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Entradas con etiqueta ‘Higuaín’

Higuaín, siempre en el alambre

Domingo, 13 Mayo 2012

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“El Madrid ha fichado a Higuaín por seis temporadas y media. Ha sido una buena venta”. Héctor Grinberg, tesorero de River Plate, no podía creerse todo el revuelo mediático que había montado el ‘Pipa’ cuando marcó dos goles a Boca Juniors en el torneo Apertura de 2006. Su impecable actuación en el clásico argentino llamó la atención de Pedja Mijatovic, entonces director deportivo del Real Madrid,  quien no dudó en rastrillar el mercado sudamericano para apuntalar una plantilla que Fabio Capello intuía poco competitiva. El River, fábrica de promesas con ínfulas de estrellas ‘maradonianas’, convenció al presidente Ramón Calderón de que 13 millones era una cifra asequible para el nuevo Batistuta del fútbol argentino. Ahogado por la urgencia de invertir la inercia triunfante del Barça de Rijkaard, el Madrid se aferró a la necesidad de contratar y no le importó soltar un cheque con tantos ceros; curiosamente, días después pondría veinte millones redondos por otra promesa rimbombante de Argentina, Fernando Gago. (more…)

De aquel Ushiro-nage…

Lunes, 21 Noviembre 2011

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El diario Superdeporte no ha vuelto a ser tan ocurrente como en aquella jugada del Ushiro-nage de Marchena a Raúl del 15 de febrero de 2004. Entonces, el árbitro Tristante Oliva se inventó un penalti en un forcejeo entre el capitán del Madrid y Marchena, y el Valencia perdió dos puntos en la carrera por el título. Al término del partido, el presidente del Valencia, Jaume Ortí, se desahogó en el micrófono de Canal Plus… “En el Bernabeu no se puede ganar. La Liga ya tiene dueño”.

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El elegido fue Benzema

Martes, 18 Octubre 2011

Finales de julio de 1994 en Nyon (Suiza). Pretemporada del flamante Real Madrid del técnico Jorge Valdano. La comidilla de la prensa, tanto allí como en España, era averiguar si el mister argentino contaba o no con Iván Zamorano, una estrella cada vez menos rutilante en la Liga. La temporada anterior tan sólo marcó once goles, por lo que Ramón Mendoza meditó hacer negocio con su venta…Stuttgart y Olympiakos se postularon como sus mejores pretendientes. Pero ‘Bam Bam’ tenía entre ceja y ceja  el Calcio, por entonces la mejor liga del mundo, o bien quedarse en el Real Madrid e intentar convencer a su nuevo entrenador. Las noticias de Italia fueron poco alentadoras y Zamorano se tomó aquella pretemporada como un reto: su carrera había llegado a un punto de inflexión demasiado crucial y debía hacer méritos si no quería echar por tierra todo el curre que se había pegado en el Sevilla para atraer a los clubes grandes.

A Valdano le gustaba jugar como uno más en aquellas intensas pachangas; obviamente, todos querían ganarse su favor. El propio Zamorano contó que en una sesión el balón llegó al entrenador y Zamorano rebañó el balón tumbando al argentino. Desde el suelo, Valdano le preguntó…”¿Siempre entrenas así, o sólo cuando odias a tu entrenador?”. Aquel mensaje alteró al delantero, que desde el primer día de pretemporada se entrenó como si le fuera la vida en ello. En pocas semanas, Zamorano había pasado de ser repudiado como cuarto extranjero (Laudrup, Redondo y el malogrado Peter Dubovsky partían con ventaja…Prosinecki directamente se marchó al Oviedo) a consolidarse con goles como el delantero centro titular del decisivo proyecto de Mendoza. Paradójicamente, ni el chileno ni Amavisca eran de la cuerda del nuevo mister en un principio; acabaron siendo los mejores de la Liga junto a Laudrup. Incluso, años después Valdano llegó a confesar que se equivocó…”Mi gran error fue declarar ante los periodistas que yo tenía cinco delanteros y que Zamorano siempre sería el quinto. Con esa afirmación rompí todos los puentes con el jugador”.

David Gistau escribió en El Mundo de ayer, lunes, que fue testigo directo de la eclosión de Gonzalo Higuaín en un River Plate-Boca Juniors del torneo Apertura 2006. El ‘Pipita’ marcó dos goles, uno de ellos escandaloso, y eclipsado por el acontecimiento, Gistau preguntó a sus amigos porteños qué pinta tenía ese delantero. La respuesta fue escueta: ‘Pseé’’. Blanco y en botella: Higuaín era uno más del montón. Esa incertidumbre le persiguió en Madrid, más cuando Ramón Calderón pagó trece millones y medio por él. En su primer año, el de Capello, marcó goles vitales (el de la remontada al Espanyol) y en la primera liga de Schuster se afianzó. Sin embargo, su sambenito permaneció a pesar de un buen puñado de goles y derroches físicos extenuantes…”Higuaín necesita disparar varias veces para marcar un gol”, era el cliché más habitual de la afición. Muchos en el Bernabeu todavía recuerdan su garrafal fallo a puerta vacía ante el Lyon en los octavos de la Champions en los que el Madrid de Pellegrini descabalgó contra todo pronóstico. Aquella pifia no se ha olvidado, aunque Higuaín haya mejorado sus explosivas cualidades, hasta el punto de hacer dudar a Mourinho. El portugués se refirió al debate Higuaín-Benzema con un guiño irónico a la prensa…”No os voy a decir quién jugará ante el Lyon, así no se os acabará el debate”. El elegido fue Benzema, que respondió con la única credencial que le vale…el gol; así que la renuncia al argentino se debía traducir como un método de motivación poco ortodoxo o una intención táctica muy bien pergeñada. Fue esto último, a tenor de la explicación técnica de Mou tras el partido.

La disyuntiva, por cierto, bastante sana (así lo ha entendido Mourinho), va para largo. Por un lado, los últimos ‘hat-trick’ de Higuaín le han descubierto como el delantero perfecto para el Madrid del contragolpe. Es rápido y se siente a gusto con el balón en carrera, justo como le llega de sus compañeros. Pero la sensación es que aún necesita reivindicarse con una cifra redonda de goles; de lo contrario, tendrá que convivir con la sospecha del Bernabeu. Benzema se ha consolidado como un ariete más elegante y cómodo con pocos metros delante. Alfredo Relaño describe en su editorial de AS de este martes que el francés “se abre espacios para el disparo en una baldosa”. Claro que el Madrid de esta noche sí que jugó la pelota e insistió en el toque para acabar con el calamitoso talante de los franceses. El Madrid en dos versiones…la volátil para Higuaín y la más tradicional con Benzema; Mourinho sabe elegir a quién poner dependiendo del partido. Falta por saber si hoy ha meditado jugar al pase corto o el Lyon se lo ha dejado en bandeja.

P.D: unas cuantas más así de Khedira y montamos otra discusión: Lass o él. Porque pensar en Granero para jugar con Xabi Alonso es definitivamente inimaginable.

Cuestión de velocidad

Sbado, 15 Octubre 2011

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El maestro Santi Segurola siempre ha defendido que el Madrid en el Bernabeu casi nunca pierde a los puntos, y menos con rivales de ‘otra’ liga. Pepe Mel, en un intento valiente pero suicida, lo sabía de antemano, aunque prefirió no traicionar su estilo…las consecuencias fueron lógicamente devastadoras. Porque el partido pintaba a goleada desde el momento en que los blancos marcaran el primero, que no llegó pronto porque Cristiano no calibró el fúsil. La crónica del 4-1 es la que más le gusta a Mourinho: un duelo a golpes cruzados hasta que mata el de siempre y deja al oponente aturdido hasta el final. Así fue el Betis, al que la lesión del sagaz Vadillo trastocó los planes ofensivos; de todos modos, con o sin el chaval, era obvio que le caería una ristra de goles una vez que le clavaran el primero. Y como sucede siempre, basta que al Madrid le adelanten las líneas en búsqueda de la igualada para que monte una bacanal romana. Precisamente, Mel había comentado en la previa que el arma de destrucción masiva preferida por su colega portugués era la velocidad del contraataque. Atinó como buen entrenador que es.

Cada partido es una prueba más irrefutable que el anterior de que el Madrid ha sido diseñado para volatilizar partidos en apenas dos o tres toques. Así como el guepardo prefiere cazar en la sabana africana antes que en cualquier otro hábitat, Mourinho va teniendo un once fetiche en el que el contragolpe y un puñado de metros neutros es su razón de ser. Y para este tipo de pruebas, da igual que el centro del campo no carbure; y eso que Xabi Alonso ha bajado el pistón en los últimos días. Lo de su escudero ya es un tema cansino: Mou se obceca con Lass y así será por los tiempos de los tiempos. El francés será útil para una guerra de trincheras, pero pierde de vista el balón cuando sus compañeros lo ruedan a toda pastilla. Gran culpa de ello lo tiene Kaká, que se ha olvidado de galimatías psicológicos y por fin ha captado el mensaje de su entrenador…coger el balón con espacios y llevarlo a base de zancadas al área contraria. Extraña que Pellegrini no exprimiese al brasileño en ese detalle durante su primer año, aunque las inclinaciones tácticas del chileno distan mucho de las de su sucesor.

Pero, obviamente, la foto de Higuaín es la que aparecerá en las portadas de toda la prensa. Tuvo su primera oportunidad en Cornellá y descubrió que el fútbol de su equipo es de su mismo rollo. Hoy, más de lo mismo, con el consentimiento de Di María, cuyo pase en el primer gol entra en el catálogo de mejores asistencias de la Liga. Sin duda, Mourinho agradecerá que el ‘Pipita’ conciba su existencia como un examen continuo. Esta semana, su padre, Jorge, confesó que Higuaín “siempre está en discusión”….razón no le falta. Si el mister lo escenifica así para motivar a su delantero, el efecto está siendo bestial. El segundo ‘hat trick’ consecutivo ya está alimentando el siguiente debate: Benzema o él. Es una discusión sana que a buen seguro sobreexcitará a ambos y, por qué no decirlo, es jodido para quien debe elegir. Quizá el francés se mueva mejor en ataques más estáticos, por eso, el perfil de Higuaín garantiza más disparos a puerta y, sobre todo, mayor facilidad de pase para Di María, Kaká y Özil. Por cierto, el alemán está abúlico, hoy se le ha visto lento de piernas…y Di María viene avisando por detrás a toda velocidad. Puede que ahí surja otro debate.  

¿Forlán al Madrid? No creo que quiera él

Mircoles, 10 Noviembre 2010

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¿Forlán al Madrid? Lo que les faltaba a Higuaín, Benzema y Agüero. MARCA anuncia hoy el posible fichaje del uruguayo, que llegaría … para jugar en el banquillo, intuyo yo. Tiene gracia la historia porque el Madrid sí ha confesado más de una vez que Forlán fue un objetivo preferente durante el verano en el que acabó viniendo Benzema. Pero el uruguayo se ha hecho mayor y, a pesar de su extraordinario físico, su pegada ha envejecido; quizá sea por el estrés que le provoca arreglar casi siempre los entuertos de sus compañeros. Encima, todavía no le ha cogido el gustillo ni a la temporada ni a su compi Agüero. Es por ello, que el equipo está dando bandazos considerables en este arranque.

Forlán acabó empachado de Mundial. Tanta loa acabó extenuándole hasta el punto que no pudo disfrutar de un verano relajado. Obviamente, debía atender a los ‘ofertones’ del mercado. Pero no insistió mucho con sus pretendientes, debió pensar que la Europa League era la premonición de una etapa trufada de copas. Quienes no pensarán lo mismo serán los directivos, que habrán visto la oportunidad de equilibrar un poquito la balanza de pagos a cambio de un tío del que no esperan mucho más. Claro, les queda el Kun, otro que necesita espabilar con inminencia. Porque, aunque parezca extraño, la fragilidad del equipo este año viene de la delantera, no de sus defensas, que también han hecho de las suyas.

Entonces, supongamos que Forlán termina en el Madrid. Allí el cupo tiene overbooking. Cristiano es el delantero centro fantasma: juega inclinado en la izquierda, pero se atiborra a goles como si fuera el último jugador. Higuaín ha aprendido a marcar en partidos con cierta enjundia, como el de San Siro, y pronosticará más de veinte. Y Benzema merece el indulto de Mourinho; ha jugado más avispado en un puñado de partidos que en toda la temporada anterior. En el Madrid confían en él, de momento.

O sea que dudo que Forlán quiera exprimir sus últimos resuellos desde un banquillo. No obstante, a lo mejor vuelve a engatillar unos cuantos balones más y coge la racha estratosférica que le obsequió con la Bota de Oro. Aún así, debería agotar su carrera en un club que le prometiera de inicio ciertas bulas. En el Madrid podría desesperarse. Y no lo digo por la edad, porque si existe un émulo de Van Nistelrooy, quien marcó de todos los colores cumplidos los treinta, es precisamente el uruguayo. Pero en aquel Madrid, Ruud fue fichado para golear por delante de Raúl y Robinho. Hoy nada es igual.

Solvencia garantizada

Mircoles, 20 Octubre 2010

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Ni de lejos pintaba como aquellos Madrid-Milan entre la ‘Quinta del Buitre’ y los futbolistas totales de Arrigo Sacchi. Más que nada, porque los italianos de ahora evidencian una decrepitud clamorosa. Ni las estrellitas díscolas ni reliquias que ya lo dieron todo el siglo pasado pueden soportar el peso del Milan. Y por eso,  Berlusconi o Galliani (me da que este último porque el primera está enfrascado en tareas un poquito más borrascosas) deben resetear el club de arriba abajo. Lo mismo que ha intentado hacer Florentino año tras año, hasta hoy.

Porque la inercia ganadora e ilusionante de este Madrid no la habíamos visto desde Carlos Queiroz. Entonces, los ‘galácticos’ mas Raúl se lanzaron decididamente a por la temporada en un ejercicio de autoridad apabullante explicitado en goleadas de escándalo y destellos inéditos. Ese plantel tenía una pinta bestial, pero sólo fachada como a la postre se comprobó.

Siete años después, Mourinho no propone aquello pero garantiza solvencia. Su equipo asegura disparos por doquier y raro será el partido en el que el mejor no sea el portero rival.  Al margen de que la apuesta culmine o no (la de Queiroz estalló en la final de Copa birlada por el Zaragoza), hay argumentos irrefutables para creer que sí, que en esta temporada puede asomar alguna satisfacción.

Por de pronto, Cristiano parece que está siguiendo al dedillo un plan psicológico maquinado por Mou: sigue siendo el que más chuta y el que jalea los ataques, pero también se para a pensar en opciones diferentes a su vanagloria. Y, claro, sus compañeros lo agradecen; entre ellos, Higuaín, que inopinadamente ha encontrado en el portugués un asistente más. Luego hay que mentar a Özil por su agilidad mental: decodifica la oportunidad antes de que se produzca. Regatea cuando debe y cruza pases inverosímiles, al estilo de Raúl en sus tiempos gloriosos.

Y ya lo dejé entrever hace semanas, Mou ha engendrado a un nuevo Marcelo, que se preocupa por defender y llega con buen reprís a la línea de fondo contraria. Falta por ver, eso sí, cómo se las arreglará cuando Mata, Navas o el mismo Messi le intenten bailar. Es el examen pendiente del brasileño. Como también le faltan pruebas gordas al Madrid, de mayor calado que la de anoche. La del Camp Nou se acerca y otras futuras como Old Trafford o Stamford Bridge (si es que la suerte acompaña) serán concluyentes para testar si este equipo, a diferencia del de Queiroz, rula bien.

El Madrid, a su imagen y semejanza

Lunes, 18 Octubre 2010

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Mou ya tiene al Madrid a su imagen y semejanza. No enamora porque ése no es su propósito, pero achanta a cualquiera que se le ponga enfrente. Y mucho habrá tenido que ver Cristiano, que si hace tres semanas pataleaba como un niño caprichoso cuando no le salía la jugada, ahora celebra efusivamente los goles… ¡de Higuaín! O el equipo se ha conjurado para que, de una vez por todas, el enésimo proyecto de Florentino salga adelante, o es que Mou es sencillamente el soberano de todo lo que le alcanza la vista y sus ‘vasallos’ hacen lo que él dicta.

A Mou le importa poco que sus chicos combinen, triangulen o se inventen jugadas acrobáticas con doble tirabuzón. Hombre, siempre es de agradecer que a  Xavi o a Iniesta se les ocurra una genialidad, pero también mola que el Madrid castigue sin compasión con varios golpes directos. Además, Mourinho también podrá fardar de pitoniso: advirtió que algún equipo pagaría el poco acierto goleador de principio de temporada y han bastado dos jornadas para que la opinión pública se olvide del aplastante inicio de Pellegrini. El Madrid ha entrado en una vorágine goleadora en la que hasta Casillas podría rascar algo.

Porque esa es otra: si arriba están enchufadísimos, la defensa no se queda atrás. Pepe, con sus vaciles y chorradas, se ha granjeado el honor del que Hierro gozó durante muchos años. Es el líder indiscutible de la zaga y se hace lo que él manda. A veces le da por patear espaldas ajenas y otras por chulearse como en Málaga, pero es de uno de los mejores descubrimientos de los últimos años. Y, sí, Mijatovic tenía razón: llegaría el día en que a los ‘entendidos’ se les metería en la cabeza que treinta millones por un buen central son una buena inversión. Yo me incluyo entre los sabiondos; en su momento me pareció una exageración pagar aquella bestialidad por un tío llamado Pepe.

Ahora bien, vale que el Madrid ha espabilado en los últimos días o, más bien, ha encontrado un patrón de juego, el de atacar y atacar hasta noquear. Pero mañana viene el Milan, que sin meter mucho miedo tampoco tiene la pinta de Depor o Málaga. La gran asignatura pendiente del madridismo es ganar a ‘alguien’: no valen medias tintas. Y Mou sabe que ése debe ser su cometido, independientemente de que sus chicos le hagan un roto al Depor o ganen por los pelos a un recién ascendido. Ha llegado la hora de examinar el potencial de este Madrid nuevo en espíritu y ganas. E insisto, aún con Ibrahimovic, Robinho y Pato, los italianos no son favoritos a nada. Pero no me quiero imaginar qué sucedería si la orgía no continúa mañana.  

¿Los partidos? Importan poco

Mircoles, 29 Septiembre 2010

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La idea de crear una fonoteca exclusiva de Mourinho no era ningún disparate. Pensé hacerla antes de Liga y a día de hoy ya he almacenado un buen puñado de declaraciones entre insinuaciones, advertencias, chulerías e ironías. Mou da para mucho y prueba de ello es que su gracejo (para quien lo comparta) agita los mentideros del mundillo. Lo de antes de ayer no era más que una rueda de prensa previa a un partido de Champions, pero quiso montarla; bastaba con responder que Pedro León no iba convocado porque no y punto, pero le puso en el disparadero con humor ácido; podía haberse callado la alineación de Benzema y/o Higuaín, y nos sorprendió con una cátedra de altanería y soberbia. Pero no penséis que a Mou le importa: sabe cuándo y dónde tiene que echar carnaza a la prensa. De otro modo, ¿de qué creéis que se sigue hablando hoy?

Porque el partido de anoche no merece muchos comentarios: otro tostón mayúsculo que anima a apagar la tele y coger un buen libro. En serio, el Madrid es un suplicio con poca pinta de mejorar. Y comienza a ser preocupante. Como también lo es Cristiano, al que sigue sin salirle nada; quizá estemos confundidos y el año pasado fuese demasiado perfecto. En fin, todavía se le espera.

Y puede que parezca una locura, pero a este equipo le urge Kaká, no en su mejor estado, pero sí un poco atinado. No sé, alguien que se atreva con un pase entre líneas o una jugada inverosímil. Pero, claro, con Lass y Khedira embutidos la zona de creación es difícil creer que uno está viendo al Circo del Sol. Total, que Mourinho quiso innovar con músculo para acabar con el Auxerre por asfixia  y, sin embargo,  al rato se encontró con una guerra de guerrillas: los defensas, pendientes de frenar los contraataques franceses; los trotones mas Xabi Alonso, obsesionados con mantener la pelota y arriba, casi en el destierro, Cristiano, Higuaín y Benzema. Aunque, a tenor de lo visto, dio lo mismo que jugaran juntos el francés y el argentino: el experimento habría salido igual de mal con uno de los dos o ninguno en el campo.  

Al final será cierto que Mou lo tiene todo calibrado al milímetro: el show alza el telón en la rueda de prensa de la víspera. El problema es que la función se acaba cuando el portugués se levanta de la silla, ¿los partidos? Como los teloneros pero, en vez de antes, después de la actuación estrella. Importan poco.  

Un patio de colegio

Jueves, 16 Septiembre 2010

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El Bernabeu se convirtió un patio de niños…algunos de ellos mimados. Es entendible que todos ellos quieran deleitar a una afición ávida de gloria; también es sano que quieran emular al Barcelona que, aún pifiándola con el Hércules, tres días después es capaz de maniatar al Panathinaikos como si jugase con un joystick de videoconsola. En resumen, que el Madrid no quiere ser menos que los culés, a pesar de que la consigna de Mou sea que el equipo tiene su propio copyright. Y en esa comparativa, más  bien contraste, al Madrid le falta sorprendentemente pólvora. Quién lo iba a decir del equipo que menos adolece de gol y más falto está de atractivo.

Y fue Cristiano, paradojas de la vida, el que evidenció el primer problema de la nueva era con un descaro inusitado por meter un golito. Como ya ocurriese ante Osasuna, lo volvió a intentar de todos los colores y siempre encontró el lamento. Hasta pasó del juego de equipo para marcarlo él y sólo él. En consecuencia, el Madrid falló una veintena de ocasiones delante del portero del Ajax, que anoche salió más internacional que nunca. Ha quedado claro que hasta que Cristiano no la clave, Higuaín, Canales y…¿Benzema? no van a oler ni un pase.

El ‘Pipita’ ha sacado la recortada como a él le gusta: disparando a todo lo que se mueve. No es de extrañar que acabe la temporada con treinta goles, aunque sus verdaderos exámenes llegarán con el Barça y a partir de octavos de Champions. Entonces, veremos si Higuaín puede matricularse en estudios superiores.

Y luego está el flagrante caso de Benzema. Y digo flagrante porque Mourinho se ha encargado de airear un asunto que desde fuera sólo parecía el de un muchacho marginado que busca integrarse en la nueva clase. El míster le  advirtió hace unos días que se desperezara y anoche recalcó su abulia y pocas ganas de trabajar. Será mejor que Benzema se ponga las pilas porque un tercer toque podría ser fatal. Y a esta plantilla no se le pueden hacer retoques gratuitos y menos en la delantera, donde Mourinho clama por un goleador.

Pero siendo justos, sí hay que remarcar la buena disposición de la defensa y la rapidez de la medular. Abajo, el único que me sigue flaqueando es Marcelo, más prolífico de interior izquierda que en el lateral. Mientras el rival sea un mirlito como el Ajax (¡qué lástima de equipo, con lo que ha llegado a ser!) todo será orgiástico, pero el día en el que un buen extremo derecho se plante delante de Marcelo, el brasileño va a pasar las de Caín.

Por último, Xabi Alonso y Khedira comienzan a entenderse con ese muro de hormigón que colocan en primera línea defensiva, pero quien gusta de verdad es Özil. Bajito, resbaladizo y clarividente en el último pase , el alemán se lo va a pasar bomba este año. Claro está que mientras el resto le sigan el juego.  

¡Por fin, Kaká!

Domingo, 25 Abril 2010

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Sesenta y cinco millones parecían un timo muy grande, o eso es lo que debió pensar el madridismo hasta que Kaká regresó en serio. Lo hizo en Zaragoza y cuando más le urgía a su equipo. Y como no fue la tarde de Cristiano e Higuaín, al Madrid sólo le podían salvar detalles diferentes. El decisivo lo puso el brasileño con un desmarque sencillo y una ejecución perfecta. Si había algo que pudiese animarle a su vuelta, sin duda fue ese gol que le convierte en otro recurso más para cazar al Barça. Tampoco es plan de que ahora sea titular por decreto, pero es obvio que su oportuna vuelta sosegará  a los dos delanteros que capitalizaban la esperada remontada. Además, las ansias de Kaká en el momento de saltar al campo confirman que cuatro partidos (los que quedan) le valen para comerse el mundo y demostrar que Florentino no se equivocó soltando el pastizal que se llevó el Milan.    

Kaká llegó a tiempo, pero Raúl puso el verdadero detallazo. La lesión de Van der Vaart y el atrevimiento de Pellegrini plantaron al gran capitán en el campo casi al principio de partido. Corrió y luchó hasta la extenuación, y tanto fue así que marcó su gol sufriendo un esguince de tobillo. De este modo, su inestimable contribución agiganta su leyenda, que sobrevive con esfuerzo y, sobre todo, muchísimas ganas, las mismas con las que debutó en ese estadio hace dieciséis años.

Así que menos mal que Raúl y Kaká entraron en la convocatoria. Pellegrini les podría haber reservado hasta su completa recuperación, pero a estas alturas cualquier arma, aunque no esté bien engrasada, vale para dar al objetivo. La decisión de Pellegrini fue sabia en la previa y durante el partido, porque aparte de los acertadísimos cambios el chileno alentó a sus chicos para que se olvidaran del juego hosco del Zaragoza. Cristiano y Marcelo se llevaron alguna que otra tarascada, e Higuaín se salvó de milagro de un codazo de Contini. El Zaragoza se sintió cómodo con el juego de lucha libre, quizá su único argumento para contrarrestar al Madrid. Pero el Madrid pasó de tanto rifirrafe y salvó el obstáculo con su razón de ser: una pegada sobrenatural. O sea que hay Liga una jornada más.