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Benditas rotaciones

Jueves, 12 Febrero 2015

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Charly Rexach aventuraba en verano que Messi, Neymar y Luis Suárez “divertirían al soci tanto como Ronaldinho”. Y la opinión pública, que rescata de la hemeroteca cualquier exageración para añadir carnaza, agotó la frase en tertulias y columnas de opinión. La derrota de Anoeta dejó a Rexach casi como un blasfemo y con la credibilidad por los suelos. Se rieron de él hasta que Messi convenció a Neymar y Luis Suárez de que sí era posible otro Circo del Sol; no al estilo samba, ni al tiqui-taca, pero igual de letal y con jugadas de baile de salón. La goleada en San Mamés dejó un poso extraño en Can Barça: el equipo ‘traicionó’ su forma de ser amamantada en La Masía, disfrutando del cuchillo al contraataque, inventando goles de pim, pam, pum. ¿Le suena? Pregunten a Mourinho: su fútbol no gustaba nada, quizá ahora no tanto. Luis Enrique siempre ha tenido en consideración a su colega portugués; por eso, una palabra retumba en su cabeza entrenamiento tras entrenamiento, partido tras partido: pragmatismo. Y apenas le preocupa que su Barça se ponga la capa vampírica para alimentarse de la sangre del rival del turno o amague con imitar al gran prodigio que creó Guardiola, caso que todavía no se ha dado.

El Barça metió pie y medio en la final de Copa lamiendo el reguero de sangre que fue dejando el Villarreal, impecable en actitud y desastroso en errores de escuela de alevines. Musacchio seguirá siendo un central extraordinario a pesar de fallar por tierra, mar y aire. A él le debe el Barça dos de sus tres goles. Y porque Neymar se olvidó de meter la baraja en el sombrero de copa, sino estaríamos contando una orgía goleadora. Los azulgranas no acribillaron a balazos a Asenjo pero el peligro que provocan sus tres genios de arriba asusta tanto como tres velociraptores que atacan a la misma presa desde posiciones diferentes. Messi tiene patente de corso para correr y bajar andando, con arcadas por medio (otra vez). Pero da igual: el gol siempre llega. Y Luis Suárez recuerda mucho en el Camp Nou a Raúl González Blanco en el Bernabéu: cuando falla, lo hace con estilo y la grada le aplaude. Su vaselina del centro del campo terminó por excitar a una afición ansiosa porque reviente el saco de goles. Claro que en el Liverpool era la estrella exclusiva, el Mijatovic del Valencia por decir algo, y en Barcelona debe respetar las jerarquías. Si Messi y Neymar actúan de malabaristas, Suárez es fiel a sus orígenes: luchador charrúa que siempre va al choque y se deja la vida en el intento. El robo de balón en el primer gol le convierte en ese delantero peleón que Simeone reclama a la secretaría técnica para afilar sus plantillas.

Los palos que ha recibido Luis Enrique desde el cataclismo de Anoeta sólo han sido comparables a los del amigo de la prensa Louis Van Gaal en sus años pletóricos. Al asturiano le han incordiado por abusar de las rotaciones y no tener un once fijo en mente. Paradojas de este dichoso deporte, hoy le aplauden su atrevimiento a cambiar todo el esqueleto de un día para otro. Busquets dio paso a un Mascherano que revivió el coche escoba que le dio fama en Liverpool. Y quién le iba a decir a Rafinha que a estas alturas tendría más suerte en el Barça que su hermano Thiago, el bueno de la familia. A expensas de que algún jugador revele en un futuro (me temo que muy a largo plazo) quién mató a Laura Palmer en ese vestuario, Luis Enrique se siente demasiado fuerte, aunque él lo niegue y con el beneplácito de Messi, por supuesto. Este Barcelona vuelve a pulsar las sensaciones que el resto de rivales temían: puede pegarse las bacanales romanas que se le antojen. Anoche, sin necesidad de grabar el partido para el recuerdo, sentenció al Villarreal sin remangarse las mangas. Y son esas malditas rotaciones que se han vuelto benditas las que mantienen al equipo con piernas de Usain Bolt, mientras Ancelotti intenta motivar a un Madrid extenuado y sin saber en qué estado cruzará la meta. ¡Qué cosas!

El origen del Barcelona

Sbado, 7 Enero 2012

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Joseba Larrañaga planteó anoche en El Partido de las doce de COPE una tertulia sobre la verdadera génesis del Barça. El título concedido a Guardiola como ‘mejor entrenador del mundo’ invitó a nuestros contertulios en asuntos del Barcelona a discutir cómo nació un equipo que no deja de arramblar títulos y cuál es el secreto que le mantiene en la punta del iceberg. Miguel Rico, José María Minguella, Emilio Pérez de Rozas y Tomás Guasch desmenuzan en esta apasionante charla la idea primigenia del modelo azulgrana….

Miguel Rico: Diría que Stefan Kovacs, Rinus Michels, Cruyff, Van Gaal, Rijkaard y Guardiola han sido trascendentales para llegar a este Barcelona. Y menciono a Kovacs porque se le conoce como el verdadero inventor del ‘fútbol total’; no en vano, él fue quien instruyó a Cruyff en el Ajax en unos conceptos bastante vanguardistas y diferentes al fútbol de entonces. No obstante, Michels llegó al Barcelona a principio de los setenta, cambió la preparación física de los equipos y aplicó un nuevo estilo de fútbol de ataque, hecho que Cruyff perfeccionó como entrenador, incluyéndolo en La Masía.  

Minguella: el cambio de sistema (marcajes al hombre, poco movimiento, laterales y extremos fijos, posiciones determinadas, etc) empieza en el Ajax de Rinus Michels. Éste lo recreó en la naranja mecánica  del Mundial de 74. Luego, Michels llega al Barça en el año 71 y las cosas que decía no las entendía casi nadie, sobre todo, Charly Rexach: el nuevo entrenador les explicaba que el jugador más cercano al balón era el primero que tenía que defender. A ciertos jugadores como el propio Rexach o Marcial les costó asimilar cambios tan brutales, y no fue hasta la llegada de Cruyff en el 73 cuando el cambio se implementa del todo. La consigna importada por Michels era que todos los jugadores podían hacer de todo en cualquier momento. 

Miguel Rico: cuando llega Cruyff, se habla de un juego de posición en el que todo cambia. El 2 ya no era el lateral derecho, el 4 no era central, ni siquiera el 10 era el que mejor la tocaba.   

P. de Rozas: Rexach cuenta que le costó tanto aprender la doctrina Michels que un día dijo que ”correr era de cobardes”. Para jugadores finos estilistas sonaba a chino. Por eso, cuando decimos que Guardiola llega a la excelencia no es tanto por el fútbol en sí sino por la valentía de apostar por la prodigiosa cantera. Y, por fin, el embrión ha estallado y podrá tener continuidad en el futuro. 

Miguel Rico: es importantísimo haber apostado por un estilo de juego desde que Laureano Ruiz se involucró en La Masía. Esto ha permitido al Barça criar este tipo de jugadores para jugar este fútbol.  

P. de Rozas: a partir de esa época, los entrenamientos se volvieron mucho más específicos en cada categoría. Prueba de ello es que Guardiola no dio instrucciones a sus jugadores en la última final de Wembley contra el United porque ellos sabían cómo se jugaba ahí, no en la final sino dentro de ese club. 

Minguella: La base está en los conceptos de selección de jugadores. No puedes tener estos jugadores si en la selección previa, con doce o trece años, no buscas unas características determinadas. Además, desde Cruyff y siguiendo con Van Gaal, nunca ha habido problemas en dar salida a jugadores del primer equipo….recuerdo una oferta del Real Madrid a Luis Milla, el Barça intentó retenerle y no pudo, así que Rexach rebuscó en el filial y se fijó en Guardiola.  

P. de Rozas: cuando hablamos de perfil Barça nos referimos a un término que no se usa en casi ningún equipo. La gente sabe qué significa ‘perfil Barça’…la maquinaria de los observadores va con la idea de buscar jugadores con perfiles muy concretos. 

Miguel Rico: todos han tenido una importancia sustancial en la progresión del equipo. Y como suele defender Tomás Guasch, el holandés Edgar Davids tuvo una aportación decisiva: fue una evolución del sistema porque apareció la presión que tan maravillosamente bien hace este Barça de Guardiola. 

P. de Rozas: durante estas décadas destaco una frase de Cruyff…”los mejores de la cantera y los tres mejores del mundo”. Cruyff le dijo al presidente Núñez…”El dinero no debe estar en el banco sino en el césped”. 

 Tomás Guasch: Davids es una figura básica porque le dio al equipo un aceite imprescindible para el funcionamiento de ese Barça. En la política del club también figura el dinero: cantera y cartera. En el 97, el Barça ficha a Rivaldo por 4.000 millones de pesetas porque era un proyecto descabezado por la salida de Ronaldo. 

Miguel Rico: Tomás, lo que ha hecho al Barça campeón no lo ha comprado. Sólo fíjate en la actual plantilla del Barça: Valdés, Piqué, Iniesta, Xavi, Messi, etc. 

 P. de Rozas: respecto a Davids, no sólo cae en paracaídas, sino que, desde el 2003, todavía vale su ejemplo para decir que en el mercado de invierno se puede pillar a alguien provechoso. Y respecto a Alexis, el estilo del Barça convence al chileno para venir,  porque tenía mejores ofertas económicas. 

Tomás Guasch: un Calcio serio habría retenido a Alexis; un Milan o Juventus serio, no esta broma de ahora. Fíjate cómo está la Roma. 

P. de Rozas: la aportación de buena parte de los mejores del mundo supone que los canteranos crezcan al lado de estos tipos. Haber visto a Romario, Ronaldo, Ronaldinho, Deco, etc, les supone entrenar de otra manera. Por otra parte, antes habéis aludido a Van Gaal y creo que el mundo ha sido muy injusto con él, y yo el primero. 

Miguel Rico: y Van Gaal consigo mismo.  

P. de Rozas: la aportación de Van Gaal en ese Barça embrionario habría sido brutal con otro carácter, distinto asesoramiento y mano izquierda.  

Tomás Guasch: Seguramente aún estaría ahí. 

Minguella: todos esos procesos están muy bien, pero luego hay que ganar. Da la tranquilidad necesaria para subir jugadores sin arriesgar demasiado. 

P. de Rozas: estoy seguro que Guardiola dirá mañana (por hoy) en rueda de prensa que se ha llevado el premio al mejor entrenador del mundo porque gana, no por ser el mejor. 

Tomás Guasch: ganar lo puede hacer cualquiera en un momento determinado. La ventaja que tiene un club, una coral o un ballet es si tiene un manera de trabajar, un esquema y objetivo claro. Messi pudo haber fichado por el Espanyol por 15 millones de pesetas.

Minguella: disiento porque he vivido de cerca los avatares de Messi: ha recibido ofertas de cadete hasta que firmó su primer contrato profesional y todas eran de clubes muy importantes en Europa, con todo mi respeto al Espanyol. 

Tomás Guasch: son historias, como que el padre de Xavi, cabreado con el Barça porque a su hijo no lo querían en unas pruebas de pequeñito, se lo ofreció al Espanyol y estos tampoco le quisieron. 

Miguel Rico: Xavi estuvo a punto de irse al Milan…y como un fichaje fuerte. 

Tomás Guasch: también hay que tener suerte. Yo he visto a un Barça con Maradona y Schuster incapaz de ganar una Liga. Pero, sí, hay que regar el bonsai para que crezca. 

Miguel Rico: Guardiola trabaja para el club, no para engrandecer su curriculum o lucrarse con contratos largos. La continuidad de ese proyecto es el gran reto.  

Tomás Guasch: si hacen eso, será genial; si no, una coña…¡menos Uzbekistán y más Hostafrancs!

Miguel Rico: de Uzbekistán ya no queda nadie pringado.

Tomás Guasch: todos somos Uzbekistán…¡Uzbekistán son països catalans! Y el domingo 3-1, ¡Pochettino, todos para atrás!       

“No será un partido entre leones y ratones”

Mircoles, 20 Abril 2011

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Charly Rexach fue director deportivo del Barça cuando el club decidió fichar a un chiquillo diminuto de doce años que vino de Argentina en busca de su único sueño hace ya más de una década. Pero siempre que es preguntado por el tema, hace gala de una modestia reverencial: “Messi se descubrió solo”. Sí, pero alguien debía confiarle una oportunidad. Hoy, Rexach es el asesor del presidente y, como tal, advierte a Rosell si el establishment es el más propicio para los intereses del Barcelona. Y, ciertamente, sus consejos pasan desapercibidos por el gran público, porque el mensaje deportivo en el club es unívoco y no se sale del carril: el guión de Guardiola es el válido y ninguna injerencia lo debe alterar.

Por eso, Rexach nunca desborda su comedimiento y detecta dónde pueden asomar los peligros. Concretamente, cree que el de hoy está en el propio Mourinho y su efecto demoledor (en el buen sentido de la palabra). No se fía del circo que la prensa ha montado a su alrededor y menos de la catarata de debates que originaron el planteamiento táctico del Bernabeu y el rapapolvo de Di Stefano en MARCA el pasado lunes. “Es una opinión muy cualificada de alguien que conoce el Madrid”, piensa el consejero presidencial del Barça; naturalmente, la opinión del mejor jugador de la historia merengue es indiscutible, pero desde luego que “no será un partido entre leones y ratones”. Porque en una final los equipos de Mou son camaleónicos: su Inter ganó la Champions tanteando al Bayer y eliminó al Barça con un equipo de acero inoxidable. Y es aquí donde la máxima maquiavélica del fin justifica los medios (curiosamente no la escribió Maquiavelo pero se le atribuye a él) se impone en todo su esplendor. Hasta que empiece el partido la comidilla seguirá siendo la táctica del 4-3-3 con un centro del campo siderúrgico; después, una victoria rendirá pleitesía a Mou por lo que se atrevió a hacer en una final, pero una derrota exigirá explicaciones de por qué el Madrid perdió su honorabilidad. No cabe duda que el míster se ha ganado un gran margen de confianza; ha trabajado en un grupo que compite en una final después de la recientes penurias y ganarla es la única misión. En tal caso, la efeméride recordaría que el Madrid ganó al mejor equipo del mundo, poco importa si fue valiente o inteligente (Mourinho siempre tiende a lo segundo).

Para el Barça el panorama no pinta tan tremendista, ni mucho menos: Guardiola no tiene que experimentar con nada…si acaso, suplir con garantías el hueco de Puyol, mal cubierto desde su ausencia. Se intuye que Mascherano podría acompañar a Piqué, pero no sé cómo funcionara un perro de presa en tareas no tan concretas. Claro que si el argentino es el elegido, Mourinho podría usar un jugador ‘pívot’ como Adebayor por aquello de  los balones aéreos…Piqué estará más pendiente de Cristiano. Mascherano favorecería a Busquets, cuyo habitat natural comienza por delante de la zaga, donde se las verá con Özil. Ahí es donde el canterano se mueve a gusto y no teniendo que recular y coger la posición de central. Sin duda, es una previa muy futbolera, en la que la expectación no la generan ni los cruces de declaraciones sino las alineaciones. Convirtámoslo en simple y llano fútbol porque la audiencia lo agradecerá. Por eso, no quiero valorar el rifirrafe tan comentado del túnel de vestuarios del pasado clásico: ni sé lo que dijo Piqué, si es que soltó algo, ni tampoco si Pepe escupió.

En fin, pocos condimentos le faltan al partido porque, aunque al Barcelona no le urge imperiosamente el título, machacar el ánimo del Madrid seduce mucho más que la Copa en sí. Mestalla, como dice Rexach, “será testigo de un duelo que la historia espera ver algún día en una final de Champions”. Por de pronto, la noche de hoy se antoja bestial: es un Madrid –Barça y tal cartel está por encima del runrún que generemos en la prensa, de las mil y una connotaciones de Mourinho y del modelo cuasi-perfecto de Guardiola. Disfrutadlo.