muchas lecturas en contra del jugador, demasiadas. Guti también afirma que hay extranjeros en la plantilla que no entienden los valores del madridismo: no le falta razón. Pero eso que lo diga Raúl o Casillas, no él. Sus compañeros siempre han sabido guardar la compostura y rayar el comedimiento que exige el mejor club de la historia. Guti sale de un desencuentro para involucrarse en otro. No ha habido ningún entrenador en quince años que no las haya tenido tiesas con el ‘14’ blanco. Bueno, sí, Schuster, pero es que el alemán no tenía mucho dónde elegir para poder prescindir de este díscolo muchacho.

Lo que resigna al madridismo es contemplar cómo uno de los futbolistas más talentosos de la Liga enturbia su carrera con continuos paripés que no vienen a cuento. Dentro de unos años, cuando al socio se le pregunte por Guti, no hará falta una respuesta rebuscada: aquel gran canterano que jugó en el Madrid quince años y del que apenas se recuerda algún partido memorable. Ése es Guti, capaz de lo mejor y lo peor, aunque más veces de lo último.  

Quique eligió mal

Domingo, 8 Noviembre 2009

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Ni al Atlético ni a Agüero les iba la vida en el derbi. Por eso, no entiendo por qué Quique arriesgó con el jugador franquicia del club. Si el ‘Kun’ estaba tocado, que se hubiera quedado en casa. De lo contrario, tenía que haber pisado el tapete desde el inicio o así debió interpretarlo su entrenador. La exhibición del argentino dejó en mal lugar al flamante mister porque la gran pregunta en el día de la resaca es qué habría pasado si el ‘yernísimo’ de Maradona hubiera empezado la función.  Seguramente el Madrid habría ganado igual, puesto que la penosa tendencia derrotista del Atlético en los derbis da para una tesis de psiquiatría.

El caso es que el derbi evidenció las carencias de los dos equipos. En el Atlético, aparte de la decisión errática de Quique para con Agüero, la defensa se ha abocado definitivamente a un sumidero. No es exagerado sentenciar que esta zaga es la peor  de la historia de club. Ni siquiera los Aguilera, Capdevila, Chamot, Ayala y Gamarra, que dieron triste fama a la defensa del descenso del 99, la cagaron tanto como Perea, Pablo, Ujfalusi y Antonio López.  Los despropósitos son tan clamorosos que hasta Quique agacha la cabeza cuando le exigen explicaciones. “No podemos cometer errores capitales”, dijo con resignación el técnico rojiblanco en rueda de prensa.

Pero si lo del Atlético es de manicomio, lo del Madrid pudo ser cuanto menos irrisorio. Un equipo aspirante a todo no puede acabar pidiendo la hora cuando domina 0-3 en el minuto 77. Pellegrini se equivocó al quitar a Higuaín y Benzema. Precisamente, ambos delanteros se esmeraron en presionar a la defensa rojiblanca para obligarla a pegar pelotazos sin control. ¡Por fin, Pellegrini, por fin los jugadores saben cómo tienen que moverse en el campo! La pena es que el destino quiso que la entrada de Raúl coincidiera con el atontamiento del Madrid. Aunque sólo fue eso: una simple anécdota a la que no hay que dar más pábulo. Lo que sí hay tener en cuenta es que el equipo funciona sin el gran capitán de titular. Y ésa es la realidad palmaria.

Ganó el que jugó andando

Jueves, 22 Octubre 2009

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Corría el minuto diez de la segunda parte, Kaká se retrasa a la medular para buscar el balón, lo recibe, avanza veinte metros y de repente… no sabe qué hacer con la pelotita. Ése es el Real Madrid descompuesto de Pellegrini. A lo mejor Florentino tiene que hincar la rodilla ante la evidencia de que el chileno es muy buen entrenador pero no para el modelo del club merengue. De momento, el presidente se mantendrá impasible desde el palco, porque fulminar hoy a su primera gran apuesta de la segunda etapa sería bochornoso. Al míster se le ha agotado el plazo de adaptación y no parece que vaya a ser muy prorrogable, a tenor de lo que se avecina en noviembre (Milan, Atlético y Barcelona).

Ha quedado claro que el nudo gordiano del equipo es su galimatías táctico. Los jugadores insisten en que pronto llegarán a jugar como quieren. Pero, ¿qué fútbol quiere proponer el Madrid? Cuando emular al Barça parece imposible, la alternativa es dar velocidad al ataque aprovechando los perfiles de Cristiano, Kaká y Benzema. Aunque esto último también parece utópico visto el panorama. Anoche, el 1-0 momentáneo brindó a Pellegrini una oportunidad inmejorable de ordenar el partido sustituyendo a un delantero por otro centrocampista que cogiese el volante junto a Xabi Alonso y Lass. El chileno no lo debió ver claro, especuló con el reloj y la desidia del rival, y no cayó en la cuenta de que el enemigo era el Milan, italiano para más señas. Así le fue.

Este Milan, del que muchos nos habíamos mofado en la víspera, nos recordó ayer que ganó su séptima Champions hace tres años con el mismo equipo de geriátrico más Kaká. El Madrid, ingenuo como pocas veces se la ha visto, creyó que con un gol de ventaja, los Ronaldinho, Seedorf, Pirlo y compañía buscarían su oportunidad en San Siro. Y ahí salió a la palestra Pato, para descojonarse de Casillas, Ramos y compañía. De todos menos del de siempre: si algo le duele al madridismo es que su equipo echará a perder un partido en el que Raúl volvió a ser líder indiscutible. Su gol de ratón de área y el pase de pillo a Drenthe en el segundo es la enésima prueba de que incluso este Madrid de cientos de millones depende de un tío que lleva quince años.  

Insisto, quizá lo bueno es que el problema es puramente táctico y, después de infinidad de combinaciones, Pellegrini (o el que venga) dará con la fórmula mágica. No obstante, hay ciertos jugadores que salen inertes al campo, ajenos a cualquier lance del juego. El ejemplo más sonado es el de Sergio Ramos. El lateral ni está ni se le espera por mucho tiempo. Salió de una lesión hace unas semanas pero él mismo ha reconocido que ya ha alcanzado el ritmo de los demás. O sea, que su permanente crisis apunta a motivos psicológicos. Falta de confianza, reminiscencias de su penosa temporada pasada, distracciones variadas…quién sabe. La única evidencia es que ahora mismo al Madrid le urge Arbeloa por la derecha. A lo mejor, si Pellegrini manda a Ramos a la nevera unos cuantos partidos, veamos algún día la mejor versión del sevillano, ésa de la que pocos se acuerdan. Hoy jueves, en las charlas de barra de bar sólo se comenta que el Madrid perdió contra un equipo que jugó andando.

 

Criticar por criticar

Domingo, 18 Octubre 2009

La inercia natural del Madrid es marcar un puñado de goles por partido. Sin embargo, a este paso el tribunero del Bernabeu tendrá que conformarse con cositas variadas y algún partido de relumbrón, si es que Pellegrini atina de una vez por todas. Porque el equipo aún no sabe cuál es su táctica y no hay indicios de que el técnico sugiera algo nuevo. De momento, las victorias penden de la dinamita de Cristiano, el poder omnímodo de Kaká y puede que de la sempiterna presencia del gran capitán, por enésima vez. Este último ya es el jugador con más partidos de la historia centenaria del Madrid y para festejarlo hizo un doblete de pillo. Nunca me cansaré de defender la causa que muchos consideran perdida. Raúl habrá perdido intensidad y velocidad pero su inteligencia en el césped cubre cualquiera de sus carencias. Y eso es extrañísimo entre los veteranos. Queda claro que, salvo lesión, Raúl continuará siendo indispensable en la sombra.

Por lo demás, la defensa del Madrid sigue siendo una ruleta. Había enganchado tres o cuatro partidos sin deslices pero entre Sevilla y Valladolid, ha vuelto a pecar de ingenua. Si en Sevilla Marcelo fue el primo, ayer Pepe, Albiol y Ramos hicieron agua por todas partes. Como la zaga no sincronice pronto con Lass y Xabi Alonso, no quiero ni imaginar qué pasará en el Camp Nou, Old Trafford o Stamford Bridge.

Al menos, el Madrid ganó y vuelve a estar a rebufo del Barcelona. Sería muy injusto empezar a criticar al mejor equipo del planeta, aunque aquí va un dato un poco inquietante: los chicos de Guardiola no han podido ganar ninguno de los duelos con enjundia que han jugado hasta el momento. En San Siro, el Barça no logró desactivar el armazón de Mourinho, y anoche Valdés evitó la derrota. Vale que estamos a principio de temporada, pero los azulgranas están abusando del tran tran más de la cuenta. Seguramente la ausencia de Iniesta en los primeros encuentros les haya hecho perder fluidez, aunque Xavi y un Keita inconmensurable convierten al Barça en amo y señor de cada partido. Así que eso, criticar por criticar.   

El manicomio del Calderón

Mircoles, 16 Septiembre 2009

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Cristiano Ronaldo debería montar una rueda de prensa para mofarse de aquéllos que han dudado de él. Que si tardaría en adaptarse; que si le ahogaría la presión por sus noventa y cuatro millones de P.V.P; que si no le salía nada…Pues tres partidos oficiales y cuatro goles. En los penaltis es una garantía y en las faltas lanza misiles tierra y aire que si no acaban en gol, son rebotados por los porteros para que Benzema, Raúl e Higuaín aprovechen el rechace. Anoche no hizo falta esta última opción porque el meta Leoni se unió a la bacanal merengue. El señor Platini, en vez de quejarse tanto de que le prensa española le atiza un día sí y otro también, tendría que montar unas oposiciones veraniegas a Champions para equipos de medio pelo. No es normal que una calamidad como el Zurich juegue en esta edición y encima le permitan el lujo de irse de rositas después de haber hinchado a patadas a Kaká, Ronaldo y compañía.

Quien sí habría superado un test previo del torneo es el Apoel de Nicosia. Llegaron al Calderón como una supuesta caterva de amigos y se fueron como los héroes chipriotas del año. Eso sí, respaldados por un penoso Atlético de Madrid. Vale que el traspié de Málaga fue eso, un accidente; aceptamos que el Racing también podría empatar en el Bernabéu o Camp Nou, pero dejarse dos puntos contra el cuarto clasificado de la isla de Chipre trasciende de ser una broma de mal gusto. Extraña que los mismos jugadores que han completado una pretemporada aceptable, no sepan dar ni una patada a un bote.

El Atlético es lo más parecido a un manicomio: los delanteros hacen las veces de laterales (véase el tragicómico caso de Sinama Pongolle sustituyendo a Perea) y los que deben llevar las riendas del equipo, actuarían mejor de aguadores. Cleber Santana encajaría en este perfil. Al brasileño aún se le recuerda con asombro por el golazo que le marcó a Casillas en el Bernabéu con el Mallorca. Sin duda, fue otra época aunque sólo hayan transcurrido cinco meses de aquel chicharro.  Maxi es otro ejemplo flagrante. Ha pasado de ser ‘la bestia’ a un cachorro sin instinto que sale al campo sin enterarse de la película. Está claro: hasta los jugadores aprenden rápido a imbuirse por el aura derrotista de este club.

 

Raúl también vale en esta galaxia

Lunes, 31 Agosto 2009

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La Castellana estaba engalanada para cortejar a los nuevos y el vasto mundo del fútbol se había acicalado para asistir al estreno de la segunda superproducción de ‘FP’. Sin embargo, un solo hombre, el de los récords, permanecía impasible ante tanta renovación. Él sigue a lo suyo, se esfuerza con denuedo (nunca ha dejado de hacerlo) y la recompensa siempre le llega. Marcó el primer gol de nuestra revitalizada Liga y ninguno de los flamantes galácticos parece que pueda toserle encima, de momento. El Bernabeu volvió a jalear al unísono el nombre de Raúl, el gran capitán, a quien la selección no le ha brindado aún otra oportunidad. Fue él quien inauguró la ‘reentré’ de Florentino y pudo alargarla si Cristiano le hubiese cedido la responsabilidad del penalti que sólo él se guisó. A partir de ahí, la brega y el sacrificio sempiterno: lo que nunca ha dejado de ansiar el público madridista. Raúl podrá salirse, pifiarla o no hacer nada, pero le queda cuerda para rato. Que continúe el debate.

A Cristiano por fin le llegó la hora: empezó timorato y acabó fulguroso. Cuando el partido exhalaba su último hálito, el portugués se inventó dos jugadas explosivas, de esas que tanto van a encandilar a su nueva afición. Además, Kaká y Benzema no desentonaron. Con todo, el arranque liguero ha dejado un poso de ilusión: este equipo puede hacer los goles que le dé la gana. Aquí chuta a portería hasta el apuntador. Y esta noche todos atentos al fax de las oficinas de la Liga, podría llegar el transfer de un francés del Bayer de Munich.

La cruz de la primera jornada le corresponde al Atlético de Madrid. Ya lo temía la parroquia colchonera: que si el Oporto les ha concedido una posible redención; que si la llave de los octavos de la Champions estará en Nicosia; que cuántas decenas de goles se hincharán a meter Forlan y Agüero. Al final, este club siempre lleva la penitencia consigo. Viajó a Málaga, recibió tres sopapos y se volvió como llegó: perezoso y desganado. Para colmo, el tiempo apremia y no se atisban grandes fichajes de última hora. El único que suena es un francés llamado Fanni, del que nunca hemos oído hablar pero que, al menos, ha sido internacional…¡ dos veces! Lo de este club es de traca: Cerezo sueña con su centrocampista platónico desde hace lustros y el director deportivo piensa traer al sustituto de Heitinga. Luego se cabrean cuando la gente se toma a chiste este Atleti.