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Archivo de la categoría ‘torres’

Y Florentino no verá un euro ni del Sursum Corda

Lunes, 12 Octubre 2009

Por una vez la UEFA debería mediar en algo serio. No es de recibo que la Federación Española deje marchar a Xavi y  Puyol  cuando Francia retiene a Lass Diarra, que está sancionado y no podrá jugar contra Austria el próximo miércoles. Las flagrantes huidas de algunos internacionales, con el consiguiente debate selecciones-clubes, insta a Platini a crear una norma que regule las convocatorias. Entiendo que un jugador sancionado regrese con su club si su país se juega la simple honrilla (caso de España). Quizá también sea equiparable a los lesionados que no puedan jugar el siguiente partido de todas las maneras. Pero ayer, el doctor del combinado español, Óscar Celada, afirmó que Iniesta no era irrecuperable para el duelo contra Bosnia del miércoles. Entonces, ¿por qué se ha ido también el manchego?

Fernando Torres sufre molestias y su concurso pasado mañana no es seguro. También podía haberse vuelto a Liverpool. Es vox populi  que Hierro, director deportivo de la RFEF, y Guardiola hablan a menudo de muchas cosas, entre ellas, de los barcelonistas que juegan con España.  Y después de esta situación, el técnico azulgrana estará eternamente agradecido: puede contar con sus pupilos más aventajados durante una semana entera. Lo más prudente habría sido retener a todos los internaciones hasta después del partido de Bosnia, tanto lesionados como sancionados. Pero como en este país siempre hay que buscar el enredo fácil, hemos tenido que esperar a que la selección se clasificase para buscar críticas en cualquier chorrada que se nos ocurriese.

Otro debate, éste sí saludable y subsanable (a pesar de que la FIFA se empeñe en lo contrario) es la compensación que las federaciones deberían dar a los clubes por devolverles jugadores lesionados. Cristiano Ronaldo ha vuelto a Madrid con el tobillo derecho hecho trizas. El problema es que no está tan claro que la culpa sea de los servicios médicos portugueses. Antes que todo, los médicos del Real Madrid realizaron una última prueba a Ronaldo para confirmar si estaba apto para acudir con su selección. El luso se fue y por tanto, físicamente podía jugar. Otra historia es que hubiese entrenado a tope en los días previos a la cita contra Hungría. Al final, da igual depurar responsabilidades porque el Madrid no podrá contar con su mejor jugador durante un mes. O sea, que la inversión de 96 millones podría tardar en rentabilizarse más de lo previsto. Y Florentino no verá un euro ni de FIFA, ni de UEFA, ni del Sursum Corda.

¿Fútbol a las tres? Yo digo que sí

Jueves, 24 Septiembre 2009

Menos mal. Ya era hora de que alguien dijera sin remilgos que el fútbol español se puede jugar a mediodía. Parecía que los gerifaltes de la Liga habían obviado ciertas nociones de marketing: nuestro campeonato es, junto a la Premier, el mejor del mundo y como tal, hay que venderlo. Esta mañana el director general de nuestro preciado torneo, Francisco Roca, ha desvelado que la LFP contempla fijar partidos a las tres de la tarde para abrirse al mercado asiático. Valiente sugerencia que todavía no llega tarde, porque hoy más que nunca tenemos los iconos publicitarios más solicitados  en los equipos más atractivos. Bueno, quizá el tema de los horarios sí pudo enmendarse antes: Florentino Pérez propuso hace tiempo a la Liga jugar a mediodía para exhibir a sus galácticos desde Pekín a Tokio vía Shanghai.

El fútbol del siglo XXI se ha quitado el corsé chovinista para expandirse por todo el globo. Desde que el Manchester United abriese el melón de las giras asiáticas, un puñado de clubes españoles programa en sus pretemporadas alguna estancia en Asia. Allí son multitud y el fútbol les encandila. No hay más que ver el furor que causan los Cristiano, Kaká, Messi, Torres, Eto’o y compañía por el Extremo Oriente. Y la fatiga que supone para nuestros equipos tragarse miles de kilómetros por un par de bolos veraniegos se ve recompensada por jugosos estipendios. No en vano, las giras se han convertido en un lucrativo negocio que permite amortizar inversiones –Beckham, CR9- y afrontar gastos ordinarios – salarios de jugadores-.

Los folclóricos argumentarán que el fútbol en España camina de la mano de los toros: a las cinco o bien entrada la tarde. Cierto es que nuestras costumbres no comulgan con las anglosajonas, ni siquiera las italianas, pero el fútbol de hoy no está hecho para el graderío sino para los telespectadores. Si no, preguntaos de dónde vienen la mayoría de ingresos de los clubes. Es difícil creer que un Madrid-Barça a las tres no arrasaría en audiencias o abarrotaría el estadio. Claro que sí. Sólo hay que adaptarse a los cambios y son futbolísticos no cuesta nada. Haber traído  a los mejores y más caros jugadores responde a estrategias mercadotécnicas: no basta con meter goles, hay que ser telegénico y entregarse a cualquier público, sea español, chino o americano. Y es en este punto donde la Premier League camina a pasos agigantados.  ¿Fútbol a las tres? Yo digo que sí.  

Así de bien late nuestro fútbol

Domingo, 6 Septiembre 2009

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El fútbol nos ha vuelto a demostrar que a veces sus ídolos más egregios no plasman su encanto en los banquillos. Es el caso del más grande entre los grandes. Maradona asumió el desafío  de resucitar  a Argentina después de años de penurias pero los últimos varapalos indican que saldrá chamuscado de la fogata que él mismo ha originado. Anoche Brasil se rió de la albiceleste en territorio comanche y ante los ojos de todo el globo por aquello del morbo Messi-Kaká. El baile ‘canarinho’ supuso la confirmación definitiva del abismo que existe entre un proyecto sólido a la par que áspero, pero en definitiva fidedigno, y un mar de dudas, palos de ciego y desajustes brutales. Es en este último punto donde Elano en el papel de pasador y Luis Fabiano como gran ejecutor, mandaron a los anárquicos argentinos al averno.

Tampoco se entiende que el seleccionador argentino dejase a su yerno Agüero en la banqueta. Tévez garantiza goles pero el ‘Kun’ se suele disfrazar de ‘hormiga atómica’ en estas majestuosas citas. Y eso que los pupilos de Maradona salieron enchufados. Sin embargo, el otrora vilipendiado Dunga ha logrado amoldar a su gusto un híbrido de músculo y talento. El resultado está a la vista: la pentacampeona se dirige como una exhalación a por su sexto cetro mundial. Con permiso de España, claro.

Del Bosque se habrá aliviado al comprobar que su 4-4-2 está bien engranado. La Confederaciones descubrió la incómoda disyuntiva de si alinear uno o dos delanteros. Parecía que Villa y Torres, lejos de complementarse, se estorbaban mutuamente. Y aunque anoche quien no mojó fue el del Liverpool, ambos arietes están aprendiendo al alimón a leer los ataques. En este apartado ha vuelto a entrar Silva. El canario sabe fajarse  por cualquiera de las dos bandas y de vez en cuando, como ayer, engancha algún trallazo que se cuela adentro.

La ‘manita’ a Bélgica es la enésima prueba de que nos sobran alternativas tácticas para dar y tomar. Busquets está siguiendo la estela fulgurante de su compañero Piqué y si su meteórica madurez no se tuerce, acudirá al Mundial de cabeza. En Riazor su entendimiento con Xabi Alonso fue simplemente perfecto. Además, teniendo a Guardiola como maestro teórico y a Xavi e Iniesta para los casos prácticos, no sería ninguna sorpresa que Busquets termine manejando los hilos de la selección en un futuro muy próximo. Si el presente está para disfrutarlo, el futuro augura grandes prodigios. Así de bien late nuestro fútbol.

 

Sí pero…

Jueves, 13 Agosto 2009

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Dani Jarque merecía un homenaje y una victoria. Su ansiado sueño de llegar a la absoluta se habría cumplido de no ser por la tragedia. Así que la selección rindió tributo al ‘capi’ ante una Macedonia que estuvo a punto de chafar el homenaje. La emotividad del prolegómeno del partido se tornó en desidia y aburrimiento en el transcurso del mismo. Desde la ausencia de Iniesta, Del Bosque no atina con un once solvente. El salmantino se empeña en alinear a Torres y Villa cuando los últimos resultados aconsejan colocar a un solo punta. Y tras lo visto, Torres se entiende mejor con Xavi y Silva que el propio Villa. Pero no sólo el valencianista se ha quedado en la inopia, Xabi Alonso tampoco está aportando mucho. Debe ser que el donostiarra aún no ha asimilado su vertiginoso verano.

La lectura óptima indica que la selección atesora múltiples y variados recursos. Si Alonso no funciona, sale Busquets para completar los deberes pendientes del tolosarra; si Cazorla no puede volatilizar el partido, Cesc cambia el ritmo y a otra historia. Ésta es nuestra España: una pléyade de futbolistas buenísimos, todos ellos reemplazables y todos ellos necesarios. Quizá Iniesta sea el único al que habría que mantener en el campo los noventa minutos, esté certero o fallón.

La remontada de anoche confirma que la selección no puede rayar la excelencia continua. Lo vimos contra Estados Unidos en la Confederaciones y lo corroboramos contra los correosos macedonios. Sin embargo, no estaría demás que los jugadores saliesen a comerse el mundo desde el pitido inicial. No en vano, toca año de Mundial y en la carrera final somos favoritos con permiso de Brasil. Si el susto de ayer fue puntual, perfecto; pero si ‘La Roja’ persiste en sus fallos defensivos y algún que otro desajuste táctico, el Mundial no perdona.

Del resto de partidos, el ‘Kun’ Agüero salvó contra Rusia la deteriorada imagen de Maradona; Inglaterra y Holanda divirtieron con su empate a dos goles en el que extrañó que un equipo de Capello fallara tanto en defensa; Brasil se tomó a guasa su trámite ante Estonia aunque Luis Fabiano sigue opositando a delantero indiscutible para Sudáfrica. Y por último, Italia continúa envejeciendo a pasos agigantados. Sin planes presentes ni futuros, la ‘azzurra’ tendrá que tirar de oficio para no fracasar esta temporada.

Partidos que no consuelan

Lunes, 29 Junio 2009

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Maldita manía la de la FIFA en organizar partidos de consolación que, paradójicamente, no consuelan al vencedor. Los terceros puestos valen en las Olimpiadas por aquello de las medallas pero en ninguna otra competición. España se equivocó de hora, puesto que su cometido debió ser el de jugar a las ocho y media de la tarde, no durante el mediodía de un domingo veraniego. La honrilla ante Sudáfrica casi termina con otro despropósito porque, para la mayoría de los jugadores, alargar la estancia allí después del bofetón de los ‘yanquis’ era un suplicio mayúsculo. Pero no todos pensaron igual. Algunos como Güiza, Llorente o Diego López habían esperado su oportunidad para demostrar que no iban de comparsa y entonces,  menudo chasco se debieron llevar cuando supieron que no entrarían de inicio en la partida. Del Bosque les hizo un flaquísimo favor ignorándoles para una pachanga más propia de solteros contra casados. En consecuencia, el experimento híbrido que se inventó el seleccionador con titulares y otros menos habituales resultó nefasto.

El seleccionador debió prever antes del partido que Villa y Torres deambularían por el campo, obcecados en marcar para aspirar al pichichi del torneo. Xabi Alonso tampoco estaba para muchos guateques. Sus flirteos con el Madrid  priman entre sus inquietudes y por tanto, su participación de ayer fue más compromiso que deseo. Menos mal que Del Bosque se cercioró del embolado que había organizado y sacó a Güiza y Silva para solucionar el entuerto. El caso del delantero gaditano clama al cielo: su persistente eficacia goleadora le habría concedido oportunidades en cualquier país del mundo pero en ‘La Roja’ sigue siendo una bala en la recámara. Por lo menos, Del Bosque no duda en convocarle a pesar de que en la Federación no estén muy de acuerdo.

En definitiva, nos vamos con la sensación de haber perdido el tiempo durante tres semanas y recelosos por haber tenido que comprobar desde la barrera que, si nada cambia, Brasil será la favorita indiscutible para el Mundial. Dunga ha arrumbado el ‘jogo bonito’ para fabricar un combinado fortísimo. Los brasileños suelen ganar mundiales cuando mezclan músculo y fantasía, no cuando abusan de los bailes de salón. Pues bien, este grupo está protegido por sus tres indiscutibles guardaespaldas, Gilberto Silva, Felipe Melo y Ramires, que flanquean al tridente de ensueño formado por Kaká, Robinho y Luis Fabiano. De este último hay que tomar buena nota: veintidós goles en treinta y un partidos. Aunque para récord el de Dani Alves. El lateral del Barça está a dos pasos de alcanzar la marca por antonomasia: ganar todas las competiciones oficiales a nivel de clubes y selecciones. Ostenta en su palmarés Champions, Copa de la UEFA, Supercopa europea, Liga, Copa del Rey y Supercopa de España. Le falta el Mundialito o antigua Copa Intercontinental. Y en cuanto a torneos internacionales, a su Copa América y la flamante Copa Confederaciones sólo les falta el lustre de un Mundial. La vitrina de su casa debe ser espectacular.  

Ni ‘chorreo’ ni gaitas

Jueves, 26 Febrero 2009

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Pues va a haber que recurrir a la épica por enésima vez. El Madrid no supo tumbar la estrategia de mister Rafa y Anfield ya está preparado para atestiguar la proeza o el sexto batacazo consecutivo. Lo cierto es que el Bernabeu no impresionó al Liverpool como se presuponía. Es más, el equipo inglés se desenvolvió a su estilo con comodidad y nunca tuvo que trabajar hasta la extenuación. Los ‘red’ son expeditivos hasta el límite, complicarse no es lo suyo. Vinieron a ahogar las ofensivas blancas y a aprovecharse de jugadas aisladas. En consecuencia, hicieron su partido soñado. Ni siquiera buscaron ese milagroso gol que les da una inmensa ventaja para la vuelta. Se encontraron con una falta torpe de Heinze y a casa con alhajas.

Lo preocupante es que el Liverpool de anoche ni contó con Gerrard ni se agrandó con Fernando Torres. Al ‘niño’ le cayó del cielo una ocasión envidiable y Casillas la desbarató. Poco después se lesionó y estuvo deambulando dolorido por el césped hasta que Benítez, ceñido a su estrategia, le cambió en un instante que seguro que estaba analizado de antemano. Así es Rafa, un estudioso insaciable del fútbol.

En cuanto al Madrid, otra vez resurgió su cara más roma y agria. Nunca supo dominar los tempos del partido ni abrir la cerradura inglesa. Robben usó mal su mejor virtud, el regate. Su finta hacia el interior fue un movimiento muy bien aprendido por los defensas rivales; Sergio Ramos estuvo demasiado ansioso. Su aportación en ataque siempre fue precipitada. De lo contrario, no se entiende que no centrase decentemente ni una vez; Higuaín quiso hacerlo todo solo y el resultado fue nulo; Raúl ofreció su generosidad de siempre pero ayer fue  insuficiente y Guti no se convirtió en el jugador resolutivo que ansiaba Juande. Aunque el centrocampista tiene excusa porque se le notó falto de ritmo. Por el bien del Madrid que se entone pronto.

Mención especial sí que hay que hacer para Pepe y Lass. El portugués estuvo imperial en el eje de la zaga, tanto por tierra como por aire, y Diarra II recordó al gran Makelele. Sus oposiciones para ese puesto la próxima temporada son de momento más que notables. Si ayer tuvo resolver todo tipo de problemas en la media, el encargo dentro de dos semanas será morrocotudo.

El Madrid está tocado pero no hundido. El fantasma de los octavos vuelve a  acechar la reciente leyenda negra pero no queda otra que espabilar en Anfield. El Liverpool ha ganado aquí, ¿por qué no puede hacer lo mismo el Madrid allí? Seguro que morirá en el intento, es lo menos que les exige el madridismo. Por cierto, alguien debería recordar al bravucón Boluda la gracia del famoso ‘chorreo’ al Liverpool. La mofa en Inglaterra tendrá su enjundia.

El calcetín del revés

Martes, 24 Febrero 2009

Volvemos a saborear aroma de Champions. Dos meses después el Real Madrid se pone el esmoquin de gala para dar la bienvenida al Liverpool. Este equipo gusta mucho en Chamartín por su lustrosa historia y por el mimo que siempre le da a la Copa de Europa. Desde que Rafa Benítez aterrizó en Anfield, los ‘red’ se desviven por la magia de la Champions. Casi es su competición fetiche, lo mismo que le sucedía al Madrid hasta que se fue Florentino. En consecuencia, mañana no es un duelo cualquiera, es un partidazo con todo lujo de detalles.

Cuando el bombo deparó en diciembre el Madrid-Liverpool, la situación deportiva e institucional de los dos clubes era justo contraria a la que se vive ahora. Entonces, el Madrid estaba sumido en el más absoluto caos ‘calderoniano’ y con un Schuster en su versión natural, la deplorable. En contraste, los ingleses marchaban líderes de la Premier con poderosa suficiencia; estaban entonados y sus dos estrellas, Torres y Gerrard, marcaban el tempo de los partidos. Incluso Rafa estaba tranquilo porque sabía que su renovación sería un mero trámite con los buenos resultados.

Hoy, como por arte de magia, alguien le ha dado la vuelta al calcetín. El Liverpool es segundo en la tabla, a siete puntos del Manchester, y no parece que la diferencia sea salvable. Su juego ha empeorado drásticamente respecto al comienzo de temporada. Sinceramente, nunca ha dejado de ser un fútbol simplón, de mucha fuerza y contundencia. Sólo que ahora los futbolistas salen a escena atenazados, quizá por el vértigo a reconquistar su liga dieciocho años después o por la sensación de impotencia que sufren cuando ven jugar al todopoderoso Manchester.

Por otra parte, las lesiones han mermado el rendimiento del grupo. Torres estuvo de baja un puñado de partidos y a la delantera se le mojó la pólvora. Y justo en estas semanas que el United ha arrasado a todos, Gerrard también se ha tenido que ausentar. Benítez afirma que el capitán aún renquea de su lesión. Sin embargo, ha viajado a Madrid y por ello, mañana jugará de titular. De lo contrario, se le habría reservado para la vuelta. Para colmo, los rumores sobre la no continuidad de Rafa circulan por los tabloides británicos. El mister quiere asumir todos los poderes de la parcela técnica pero los dueños norteamericanos son reacios a tal exigencia. Veremos en qué acaba la cosa. 

Cuando el deporte no trasciende

Jueves, 21 Agosto 2008

Resulta insulso escribir unas líneas de fútbol hoy jueves, cuando todavía seguimos consternados por la tragedia de Barajas. Por eso, me chocó que la selección española de fútbol accediese ayer a disputar el amistoso contra Dinamarca en Copenhague. El deporte, sea de índole profesional o amateur, debe ser una fiesta orientada al ciudadano, al aficionado. Está concebido como un entretenimiento cívico, un ocio para la sociedad. Y anoche en Copenhague, la única decisión acertada habría sido cancelar el partido. No había ni ganas ni ilusión para ver a la campeona de Europa. Entiendo que las noticias que llegaron a la expedición española eran confusas. Aquí en España, los medios de comunicación difundían informaciones diferentes respecto al alcance de la catástrofe. Sin  embargo, el solo hecho del dramático accidente debió ser argumento más que suficiente para aplazar el encuentro.

Los motivos de la celebración del partido tampoco están muy claros. A media tarde, la web de la Federación Española de fútbol publicó un comunicado en el que confirmaba que la decisión de disputar el partido había sido acordada por el presidente de dicho organismo, Ángel María Villar, y el cuerpo técnico, encabezado por Vicente Del Bosque. Sí eso es cierto, el gesto es decepcionante. Otras noticias apuntan que la federación danesa rogó a la española que se jugase el amistoso debido a la numerosa asistencia de aficionados de diferentes partes de Dinamarca. Fuera lo que fuera, debió imperar el sentido común, la sensibilidad de todos los afectados.

Y del partido, las conclusiones fueron evidentes. España estrenó su vitola de campeona con una goleada sin paliativos. La selección española pasó por encima de la danesa y rubricó una segunda parte majestuosa con Xabi y Xavi como maestros de función. Ambos garantizan  centro del campo para rato.  Del Bosque ha aprovechado la inercia que ha dejado Aragonés en el grupo. Aún así, la ‘Roja’ tiene que rectificar ciertos aspectos tácticos. En el primer tiempo, Torres y Villa no aparecieron mientras que los extremos fueron totalmente inocuos para la ofensiva española. Además, los nuestros salieron distraídos y abúlicos, aunque evidentemente se les excusa por la magnitud de la catástrofe de Madrid. De los nuevos, Capel puede ser interesante para Del Bosque. El extremo sevillano fue un suplicio para la defensa escandinava por su velocidad y regate. A buen seguro, el seleccionador le convocará más veces como remedio para segundos tiempos.

Pero como he resaltado antes, la primera victoria de la España de Del Bosque no importa. Ya es una estadística, un dato frió e insípido, una anécdota que nunca debió suceder y de la que no merece la pena seguir hablando. 

De Viena al cielo

Lunes, 30 Junio 2008

Suena raro decirlo porque no estamos acostumbrados a ello, para nada. España es la nueva campeona de Europa y no es un milagro. Nuestra selección ha sido la mejor del torneo, así de simple. El fútbol le debía una a Europa tras la conmoción que supuso la victoria de Grecia hace cuatro años, y España se la ha devuelto al viejo continente. Hemos vuelto a demostrar que jugando bien es más fácil ganar. Luis Aragonés y sus pupilos han  lapidado los tópicos, clichés y demás prejuicios absurdos sobre este combinado. Dije en el anterior artículo (Hoy no es un lunes cualquiera) que anoche daba igual ganar o perder, que ya habíamos colmado cualquier expectativa. Era cierto, pero no del todo. Seguramente, si España hubiera perdido contra Alemania injustamente, ahora estaríamos jurando y perjurando por haber desaprovechado una ocasión histórica. Pero la dulce realidad es que el buen fútbol de España ha sido la mejor herramienta para alzarse con el título.

España ha sido atrevida desde el principio de la competición.  Ha sido fiel a su fútbol, al de salón, el único que conocen estos jugadores. Y eso es para aplaudir. ‘La Roja’ ha sido un ente extraño entre selecciones que se rigen por la máxima de ganar a toda costa o de cualquier manera. Da verdadera lástima ver a potencias como Alemania o Italia que no se preocupan por su talento ni se molestan en descubrir sus virtudes. Se guían por sus réditos y de las rentas no podrán vivir eternamente. Si la Francia de Zidane avasalló por su gusto exquisito, España va camino de ser un émulo, la cual, sin ninguna figura rutilante, ha apostado por el equipo, que es la esencia de este deporte al fin y al cabo. Porque anoche daba gusto observar jugadas de tiralíneas, pases precisos, centros desde las bandas, subidas de los carrileros con sus correspondientes coberturas, disparos lejanos, regates, triangulaciones y contundencia defensiva. Vamos, el partido perfecto.

Luis Aragonés se ha salido con la suya. Ha remado contra viento y marea por su testarudez, o más bien por su sabiduría (por algo es ‘Sabio de Hortaleza) y se ha ganado la admiración de todos los españoles. Del cariño colectivo a Luis  no estoy tan seguro porque aún habrá ‘raulistas’ rencorosos y recalcitrantes que ignoran que Raúl es un futbolista feliz en el día de hoy, feliz por su selección. Allá ellos. Lo importante es que hoy todos estamos orgullosos, satisfechos por haber lapidado esa teoría casi axiomática de que el fútbol sólo nos daba disgustos. Pues no, el balompié (suena más castizo) ya no es el patito feo de los deportes españoles. Por fin podemos presumir de ser los reyes de Europa, quizás del mundo dentro de dos años. Y qué bonito ha sido descubrir en ‘La Roja’ futbolistas en potencia como Marcos Senna, Iniesta, Cesc y  Villa, a los que les faltaba culminar grandes actuaciones en grandes campeonatos. Enhorabuena por ellos, el país les agradece su derroche y compromiso.

Es ahora cuando recuerdo aquella frase del ‘zapatones’ en las que decía que en el fútbol sólo valía ganar, ganar, ganar y volver a ganar. ¡Qué razón tenía Luis! Sin embargo, a España sólo le ha valido ganar jugando maravillosamente, y así, como he escrito, todo es más sencillo. Las exhibiciones de la selección han atestiguado que hay diversión para unos cuantos años, por lo menos hasta Sudáfrica 2010. Casillas, Puyol y Torres son los líderes de una nueva generación de ‘locos bajitos’ que han deleitado a una nación. Aprovechémosles, han logrado la primera de muchas gestas.

Hoy no es un lunes cualquiera

Lunes, 23 Junio 2008

Sueño cumplido. Por fin hemos roto la peor de las maldiciones. Veinticuatro años después, España vuelve a ser alguien en el panorama internacional, veinticuatro años después, España jugará las semifinales de una Eurocopa, este torneo que tanto nos gusta y que tanto nos ha hecho sufrir. Ahora ya da igual lo que suceda, nos hemos burlado del fantasma de los cuartos de final y encima hemos dejado en evidencia a Italia, campeona del mundo. Los transalpinos se escudaron en su competitividad y su oficio, pero anoche eso no bastó. Nuestra selección abofeteó al fútbol rácano, ramplón y simplón de Donadoni y demostró que con la suerte no siempre se gana. Y los italianos no ganaron, ni siquiera estuvieron cerca de ello. España fue a lo suyo, a mimar el balón y marearlo hasta encontrar opciones en el ataque. Magnífica la paciencia de los futbolistas españoles, colosal el planteamiento táctico e imperial la actitud de nuestros héroes.

Como en cualquier gesta que se precie, la historia sólo recordará a uno o dos protagonistas y anoche hubo dos: Marcos Senna durante el inicio y el nudo del partido, y Casillas en el desenlace, el acto más memorable. Iker paró dos penaltis y superó a Buffon en su particular duelo de porteros. El madridista ha pasado a los anales de nuestra exigua leyenda triunfal como el guardameta que nos ha subido al pedestal de los dioses. Esperemos que no la pifie como Arconada en Francia 84 en el caso de que lleguemos a la final. En cuanto a Marcos Senna, nunca agradeceremos tanto una nacionalización en la selección. El hispano-brasileño estuvo inconmensurable en su cometido: desbaratar las ofensivas italianas. Se hartó de cortar balones, contuvo con maestría a Aquilani y Perrota, lamentables anoche, y se animó al ataque con descaró para engatillar un par de disparos que inquietaron a la zaga ‘azzurra’. Luis, tú has apostado por Senna, la gloria es tuya.

No me olvido del resto: Villa batalló contra las torres italianas, Panucci y Chellini, hasta la extenuación; Silva no hacía más que driblar y driblar peones italianos por la banda izquierda y luego por la derecha; Xavi puso cordura en la medular y Marchena mantuvo a raya al temible Luca Toni, quien no pudo zafarse del central andaluz ni una sola vez. De lejos, el mejor partido que ha hecho el valencianista en toda su carrera. También Cesc Fábregas, cuestionado por su escasa aportación con la selección, entró en el olimpo cuando con pasmosa tranquilidad engañó a Buffon y certificó el hundimiento italiano.

Luis Aragonés se ha convertido en el mejor seleccionador de la historia patria. Supongo que esa distinción honorífica merecería una renovación, aunque la Federación y Luis hayan pactado el finiquito de este último. El seleccionador no ha estado exento de polémicas: la no convocatoria de Raúl, su enfado con Torres en el primer partido y su advertencia pública al comportamiento de Sergio Ramos. Pero en el fútbol, los guarismos esconden los trapos sucios y en este caso, han dado la razón a Luis. El ‘zapatones’ debe saber que hoy no es un lunes cualquiera. Los españoles nos sentimos orgullosos de nuestro deporte rey, ya no somos adalides en el fracaso. Para mí, el reto se ha conseguido, y más contra Italia. Esta selección no merece ningún reproche. Lo que pase el próximo jueves ante Rusia ya da igual.