Blogs

Entradas con etiqueta ‘Bojan’

De Sevilla a Clemente

Domingo, 9 Mayo 2010

b49205ab7056940ec87995e88fb1a17c_extras_albumes_0.jpg

Pues nada, habrá que esperar una jornada más. No es para menos cuando Barça y Madrid no tienen más obligación que jugar un partido por semana. Y eso que la Liga tuvo su gracia durante diez minutos, los que precisó el Sevilla para casi volatilizar el partido. Quién sabe lo que habría ocurrido si su conato de remontada hubiese llegado antes. Aunque, analizándolo fríamente, los últimos momentos fueron un auténtico ‘fútbol control’ del Barcelona. El caso es que los chicos de Guardiola solventaron la visita más crucial con una demoledora demostración: una defensa bien adelantada por Piqué y Puyol, Dani Alvés que volvió a jugar al correcaminos por la derecha y Xavi que se empachó de pases al hueco. Y claro, entre Messi, Bojan y Pedro desahuciaron a Fazio y Escudé. Obviamente, con semejante panorama da igual que el rival fuese el Sevilla, Chelsea o Bayer. Bueno, cualquiera menos el Inter.

De la goleada del Madrid hay poco que contar. La primera parte fue un soberano coñazo, con Cristiano intentándolo por su cuenta (como siempre) y Granero esforzándose por contentar a Pellegrini. De ese sopor sólo es rescatable la maravilla de Yeste, ese chico que iba para jugadorazo y se ha quedado en uno del montón. En la reanudación el Madrid abusó del Athletic metiéndolo dentro de la portería. Sólo faltaban las buenas nuevas de Sevilla que nunca llegaron. Por cierto, Kaká sigue intentando coger la forma idónea para el Mundial y quién sabe si para la próxima temporada. En consonancia,  el club está a la espera de averiguar si sus sesenta y cinco millones rentan algo.

O sea que el Madrid debe envidarlo todo a un protagonista que simpatiza más bien poco con los merengues. Ése es Javi Clemente, a quien el madridismo escudriñará con detalle en el Camp Nou para comprobar que ‘no se deja’ contra el Barça. Sinceramente, las opciones del Valladolid son casi nulas; sólo hay una estrategia posible, la de poner zagueros colgando del larguero y esperar el milagro. Pero ahora mismo una victoria de Clemente es más complicada que el Madrid se corone campeón de Europa, y eso ya es harto difícil.     

Aplastó el Barça y aplastaron el himno

Jueves, 14 Mayo 2009

copa.jpg

No te vence, te convence. El Barcelona aplastó al Athletic y el ansiado ‘triplete’ empieza a tomar forma. Quizá la Copa era el título que menos le iba a costar porque, por mucho que pese a los bilbaínos, este Athletic no es ni de lejos aquel que sacó a pasear la gabarra hace un cuarto de siglo. Caparrós había abogado por el juego duro en la previa y semejante osadía ofendió a una bestia que, por lo que hemos comprobado durante toda la temporada, es mejor amansarla que provocarla. Y el primero que osó enfurecer al Barça fue Toquero con su gol de la ilusión o, mejor dicho, de la consolación. A partir de ahí el mismo guión de casi siempre: los azulgranas se desperezaron, sacaron el rodillo y, cuando el rival estuvo noqueado, actuaron como prestidigitadores para regocijo del público, ¿quién da más?

En su vocación circense Alves y Bojan se llevaron la palma. El brasileño se hartó de subir el carril derecho. Sin oponentes por medio, defendió lo justo, más no le hizo falta, y cuando estuvo arriba le dio igual centrar el balón que chutar a puerta esquinado. Lástima que Alves no clavase algún gol de falta, tuvo dos magistrales. Por su parte, Bojan se reivindicó ante aquellos que le habían tildado de ‘patito feo’ de la plantilla. El jovencísimo barcelonista ha cumplido con creces el poco tiempo que le ha brindado Guardiola. Su gol de anoche reivindica que su talento tiene cabida en esta maravilla engendrada por ‘Pep’.

Touré también campó a sus anchas en la medular y gracias a su golazo, el Barça se metió en el partido. Pero su buen hacer quedó empañado por la absurdez de un corte de mangas a la afición del Athletic cuando celebró el primer gol. Habría que advertir al marfileño que, con los Reyes delante y diez millones de telespectadores, su irrespetuosidad le ha encasillado como un auténtico memo.

Aunque para memeces lo de Televisión Española. Estaba claro que en un estadio abarrotado de ikurriñas y cuatribarradas, el himno de la nación no iba a ser bien recibido. Sin embargo, lejos de contar o ser testigo de la noticia, el ente público cometió la mayor chapuza posible: esquivar el asunto conectando con la ciudad de Bilbao dos veces. Ni vimos el saludo de los Reyes desde el palco ni oímos el contraste atronador entre La Marcha Real y la multitud de silbidos que ensombrecieron el solemne momento. Peor fue el remedio que la enfermedad porque durante el descanso de la final, la televisión de todos los españoles emitió en diferido el momento del himno aunque montado a todo volumen para que no pudiesen escucharse los silbidos. En fin, es penoso que profesionales tan intachables como los de Televisión Española hayan caído en una falta de consideración tan grave. Seguro que el próximo año será diferente si la final es Atlético de Madrid-Real Madrid.  

‘Pep’, el principiante

Lunes, 11 Mayo 2009

barca-aguafiestas.jpg

El fútbol es muy caprichoso. Y si no, que se lo cuenten al Barça. El épico minuto 92 contra el Chelsea se tornó en fatídico en el Camp Nou, aparentemente. El aguafiestas de Llorente consiguió un punto muy importante para el Villarreal en su cruzada por la Champions pero también hizo un pequeño favor a los azulgranas. No haber ganado la Liga ayer supone más descanso para una plantilla que pasado mañana se juega su primer título del famoso ‘triplete’. Guardiola no estará muy decepcionado porque hoy puede preparar a gusto la final contra el Athletic en vez de tener que cumplir con los tediosos protocolos de las celebraciones. Ya habrá tiempo para juergas.

De lo que sí estará arrepentido Guardiola es de haber apostado por sus mejores pupilos en un duelo que no hacía falta que fuese decisivo. ‘Pep’ alineó su once ideal y en consecuencia, las circunstancias quisieron que una de las estrellas se averiara, y no cualquiera. Iniesta se perderá la Copa y a la finalísima de Roma llegará justito. El técnico azulgrana debió saber que la Liga es cuestión de un fin de semana u otro y por ello, la jornada era propicia para la gente que apenas juega: Bojan, Busquets, Hleb, Cáceres, etc. No urgía solventar el campeonato por la vía rápida. Podrán ganar el campeonato en Mallorca con suma facilidad, toda vez que el Madrid ha arrojado la toalla con descaro.

Ahora habrá que buscar un plan alternativo sin el hombre del momento. La final de Valencia será un buen argumento para probar  si a este Barça no se le ha atorado el ordenador de a bordo. El susto de Iniesta habrá hecho meditar a Guardiola sobre la conveniencia de dosificar a los mejores. Hoy, prima lo más inminente: el Athletic. Y en esa cita si que deben jugar los pesos pesados aunque con algún matiz. Por ejemplo, Pinto será el portero titular ya que ha jugado todo el torneo. El andaluz se lo ha merecido, igual que Bojan, otro fijo en la Copa.

Alguno dirá que bendito problema el que tiene que afrontar Guardiola. Cierto. Pero esos detalles son los que hacen madurar a un entrenador y, sin duda alguna, servirá de lección para el azulgrana. Pocas veces, por no decir ninguna, la historia pasa por delante de un principiante. El ‘triplete’ marcará un hito en el tiempo, aunque hay que ganarlo.  

 

Las verdades de Laporta

Jueves, 9 Octubre 2008

Hoy he leído una entrevista a Joan Laporta, realizada por mis compañeros de MARCA, en la que el presidente del Barça se ha sincerado y ha confesado sus últimas tribulaciones profesionales. Dice Laporta que el Real Madrid no ganó las dos últimas ligas, que las perdió el Barça. Y no le falta razón. En el primero de los dos campeonatos, el Madrid ganó por amor propio, coraje y mucha suerte. Fabio Capello, y sólo él, fue el artífice del milagro. Los blancos estuvieron a remolque de Barça y Sevilla toda la temporada, y mientras que los culés sufrieron un batacazo causado por el desmembramiento del vestuario, el Sevilla tuvo mal de altura, hacía décadas que no se las había visto así. Cierto es que el Madrid, después de insoportables pitadas en el Bernabéu y sonadas derrotas, se desinhibió y jugó a lo que más le gusta: las remontadas. En febrero de aquel curso 2006-2007, la opinión pública era unánime en considerar al Barcelona futuro campeón, pero la única verdad es que el Madrid nos brindó la oportunidad de saborear una recuperación épica e histórica. Bueno, tan épica no debió ser cuando Capello fue despedido indignamente. Algunos pensamos que si Eto’o y Ronaldinho se hubiesen portado como debían, otro gallo habría cantado. Aquellas declaraciones incendiarias del camerunés en las que acusó directamente a su compañero brasileño de vaguedad asestaron un golpe moral muy duro al vestuario azulgrana. Y ya sabéis que la psicología de estos chicos pende de un hilo muchas veces.

Menos vistoso pero más escandaloso fue lo sucedido la temporada pasada. Sin duda alguna, el Barça conjuntó una de las plantillas más competitivas del futbol mundial. Y menciono plantilla y no equipo, porque Laporta y Beguiristáin se encargaron de reforzar las posiciones de arriba abajo con dos jugadores internacionales, a excepción de la portería. Messi, Eto´o, Ronaldinho, Deco, Henry, Xavi, Iniesta, Bojan, Abidal, Puyol, Márquez, Zambrotta, Milito, Toure, Edmilson,etc, estaban llamados a arrasar en España y en la Champions. Pero otra vez caprichos, recelos, desavenencias y actitudes nada profesionales hundieron un grupo en el que Rijkaard y su discutible docilidad quedaron desbordados. Cada semana tocaba lío y cada mes salpicaba un escándalo. Ronaldinho ni siquiera disimuló: entrenarse a diario era un absurdo para el brasileño. El díscolo Eto’o y el incomprendido Deco desistieron de seguir luchando. La historia ya no iba con ellos.

Parecía que los vicios de la era ‘galáctica’ del Madrid de Florentino Pérez habían sido la gran advertencia para los grandes de cómo no gestionar un vestuario con tantos mil millonarios dentro. Laporta creyó haber dado con la receta idónea, la suya, con la que alzó ese todopoderoso Barça, ganador de una Copa de Europa y dos Ligas de calle, y que a la postre, será recordado como glorioso a la par que efímero. Aquel Barça y su continuación han tenido equipo de sobra para haberse llevado dos o tres Champions y un buen puñado de Ligas. Sin embargo, se acabó devorando a sí mismo aunque, por lo visto en este inicio de campaña, se está levantando de la sacudida. Así que algo de razón tiene Laporta cuando espeta que su club perdió estas ligas. También sabrá el mandatario azulgrana que sus coqueteos descarados con la política no han sido inocuos en el día a día del Barça. De todas formas, habrá gente que crea el Madrid no ha merecido estas ligas, igual que yo pienso que los merengues tiraron a la basura los dramáticos campeonatos de Tenerife de principios de los noventa.

Por cierto,  no quiero acabar sin antes analizar otra revelación de Laporta en la entrevista de MARCA. El presidente afirma que se equivocó mimando tanto a Ronaldinho, permitiéndole que aguantara más de lo necesario en el club. No le culpo, muchos creíamos que Laporta, o quien fuese en la Ciudad Condal, sería lo suficientemente persuasivo para convencer al brasileño de que podía volver a ser el mejor del mundo, que únicamente era una cuestión de actitud. De esto, Laporta sí que habrá aprendido la lección y seguro que habrá rodeado a Messi de buenos consejeros.

La ingenuidad de Guardiola

Domingo, 14 Septiembre 2008

El Barça no arranca. Este equipo vislumbra el pesimismo del año pasado y los aficionados han tardado un partido para volver a mostrar su cabreo, mayúsculo, por cierto. No es para menos, los guarismos siempre mandan y hoy apuntan que los culés han sufrido el peor arranque liguero de las últimas tres décadas. Se dice pronto. Y encima, Guardiola ha caído en la más absoluta  ingenuidad y se ha apuntado a esa absurda teoría  de rotar por rotar.  Suena extraño que el nuevo técnico alinease de principio a los canteranos Busquets y Pedro, que no ‘Pedrito’. A los dos se les ven maneras, tienen aptitudes para aportar alternativas a Guardiola, pero aún son precoces para debutar de titulares en el Camp Nou y en la segunda jornada. Los experimentos con gaseosa suelen ser inanes y Guardiola no ha sido fichado para hacer probaturas.

La tarde en Can Barça fue sospechosa desde el primer momento. Inesperadamente, Henry no fue convocado por decisión técnica. El francés, otrora astro de su selección, se ha tomado en serio la pretemporada, por lo que rechina que su técnico desconfíe de él a las primeras de cambio. Las suplencias de Messi, Márquez, Cáceres y Bojan son más entendibles, quizá. Bojan apenas jugó unos minutos con España el pasado miércoles y no es de recibo que ayer saliese a falta de diez minutos. Al menos, eso debió pensar el chaval. Quien sí estuvo fue Eto’o pero de nuevo negado con el gol. Como el camerunés esté torcido durante la temporada, presagio una sequía goleadora descomunal en el Barça. Resulta paradójico que a este equipo, que siempre ha presumido de una pegada vasta, le entre una especie de psicosis cuando juega la Liga. Por delanteros, no será. Supongo que es una cuestión de rachas.

Lo cierto es que los azulgranas jugaron con descaro, igual que el Racing pero en defensa, y no deberían tener problemas para solventar los partidos en casa. El empate de ayer fue un accidente y punto. No obstante, o Guardiola se deja de innovaciones que no vienen a cuento, o Laporta podría forzar un reencuentro con Rijkaard. Sí, ese hombre templado, diplomático y del que prescindieron por extravagancias como las de su sucesor. La única realidad que entiende el soci es que Numancia y Racing se han reído del último y gran proyecto laportista. Es temprano para aventurar otra debacle en la Ciudad Condal, aunque este tipo de traspiés sirve de carnaza para los agoreros. Y no me quiero imaginar tres años sin títulos. El Barça no está para especulaciones sin sentido, debería acelerar desde ya.

Ni uno ni otro

Lunes, 1 Septiembre 2008

Se alzó el telón liguero y por accidente, Real Madrid y Barcelona se han retrasado tras el pistoletazo de salida. El desastre de los blancos en Riazor no es novedad, no en vano acumulan la friolera de dieciocho años consecutivos sin ganar en La Coruña.  Anoche, tampoco ofrecieron argumentos concluyentes para que uno se quede asombrado con este equipo, o al menos, augure expectativas triunfales para esta temporada. El Madrid volvió a estar lento, parsimonioso, con mucho toque sin propósito alguno, y lo más alarmante: sin recambios de emergencia. Da la impresión que como Robben o Van Nistelrooy no se enchufen a los partidos, este equipo arrastrará una candidez ofensiva mayúscula.

El traspié de Riazor es la consecuencia del verano pésimo del Madrid, que, por cierto, se lo ha ganado a pulso. A partir de ahora, a Ramón Calderón no le queda otra que afanarse en fichar a alguien hasta las doce de esta noche. De lo contrario, intuyo que la Liga de Campeones será un lastre para un grupo que no tiene más aptitudes. Y el siempre malhumorado Schuster no parece que vaya a sacar conejos de su chistera, si es que lleva puesta alguna. Por cierto, nos habían comunicado que el entrenador teutón sería más agradable con la prensa, o en su defecto, se comportaría con menos displicencia. Pues bien, en el Madrid deben atravesar una mala racha porque una de dos: o no han logrado instruir adecuadamente al míster o no se han molestado en atender tan nimia súplica. No obstante, mejor para los periodistas. Así tendremos carnaza de la buena en las conferencias públicas de Bernardo.

Pero si resonante es que el campeón liguero haya tirado a la basura su partido inaugural, choca más que el Barça se resbalara en Soria. Los Pajaritos fue una tortura para los azulgranas, que no pudieron con las ganas y el ímpetu del Numancia. Quien viera el partido, inferiría del mismo que la pelotita no quiso entrar. Eso es justificable para el grueso de equipos de Primera menos para Barça y Madrid. Sobre todo, si el rival es un recién ascendido, y si quienes están en frente son Messi, Eto’o, Henry y Bojan. El caso del francés Tití es de traca. El ariete galo no da una a derechas. Vino como un delantero contrastado de calibre universal, y entre el pasado año y el partido de ayer, sigue encasillado en la pandilla de los pufos del campeonato. Al final, será verdad que aún no se ha adaptado a la vida española. No sé, tampoco tenemos costumbres tan complicadas ¿no? A quien si aplaudo es a Guardiola. Me encanta que los buenos futbolistas se hagan entrenadores porque creo que ellos, mejor que nadie, conocen este juego. Ayer, después del fiasco ante los numantinos, el entrenador barcelonista no excusó a su equipo en ningún momento y tampoco eludió alabar los méritos del rival. Fair play para todo.