Blogs

Entradas con etiqueta ‘fifa’

Madrid y Atleti olvidaron la letra pequeña

Viernes, 15 Enero 2016

fifa-real-madrid-atletico-sancion.png

Sucedió el 30 de marzo de 2006. El diario AS desveló que la Federación Madrileña tramitó una ficha del Real Madrid a un brasileño enclenque de 14 años llamado Neymar Junior. La versión oficial es que su representante, Wagner Ribeiro (el Jorge Mendes de Brasil) pidió al club sesenta mil euros en concepto de fichaje. La versión desconocida es que el entonces director general, Carlos Martínez de Albornoz, decidió no ficharle porque el padre de Neymar no quería vivir en Madrid con un contrato de trabajo tramitado por el Madrid. Si la estrella del Barça hubiese emigrado entonces a la capital española, el radar de la FIFA habría detectado su caso porque la investigación comenzó en 2005. Hace dos años las cámaras de televisión captaron a un niño argentino de apenas un metro de altura que sorteaba un puñado de piernas en un palmo de césped. Argentina, tan obsesionada con vender al mercado europeo chavales con ínfulas ‘maradonianas’, le apodó el “Messi de las nieves” por su origen andino. Estuvo a prueba en Valdebebas dos días y otro en El Cerro del Espino del Atlético. Vino con su abuelo y su madre, pero ninguno aceptó el sacrificio que exigía mudarse desde un pueblo montañoso cercano a la Patagonia al jaleo de una gran ciudad. Claudio Ñancufil, el pequeño en cuestión, era tan exageradamente bueno, que el Madrid ya había sugerido a la mamá un trabajo fijo.

El Partido de las 12 de COPE adelantó el pasado 28 de abril que el máximo organismo del fútbol sancionaría a Real y Atlético por unos irregularidades en la contratación de menores de edad que el club blanco desmiente categóricamente, y el Atleti responde con un recurso. Un informe de cien folios enviado por burofax a ambos clubes con nombres y apellidos de niños bajo sospecha. De los rojiblancos no se han filtrado nombres, pero Paco González contó anoche que hay 150 expedientes mirados con lupa. El eje de la trama es que cualquier chaval extranjero que juegue en un club hermanado con los dos grandes (por ejemplo, el famoso Canillas del hijo de Mourinho, con el Real Madrid), puede ser sospechoso. La investigación al Madrid abarca 39 jugadores, entre ellos Luca Zidane, hijo de Zizou. Su ejemplo no encuentra ninguna ilegalidad: nació en Marsella en 1998 y con 6 años ya vivía en Madrid y jugaba en los prebenjamines   con la nacionalidad hispano-francesa. Extraña, como ha dicho el director general del Madrid, que José Ángel Sánchez, la sorpresa en la planta noble del Bernabéu haya sido mayúscula, cuando la Federación Española conocía esta investigación desde la pasada primavera (cuando COPE anunció la primicia). FIFA no publicó la sanción antes por los permanentes incendios y corruptelas a escala mundial en su directiva. Esto es información, no opinión.

El Barcelona fue sancionado con un veto de dos mercados porque la Federación Catalana de Fútbol tramitó fichas a ciegas, sin consultar a la RFEF, que precisamente había advertido de las posibles consecuencias. El Barça no escuchó y reaccionó demasiado tarde. Al menos, consiguió aplazar un mercado la sanción, aprovechándolo para fichar a Luis Suárez. En los casos de Madrid y Atlético, la Federación Madrileña garantiza que sus fichas están perfectamente tramitadas con la Federación de Ángel Villar. Entonces, ¿cuál es el problema? Quizás que la Federación Española no se ha puesto las pilas y ni siquiera ha mirado la letra pequeña de la normativa FIFA en sus estatutos de menores. No es mala pista. Tampoco lo es que los clubes debían saber que los niños tenían que vivir un año natural en España; sus padres debían tener reglados contratos de trabajo, alquileres de domicilio, etc. Pura burocracia que les ha jugado una mala pasada.

Luis Suárez, sospechoso habitual

Jueves, 26 Junio 2014

luis-suarez.jpg

Delia Fischer es oficialmente portavoz de la FIFA y oficiosamente quien se come los marrones de su empresa. A las 11.00 hora local de Rio de Janeiro, Fischer anunció la decisión del Comité de Disciplina de FIFA. Los cenáculos periodísticos esperaban una sanción ejemplar; los chascarrillos apuntaban que a Luis Suárez le caerían como mínimo dos partidos para no cruzarse en el expedito camino de Brasil. Pero entonces llegó la ansiada declaración en la que FIFA volvió a demostrar su puño de hierro detrás de la fachada de responsabilidad cívica. “Actuamos con rigurosidad porque cientos de miles de niños sueñan con el fútbol”, dijo Fischer en un simposio de Zurich hace meses, donde Joseph Blatter tiene su cuartel general. “A Suárez le pesa su continúa reincidencia”, confiesa un comisario sudamericano de FIFA, que quiere mantenerse en el anonimato. Los nueve partidos no parecen exagerados si no se contempla el pack completo, porque los cuatro meses de inhabilitación huelen a la triple reincidencia de Suárez. Sus tendencias vampirescas comenzaron en Holanda en 2010: su mordisco al jugador del PSV, Otman Bakkal, estremeció tanto al Ajax, su club de entonces, que hasta Johan Cruyff, gurú en Barcelona y Amsterdam, salió a la palestra para decir que lo del uruguayo era “inadmisible porque a ver con qué cara le mirarían a Suárez los niños de la escuela del Ajax”.

La imagen del primer mordisco pasó inadvertida hasta que las televisiones lo captaron en sus resúmenes televisivos. La Federación Holandesa tuvo que recurrir al vídeo para meterle un paquete de siete partidos, más los dos impuestos por el Ajax como transgresión de su sagrado código interno. No obstante, Suárez tampoco sufrió un vía crucis porque ya había firmado con el Liverpool. Allí en Anfield, sospecharon desde un principio de la conducta temeraria del goleador charrúa.  “Me recuerda a mí en lo bueno y en lo malo”, dijo Robbie Fowler, uno de los delanteros red con más solera y cuya imagen más recordada no es ninguno de los cien goles que marcó en Liverpool sino su escandalosa celebración fingiendo que esnifaba la cal de la línea de fondo en un derbi contra el Everton. Fowler no exageró en absoluto porque sus palabras están archivadas entre la sanción a Suárez por insultos racistas a Patrice Evra y el segundo mordisco, a Ivanovic del Chelsea. Fue entonces cuando el uruguayo comprobó en sus carnes el poder fáctico de la prensa con los tabloides sensacionalistas publicando a granel montaje suyos con bozal y colmillos de vampiro. Humillado y vejado, Suárez intentó imbuirse de los furibundos ataques de la prensa británico como mejor supo: goleando en Anfield y demostrando a The Kopp que, enajenaciones mentales aparte, era el killer perfecto.

La FIFA cogió la matrícula a Suárez y no le iba a perdonar ni una. Su condición de sospechoso habitual le persiguió, incluso, en los últimos minutos del Uruguay-Inglaterra, cuando se tumbó en el centro del campo extenuado por el sacrificio físico. “Suárez es medio Uruguay, ¡qué demonios! Es Uruguay entero”, dijo la voz más autorizada para hablar del combinado charrúa, el ‘Príncipe’ Enzo Francescoli después de la demostración caníbal (no en sentido literal esta vez) contra los ingleses. “Como uruguayo tengo mucha bronca por la decisión de la FIFA”, ha clamado Franscescoli tras conocerse la sanción. La FIFA le ha dado pocas horas al culpable para abandonar la concentración de su selección y casi salir del país. Y la película de terror no acaba ahí: cualquier compañero de vestuario que sea visto en público hablando con Suárez puede ser denunciado. No es un castigo a perpetuidad pero la humillación alcanza proporciones bíblicas. “Le falta ser deportado como un delincuente común”, dice un periodista uruguayo.

Pero no todo es lobby a favor de Suárez: Uruguay tiene dos mitos, Francescolli y el gran protagonista del ‘Maracanazo’ del 50, Alcides Ghiggia. “Está mal de la cabeza. Habría que hablar con él y hacer un estudio para saber qué pasa por su cabeza”, dijo en COPE Ghiggia a sus 87 años desde su casa de Montevideo. No lo ha dicho en vano porque en apenas 24 horas ya ha salido a la luz un puñado de psiquiatras, alguno especializado en canibalismo. Y no es broma. Hay quienes se preguntan o, mejor dicho, nos preguntamos por qué no salió Delia Fischer el día después de que Nigel De Jong soltara su patada karateka a Xabi Alonso en la final de Sudáfrica. Entonces, FIFA lo interpretó como una “acción de juego”, con el balón en otro lado. Los patadones sí comulgan con el fútbol, los mordiscos parece que no. 

Romario, el martillo pilón de la FIFA

Martes, 10 Junio 2014

romarioronaldo.jpg

“Romario ataca, Ronaldo responde y Bebeto calla”. No es la crónica de un partido de la canarinha, sino el grotesco panorama político que ha causado el inminente Mundial. Así lo describe Alexandre Martins, amigo de Romario y ex agente de Ronaldo. Las manifestaciones populares que claman estos días por los recortes sociales las advirtió ‘O Baixinho’ hace meses, antes de que el gobierno brasileño superase su límite de 11.000 millones de dólares para organizar el Mundial, y la FIFA anunciase a todo el mundo que Brasil estaba “muy bien” acicalado para celebrar el campeonato. Joseph Blatter, quizá intuyendo el martillo pilón de Romario, puso en el escaparate a Ronaldo y Bebeto como los personajes mediáticos del torneo. “O Ronaldo y Bebeto no saben lo que está pasando, o lo saben y están fingiendo que no lo saben. De cualquier forma, los dos son unos ignorantes”. Fue el primer directo que el político Romario (ahora de profesión) lanzó a la mandíbula de sus ex compañeros de selección. Tantas concentraciones compartidas, tantas sambas bailadas en vestuarios de medio mundo y lo que se presuponía una fiesta común de fútbol ha destrozado el buen rollo de estos magos del fútbol. Al menos, ellos lo fueron con las botas puestas.

Romario es el hombre del momento en su país. Se ha subido a la ola populista desde su escaño de diputado del Partido Socialista Brasileño, una división pequeña pero que se sensibiliza con toda la ciudadanía por un propósito plausible: apoyar los derechos de los 45 millones de brasileños que sufren alguna minusvalía. Romario tiene una hija con síndrome de down, de nueve años, que suele recibir a todos aquellos paisanos que se acercan a su despacho de congresista en Brasilia. Entiende que la causa de su hija Ivy merece un respaldo político y unas leyes que coloquen a su nación a la vanguardia de las ayudas a los discapacitados. Pero los tentáculos de la FIFA con obras faraónicas interminables en los estadios y la desesperación social por gente a la que no le llegan los reales para comprar leche y pan han terminado por irritar al ex delantero diminuto del Barça. Dice que Ronaldo ha incumplido una promesa de 32.000 entradas del Mundial para los más desfavorecidos y, claro, el ‘Fenómeno’ no tardó en responder hace pocos meses: “Es lamentable que Romario me responsabilice por cosas que no me competen”.

Dos ídolos del pueblo peleándose delante de las televisiones, mientras Bebeto, también metido en política, se queda al margen. El ex deportivista no quiere líos que le puedan perjudicar en su carrera como asambleísta del Partido Democrático Laborista. Ha acudido a todos los actos previos del Mundial, se ha recorrido las obras de las doce sedes y nunca ha dejado de esbozar su eterna sonrisa. “¿Romario? Lo que importa es que los brasileños disfruten del Mundial”. Palabras vacías de un Bebeto que va cogiendo el tranquillo de la oratoria política. Es obvio que a tenor de las sacudidas diarias entre manifestantes y la policía, el país se ha visto forzado a elegir entre sus mitos futbolísticos: se queda con Romario sin pensarlo. Porque Ronaldo y Bebeto, aún si tener designado un sueldo oficial, huelen a FIFA de pies a cabeza; ponen la cara del Mundial ante el mundo y tratan de esconderse de fronteras para adentro. Allí reina ‘O Baixinho’ con sus lanzamisiles preparados por tierra, mar y aire, esté quien esté delante. “Ya consiguieron lo que vinieron a buscar: dinero”. Palabra de Romario da Souza Faria, quién sabe si próximo alcalde de Río de Janeiro y, en un futuro no muy lejano, O presidente.

¿’Villarato’? La culpa es de Mtiliga

Lunes, 8 Febrero 2010

Pues nada, a seguir hablando del dichoso ‘villarato’. Creo que es mejor opinar ahora, de una vez por todas, porque lo vamos a tener hasta en la sopa de aquí a final de Liga. Pobre Mtiliga, si supiera hasta dónde va a llegar este asunto por haberle buscado las cosquillas a Cristiano Ronaldo. De haber estado quietecito en aquella jugada que recordaremos ad nauseam, el brazo de ‘CR9’ no habría ido a parar a la nariz del malacitano y, por ende, no se habría montado todo este guirigay entre la prensa de Madrid y Barcelona. Y dado que en este país aborrecemos la calma chicha porque nos gusta la bronca, aunque Mtiliga marque mañana el golazo del siglo, dentro de unos años se le recordará como el hombre que hizo reflorecer el ‘villarato’ a su máximo apogeo.

La cantinela de la connivencia entre árbitros, Madrid y Barça ya está muy manida, pero sigue siendo verdad. El poder fáctico del fútbol español viaja en puente aéreo cada cierto tiempo porque es lo que interesa para el negocio. Hasta finales de los ochenta, era el club merengue quien hacía ojitos al estamento arbitral, hecho que cambió radicalmente con el ‘nuñismo’ de los noventa, ¿quién no recuerda aquel calamitoso y descarado arbitraje de Gracia Redondo en la segunda liga que perdió el Madrid en Tenerife con tres penaltis clarísimos no pitados?

Años después llegó Florentino Pérez y su discurso empezó siendo muy afín a la Federación, ¿qué me decís del gol anulado a Rivaldo en el último minuto de un Madrid 2-Barça 2 del 2001, con Figo vestido de blanco? Al día siguiente todos los telediarios abrieron con la imagen de desesperación del brasileño y de Guardiola intentando convencer al árbitro Losantos Omar que reflexionase sobre su gran cagada.

El problema institucional del Madrid de los ‘galácticos’ fue la presunción en las elecciones a la presidencia de la RFEF del 2004: Florentino apoyó al candidato Gerardo González (al igual que la mayoría de presidentes de Primera) y no a Villar, a la postre ganador. Ahí Laporta anduvo listo y se alineó con el gran favorito. Desde entonces, al Barça no le ha ido nada mal. Si recordáis algún fallo garrafal en contra de los azulgranas en los últimos años, hacédmelo saber en el blog.

Con todo, Barça y Madrid no se pueden quejar de nada, porque entonces vendría la rebelión de los veintitantos clubes restantes que han aguantado sinvergonzonerías arbitrales de todos los calibres. Cierto es que a los árbitros que han seguido al dedillo las siempre supuestas directrices del comité arbitral no les ha ido nada mal: Rodríguez Santiago se hizo el sueco en el manotazo que le sirvió a Messi para marcar en el decisivo Barça 2- Espanyol 2 de la Liga 2006/07 y a los pocos días le premiaron con la final de Copa de esa temporada. Y no os quiero contar si lo extrapolamos al mundo FIFA: la cara de idiotas que se les habrá quedado a los irlandeses al enterarse de que su ‘hombre del año’, el sueco Martin Hansson, irá al Mundial…¡en calidad de árbitro principal! Al parecer, sólo a un puñado de irlandeses les molestó que Henry  echara una mano (literal) a su nación para que no se perdiera la cita de Sudáfrica. 

Nadie se acordará de Irlanda

Viernes, 20 Noviembre 2009

La nación de Irlanda proclama su irá contra la FIFA, no es para menos. Se dice que el fútbol mueve pasiones y en el mundo anglosajón siempre un poquito más. El infame error del árbitro sueco Martin Hansson ha aparcado durante unos días los problemas triviales de la nación gaélica para convertir la mano de Henry en una cuestión política. En el ojo del huracán está Michel Platini, quien no podía permitir en su primer mandato como ‘premier’ UEFA que su queridísima Francia no estuviese invitada al baile mundialista. No sabemos si el dirigente francés bajó al vestuario del árbitro antes de la prórroga, pero sí es una certeza que Platini sabe qué hilos mover en la burocracia FIFA y el modo de aspirar al cetro de Joseph Blatter.

El caso es que un ‘arbitrucho’ de  poca monta lapidó en un instante la ilusión de seis millones de irlandeses (a los del Norte no los cuento porque allí Henry ya ha debido ser nombrado hijo predilecto). En Dublín mereció ganar Irlanda y en París también. Pero resulta que a Domenech y sus pupilos se les iba la repesca de las manos, y para que Hansson no tuviese que tragar quina el resto de su vida entre la comité arbitral europeo, tiró por lo fácil inventándose una ocasión de gol más propia de un central y un pivote de balonmano.

Los argentinos inscribieron para la posteridad la ‘mano de dios’. Aquella fue concebida con apego por el mundo del balón (exceptuando a los ingleses, claro). Más que nada, porque el histórico lance de Maradona antecedió a su llamado gol del siglo. En cambio y con un contraste abismal, los franceses quieren canonizar ‘la main de dieu’ del tramposo ‘Titi’. A Maradona se le perdonó su farsa, nunca un tío tan grande había intentado engañar al ‘fair play’. Dos décadas después  y con poco por descubrir en el fútbol, Henry ha quedado retratado como un tramposo desquiciado que golpeó el balón con la mano dos veces por absoluta desesperación. El fútbol no perdona a Henry, ni a Hansson ni a Platini. Imaginad que esto sucediese en un Mundial: la francofobia podría ser brutal.

El ministro irlandés de justicia, Dermot Ahern, ha exigido que se repita el partido, pero la FIFA le ha respondido ipso facto que es imposible porque el fallo de Hansson fue un ‘error de apreciación’. Pues estamos aviados: si un árbitro no aprecia que un jugador toca el balón con la mano dos veces descaradamente, que piten los mismos jugadores, que entre ellos seguro que habrían detenido la jugada. Árbitros como este Hansson los hay a patadas en un Mundial. Y lo último que querría la FIFA es que apareciese de la nada otro Al Ghandour, el recuerdo más amargo del España-Corea del 2002. La cuestión es que en 2002 nadie nos consoló a nosotros y mañana nadie se acordará de Irlanda.

Vuelve el mayor coñazo

Martes, 28 Octubre 2008

¡Horror!, vuelve la Copa del Rey, el torneo que peor formato tiene de todas las copas que hay en Europa. La Federación Española la sigue su considerando su torneo fetiche, su ‘niña bonita’ y por ello, continúa obcecada en mantenerla como en las últimas ediciones. Es decir, súbitamente aburrida. La obstinación de Villar desespera a todo el mundillo futbolístico. Bueno, a todos menos a Real Madrid y Barça, los cuales exigen cualquier tipo de facilidades. La sinvergonzonería no tiene límites.

Durante varias temporadas, las primeras rondas de los equipos de Primera División se jugaban a partido único y en el campo del club de menor entidad. Entonces, y sólo entonces, los duelos entre los terceras o segundas ‘b’ contra los primeras tenían gracia. Los estadios modestos se llenaban y en noventa minutos algunos equipos grandes se llevaban el susto o directamente eran fulminados. Tal formato era emocionante hasta que llegaban los octavos de final y empezaban las eliminatorias a doble encuentro, que a la postre se cargaban el espectáculo copero. La mayoría de los clubes españoles, incluidos muchos de Primera División, clamaban por un partido solo de principio a fin. Así se hace en Inglaterra y Alemania, donde sus respectivas copas adquieren una dimensión volcánica.

Pero en España importan los intereses de los equipos mil millonarios y si resulta que el Real Unión es el suertudo que le toca medirse al Madrid, muy bien debe hacerlo en su campo para llevar algo de interés al Bernabéu. O sea, imposible. Lo mismo le pasa al Benidorm con el Barça; al Portugalete de Tercera con el Valencia, vigente campeón, o  al Orihuela con el Atlético de Madrid. La lógica imperará y los grandes llegarán hasta cuartos, por lo menos, y ahí nuestra ‘majestuosa’ Copa se supeditará, como todos los años, a la Liga de Campeones y a la Copa de la UEFA. Villar lo sabe pero no pataleará por miedo a ser reprendido por la UEFA de Platini o por la mismísima FIFA de su queridísimo Joseph Blatter.

El presidente de la Federación Española está confuso. Ya no sabe qué argucias utilizar para colocar a Madrid y Barça cara a cara en una final. La perfidia de ambos clubes con Villar comienza a ser descarada. De otra forma no se entiende que los suplentes sean siempre los protagonistas de esta competición y que nadie exija cuentas si los clubes poderosos son eliminados a las primeras de cambio. Lamentablemente, perder en la Copa es un accidente y caer en la Champions es un desastre. Ése es el baremo que ha inventado la Federación con sus continuas y fallidas enmiendas a su trofeo. Y para mayor escarnio, los fechas y los horarios coperos no pueden ser más inoportunos: esta noche entra en liza el Barça, mañana el Atlético de Madrid y el jueves, el Real Madrid, todos a las nueve de la noche. Las idas serán inolvidables para quienes vayan in situ a los campos de los equipos inferiores. Y los partidos de vuelta volverán a ser los mayores coñazos del deporte nacional. Tome buena nota, señor Villar.

Capel: ni solución ni alternativa

Mircoles, 10 Septiembre 2008

¡Cómo nos gusta que juegue España! Ahora que somos campeones de Europa. Desde que tengo uso de razón, los partidos de la selección española clasificatorios para lo que fuera, siempre eran una molestia en el calendario de liga. Los típicos trámites contra Estonia, Letonia, Lituania, Islas Feroe o Malta no eran más que artificios para criticar al combinado nacional y colgarle el sambenito de que nunca ganábamos nada. Reconozco que yo también estaba de acuerdo con que las fechas reservadas a los compromisos internacionales restaban emoción a la Liga, a la Champions, incluso a la Copa del Rey. Es más, antes ni nos preocupábamos por discutir por qué iba Zubizarreta o no estaba convocado Butragueño. Daba igual, el resultado era el mismo: nunca ganábamos nada.

Pero ahora somos campeones de Europa y todo ha cambiado. La victoria en Austria y Suiza ha revolucionado las charlas de barra de bar y los cafés matutinos en el trabajo. No sé que tiene el fútbol pero incluso aquellos que lo detestan saben quiénes son Cazorla y Güiza, por decir algunos, y canturrean eso de “yo soy español, español, español”. En poco tiempo nos hemos acostumbrado al juego vistoso de España, que ya no debatimos cuál es la mejor táctica. Resulta que durante estos días el debate nacional es si Diego Capel, un chico que ha sido convocado tres veces y nada más que tres, debe o no debe jugar en el once titular. Discutimos si la actitud y la aptitud del sevillista son adecuadas para ‘La Roja’. El seleccionador nacional, Vicente Del Bosque, reconoce que la nueva joya hispalense tiene que pulir ciertos defectos. Tampoco hay que ser un erudito del balompié para darse cuenta que Capel obstaculiza el juego de la selección. El jovencísimo extremo mima demasiado la pelota, le cuesta horrores soltarla y no alza la vista para trazar jugadas. Si esta noche veis el partido contra Armenia, estéticamente no os costará identificar a Capel: es ése que corre con la cabeza agachada. Dada la docilidad de los rivales de turno, Del Bosque es inteligente con estas probaturas y por ello, se habrá cerciorado de que Capel no es solución ni alternativa para España.

Pero debates aparte, la selección no ha perdido ni un ápice de ilusión, compromiso y humildad, los valores mayúsculos de este grupo. Cierto es que bosnios y armenios no son oponentes suculentos para seguir agrandando lo que va camino de ser una leyenda. Y aún no me explico porque las grandes potencias mundiales tienen que pasar estos sopores. Empeños de la FIFA, supongo.

Lunes, 28 Julio 2008

 

El presidente de la FIFA, no contento con dejar boquiabierto al Manchester United por su supuesta esclavitud moderna hacia Cristiano Ronaldo, ha vuelto a exhibir su don de la impertinencia en el affaire Leo Messi. La estrella argentina desea jugar los Juegos Olímpicos con su país. Es su obsesión del verano, sobre todo después de la ominosa temporada que ha vivido con el Barça. Sin embargo, el club azulgrana no está dispuesto a prestar su mayor activo para jugar unas Olimpiadas que coinciden con la previa de la Liga de Campeones, primer momento clave de la temporada del Barcelona.

Ambas actitudes son razonables: las ansias de Messi por ir a Pekín son lógicas, entendibles y nada reprochables para un crack que está en edad óptima para hacer esfuerzos denodados. El argentino es consciente de que su participación con la albiceleste la convierte en favorita indiscutible con el permiso de Brasil. Pero claro, el Barça que aspira al resurgimiento no tolerará recibir la primera bofetada y más en los despachos. Messi tiene contrato con el Barça y por tanto, debe atenerse a las directrices del club. Y como no existe ningún reglamento FIFA que sentencie a favor de los designios de Messi, ha vuelto a salir el convidado suizo de piedra para hacer un guiñó al Comité Olímpico Internacional y deplorar el talante del Barcelona.

Otra vez Blatter. En las oficinas de la FIFA debe cundir el sopor para que su máximo mandatario no haga otra cosa que alborotar en asuntos que no son de su conveniencia. Su opinión a favor de que Messi vaya a Pekín, en consonancia con la Federación Argentina (AFA), delata su parcialidad cuando su cargo exige todo lo contrario, prudencia y neutralidad. La FIFA y la AFA han creado un problema de la nada. La actitud del Barça es lícita y legal: Messi es propiedad del Barça y éste obliga a su jugador, a su empleado, a comprometerse con su equipo desde ya. Además, el reglamento FIFA, que Blatter debería conocerse al dedillo, avala la posición de los azulgranas. Punto y final. Más claro no puede ser. Messi quiere jugar con Argentina pero su club, el que le paga, le necesita para afrontar el primer choque crucial del nuevo curso. Ya habrá más Juegos Olímpicos para que el fenómeno argentino se exhiba. Aunque Messi pensará que no luce tanto una eliminatoria de mediados de agosto contra un equipo de medio pelo como poder ser el protagonista del acontecimiento deportivo más importante del mundo.

Si la todopoderosa y modélica FIFA, a través de su cabeza visible, no es capaz o no quiere entender la sencillez del asunto, entonces, ¿en qué manos está el fútbol mundial? La incontinencia verbal de Blatter está estragando el decoro y la reputación que su organización ha acumulado durante años. Ah, bueno, y para que no falten nuevos enredos, el genio Diego Armando Maradona achaca a Messi, el empleado del Barça, que no tiene suficiente carácter para reclamar al club español su participación olímpica. Por tanto, según Maradona, ¿qué debería hacer su compatriota? ¿enfadarse y afrentar la orden de su club? Messi, se un crack no sólo con la pelotita.

Más que una metedura de pata

Domingo, 13 Julio 2008

El presidente de la FIFA, Joseph Blatter, opinó el pasado jueves del vaivén de Manchester United y Real Madrid en el ‘asunto Cristiano Ronaldo’. Inopinadamente, o quizás de manera premeditada, Blatter espetó que el Manchester, todavía equipo de la estrella portuguesa, se estaba comportando con Ronaldo como si se tratara de un ejemplo de esclavitud moderna. Así es, tal como lo acabáis de leer, sin ninguna metáfora ni doble sentido. Ni corto ni perezoso, la máxima autoridad del fútbol mundial osó a utilizar tan abominable termino para describir la situación de ‘opresión’ que supuestamente sufre el luso quejica. Me extraña que setenta y dos horas después ninguna organización humanitaria haya lamentado o condenado esta penosa declaración.

No sé si el señor Blatter (desde ahora omitiré el apelativo de señor) es consciente de la magnificencia de su cargo. Deduzco que cualquier manifestación pública que haga el principal responsable institucional del fútbol tiene alcance mundial. Es por ello por lo que su puesto exige ciertas infalibilidades, entre ellas, no frivolizar con temas tan graves y serios como la esclavitud. Me pregunto qué pensaran los millones de personas que están sometidos a la explotación sexual y trabajos forzados en más de 130 países, según datos de la ONU. Ahora resulta que Cristiano Ronaldo, quien sólo cobra 6 millones de euros anuales por dar patadas a una pelota, está sometido por una organización, el United, que sólo le ha dado la oportunidad de su vida para triunfar en este deporte. Una de dos: o nos hemos vuelto locos o definitivamente vivimos en una realidad en la que aquello de ‘vale todo’ es axiomático. Y me temo lo segundo.

No hay excusas para el presidente de la FIFA. Pero es que ni siquiera se ha retractado de lo que ha dicho. La devoción confesa que Blatter siente por el Real Madrid le ha traicionado por completo. A saber qué opinarán en el Manchester después de oír a la cabeza visible del fútbol mundial, cuyo reto es el de proteger el bienestar institucional y deportivo de este negocio. Los Ferguson, Glazer, Queiroz y compañía se habrán quedado pasmados con la FIFA. No es para menos.

En más de una ocasión he escuchado a Blatter afirmar que los profesionales se deben a sus clubes. Entonces, ¿de qué estamos hablando? Cristiano Ronaldo tiene un contrato firmado con el club inglés y no expira este verano. Por tanto, si Blatter considera al portugués un profesional, lo que nunca debió hacer fue valorar la relación contractual entre el United y su jugador. Y en el remotísimo caso de que hubiese considerado opinar sobre este culebrón, que por otro lado, mantiene en vilo a todo el fútbol, nunca jamás debió compararlo con la esclavitud, ni siquiera con cualquier indicio de ésta. Porque el fútbol es un negocio cuyos gestores se lucran para entretener a los ciudadanos, y la esclavitud niega la vida humana. Menos mal que cierta gente, como el presidente de la UEFA, Michel Platini, han salido al paso para corregir a su superior y recordarnos que sí, que el fútbol es bonito, pero que evidentemente, hay cosas más importantes en la vida.