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Entradas con etiqueta ‘Huntelaar’

Se quedaron cortos

Lunes, 4 Mayo 2009

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Fueron seis pero lo justo es que hubiesen sido siete, ocho o nueve. Aunque si el Barça los hubiese necesitado, los habría marcado.  El sentido común imperó en el Bernabeu y el Barcelona se mofó de la admirable bravura blanca, del cansino canguelo mediático y de todos aquellos ilusos que aventuraban un descalabro azulgrana. Por lo menos, el Madrid tiene que agradecer a su eterno rival haber despertado de una vez por todas de ese sueño vano y dañino. El madridismo se ha dado cuenta de que ni hay plantilla ni dirección deportiva ni un tío serio que gobierne un club descabezado desde hace tres años. El tortazo ha sido morrocotudo pero ha servido en bandeja la próxima catarsis merengue. La humillación histórica ha destapado la podredumbre de un club marchito y desconsolado. Ni siquiera las dos ligas consecutivas han atenuado el coma profundo que sufre la entidad desde el cuarto año de Florentino. Precisamente, el ex presidente es el más capacitado, por no decir el único, para emular a Laporta y volver a reunir a un grupo de cracks mundiales. Los socios claman por ello.

Del partido no hay mucho que comentar. Bueno, sí, once o doce jugadores del Madrid no pueden jugar ahí el próximo año. El chorreo del Bernabeu no puede quedar impune y si alguno tuviese vergüenza propia, debería pedir el cese. Es el caso de Cannavaro, que desde hace meses pasa olímpicamente de lo que sucede en su club. Si la próxima temporada vuelve a Italia,  será perfecto para él, y si se queda en Madrid, igual de bien. Su edad y su rendimiento indican que debería abandonar España ya. Luego está Heinze, un defensa ‘florero’ que lejos de aportar, ayuda más al rival de turno.

Comentario aparte merece el clan de los holandeses. Jugadores que siempre han alardeado de una profesionalidad intachable, han venido de paseo a Madrid. Robben ha acabado con la paciencia de todo el mundo; Huntelaar se irá como vino, sin pena ni gloria; Van der Vaart ha sido, con diferencia, el pufo de la Liga, y por último, Sneijder y Drenthe también saldrán por la puerta de atrás apenas lleguen ofertas aceptables por ellos.

El gran capitán, Raúl, vislumbró el sábado el ocaso de su carrera. El ‘siete’ ni apareció por el campo y quizá una derrota tan aplastante como la del Bernabeu le habrá hecho meditar su retirada. No obstante, quien debería aprender de Raúl es su amigo Sergio Ramos. El sevillano salió atontado y así le fue: Henry se rió en su cara cada vez que arrancaba por la banda derecha del madridista.

En el duelo de banquillos Juande Ramos demostró lo que la grada había murmurado durante estos meses: muy buen entrenador para ganar a rivales de medio pelo pero mal fajador ante los grandes. Con el Barça y el Liverpool ha perdido los dos partidos y al Atlético tampoco le pudo ganar. Además, su homólogo Guardiola le dio un auténtico repaso. La única posibilidad que albergaba el Madrid para hacer algo era jugar agazapado en su campo pero Juande quiso jactarse de valiente y preparó un partido a cara de perro. El resultado saltó a la vista. Es como si alguno de vosotros propusierais pegaros a mamporros con Mike Tyson. En fin, un suicidio mayúsculo.  

 

¡Qué razón tienen Valdano y Guardiola!

Lunes, 23 Febrero 2009

“El fútbol son estados de ánimo”. Cuanta razón tiene Jorge Valdano cuando suceden cosas tan extraordinarias como las de anoche. Al moribundo Español se le ocurrió vacilar al Barcelona, su hermano abusón en la Ciudad Condal, y el Madrid se atrevió a explayarse en un campo de fútbol. Ya iba siendo hora de que los blancos se esforzaran por divertir a su afición. Total, que el Barça se dio de bruces contra el suelo y ya nota el halo del Madrid. Y eso significa miedo en Barcelona. Da igual que la ventaja sea sideral o que el Madrid no juegue un pimiento, el equipo capitalino siempre ha sabido manejar la motivación mejor que nadie.

Hace dos jornadas el Barça sesteaba plácidamente en la Liga. Doce puntos suponían cuatro partidos de diferencia entre primero y segundo. Vamos, misión casi imposible. Pero de vez en cuando (en los últimos tiempos se da con frecuencia)  el Madrid nos recuerda a los más escépticos que no sólo basta con jugar al primer toque y despachar a los rivales a las primeras de cambio. Hay momentos en que los campeones precisan de creer en sí mismos. Y eso el Real lo hace a las mil maravillas. Aunque contra el Betis no hubo que recurrir a la épica porque los verdiblancos llegaron atontados al Bernabeu. Sin Robben, Juande volvió a confiar en Huntelaar, quien por fin ha entendido que no debe moverse del área bajo ningún concepto. Seguro que aquellos que han atizado al delantero holandés por su ineptitud durante dos meses, claman por sus servicios en la Champions. Lo sentimos, no podrá ser. Razón: Pedja Mijatovic.

Si la media docena de goles del Madrid fue para frotarse los ojos, el batacazo del Barça en su casa fue de traca. Hace unos días comenté que el único resquicio que podría encontrar el Madrid para aspirar al título era un pinchazo de los culés en el Camp Nou, con uno bastaba. Pues ya ha ocurrido y para mayor escarnio de Pep, ha tenido que ser el colista del campeonato y con doblete de De La Peña, aquel que se presumía sucesor natural y simbólico del mismo Guardiola. La historia es que ha sido otra vez el Español el que ha hecho la puñeta al Barça. Todavía queda reciente el milagroso empate de Tamudo, aquel tanto que sirvió en bandeja al Madrid la Liga de hace dos temporadas. Por el momento, el resultado del derbi es un traspié, sin más. Pero ojo como el recorte de puntos no cese. Los periquitos se convertirían en el enemigo público número uno del barcelonismo.

Era obvio que el Barcelona aflojaría el ritmo, había puesto el listón por las nubes. Lo impensable es que con Messi, Eto’o y Henry de titulares, los azulgranas estuvieses nulos en ataque. Una mala noche la tienen hasta los más grandes. Lo curioso, que no alarmante, es que van dos partidos aciagos consecutivos. El ligero bache del equipo no es premonitorio de nada, de momento. Sin embargo, que el Barça haya echado por tierra su infalibilidad, confiere a su eliminatoria de Champions contra el Lyon un pequeño aura de incertidumbre. Benzema está entonado en Francia y Eto’o se ha distraído durante la semana haciéndose el interesante por su futuro. Haría bien el camerunés en prestar atención a la cautela de su entrenador. Y es que Pep, al igual que Valdano, también tiene razón: sólo hay que pensar en fútbol, fútbol y más fútbol. Lo demás son tonterías.   

Los despropósitos nunca acaban

Domingo, 1 Febrero 2009

El Madrid no deja de sorprendernos día tras día. El último despropósito es el fichaje de un tal Julien Faubert, desconocido para el público y con contrato temporal puesto que en junio regresará a su club, el West Ham United. Este extremo derecho francés es el resultado de la incompetencia de la dirección deportiva, la cual no ha podido evitar el fiasco del ecuatoriano Valencia, y se ha tenido que quedar con un jugador que no existía para la entidad veinticuatro horas antes. No hace mucho que el Madrid granjeaba su suntuosidad con los mejores del mundo: de traer a Zidane, Figo, Ronaldo y Beckham se ha degenerado a una caterva de medianías. No hay más que ver a Huntelaar, Drenthe o Marcelo. El colmo lo pone Faubert, que ni siquiera está fichado.

Los grandes clubes no juegan con futbolistas cedidos. Por lo menos no deberían por tratarse de una cuestión insultante. Al Madrid se le presupone que ficha para mejorar por prestigio y dinero, no para pedir prestado con el propósito de suturar heridas. Juande Ramos pidió a Valencia y le han traído a un francés que apenas ha destacado en el modesto West Ham. Dice Diego Tristán, ex compañero de Faubert, que el francés es un portento físico. Precisamente, al Madrid no le urgen jugadores trotones que aguanten corriendo un partido entero. La necesidad extrema del equipo consiste en fichar a una versión de Robben, aunque sea menos brillante que el original. Alguien que sepa regatear, chutar y en resumen, tenga calidad. Porque ése es el gran problema que subyace tras la profunda crisis: no se fichan estrellas, por tanto, no se genera ilusión y en consecuencia, no se da la talla en la cita por antonomasia, la Champions.

Pero a lo hecho, pecho. Con el runrún de la posible ‘reconquista’ de Florentino Pérez, Juande tendrá que apostar toda la temporada con lo poco que tiene. Y en esa escasez, se salvan los de siempre, los capitanes, los que al final tiran del carro. A Raúl le vuelve a aplaudir la historia con sus goles y Casillas continúa obrando milagros en cada partido. Cuando vengan Cristiano Ronaldo y Kaká, entonces será otra historia.

Cuestión de talantes

Viernes, 26 Diciembre 2008

Llega el parón navideño con la duda de saber en qué jornada cerrará el Barça la Liga. Cinco de cinco en su particular ‘tourmalet’, ‘everest’, o como queráis llamarlo, que más bien ha sido una bajada muy plácida para los azulgranas. Real Madrid, Sevilla, Atlético, Villarreal y Valencia han sufrido el calvario de retar a los chicos de Guardiola. Si acaso, merengues y castellonenses se lo pusieron difícil a un Barça que solventa los partidos con una extensa variedad de registros: golea, especula y remonta. Lo hace todo bien. De una temporada a otra la plantilla ha experimentado un cambio extremo de actitud: de la dejadez y autocomplacencia con Rijkaard a la motivación y afán de superación con ‘Pep’. Porque el entrenador azulgrana será mejor o peor, eso ya se verá, pero su tenacidad por trabajar es indiscutible. Así da gusto.

Los perseguidores del Barça, quienes se van a repartir las migajas del campeonato, se agarran a un clavo ardiendo: están seguros que los culés acabarán extenuados y ahogados por su propio ritmo. Semejante vaticinio es erróneo porque si de algo puede presumir el Barça es de una plantilla extensa, compensada y competitiva. Cuando no destaca Xavi, lo hace Iniesta; si Eto’o está fallón, Henry es quien marca y si Messi no aparece por la banda derecha, ahí estará Alves desdoblando en cada ataque como si fuera el correcaminos. De momento, cualquier azulgrana sirve de revulsivo, recambio o parche. Es decir, la plantilla perfecta para cualquier entrenador.

En contraste, un Madrid forzado por las múltiples lesiones sólo ha comprado piezas usadas y de dudosa funcionalidad. Huntelaar ha venido para sustituir a Van Nistelrooy unos meses y habrá que ver si la intención del club es usarlo a largo plazo; Lassana Diarra ni siquiera era titular en su antiguo equipo, el Portsmouth, y su desafortunado paso por Arsenal y Chelsea no son buenas credenciales. Por su parte, Parejo ha sido contratado para emular a Santiago Solari, ¿os acordáis? El suplente de lujo de la extinta galaxia blanca. Sin embargo, una cosa es cierta: el Madrid se zafa como nadie ante los desafíos y por tanto, jugarse la Champions en Anfield y orquestar una supuesta remontada liguera, que en este caso sería antológica, marcarán el hado de este equipo. Una hazaña de tal magnitud haría resonar el nombre de Juande Ramos durante mucho tiempo aunque es verdad que si estuviese Fabio Capello,  el talante sería otro.

Huntelaar, otro esparadrapo para la herida

Mircoles, 3 Diciembre 2008

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Ya está en Madrid Klaas Jan Huntelaar, el nuevo mesías de Ramón Calderón para el resto de su presidencia, que a buen seguro no durará mucho. El flamante fichaje del Real Madrid viene para ayudar a reconducir la mala trayectoria deportiva del equipo pero sinceramente, no es más que otro esparadrapo que intentará suturar la sangrante herida que sufre el Real Madrid. Huntelaar es un delantero de 25 años, procedente de la notabilísima escuela del Ajax de Amsterdam y calidad tiene para rato. El problema es que aún no se ha fogueado en una liga competitiva ni tampoco es Marco Van Basten, con el que algunos descerebrados le han querido comparar. Su último club, el propio Ajax, ha deambulado los últimos años por Holanda con más pena que gloria y está a años luz de aquel equipazo que deslumbró de la mano de Johan Cruyff o del excelente grupo de los De Boer, Kluivert, Finidi, Litmanen y Seedorf, que fue capitaneado por Luis Van Gaal.

La mejor credencial de Huntelaar es la más válida para un delantero: el gol. Es un depredador del área que remata todo y marca de cualquier manera. El inconveniente es que el Madrid no dispone de jugadores que pongan el balón en el área, así que Huntelaar tendrá que inventarse un socio que le asista. El ariete holandés ya fue pretendido por Calderón el pasado verano pero la gestión se quedó en un vano interés. Ahora, en el mercado de diciembre, que el Madrid se ha visto con malas cartas, es cuando ha apretado para traer al futbolista. Si Huntelaar ha querido venir esta semana, supongo que hace tres meses su deseo era el mismo. Entonces, ¿por qué fallo la contratación en verano? Porque se hizo mal, a última hora y corriendo. Y así no se va a ninguna parte.

La premura del fichaje de Huntelaar ha encarecido su precio. Pagar por un jugador no contrastado veinte millones de euros mas otros siete por incentivos es un auténtico pitorreo, al que se han malacostumbrado Calderón y Mijatovic. O, ¿quién no se acuerda de cómo entraron Higuaín y Gago? Huntelaar es un buen jugador que necesita madurar con un gran reto. Si se hincha a meter goles lo que queda de temporada, entonces sí que valdrá los casi treinta millones que ha pagado el Madrid por él.

Pero el fondo de la cuestión sigue siendo el mismo. El Madrid no ficha lo que quiere sino lo que le queda. El objetivo era Benzema y la respuesta ha sido Huntelaar, un sucedáneo malo del francés. El día que aterrice Benzema, si es que ocurre algún día, será porque el Madrid habrá pretendido a la estrella de turno. Y francamente, que así negocie el Real Madrid es cuanto menos desalentador.

Primer enfado de Schuster

Jueves, 31 Julio 2008

Sólo había que escudriñar el semblante de Bern Schuster en Austria. La segunda conferencia de prensa veraniega del entrenador del Real Madrid resultó más que interesante. Lacónico, como siempre, y algo resignado por lo que debía haber venido pero que ni siquiera se aproxima. Evidentemente, me estoy refiriendo a los posibles fichajes, que siguen siendo eso, posibles. A día de hoy, la directiva blanca continúa supeditada a las niñerías de Cristiano Ronaldo. El portugués caprichoso no ha dado ese paso firme que le ha pedido Ramón Calderón. Se está recuperando de la lesión que arrastraba en el tobillo derecho, y de momento, ni su club, el Manchester United, ni el propio Real Madrid se imaginan por donde silban las balas. Hace un mes dije que la demora de Ronaldo en desvelar su futuro era una estrategia urdida por el dueño de los ‘diablos rojos’, Malcolm Glazer, para encarecer su diamante. Pues bien, el tiempo no me ha dado la razón. La cotización de la estrella lusa no ha incrementado, ronda los 90 millones de euros, y el Madrid es consciente que deberá despilfarrar semejante cantidad. Entonces, no sé a qué espera Calderón para presentarse en tierras inglesas con el cheque.

Si la intención del máximo mandatario blanco es la de arrancar un gesto simbólico de Ronaldo, mal comienzo. Eso era ‘made in Florentino’ y por tanto, sólo funcionaba con el ex presidente.  El ansiado fichaje se está mofando de todos los implicados. Le da igual mantener en vilo al Madrid que burlarse de los ingleses, quienes le esperan cuando termine su rehabilitación. Dicha conducta tampoco resulta extraña viniendo de alguien que pretende progresar en su carrera, aun siendo a costa del vigente campeón de la Liga de Campeones. Si Cristiano quiere subirse al tren de su vida, que compre el billete ya. La temporada comienza dentro de tres semanas, y el portugués no se cansa de deshojar la margarita. Quizá es otra táctica del gran estratega Glazer.

Lo que tampoco debe pasar inadvertido es el efecto dominó que ya está causando Ronaldo. El Madrid ha pergeñado varios planes dependiendo cual sea el final del culebrón. Si el portugués acaba viniendo a Chamartín,  Robinho pasaría las de Caín. Es el brasileño uno de esos prototipos que fulguran por momentos más que rentabilizan por temporadas. En tres años hemos visto a un Robinho poliédrico, capaz de echarse el equipo a las espalda  y también muy descarado para holgazanear en el campo. Hasta que no haya un entrenador que le meta en cintura, Robinho se quedará en suspense. Y el Madrid no puede permitirse el lujo de conceder bulas a quienes no las merecen. Robinho, desde luego, no se ha ganado la admiración del tribunero merengue.

Y por último, se rumorean dos fichajes, que debiendo haber sido rápidos y discretos, se están eternizando. Dos holandeses en auge, Van der Vaart y Huntelaar,  mantiene la incredulidad porque han lamido el dulce pero no se lo han comido. Sabedores del interés del Real Madrid, aún no han concretado nada. El desinterés, como casi siempre menos en el asunto ‘Cristiano Ronaldo’, hay que achacarlo al Madrid, más pendiente de la monserga de Ronaldo que de reforzar las posiciones que urgen ser apuntaladas por el bien de la ‘Décima’. Porque para ganar la próxima Copa de Europa, el Madrid deberá sudar tanto como para fichar a la profunda obsesión de Ramón Calderón.