Blogs

Entradas con etiqueta ‘bernabeu’

El miedo escénico que nunca llegó

Mircoles, 14 Enero 2015

juanitojpg.JPG

“El Bernabéu tiene que recuperar el miedo escénico”. Jorge Valdano invocó a la grada blanca en su semana más decisiva como entrenador. El Madrid debía remontar al Espanyol el 4-1 de Sarriá para no caer en la Copa del 96 y la pareja Valdano-Cappa se jugaba el finiquito de antemano. El entrenador argentino había aludido al ‘espíritu Juanito’ durante los días previos y Telemadrid, como si de un ciclo de cine se tratara, emitió reportajes a punta pala de las noches históricas europeas. Borussia Mönchengladbach, Anderlecht, Inter de Milan…los cadáveres que habían pasado por el Bernabéu hicieron correr ríos de tinta en los diarios deportivos a modo de historias del abuelo cebolleta. Y el Espanyol parecía otra víctima propicia para el éxtasis merengue. Como suele ocurrir en los amagos de heroicidad, el Madrid salió en tromba desde el pitido inicial y quiso intimidar a los pericos con Zamorano, Esnáider y un jovencísimo Raúl González Blanco. El estadio se convirtió por unos momentos en una olla a presión hasta que Jordi Lardín fue el más listo de la clase y le robó el balón a Sanchís para enmudecer al ruidoso ‘gallinero’. “No ha habido margen para intentar la remontada: Lardín nos despertó del sueño”; las palabras de Valdano fueron el epitafio que usó Lorenzo Sanz, recién nombrado presidente, para darle la patada.

Raúl siempre ha sabido cómo ganarse a su público. Una carrera suicida de cuarenta metros sin ninguna posibilidad de balón bastaba al Bernabéu para arrancarse en un estruendoso aplauso. El ‘7’ encarnaba la actitud rabiosa de Juanito porque así lo necesitaba el madridismo. Debía ser él y nadie más. Por eso, Raúl ejerció de capitán y, aún estando lesionado, ofreció una rueda de prensa para alentar al madridismo. “Suena imposible pero en este club no existe nada imposible”. El Madrid tenía que voltear el vergonzoso 6-1 copero con el que se había ensañado el Zaragoza en la ida de las semifinales coperas del 2006. La gesta parecía quimérica en cualquier escenario menos en el ‘verdadero teatro de sueños’, como lo apodó Robinho. Y por poco no acierta el brasileño: Cicinho lanzó un obús en el primer minuto a la escuadra del meta César y fue el propio Robinho quien puso patas arriba el coliseo blanco con dos tantos en cinco minutos. El Zaragoza se encontraba aturdido por tres ráfagas fulgurantes y Ronaldo, el ‘gordito’ enloqueció a la gente con el 4-0. Imposible pero cierto, las palabras de Raúl habían estimulado al vestuario, de tal manera que los blancos habían hecho los deberes demasiado rápido: quedaba un mundo de treinta minutos para remachar la madre de todas las remontadas. Fue entonces cuando el Madrid sufrió un bloque mental. El Zaragoza aguantó con autobuses, frontones y tanques rodeando a César y, desangrado por tantos goles, celebró la clasificación para la final desde la UVI.

“Pedimos perdón a todo el madridismo. Lo de Alcorcón no puede volver a ocurrir, pero lo arreglaremos”. Guti se vio obligado a hincar la rodilla como uno de los capitanes de un vestuario que nunca ha encontrado una explicación lógica. El famoso ‘Alcorconazo’ con Pellegrini en el banquillo y estrellas de la talla de Raúl, Benzema (entonces mounsieur l’empané) y Van Nistelrooy es el mayor suceso paranormal del fútbol contemporáneo. El ridículo fue tan histórico que ni siquiera Pellegrini se atrevió a mentar al miedo escénico. Había que ganar por lo civil o lo criminal a un equipo de Segunda ‘B’ porque el escudo había quedado ya bastante magullado. Pero ni mucho menos el ambiente en el Bernabéu se parecía al de las noches de Juanito, Camacho y Santillana. El partido fue un ajusticiamiento público al penoso juego del equipo y, sobre todo, al técnico chileno que esa misma noche firmaba su defunción. Otra vez el miedo escénico por los suelos.

 

 

Se quedaron cortos

Lunes, 4 Mayo 2009

barca.jpg

Fueron seis pero lo justo es que hubiesen sido siete, ocho o nueve. Aunque si el Barça los hubiese necesitado, los habría marcado.  El sentido común imperó en el Bernabeu y el Barcelona se mofó de la admirable bravura blanca, del cansino canguelo mediático y de todos aquellos ilusos que aventuraban un descalabro azulgrana. Por lo menos, el Madrid tiene que agradecer a su eterno rival haber despertado de una vez por todas de ese sueño vano y dañino. El madridismo se ha dado cuenta de que ni hay plantilla ni dirección deportiva ni un tío serio que gobierne un club descabezado desde hace tres años. El tortazo ha sido morrocotudo pero ha servido en bandeja la próxima catarsis merengue. La humillación histórica ha destapado la podredumbre de un club marchito y desconsolado. Ni siquiera las dos ligas consecutivas han atenuado el coma profundo que sufre la entidad desde el cuarto año de Florentino. Precisamente, el ex presidente es el más capacitado, por no decir el único, para emular a Laporta y volver a reunir a un grupo de cracks mundiales. Los socios claman por ello.

Del partido no hay mucho que comentar. Bueno, sí, once o doce jugadores del Madrid no pueden jugar ahí el próximo año. El chorreo del Bernabeu no puede quedar impune y si alguno tuviese vergüenza propia, debería pedir el cese. Es el caso de Cannavaro, que desde hace meses pasa olímpicamente de lo que sucede en su club. Si la próxima temporada vuelve a Italia,  será perfecto para él, y si se queda en Madrid, igual de bien. Su edad y su rendimiento indican que debería abandonar España ya. Luego está Heinze, un defensa ‘florero’ que lejos de aportar, ayuda más al rival de turno.

Comentario aparte merece el clan de los holandeses. Jugadores que siempre han alardeado de una profesionalidad intachable, han venido de paseo a Madrid. Robben ha acabado con la paciencia de todo el mundo; Huntelaar se irá como vino, sin pena ni gloria; Van der Vaart ha sido, con diferencia, el pufo de la Liga, y por último, Sneijder y Drenthe también saldrán por la puerta de atrás apenas lleguen ofertas aceptables por ellos.

El gran capitán, Raúl, vislumbró el sábado el ocaso de su carrera. El ‘siete’ ni apareció por el campo y quizá una derrota tan aplastante como la del Bernabeu le habrá hecho meditar su retirada. No obstante, quien debería aprender de Raúl es su amigo Sergio Ramos. El sevillano salió atontado y así le fue: Henry se rió en su cara cada vez que arrancaba por la banda derecha del madridista.

En el duelo de banquillos Juande Ramos demostró lo que la grada había murmurado durante estos meses: muy buen entrenador para ganar a rivales de medio pelo pero mal fajador ante los grandes. Con el Barça y el Liverpool ha perdido los dos partidos y al Atlético tampoco le pudo ganar. Además, su homólogo Guardiola le dio un auténtico repaso. La única posibilidad que albergaba el Madrid para hacer algo era jugar agazapado en su campo pero Juande quiso jactarse de valiente y preparó un partido a cara de perro. El resultado saltó a la vista. Es como si alguno de vosotros propusierais pegaros a mamporros con Mike Tyson. En fin, un suicidio mayúsculo.  

 

El desafío

Sbado, 2 Mayo 2009

el-desafio.jpg

Quizá sea el mejor partido que se pueda ver en Europa con permiso de una supuesta final de Champions Barça-Manchester. Quién diría a la vuelta de navidad que Madrid y Barcelona se jugarían en el Bernabeu esta Liga de récords. Porque ambos equipos ya serían campeones en cualquier campeonato del continente. Pero esta noche no habrá consuelo para el perdedor. Un empate o una victoria de los de Guardiola, sentencia el título a su favor porque la diferencia sería inalcanzable en las siguientes cuatro jornadas. Además, los números estratosféricos de Juande Ramos se borrarían de un plumazo puesto que, para el madridismo, un año aciago significa fracaso rotundo, aun habiendo ganado diecisiete de diecinueve partidos.

La otra posibilidad, la que todos los futboleros ansiamos en aras de la emoción, es que el Madrid vuelva a tirar de esa bravura que ha estigmatizado y se lleve el clásico. El equipo merengue es pura psicología y una hazaña en el clásico le insuflaría un optimismo exacerbado y muy difícil de eliminar. Valencia y Villarreal se quedarían diminutos ante un equipo catapultado a la victoria final. Por eso, el partidazo llega en el momento idóneo, con todo por ganar y todo que perder.

Será un partido de detalles, de jugadores providenciales. Si escudriñamos la idea futbolística de los dos equipos, todos los indicios apuntan a un dominio soberano del Barcelona y a un Madrid agazapado en su campo y con el motor de inyección listo para contraatacar. El concurso de Lass se antoja fundamental porque su cometido será el de nublar los propósitos de Iniesta y Xavi. Pero Diarra no estará solo, Gago será su escudero, el interlocutor entre su zaga y el francés.

A Heinze le ha tocado la china. Él es quien deberá colocar el collar a Messi. El crack argentino decepcionó ante el Chelsea y hoy tiene una nueva oportunidad para reivindicar su grandeza. Por otra parte, Robben será duda hasta última hora, pero, por si acaso, Guardiola le ha puesto un muro delante con Keita primero y Abidal después. Mientras, Raúl y Eto’o no parece que vayan a sufrir marcajes pegajosos. A ellos se les ha encargado el remate final. Y no me olvido de Higuaín. El Bernabeu le brinda una ocasión inolvidable para meterse en la selección argentina por méritos propios. Ya veis, demasiadas pinceladas para un único partido. Comienza el desafío.

El síndrome de Fernando Torres

Lunes, 9 Marzo 2009

sindrome-torres.jpg

Vale que el Madrid empató en fuera de juego, vale que el penalti de Sergio Ramos al Kun fue clamoroso y vale que Juande Ramos sirvió en bandeja la victoria al Atlético merced a un planteamiento de chiste. Pero la única conclusión obvia es que los rojiblancos sufren un inexplicable complejo de inferioridad respecto a sus vecinos. Da igual que el Atleti cuaje el partido de su vida o tenga enfrente a un Madrid moribundo, la impotencia es la misma. Lo fácil sería decir que los colchoneros nunca lo tendrán tan fácil pero sólo hace falta husmear un poco en la historia de los derbis para cerciorarse de que al Atlético siempre le entra el vértigo cuando puede sentenciar. Agüero es fiel testigo de ello.

El Kun tiró a la basura la magistral actuación que ofreció ante el Barça. Dispuso de tres clarísimas ocasiones para cerrar el partido pero Casillas le dio la tarde.  El síndrome de Fernando Torres se ha apoderado del ariete argentino, quien desde que aterrizó en el Manzanares nunca ha podido henchir el pecho contra el eterno rival. A Torres le ocurrió lo mismo y tal leyenda negra le perseguirá siempre, o por lo menos, hasta que pueda redimirse, ¿será el próximo martes en el Liverpool-Madrid? Pero volviendo a Agüero, el Bernabeu le brindó una oportunidad inmejorable para agrandar su racha triunfal y la estrella rojiblanca la desperdició. Fue generoso en el esfuerzo, ayudó al equipo pero falló en su primer cometido: el gol.

Aparte del Kun, el derbi dejó al Atlético como absoluto dominador. En la primera parte, los de Abel Resino se plantaron mejor que el Madrid y en la reanudación se aprovecharon mejor del batiburrillo generado por los despropósitos de Juande Ramos. Porque la táctica inicial del Madrid mosqueó a todos, incluido el Atleti. Nadie sabe qué intentó el entrenador manchego colocando a Lass en el lateral pero es ilógico que moviese varias posiciones para sustituir a Pepe en el centro de la zaga. Con Ramos en ese puesto y Salgado o Miguel Torres en el lateral derecho, sobraba. No lo vio así Juande y su rectificación durante la segunda parte empeoró el rendimiento del equipo.

Gran culpa de la nulidad del Madrid la tuvo Guti, que aún no encuentra el ritmo que necesita imperiosamente su equipo. Ayer se borró del juego y sus compañeros no encontraron alternativas en ataque. También es cierto que el centrocampista madrileño estuvo pendiente de echar una mano a Gago en defensa, y claro, así Guti no brilla. Por tanto, no es de extrañar que en Liverpool el ‘14’ blanco esté flanqueado por Lass y el mismo Gago.

En resumen, el Atleti sigue negado en los derbis y ese fantástico Madrid que había ganado diez partidos consecutivos, se ha vuelto a atascar en un partido de cierto empaque. Quizá sea casualidad pero Juande no ha ganado ninguno de los tres envites serios que se le han presentado: en el Camp Nou acabó deponiendo las armas, al Liverpool no supo perforarle y ayer empezó mareado el derbi por su incertidumbre táctica. A ver si a la cuarta (en Anfield) es la vencida.

Ni ‘chorreo’ ni gaitas

Jueves, 26 Febrero 2009

higuain.jpg

Pues va a haber que recurrir a la épica por enésima vez. El Madrid no supo tumbar la estrategia de mister Rafa y Anfield ya está preparado para atestiguar la proeza o el sexto batacazo consecutivo. Lo cierto es que el Bernabeu no impresionó al Liverpool como se presuponía. Es más, el equipo inglés se desenvolvió a su estilo con comodidad y nunca tuvo que trabajar hasta la extenuación. Los ‘red’ son expeditivos hasta el límite, complicarse no es lo suyo. Vinieron a ahogar las ofensivas blancas y a aprovecharse de jugadas aisladas. En consecuencia, hicieron su partido soñado. Ni siquiera buscaron ese milagroso gol que les da una inmensa ventaja para la vuelta. Se encontraron con una falta torpe de Heinze y a casa con alhajas.

Lo preocupante es que el Liverpool de anoche ni contó con Gerrard ni se agrandó con Fernando Torres. Al ‘niño’ le cayó del cielo una ocasión envidiable y Casillas la desbarató. Poco después se lesionó y estuvo deambulando dolorido por el césped hasta que Benítez, ceñido a su estrategia, le cambió en un instante que seguro que estaba analizado de antemano. Así es Rafa, un estudioso insaciable del fútbol.

En cuanto al Madrid, otra vez resurgió su cara más roma y agria. Nunca supo dominar los tempos del partido ni abrir la cerradura inglesa. Robben usó mal su mejor virtud, el regate. Su finta hacia el interior fue un movimiento muy bien aprendido por los defensas rivales; Sergio Ramos estuvo demasiado ansioso. Su aportación en ataque siempre fue precipitada. De lo contrario, no se entiende que no centrase decentemente ni una vez; Higuaín quiso hacerlo todo solo y el resultado fue nulo; Raúl ofreció su generosidad de siempre pero ayer fue  insuficiente y Guti no se convirtió en el jugador resolutivo que ansiaba Juande. Aunque el centrocampista tiene excusa porque se le notó falto de ritmo. Por el bien del Madrid que se entone pronto.

Mención especial sí que hay que hacer para Pepe y Lass. El portugués estuvo imperial en el eje de la zaga, tanto por tierra como por aire, y Diarra II recordó al gran Makelele. Sus oposiciones para ese puesto la próxima temporada son de momento más que notables. Si ayer tuvo resolver todo tipo de problemas en la media, el encargo dentro de dos semanas será morrocotudo.

El Madrid está tocado pero no hundido. El fantasma de los octavos vuelve a  acechar la reciente leyenda negra pero no queda otra que espabilar en Anfield. El Liverpool ha ganado aquí, ¿por qué no puede hacer lo mismo el Madrid allí? Seguro que morirá en el intento, es lo menos que les exige el madridismo. Por cierto, alguien debería recordar al bravucón Boluda la gracia del famoso ‘chorreo’ al Liverpool. La mofa en Inglaterra tendrá su enjundia.

La UEFA se pasa tres pueblos

Martes, 14 Octubre 2008

Carísimo le ha salido al Atlético de Madrid su debut de Champions en el Vicente Calderón. A la UEFA no le ha temblado el pulso para sancionar a los rojiblancos con la clausura de su estadio por dos partidos más otro que queda en suspenso a expensas de que el club español no reincida en disturbios con público durante los próximos cinco años. Como no podía ser de otra manera, el Atlético ha recurrido la sanción del organismo europeo aunque ya debía haberse esperado lo peor cuando sucedieron los disturbios entre la Policía Nacional y la afición del Marsella en las gradas del Calderón. Lo curioso es que ningún medio de comunicación español barruntaba durante las dos últimas semanas el torbellino que ha originado UEFA esta mañana. Si acaso, una sanción económica, de las de rigor por incidentes con el público que acude a un partido de Liga de Campeones. En cambio, los periodistas franceses llevan incitando al presidente de la UEFA, el también francés Michel Platini, a que castigara a los españoles por los desmanes injustificables del partido desde el pitido final del mismo.

Pero la cuestión es que el Atlético ha recibido un bofetón inesperado. Los fastos para el regreso de Fernando Torres con su Liverpool ya estaban organizados y la cruda realidad indica que ‘The Kid’ no pisará el estadio de sus amores, teniendo que conformarse con jugar contra su ex equipo en Mestalla o el Sánchez Pizjuán, ya se verá. Una vez más, la UEFA ha dejado patente su tolerancia cero con el vandalismo en el fútbol y ha blandido su espada contra el Atlético. La sanción es exagerada si nos atenemos a los precedentes de las últimas temporadas: en el año 98, la hinchada radical del Real Madrid, Ultra Sur, derribó la portería del fondo sur del Santiago Bernabeu en los prolegómenos del Madrid-Borussia Dortmund de semifinales de Champions y el partido se tuvo que suspender más de una hora. La consecuencia fue un partido de suspensión al Madrid. Y hace menos, en septiembre del 2004, el árbitro sueco Anders Frisk fue alcanzado por un objeto, nunca se sabrá si fue una moneda o un mechero, lanzado desde la grada en el descanso del Roma- Dinamo de Kiev, también de Champions. La sanción para los italianos fue el cierre del Olímpico romano por dos encuentros. Por tanto, extraña que al Atlético le puedan cerrar el campo tres partidos por disturbios en el grada, y la Roma sólo recibiese dos partidos de sanción cuando un colegiado que estaba arbitrando un partido de Champions sangró delante de todas las televisiones.

Que haya sanción sí es justo pero no el alcance de la misma. Sin embargo, el Atlético debería saber que la Liga de Campeones es la niña bonita de la todopoderosa UEFA y que no se permiten fallos de seguridad por mucho que la culpa la tuviesen los aficionados salvajes del Marsella. Con la UEFA, hay que atar todos los cabos: desde la actuación policial en los aledaños de los estadios hasta los comportamientos de los entrenadores en el césped. En caso contrario, no se entendería que Javier Aguirre haya sido sancionado con dos partidos por ‘proferir insultos a jugadores del Olympique’. La Champions no es la competición de los mejores clubes, es la liga de la UEFA en la que prepondera el decoro ante los ojos del mundo. De todos modos, Platini había avisado con tomar medidas urgentes y serias. Lo que pasa es que la UEFA no siempre mide su seriedad por el mismo rasero.

El Madrid – Barça y el pasillo

Mircoles, 7 Mayo 2008

Resulta que esta noche tenemos el superclásico de la Liga. Eso sí, venido a menos porque el Madrid se lo tomará como una fiesta, mientras que para el Barça, será el antepenúltimo suplicio de la temporada. Para el flamante campeón, es el partido idóneo para celebrar el título con su afición. Todo está preparado: el Santiago Bernabéu presentará una imagen espectacular, y qué mejor colofón que rematar los fastos con una victoria ante el eterno rival. Para los visitantes, los tres puntos deberían ser trascendentales si Laporta y el futuro entrenador, todo apunta a Pep Guardiola, no quieren planificar el próximo año con una ronda previa de Champions que siempre es latosa para un equipo grande. En resumidas cuentas, un partido de semejante índole nunca es una pachanga y por supuesto, blancos y culés jugarán al límite. 

Después está lo del famoso ‘pasillo’. Mucho se ha hablado de este asunto durante las últimas semanas. Algunos futbolistas del Real Madrid fueron preguntados acerca de su preferencia: ganar la Liga ante el Barça o llegar al partido como campeones para recibir el dichoso ‘pasillo’. Con buena lógica, todos los jugadores que respondieron a la cuestión, mostraron su indiferencia. Para ellos, lo importante era proclamarse vencedores, fuera contra  los azulgranas o en Pamplona. Si tanto se ha comentado este tema, es porque hay gente que lo toma como una burla grotesca, una humillación para el que aplaude al campeón. Y nada de eso. El ‘pasillo’ es una tradición de nuestro fútbol, que sirve para ensalzar el deporte. Es el reconocimiento al campeón, al equipo que ha sido el mejor durante un campeonato. Honrar la gesta del contrincante, y por ende compañero, es parte de la esencia del deporte. Así deberíamos concebirlo todos, aunque algunos, como Etoo y Deco, aún no lo entiendan.

Mal andan las cosas en Can Barça para que Etoo y Deco hayan hecho más leña del árbol caído. El camerunés y el portugués forzaron la quinta amarilla contra el Valencia para eximirse de hacer el ‘pasillo’ al Madrid. Ambos creerán que no pueden someterse a un acto tan ‘vergonzoso’ porque su orgullo podría quedar menoscabado. Pero la realidad es que vergonzoso sólo fueron sus actuaciones, y su orgullo y honor habrían salido reforzados si esta noche estuviesen junto a sus compañeros en el momento en que el Madrid saltase al campo. El Barça es un club señor que rezuma grandeza allá por donde va. Y este tipo de gestos tan feos debería condenarlos. Lamentablemente, a fecha de hoy, ninguna voz autorizada del club ha dado una explicación pública para criticar a Etoo y Deco. Es más, Rijkaard intentó defender a sus dos pupilos, justificando que no sabían que esa cartulina era la quinta. A veces al holandés se le podría aplicar el dicho de tan bueno, tonto. El todavía entrenador del Barça tendría que saber, y lo sabrá seguramente, que hay cosas injustificables, y ésta es una de ellas. Más si cabe, cuando al día siguiente de su comparecencia, sale Puyol y dice que el equipo tiene un delegado que recuerda a los futbolistas cuántas tarjetas amarillas tiene cada uno de ellos.

En fin, que puede parecer una tontería, pero también parecían chorradas algunas declaraciones del propio Etoo o las escapadas nocturnas de Ronaldinho.  Laporta se habría ganado la simpatía de su afición si hubiese obligado a Etoo y Deco a  viajar a Madrid para presenciar el partido en el coliseo blanco. Si los demás dan la cara, que estos dos lo hagan también.

Del miedo escénico al ridículo escénico

Mircoles, 5 Marzo 2008

Bofetón descarado. A las primeras de cambio, el Real Madrid ha sido eliminado de la Liga de Campeones, su competición, el torneo que le ha dado prestigio y grandeza. Y lo peor es que los blancos han sucumbido en su estadio, en el fortín de las remontadas épicas, y ante una Roma, que ni mucho menos es el favorito para ganar esta Liga de Campeones. Por cuarta temporada consecutiva la desolación y el fracaso se han vuelto a cernir sobre Chamartín. Es lógico, desde hace un lustro este equipo ya no asombra en Europa (tampoco lo hace en la Liga).

raul.jpgNo hay excusas posibles. El equipo romano ha sido mejor porque se lo ha creído. Los italianos han jugado con arrojo, impasibles al supuesto miedo escénico del Santiago Bernabeu. Sabían cómo tenían que hacer sus deberes y han noqueado al Madrid cuando aún había algún atisbo de esperanza blanca. Hay que elogiar el planteamiento del técnico de la Roma, Luciano Spalletti, una auténtica revelación en el banquillo.

No hay que ser un entendido del fútbol para explicar que al Real Madrid le faltan cualidades para volver a ser campeón de Europa. Con un equipo exento de Zidanes, Figos y Ronaldos, en el viejo continente los campeones deben tener jugadores resolutivos o en su defecto, luchar con raza, tal como lo hizo el Liverpool cuando se coronó vencedor ante el Milan en una de las remontadas más memorables.

La verdad es obvia, el Madrid no goza de ídolos, de líderes capaces de remontar una eliminatoria: el ímpetu de Raúl ya no basta, mientras que Robinho y Guti nunca son protagonistas cuando se les exige.

Este batacazo tiene que pasar factura: el club debe concienciarse de que no se puede fichar con mediocridad. No se pueden gastar 120 millones de euros en jugadores como Gago, Higuaín, Marcelo, etc. Ha quedado patente que esta clase de futbolistas debe foguearse en equipos menores. Por otra parte, hace falta cuidar ciertos valores como la cantera. Ahora me pregunto por qué el Barça genera talentos como Messi, Iniesta y Bojan, y el Madrid rebusca en los mercados foráneos. Distintas políticas de clubes. Parece ser que la idónea no es la madridista.

Y a partir de ahora, ¿qué le queda al Real Madrid? Los optimistas dirán que la Liga volverá a salvar la temporada, pero si el Madrid quiere volver a rezumar grandeza, el campeonato nacional no basta. Da la impresión de que o el Madrid se recupera de este mazazo, o los tempos de la Liga los va a marcar el Barça, que,por cierto, continúa en tres competiciones. ¡Qué envidia!