Blogs

Entradas con etiqueta ‘Capello’

Europa sólo es una quimera

Jueves, 11 Marzo 2010

lyon.jpg

Pues no, Florentino, el Madrid ya no lleva la palabra ‘Europa’ en su ADN. Éste era el año elegido, en el que el Madrid debía ser infalible y saciar de una vez por todas sus ansias de Champions. Al segundo proyecto faraónico, en su versión mejorada respecto al anterior, sólo le apremiaba una conquista: la final del Bernabeu del 22 de mayo. Y sí, allí acudirán el presidente blanco, Valdano y Butragueño, pero como cálidos anfitriones. La ‘orejuda’ vuelve a convertirse en un escollo insalvable para un equipo que en Liga atiza a todos menos al Barça, pero que en el sitio donde se mide la grandeza, está exento de espíritu competitivo.

No hace mucho (siete años), el Madrid manejaba como nadie los ‘tempos’ de la Champions: se gustaba cuando la ocasión lo exigía; remontaba lo que le hiciese falta y se templaba en partidos poco apetecibles para engrandecerse en citas más atractivas. Así ganó tres Champions y así le dio más pedigrí a este torneo. Aquel dominio se apagó después del voléon de Zidane y el par de paradas milagrosas de Casillas en Glasgow. Desde entonces, todo ha sido una debacle permanente; una engañifa que ha sacado los colores al Madrid a las primeras de cambio y con rivales de mucha o poca enjundia. Porque Monaco, Roma o mismamente este Olympique deberían ser esparrings de un asalto para un Madrid al que se tilda de fracasado si no levanta la copa de las copas.

La Champions desnuda las vergüenzas de los clubes más celebres de Europa, y al Madrid ya le han dejado integral porque ha demostrado unas carencias bárbaras temporada a temporada. Le han abatido con remontadas (Monaco), por goleada (Liverpool), por impotencia (Arsenal, Bayer y Juventus) y lo peor, por prepotencia (Roma y anoche). Antes del ‘galacticidio’ (el primero), el Madrid ganaba porque infundía temor y jugaba con amor propio. Las gestas ya muy lejanas en Old Trafford, Munich y Amsterdam fueron las hazañas de un equipo que no tenía a los mejores  jugadores del mundo, pero que sabía de qué iba la Champions. A esa actitud debe agarrarse el Madrid que construyan sus jefes para la próxima edición.

Hoy no es plan de sacar culpables al impotente juego del equipo. Pellegrini, muy en su papel de asumir todas las responsabilidades, aceptó la furibunda descarga de críticas, pero esgrimió que el apogeo de este proyecto estaba calculado para dos o tres años vista. Éste es uno de los grandes contratiempos de alguien que no entiende qué es el Real Madrid. Aquí hay que ganar sí o sí, es lo único válido. Te puedes permitir ganar un año sin jugar un pimiento (Capello o Heynckes), pero al segundo la exigencia es completa. El Madrid de Pellegrini ni gana ni convence, falla todo. Por tanto, lo más cómodo y probable es que termine la temporada, con o sin Liga, y abandone la empresa.

El drama estalló anoche, pero se ha ido alimentado con sólidos argumentos durante toda la temporada. Está demostrado que el campeonato español no es suficiente baremo para medir la capacidad del equipo. En España hay dieciséis o diecisiete equipos que jamás toserán a Madrid y Barça, mientras que en Europa, ya lo habéis visto, hasta el Lyon más sim plón de la última década humilla a quien más obligación tenía de ganar este año.

Claro, luego ves como el Manchester golea al Milan sin hacer nada del otro mundo, cuando el Madrid fue incapaz de vencer a los italianos en dos partidos. Puede que los chicos de Sir Ferguson caigan en cuartos, pero nadie dudará de su competitividad. Ellos sí que están hechos para la  Champions. Tienen a Rooney, que en la Premier puede pasarse cinco partidos sin marcar y a la hora de la verdad casi nunca falla. Lo mismo sucede en el Chelsea e incluso en el Arsenal, en el que chavales primerizos debutan todos los años en Champions y suelen meter al equipo en cuartos como mínimo.

Al Madrid sólo lo puede curtir Cristiano, porque Raúl ya ha ofrecido lo mejor de sí mismo en las noches mágicas; Guti nunca ha entendido esto de la Champions; Higuaín (pobre Higuaín) no se quita ni con aguarrás esa pátina de delantero fallón; Kaká viene a ser el timo del siglo y el resto hacen lo poquito que pueden en Champions, que se ha visto que no suficiente.

En consecuencia, los de arriba tienen que adelantar los deberes para montar un Madrid más Real Madrid el año que viene y los de abajo sacar fuerzas (si es que las hay) para no perder el pulso con el Barcelona en la Liga. Si al final resulta que el Madrid gana en España, ¡enhorabuena, otra más! Ramón Calderón se llevó dos consecutivas y nadie ha sacado pecho por ellas. La Champions es de otro planeta y el Madrid dejó de estar en órbita hace siglos.

El sustituto impensable de Ronaldo

Domingo, 24 Enero 2010

ruud.jpg

Verano de 2006. Ronaldo, el ‘gordito’, da sus últimos coletazos en el Real. Sabe que sus correrías por la noche madrileña no son muy del gusto del nuevo míster, Fabio Capello. Éste se había comprometido con el candidato Ramón Calderón, entonces un tipo aparentemente serio, siempre y cuando se cumplieran sus estrictas condiciones. Una de las más importantes era fichar un delantero centro con credenciales y que garantizara un buen número de goles. Pedja Mijatovic, el delfín de Calderón, se puso manos a la obra y se decantó por un repudiado de Ferguson, a quien el sir escocés había profetizado su ocaso profesional. Pero el director deportivo merengue sí creyó que Ruud Van Nistelrooy podía seguir pegando tiros en España. Y vaya sí lo hizo.

A Van Nistelrooy se le dio de maravilla la Premier (cien goles en ciento cincuenta partidos) y sus incursiones en la Champions eran puro entretenimiento (treinta y ocho golitos en casi cincuenta apariciones). Con tan extenso aval, el holandés intuía que sus treinta tacos no serían óbice para divertirse en España. Lo pensó y cumplió: en su primera temporada con el Madrid fue pichichi y jugador clave en la remontada impensable. Pero, además, su afabilidad y buen humor calaron en una afición que jamás imaginó un sustituto tan tempranero para Ronaldo. Precisamente, el brasileño tuvo que abandonar el club en enero de 2007 frustrado por su suplencia y porque tuvo que resignarse a que un coetáneo más comprometido con la causa le arrebatara el puesto con todo merecimiento.

Pero, claro, el inconveniente de fichar a un jugador en la treintena y utilizarlo dos veces por semana (Liga-Champions; Liga-Copa) es que se puede romper. Y Ruud no fue una excepción en su segundo año de merengue. Primero, el menisco, después el ligamento de la rodilla y más tarde el cartílago, abocaron al ariete holandés a una posible retirada. Aún así, Van Nistelrooy, obcecado en dejar atrás una lesión irreversible a su edad, ha seguido entrenando, pero sus comparecencias se cuentan con los dedos de una mano.

Ahora, con Higuaín, Benzema y Raúl, en menor medida, por delante, la aportación de Van Nistelrooy en Madrid ya no estaba en la onda de este equipo. Pero el Hamburgo le ha dado la última oportunidad de su vida, el último espaldarazo para una retirada dignísima en un Mundial, ¡Ánimo, Ruud!

 

El dudoso once de la década (parte I)

Jueves, 7 Enero 2010

El diario The Sun ha confeccionado  su once ideal de la década. Se trata de una amalgama de distinciones individuales y verdaderos méritos deportivos, que los convierten en más o menos discutibles. De lo contrario, no se entiende que Cannavaro o Puyol hayan sido elegidos  mejores centrales. Es cierto que el italiano ganó el Mundial de Alemania 2006 con una actuación portentosa, pero su colega Materazzi también se salió durante todo el campeonato. Después, el título mundialista le valió para llevarse el Balón de Oro. Sin embargo, tal galardón también se lo podría haber llevado Buffon, quizá el más decisivo de la selección italiana aquel año. Por cierto, el portero de la Juventus también figura en el once de The Sun. Estaba claro que Casillas o él ocuparían la plaza. Pero Buffon ganó un Mundial, que pesa más que la Eurocopa.

La elección de Puyol suscita más dudas que la de Cannavaro. El catalán siempre ha mantenido la titularidad en el Barça, aunque ha combinado temporadas excelentes (2004-05 y 2005-06), con otras no tan destacadas (desde su debut en el 2000 hasta el 2004 y durante la oxidación del Barcelona de Rijkaard). Su resurgimiento se produjo hace un año, pero Piqué ha obtenido más nota que él con el hexacampeón. Con todo, yo habría elegido a Rio Ferdinand, inconmensurable en el Manchester United desde que fichó en 2002. No en vano, hasta ese año fue el defensa más caro de la historia. El central británico ha fallado poco y con el serbio Vidic forma la pareja más fiable de las zagas europeas.

Del resto de defensas, aparecen el brasileño Cafú como mejor lateral derecho y Paolo Maldini en el izquierdo. Coincido con la designación de Cafú. Es el jugador que más veces ha jugado con Brasil; ha participado en tres finales mundialistas consecutivas; titular indiscutible en el Calcio que ganó con la Roma de Capello, y en el Milan desde el 2003 hasta el 2008. Y por supuesto, no se ha quedado sin Champions. Vamos, que el brasileño lo ha ganado todo y sin nadie que le tosiera. Su largo recorrido por el fútbol de primerísimo nivel sólo ha sido superado por Maldini.

Pero, precisamente, la votación de Maldini no la veo tan clara. Más bien, yo le habría metido en el once ideal de los noventa. El sensacional lateral rossonero se retiró el año pasado, pero llevaba un lustro sin rendir adecuadamente. El sempiterno capitán figura en innumerables instantáneas: la máquina de Sacchi, el equipo devorador de Capello, el Milan de Shevchenko, etc. Sin embargo, sus mejores tardes las ofreció hace algunos años. Sería justo dejar a Maldini entre los mejores de la pasada década y meter aquí a Roberto Carlos, historia viva del Real Madrid. El correcaminos brasileño se despidió del equipo de sus amores en loor de multitud y ganando la Liga del 2007. Inmediatamente después,  empezó su ‘retiro’ en el Fenerbache, con el que ha jugado cuartos de Champions. Por ello, convendría galardonarle en un once ideal de este siglo.

Mañana veremos si Zidane, Figo, Ronaldinho y Cristiano Ronaldo merecen ocupar la media ideal de la década.

Pepe era quien hacía bueno a Cannavaro…

Martes, 15 Diciembre 2009

pepe-buena.jpg

¡Maldita coincidencia! Justo cuando el Madrid inquieta al Barça, va Pepe y se lesiona hasta la siguiente temporada. El mejor central del mundo (lo creo de verdad) está tristón, pero no tanto por no poder ayudar al Madrid, sino porque deja a Portugal coja para el Mundial, el caramelito más gustoso para cualquiera.

Ahora que el Madrid tiene mucho tiempo para echar de menos a su segundo gran portugués, es un buen momento para atribuir a Pepe todo el mérito que se merece, que no es poco. Su destino fue complicado de por sí: llegaba a un equipo deshecho después de la criba post-Capello. Su cometido inicial rayaba la osadía: hacer olvidar al mismísimo Fernando Hierro. Encima, a estos dos factores hay que añadir el dispendio de treinta millones que hizo el Madrid por él cuando Pepe era, sencillamente, un perfecto desconocido. El negocio de este mundillo se llevó las manos a la cabeza por semejante desembolso, pues era obvio que venía un defensa sin credenciales. Pero el entonces director deportivo, Pedja Mijatovic, apostó por este fichaje sin miramientos. Aquí sí que acertaron los ojeadores, el órdago del montenegrino salió de maravilla.

En consecuencia, a Pepe sólo le quedaba jugar como había aprendido y de aprendiz, valga la redundancia, junto a nada más ni nada menos que un Balón de Oro, Cannavaro. Sin embargo, pronto se vio que el chicarrón portugués ocultaba la lentitud del italiano una y otra vez. El veterano campeonísimo ya no estaba para muchos trotes, así que al novato le tocó el gran marrón del buen central: salir al corte. El Bernabeu comenzaba a mascullar que Pepe era quien hacía bueno a Cannavaro, y no al revés.

Han transcurrido tres temporadas y Pepe ha aguantado todos los embates mediáticos que han ennegrecido la historia de los centrales del Madrid. La lista de experimentos estrepitosos ha sido larga: Karanka, Iván Campo, Pavón, Mejía, Rubén González (el que lloró en un Sevilla-Madrid tras ser sustituido por Queiroz), Woodgate, Raúl Bravo (cuando fue reconvertido a central) y queráis o no, Cannavaro. Olvidados todos estos malos tragos, Pepe se ha erigido como el jefe de la zaga. Y si más triadas no lo impiden, así será hasta dentro de varios años.

No obstante, nada puede hacer el supercentral hasta después del verano. Por ello, Valdano ha reconocido que están batiendo el mercado invernal, pero los centrales fiables no salen así por así. El Madrid lo sabe bien. O sea que una apuesta creíble sería reconvertir definitivamente a Sergio Ramos, un cambio que le ayudaría a espabilar del todo;  recolocar a Arbeloa en su puesto natural de lateral derecho y, aquí viene la temeridad, arriesgar con Drenthe o Marcelo en la izquierda, o pensárselo dos veces y recuperar a Roberto Carlos sin su reprís de antaño. Sólo es una idea.  

 

¿Qué dices, Fabio?

Lunes, 16 Noviembre 2009

“España es menos fuerte que Brasil”, lo dice con rotundidad Fabio Capello, quien al parecer sienta cátedra cada vez que habla. El italiano no debería soltar sandeces de este calibre porque corre riesgo de que sus comentarios se tornen en chistes baratos. Y el respeto que se ha granjeado el seleccionador de Inglaterra viene de la seriedad y el rigor. Pero decir que España aún no tiene el nivel de la ‘canarinha’,  cuando somos campeones de Europa y Argentina, Italia, Francia e Inglaterra no han podido batirnos en los últimos dos años,  es un tanto osado.

Capello se agarró a la falacia de que España no defiende tan bien como Brasil. Lo desternillante es que justificó su disparate con un solo partido, el que su selección perdió ante la pentacampeona por 2-0 el sábado pasado. No me cabe duda de que el italiano, hábil como pocos en verborrea futbolística, entendió que era mejor olvidar la desastrosa imagen de su combinado con unas declaraciones flagrantes.

La única evidencia hasta el momento es que España y Brasil marcan las diferencias en el panorama internacional. Los brasileños siempre son favoritos por su vasto currículum y porque, tras el fiasco de Alemania 2006, han conjuntado un equipo de altísima fiabilidad, aunque garantice más músculo que toque. ‘La Roja’ también se ha ganado a pulso colocarse en el pedestal de los campeones. Nos quitamos el complejo de los cuartos de final contra la selección más puñetera, Italia, en la pasada Eurocopa y desde entonces hemos demostrado que la victoria en Austria no fue fortuita. Cualquiera que ame el fútbol se encandila con el juego preciosista de los españoles. Lo hicimos en una Eurocopa, en la clasificación mundialista y en cualquier amistoso que se nos ponga por delante.

Necesitaríamos un face to face entre España y Brasil para averiguar quién se lleva la gloria. De momento y a tenor de lo visto desde el anterior mundial, lo dejaremos en tablas. Pero que Capello diga con la suficiencia que le caracteriza que Brasil es la mejor, sin argumentos certeros, es para recriminarlo, por lo menos.

13, rue del percebe

Viernes, 30 Octubre 2009

El 13, rue del percebe que rodea a Florentino ha borrado de un plumazo la coartada de ‘ilusión’ con la que el presidente quería cimentar su segundo proyecto faraónico. Está por ver si el sartenazo de Alcorcón espabila a un Madrid estrellado en el subsuelo y que tardará en curar el estreñimiento que sufre desde la primera jornada. Hoy el tema ya no es el sacrilegio que han cometido catorce jugadores contra el solemne sentimiento de madridismo, sino las rencillas y despechos de determinados individuos. Una humillación de gigantes dimensiones no podía obviar una intrahistoria deplorable pero entretenida.

El morbo de la supuesta redención contra el Getafe será ver si Pellegrini continúa apostando por Guti, el mismo que le levantó la voz, abandonó el vestuario al descanso (cuando ya se había desatado la vergüenza) y harto, una vez más, de aficionados ‘graciosetes’ que recordaban su cántico más irritante, mandó a todos a freír espárragos de una forma paleta y muy gráfica, pero al fin y al cabo,  paleta. A Guti se le pasó lo de contar hasta tres antes de sacar esa vehemencia barriobajera que siempre lleva enjaulada. Será sancionado con un puñado de euros hasta que vuelve a liarla, ¡menudo castigo!

Y a saber qué estará cavilando Pellegrini en estos momentos. Valdano ya ha dejado entrever que entre Getafe y San Siro se puede gestar la venida del sustituto. Digo yo que si al Madrid se le ocurre cagarla también mañana, el despacho de Valdano abrirá este domingo para cerrar la búsqueda de nuevo entrenador. Con Wenger descartado, quedan dos opciones, una de ellas de alta alcurnia. La primera es Laudrup, quien hace una semana desechó la oferta del Atlético de Madrid. Dicen que las diferencias insalvables fueron económicas, quizá el danés intuyó que ponerse en el banquillo colchonero supondría dejar escapar una posible oferta del vecino. El plan alternativo es rescatar a Rafa Benítez antes de que sea despedido fulminantemente por los dueños norteamericanos del Liverpool. Esta última posibilidad no me cuadra del todo porque, aunque Benítez se ha granjeado una popularidad mundial a base de sudor y lágrimas, su excelsa condición de estratega no cuaja con un Madrid acostumbrado a ganar por el principio de acción y reacción. Y pese a que a Florentino no se atreverá siquiera a imaginarlo, siempre nos quedará el solucionador de problemas, Fabio Capello. Que quieren  títulos  y la Champions del Bernabeu, sólo hay un hombre…eso sí, olvídense de fútbol delicatessen y demás remilgos: ganar y arreando.  

Sí pero…

Jueves, 13 Agosto 2009

espana.jpg

Dani Jarque merecía un homenaje y una victoria. Su ansiado sueño de llegar a la absoluta se habría cumplido de no ser por la tragedia. Así que la selección rindió tributo al ‘capi’ ante una Macedonia que estuvo a punto de chafar el homenaje. La emotividad del prolegómeno del partido se tornó en desidia y aburrimiento en el transcurso del mismo. Desde la ausencia de Iniesta, Del Bosque no atina con un once solvente. El salmantino se empeña en alinear a Torres y Villa cuando los últimos resultados aconsejan colocar a un solo punta. Y tras lo visto, Torres se entiende mejor con Xavi y Silva que el propio Villa. Pero no sólo el valencianista se ha quedado en la inopia, Xabi Alonso tampoco está aportando mucho. Debe ser que el donostiarra aún no ha asimilado su vertiginoso verano.

La lectura óptima indica que la selección atesora múltiples y variados recursos. Si Alonso no funciona, sale Busquets para completar los deberes pendientes del tolosarra; si Cazorla no puede volatilizar el partido, Cesc cambia el ritmo y a otra historia. Ésta es nuestra España: una pléyade de futbolistas buenísimos, todos ellos reemplazables y todos ellos necesarios. Quizá Iniesta sea el único al que habría que mantener en el campo los noventa minutos, esté certero o fallón.

La remontada de anoche confirma que la selección no puede rayar la excelencia continua. Lo vimos contra Estados Unidos en la Confederaciones y lo corroboramos contra los correosos macedonios. Sin embargo, no estaría demás que los jugadores saliesen a comerse el mundo desde el pitido inicial. No en vano, toca año de Mundial y en la carrera final somos favoritos con permiso de Brasil. Si el susto de ayer fue puntual, perfecto; pero si ‘La Roja’ persiste en sus fallos defensivos y algún que otro desajuste táctico, el Mundial no perdona.

Del resto de partidos, el ‘Kun’ Agüero salvó contra Rusia la deteriorada imagen de Maradona; Inglaterra y Holanda divirtieron con su empate a dos goles en el que extrañó que un equipo de Capello fallara tanto en defensa; Brasil se tomó a guasa su trámite ante Estonia aunque Luis Fabiano sigue opositando a delantero indiscutible para Sudáfrica. Y por último, Italia continúa envejeciendo a pasos agigantados. Sin planes presentes ni futuros, la ‘azzurra’ tendrá que tirar de oficio para no fracasar esta temporada.

Oda a Fabio Capello

Lunes, 6 Abril 2009

Ganar sin hacer absolutamente nada. Sin duda, el Barça ha aprendido al dedillo el estilo del Madrid.  Así lo demostraron los azulgranas en Valladolid, con un equipo cansado por los compromisos de sus internacionales y pensando de nuevo en la Champions. Está claro que a estas alturas de la temporada nadie va a exigir a Guardiola más demostraciones circenses. Basta con sumar puntos en Liga y superar los envites de Europa. Y para eso, este Barça pragmático tiene el privilegio de contar con Eto’o, su certificado de garantía arriba. Bien podría Laporta volver a juguetear con el futuro del camerunés el próximo verano: está comprobado que disponer de un Eto’o enrabietado resuelve los problemas de gol.

A quien tampoco se le puede reprochar nada es a Juande Ramos. Con los poquísimos recursos que le han entregado, está dando más guerra de la que pensábamos. El manchego está exprimiendo al límite su coartada perfecta: este equipo nunca podrá dibujar buen fútbol (axioma elemental de Fabio Capello).  Por tanto, el Madrid se ciñe a la victoria y punto final. Ya vendrá otro al que le endilguen eso del ‘fútbol total’.Aunque para ello, habrá que traer a Cristiano, Kaká o alguien que pueda excitar a un graderío más que hastiado.

Y qué contar del Atlético. La misma película de siempre. Sus partidos son puro azar sea quien sea el entrenador. Da igual que los rojiblancos se desboquen al ataque o se hacinen en su área, el resultado siempre será imprevisible. Lo que no es mala suerte es su defensa verbenera. Si el club no se molesta en fichar zagueros fiables, las consecuencias son caóticas. Cuando no es Heitinga, la pifia Ujfalusi y si el checo no falla, ya se encarga Pablo Ibáñez de rematar el desastre. Las meteduras de pata en el Atlético no tienen fin. No me extraña que Maradona suplique al Kun que emigre de Madrid lo antes posible. En este equipo es imposible granjearse buena fama.

Quien tiene muy mala pinta es el Getafe, que nunca se había visto con el agua al cuello a estas alturas de la Liga. Víctor Muñoz no ha sabido comulgar con sus futbolistas, los cuales, atenazados por los nervios, no están respondiendo a las expectativas de Ángel Torres. De olfatear las semifinales de la UEFA y un par de Copas han pasado a batirse el cobre con el Recreativo para eludir el descenso. Y para mayor escarnio, el ‘Geta’ encara a partir de ahora a Sevilla, Barça y Madrid. La disyuntiva es clara: salir de la terna sentenciado a Segunda o sobrevivir para jugarse la vida en el  esprint final del campeonato.

Nos estamos acostumbrando muy bien

Jueves, 2 Abril 2009

Cómo ha cambiado el discurso. Si el derrotismo ha sido el estigma de España durante toda su historia, ha sido ganar una Eurocopa y lo demás venir por sí solo. La selección ha cogido una inercia triunfal en la que parece que plantear un empate es de segundones. La ‘Roja’ juega y gana en todas sus vertientes: que el rival invita a hacer ‘tiki-taka’, pues jugamos cortito y al pie; que urge ser expeditivos y plantear partidos físicos, pues los nuestros se remangan la camiseta y a la faena. Por suerte aún no hemos tenido que emplear el ‘patamun p’arriba’ de Javier Clemente. Y anoche, en el Ali Sam Yen, los españoles sudaron para contrarrestar las embestidas de unos turcos ardorosos, que se desenvolvieron con más vehemencia que inteligencia.

Del Bosque estuvo acertado al alinear a Riera. El extremo del Liverpool ha recuperado ese juego explosivo con el que destacó en el Español. Quienes no estuvieron atinados fueron Xavi y Xabi Alonso, engullidos por un gran Mehmet Aurelio (cómo eché de menos a Iniesta). Sin embargo, este grupo cuenta con multitud de recursos y ayer el premio se lo llevó Güiza, quien porfió en dar guerra hasta el final. Viene bien tener a un delantero tanque como el gaditano para refrescar el lado ofensivo.

Lo que importa es que, juegue bien o mal, España no tiene parangón en Europa. Del resto de países, si acaso destaca la remozada Inglaterra de Fabio Capello. El italiano ha inculcado a los ‘pross’ carácter para sufrir. Anoche en Wembley, Terry salvó a la nación con un gol sobre la bocina ante Ucrania. También continúan sólidas Alemania y Holanda, aunque sus rivales apenas tienen empaque. Encima, la selección holandesa funciona por los madridistas: Robben, Huntelaar y Van der Vaart son indiscutibles. Extraña el caso de Van der Vaart, que sigue saliéndose con su selección cuando en el Madrid todavía no ha aparecido en escena.

Italia va a lo suyo. Da igual que empatase anoche contra Eire, al final acumulará los puntos necesarios para clasificarse con holgura. Y quien cada día ofrece peores síntomas es Francia. Lejos queda ya el extraordinario combinado de Zidane. Hoy es Ribery quien mantiene en la brecha a sus compañeros. Pero Francia se encuentra sumida en un periodo de transición y no se atisba optimismo en las generaciones venideras.  

De Sudamérica, el gran titular es la humillación de Bolivia a Argentina. Llegaba Maradona a La Paz con aires de grandeza y los andinos le dieron un bofetón en toda regla con media docena de goles. Messi y Agüero se diluyeron ante el ímpetu aplastante de los andinos. En consecuencia, ha quedado claro que la albiceleste no es tan infalible como nos querían vender desde Buenos Aires. Y por último, Brasil ganó sin convencer por enésima vez. A los ‘canarinhos’ se les ve tristones, no disfrutan con su fútbol y eso es lo peor que les puede suceder. Menos mal que todavía juega Kaká, el único que puede arreglar el desaguisado, porque el pasotismo de Ronaldinho es mayúsculo. A ‘Ronnie’ se le acabó el talento hace tiempo. 

Un país enamorado

Jueves, 12 Febrero 2009

aficion.jpg

Paso a la mejor selección, ¿del mundo? Ningún equipo sabe jugar al fútbol como España, así de claro. Ni siquiera la temible Argentina de Maradona,  con Messi de arcabuz, lee el juego de forma tan nítida como la ‘Roja’. No me cansaré de agradecer a Luis Aragonés su inolvidable gesta. Y no me refiero a la consecución de la Eurocopa, bueno eso también, sino a ese estilo tan perfecto que inculcó a los jugadores en Austria. Por fin sabemos a lo que jugamos; tenemos alternativas para contrarrestar cualquier táctica rival, sea de toque, patadón, contragolpe o de simple derroche físico. Así da gusto contemplar un partido de fútbol.

Inglaterra vino a cortarnos las alas. Capello tapó las bandas con futbolistas rápidos para ahogar a los extremos españoles, éstos se percataron de inmediato de la pillería británica y entonces, ahí surgieron Iniesta, Xavi y Xabi Alonso para agujerear la columna vertebral de los pross. La sola presencia de Iniesta es un tributo al fútbol. Su encargo no consiste en hacer quiebros, asistencias o disparos, pues semejante espectáculo circense corresponde a Villa o a Torres. El centrocampista del Barça vela porque el juego nunca cese. Posee el don de la ubicuidad y de ello se aprovechan sus compañeros. Que hace falta ayudar por delante de la defensa, ahí está Iniesta; que hay que echar una mano a Xavi si éste se atora, el manchego es la solución. Si Capdevilla o Ramos se incorporan por las bandas, Iniesta ya sabe su intención segundos antes. Así es él, el ‘termostato’ de esta selección. Cuando lo hace bien, como sucede casi siempre, España se gusta. De lo contrario, surge un pequeño problema, pero nada que no pueda solucionar Xavi o Senna.

Porque España es una idea clara y divertida que se plasma por inercia en cada partido. Hay unos titulares, sí, pero también recambios de calidad. Fernando Llorente ya ha marcado tras haber jugado sólo dos partidos y apunta a banquillero de lujo; a Arbeloa le está viniendo de maravilla curtirse en el Liverpool y otros que aún no han venido como Arteta, del Everton, quieren compartir este sueño hecho realidad.

Del Bosque, en su papel, mantiene la serenidad. No en vano, es dificilísimo atenuar la euforia que viven los jugadores, el fútbol español y por qué no la nación. Ahora tocan las comparaciones: Argentina, Brasil, etc. Pero no se trata de ser mejores que otros hoy o mañana. Obviamente, llegará el día en que perdamos. Pero mientras persista esa gran idea, los españoles estaremos orgullos de nuestro combinado. Se trata de pasar un rato entretenido en frente de la televisión.