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Se quedaron cortos

Lunes, 4 Mayo 2009

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Fueron seis pero lo justo es que hubiesen sido siete, ocho o nueve. Aunque si el Barça los hubiese necesitado, los habría marcado.  El sentido común imperó en el Bernabeu y el Barcelona se mofó de la admirable bravura blanca, del cansino canguelo mediático y de todos aquellos ilusos que aventuraban un descalabro azulgrana. Por lo menos, el Madrid tiene que agradecer a su eterno rival haber despertado de una vez por todas de ese sueño vano y dañino. El madridismo se ha dado cuenta de que ni hay plantilla ni dirección deportiva ni un tío serio que gobierne un club descabezado desde hace tres años. El tortazo ha sido morrocotudo pero ha servido en bandeja la próxima catarsis merengue. La humillación histórica ha destapado la podredumbre de un club marchito y desconsolado. Ni siquiera las dos ligas consecutivas han atenuado el coma profundo que sufre la entidad desde el cuarto año de Florentino. Precisamente, el ex presidente es el más capacitado, por no decir el único, para emular a Laporta y volver a reunir a un grupo de cracks mundiales. Los socios claman por ello.

Del partido no hay mucho que comentar. Bueno, sí, once o doce jugadores del Madrid no pueden jugar ahí el próximo año. El chorreo del Bernabeu no puede quedar impune y si alguno tuviese vergüenza propia, debería pedir el cese. Es el caso de Cannavaro, que desde hace meses pasa olímpicamente de lo que sucede en su club. Si la próxima temporada vuelve a Italia,  será perfecto para él, y si se queda en Madrid, igual de bien. Su edad y su rendimiento indican que debería abandonar España ya. Luego está Heinze, un defensa ‘florero’ que lejos de aportar, ayuda más al rival de turno.

Comentario aparte merece el clan de los holandeses. Jugadores que siempre han alardeado de una profesionalidad intachable, han venido de paseo a Madrid. Robben ha acabado con la paciencia de todo el mundo; Huntelaar se irá como vino, sin pena ni gloria; Van der Vaart ha sido, con diferencia, el pufo de la Liga, y por último, Sneijder y Drenthe también saldrán por la puerta de atrás apenas lleguen ofertas aceptables por ellos.

El gran capitán, Raúl, vislumbró el sábado el ocaso de su carrera. El ‘siete’ ni apareció por el campo y quizá una derrota tan aplastante como la del Bernabeu le habrá hecho meditar su retirada. No obstante, quien debería aprender de Raúl es su amigo Sergio Ramos. El sevillano salió atontado y así le fue: Henry se rió en su cara cada vez que arrancaba por la banda derecha del madridista.

En el duelo de banquillos Juande Ramos demostró lo que la grada había murmurado durante estos meses: muy buen entrenador para ganar a rivales de medio pelo pero mal fajador ante los grandes. Con el Barça y el Liverpool ha perdido los dos partidos y al Atlético tampoco le pudo ganar. Además, su homólogo Guardiola le dio un auténtico repaso. La única posibilidad que albergaba el Madrid para hacer algo era jugar agazapado en su campo pero Juande quiso jactarse de valiente y preparó un partido a cara de perro. El resultado saltó a la vista. Es como si alguno de vosotros propusierais pegaros a mamporros con Mike Tyson. En fin, un suicidio mayúsculo.  

 

El desafío

Sbado, 2 Mayo 2009

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Quizá sea el mejor partido que se pueda ver en Europa con permiso de una supuesta final de Champions Barça-Manchester. Quién diría a la vuelta de navidad que Madrid y Barcelona se jugarían en el Bernabeu esta Liga de récords. Porque ambos equipos ya serían campeones en cualquier campeonato del continente. Pero esta noche no habrá consuelo para el perdedor. Un empate o una victoria de los de Guardiola, sentencia el título a su favor porque la diferencia sería inalcanzable en las siguientes cuatro jornadas. Además, los números estratosféricos de Juande Ramos se borrarían de un plumazo puesto que, para el madridismo, un año aciago significa fracaso rotundo, aun habiendo ganado diecisiete de diecinueve partidos.

La otra posibilidad, la que todos los futboleros ansiamos en aras de la emoción, es que el Madrid vuelva a tirar de esa bravura que ha estigmatizado y se lleve el clásico. El equipo merengue es pura psicología y una hazaña en el clásico le insuflaría un optimismo exacerbado y muy difícil de eliminar. Valencia y Villarreal se quedarían diminutos ante un equipo catapultado a la victoria final. Por eso, el partidazo llega en el momento idóneo, con todo por ganar y todo que perder.

Será un partido de detalles, de jugadores providenciales. Si escudriñamos la idea futbolística de los dos equipos, todos los indicios apuntan a un dominio soberano del Barcelona y a un Madrid agazapado en su campo y con el motor de inyección listo para contraatacar. El concurso de Lass se antoja fundamental porque su cometido será el de nublar los propósitos de Iniesta y Xavi. Pero Diarra no estará solo, Gago será su escudero, el interlocutor entre su zaga y el francés.

A Heinze le ha tocado la china. Él es quien deberá colocar el collar a Messi. El crack argentino decepcionó ante el Chelsea y hoy tiene una nueva oportunidad para reivindicar su grandeza. Por otra parte, Robben será duda hasta última hora, pero, por si acaso, Guardiola le ha puesto un muro delante con Keita primero y Abidal después. Mientras, Raúl y Eto’o no parece que vayan a sufrir marcajes pegajosos. A ellos se les ha encargado el remate final. Y no me olvido de Higuaín. El Bernabeu le brinda una ocasión inolvidable para meterse en la selección argentina por méritos propios. Ya veis, demasiadas pinceladas para un único partido. Comienza el desafío.

Ganar sí o sí

Lunes, 27 Abril 2009

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El milagro es que no hubo milagro. Esta vez no hubo oportunidad para épicas o apoteosis finales. El Madrid bordó un partido señorial y por fin divirtió al respetable, ya iba siendo hora. Lo más gracioso es que hemos tenido que esperar treinta y tres jornadas para que los blancos jugasen con sentido común. Cada futbolista cumplió con su cometido, todos ellos defendieron y atacaron sincronizadamente. Así pasó que Metzelder y Miguel Torres se disfrazaron de pasadores. Juande, quizá por la tirria que tiene a Guti, ha tardado en darse cuenta de que con Raúl en la punta y el ‘catorce’ como su asistente personal, las opciones de gol se multiplican. Además,  cada vez cobra más fuerza la moción para que no juegue Robben. Sin el holandés, el Madrid busca alternativas ofensivas e imprime cierta rapidez, no mucha, a su fútbol. Robben es un fuera de serie desfasado que ralentiza el ritmo de sus compañeros y sólo juega para su lucimiento personal. La disyuntiva es clara: o lo tomas o lo dejas.  Todo indica que el Madrid se desprenderá del extremo la próxima temporada.

Y luego está Raúl, por enésima vez. Ayer clavó tres goles de esos que marca un delantero espabilado e intuitivo. Al margen del debate sobre su titularidad, está claro que el concurso del ‘siete’ será vital en los cinco partidos que quedan. Raúl es un animador nato que se gusta manejando a un vestuario en estas circunstancias. Si él apuesta por la remontada, también sabrá inculcar tal creencia al resto.

Pero una cosa es lo que crea Raúl y otra bien distinta la que apuntan los guarismos. El Barcelona sobrevivió a la trampa de Mestalla y, aunque se dejó dos puntos, es consciente de que la Liga pasa por asestar el golpe definitivo en el Bernabeu. No obstante, a los azulgranas les vale el empate puesto que cuatro puntos requieren otro pinchazo suyo. Quien no tiene margen de error es el Madrid, ganar sí o sí. Por eso, este Madrid-Barcelona paralizará a media Europa. Esta semana tendremos tiempo para diseccionarlo.

Semana decisiva

Lunes, 20 Abril 2009

El bucle no para. Cada jornada es la misma película. Gana el Barça y a continuación lo hace el Madrid. Menos mal que esta semana llegan duelos de cierta enjundia que podrían decidir la Liga de una vez por todas. Del fin de semana, el Barça hizo lo que quiso con el Getafe y  los merengues mejoraron algo su juego en Huelva. Por cierto, el egoísmo de Robben roza el escándalo. Deberían darle una pelota sólo para él y que se vaya a chutar contra una pared. El holandés se ha acostumbrado a empezar y acabar las jugadas en sus botas. El recurso de pasar el balón a un compañero únicamente lo vislumbra en casos extremos. Pero en fin, Robben es el más desequilibrante de la plantilla y su concurso es vital para este Madrid. Ya rendirá cuentas al final de temporada a quien tenga que hacerlo.

Mañana vuelve el fútbol en una edición que se antoja decisiva. El Barcelona recibe al Sevilla el miércoles sabiendo si el Madrid se le ha acercado en la tabla. Los blancos acogen mañana a un Getafe que busca el milagro. No obstante, no parece que los ‘azulones’ puedan desmontar el fútbol parsimonioso, simplón aunque fiable de los merengues.

Si el Barcelona gana al Sevilla, me atrevería a decir que ya tenemos campeón. La distancia de seis puntos con el Madrid proporciona a los azulgranas un colchón bastante mullido como para poder dejarse un puñado de puntos. Además, a día de hoy es más probable que el Barça salga menos dañado que su eterno rival de la batería de partidos que se les vienen encima. Al Madrid no se le han dado bien los partidos gordos este año. En la primera vuelta perdió en el Camp Nou y contra el Sevilla, mientras que el Atlético de Madrid empató en el Bernabeu con Juande de entrenador. Con toda franqueza, si el Madrid supera al Sevilla, Valencia y Villarreal en El Madrigal, habrá conseguido una proeza.

Y dentro de dos semanas el superclásico en la capital con el Barça de favorito. Si para entonces el Madrid no se ha aproximado al líder, dudo que la victoria sea blanca. Y todo eso, con los culés jugándose las semifinales de Champions contra el Chelsea. Pero ya se ha visto que el Barça tiene plantilla para rato. De todos modos, ahora es cuando comienza lo apasionante

Estupideces

Lunes, 13 Abril 2009

El mismo cuento de cada lunes: gana el Barça sin esfuerzo y también lo hace el Madrid con su habitual racanería. Tendremos que esperar a una nueva jornada para saber si los azulgranas son en definitiva infalibles o por el contrario, la tozudez de los merengues mantiene la gracia del campeonato. No me atrevería a inclinarme por ninguna de las dos opciones. El Barça no necesita aplicarse para sacar adelante sus partidos. De momento, le sobra con apretar el acelerador cuando la situación lo requiere. Ante el Recre bastó un minuto para asegurar la victoria. La duda estriba en saber si Guardiola y sus chicos tendrán fuelle para alternar las semifinales de Champions (los cuartos ante el Bayer están más que sentenciados) con la paliza de enfrentarse a Sevilla, Valencia, Madrid y Villarreal sucesivamente. Todo apunta a que sí pero a estas alturas de temporada los partidos son a cara de perro.

La historia es que mientras juegue Iniesta, los resultados no peligrarán. El exquisito y generoso centrocampista se está ganando a pulso ser el mejor jugador de la Liga. Messi ofrece espectacularidad pero Iniesta se ha convertido en el motor de propulsión del equipo. Pocos futbolistas del campeonato pueden presumir de saber jugar al fútbol y éste es uno de ellos.

A fogonazos subsiste el Madrid. Juande ha desistido de intentar algo diferente. Con sumar puntos le es suficiente y además, le trae sin cuidado si la afición se aburre en el Bernabeu. Al técnico manchego le trajeron con premura para levantar un equipo deshecho en mil pedazos y lo ha recompuesto a su modo: serio pero sin gusto, ordenado pero previsible y fiable sin iniciativa. El Madrid funciona sin poseer el balón porque cuando lo tiene, no sabe qué hacer con él. Lo que le encanta es contraatacar y ejecutar al rival cuando está extenuado. Esto vale para remendar la actual coyuntura pero la hinchada no va a tolerar otra temporada así.

Guti volvió a exhibir su constante incongruencia. Se sacó de la chistera un pase a genial a Robben en el segundo gol y sin ton ni son cometió una falta estúpida que le valió la tarjeta amarilla y no poder jugar en Huelva el próximo domingo. Así es el ‘14’, a algunos les gustará y a otros no. Seguro que Juande no se rió mucho con la tontería de Guti.

Y por último, otra estupidez, o más bien falta de tacto o de buenas maneras. Sergio Ramos, sancionado ayer por acumulación de tarjetas, acudió al estadio para ver a sus compañeros y al descanso se marchó a Las Ventas. Cualquiera con dos dedos de frente y amante de la tauromaquia habría hecho lo mismo dado el sopor del Bernabeu, aunque cualquiera no es jugador del Real Madrid. A Ramos le importó un comino que sus compañeros estuvieran jugándose la Liga. Su compromiso con su equipo ha quedado bajo sospecha.  

Eterno caso Guti

Jueves, 26 Marzo 2009

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Al poco tiempo de fichar por el Real Madrid, Ronaldo confesó que el jugador que más le había impresionado del equipo, aparte de Zidane, había sido Guti. El crack brasileño tan sólo corroboró lo que muchos piensan aún: el ‘14’ siempre ha sido uno de los más talentosos de la plantilla. Suyos son cantidad de pases memorables, asistencias entre líneas inverosímiles y detalles estéticos de agradecer.  Pero eso no le ha bastado para consagrarse ni dentro ni fuera del club.  

El caso de Guti es peculiar. Con una técnica cuasi perfecta, el madrileño ha ayudado en mayor o menor medida a conseguir Ligas y Champions. Sin exhibir nunca la vitola de protagonista, Guti se ha convertido en un magnífico actor de reparto. El problema es que su entorno siempre le ha exigido rayar a la altura de lo que es, un superclase, pero él no ha querido asumir tal disposición. No es casualidad que Guti nunca haya sido titular indiscutible en ninguna alineación desde que debutó, allá por finales de 1995. Ni que sólo haya sido convocado quince veces con la selección. Parece evidente que su problema es una cuestión de actitud.  Por eso, Raúl es Raúl, Guti es Guti, y cada uno está donde le corresponde.

Resulta que ahora, cuando más necesita el Madrid a Guti, surgen desavenencias entre Juande Ramos y él. De otro modo, no se explica por qué no fue convocado ante el Almería y por qué Michel Salgado reconoce públicamente que entrenador y jugador deben resolver sus diferencias. Por el bien del equipo, Guti tiene que volver a centrarse en las diez finales de Liga que le quedan.

Da la sensación de que a Guti siempre le ha faltado un partido memorable; exhibir su juego celestial en un duelo de los buenos  y por supuesto,  resonar su nombre en las tertulias deportivas. Sin embargo, Guti es un chico ciclotímico, hoy genial y mañana decepcionante. La intermitencia de sus actuaciones le ha acomplejado de tal forma que nadie espera algo más de él en los pocos años que le quedan de fútbol. Sería una auténtica pena que Guti se retirase sin que los futboleros recordáramos un partidazo suyo, de esos que enamoran. No obstante, todavía está a tiempo.  

 

Mucha baratija y ni un solo diamante

Viernes, 13 Marzo 2009

Juande Ramos se extraña del pesimismo que estos días envuelve a su equipo por haber tenido una mala semana tras diez victorias consecutivas. Claro, visto así de simplón, no le falta razón al técnico del Madrid salvo en un pequeño detalle: alguien del club, quizá debería ser Raúl, haría bien en explicar a Juande que esta ‘mala’ semana ha tirado la temporada prácticamente a la basura. Y lo que es peor, la vergüenza de Anfield ha mancillado la lustrosa leyenda europea de quien ha ganado nueve Copas de Europa, ni más ni menos. Quizá Juande aún no comprenda la dimensión del club que le ha contratado. No basta con resignarse y justificar que el Liverpool fue mejor: con la actitud de los jugadores en las Islas, cualquier oponente habría sido mejor.

A Juande se le trajo para diagnosticar un problema y resolverlo. Parecía que la racha inmaculada del equipo había esfumado todas las preocupaciones, pero esa ‘mala semana’ ha redescubierto el mal endémico que azota al Madrid: la obstinación en el modelo equivocado. La salida de Florentino fue el pretexto idóneo de Calderón para malmeter contra la contratación de megaestrellas. Defectos como la prepotencia, vanidad o soberbia de algunos ‘Zidanes’ jamás reaparecerían con esta junta directiva. La solución eran jugadores sin ínfulas de cracks. Tres batacazos consecutivos en Europa han desengañado a la afición. Sin los mejores no se ganan Champions. E inexplicablemente, un Madrid que despilfarra dinero como si no costara, no tiene un futbolista de referencia. Al margen está Casillas, pero sólo con un portero no se hace algo grande.

Dos ligas seguidas han camuflado el resquebrajamiento del modelo deportivo del Madrid. Cierto es que el año pasado la superioridad del equipo en el campeonato fue aplastante y tal mérito perdonó otro desliz en el torneo continental. Sin embargo, la humillación de Anfield y, sobre todo, la sensación de que la Liga pasa por un suicidio utópico del Barça han revelado que la clase media de la plantilla no da la talla en el Madrid. La fijación obsesiva por fichar holandeses no ha dado sus frutos. De los más esperados, Sneijder parecía que sí valía pero ha caído en un desdén físico alarmante y Robben juega a su capricho a sabiendas de que es el más talentoso del grupo. Luego están los Metzelder, Torres, Saviola, Heinze, Javi García, Parejo o Fauvert, quienes por unas o por otras juegan mal o están de relleno. Y por ello, Juande enfoca los partidos con lo poco de que dispone: mucha baratija y ni un solo diamante. Así es imposible.  

Chorrea, chorrea

Mircoles, 11 Marzo 2009

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Chorreos aparte, la humillación de anoche ha reventado la burbuja de la falsa ilusión. Este Madrid ni es capaz de hacer algo importante en Europa, ni tiene actitud y aptitud para coger al Barça en la Liga. La penosa actuación de Anfield, que pasará a los anales de la historia menos blanca de los merengues, ha descubierto las penurias de un equipo maltrecho. Hacía falta un rival de cierta reputación para cerciorarse de que el Madrid no es, ni de lejos, uno de los ocho mejores equipos del continente. Ni siquiera simula ser un equipo aunque durante dos meses aparentarse ser un grupo ordenado. Pero cuando llegan retos en los que hay que dar la cara, los futbolistas se acongojan, desconectan o buscad vosotros alguna razón lógica. Yo no la encuentro.

Se suponía que el Madrid, jugase quien jugase, mantenía esa idiosincrasia que le ha hecho glorioso. En los grandes escenarios era donde su leyenda se agigantaba. Pero eso fue hace años. Dicho y hecho: cinco eliminaciones consecutivas en octavos de final han ennegrecido una década que nos dio la bienvenida con aquella volea estelar de Zidane. Y precisamente ahí estriba el gran mal del club.

Antes eran ‘Zidanes’, ‘Ronaldos’ y ‘Figos’. Ahora, con Raúl y Casillas intentando tirar del carro sin auxilio, nos hemos malacostumbrado a ‘Gagos’, ‘Drenthes’ ‘Sneijderes’, ‘Heinzes’ y ‘Robbenes’. Es lo que hay y con esto, la plantilla no da para más. Sí, se han ganado dos ligas seguidas pero no basta. Nunca es suficiente para el club más laureado del mundo. Las extrañas y sibilinas contrataciones que han hecho Mijatovic y sus adláteres no han hecho sino menguar la calidad futbolística del equipo. Pedja sabrá seguro que para ganar la Champions hacen falta dos o tres estrellas que sobresalgan del resto. Y el Madrid no tiene absolutamente ninguna. Bueno, ninguna no, por supuesto que está Iker. Pero a lo que vamos, una de dos: o Messi, Crisitiano o Kaká juegan para ti, o más vale que tengas un equipo que funcione como un reloj suizo, ¿quién no se acuerda del Oporto de Mourinho?

Juande sigue sin demostrar que los partidazos no son lo suyo. Anoche el Madrid pudo tomar buena nota del repaso que le dio Rafa Benítez; al presidente Boluda se le habrán quitado las ganas de hace el canelo ante los micrófonos como tanto le gustaba a su antecesor y los capitanes de la plantilla habrán salido convencidos tras la goleada de que urgen elecciones inminentes para que el vencedor tenga tiempo de montar un equipo que ilusione de verdad y se haga respetar. Y este Madrid no lo es para nada.  

 

Ni ‘chorreo’ ni gaitas

Jueves, 26 Febrero 2009

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Pues va a haber que recurrir a la épica por enésima vez. El Madrid no supo tumbar la estrategia de mister Rafa y Anfield ya está preparado para atestiguar la proeza o el sexto batacazo consecutivo. Lo cierto es que el Bernabeu no impresionó al Liverpool como se presuponía. Es más, el equipo inglés se desenvolvió a su estilo con comodidad y nunca tuvo que trabajar hasta la extenuación. Los ‘red’ son expeditivos hasta el límite, complicarse no es lo suyo. Vinieron a ahogar las ofensivas blancas y a aprovecharse de jugadas aisladas. En consecuencia, hicieron su partido soñado. Ni siquiera buscaron ese milagroso gol que les da una inmensa ventaja para la vuelta. Se encontraron con una falta torpe de Heinze y a casa con alhajas.

Lo preocupante es que el Liverpool de anoche ni contó con Gerrard ni se agrandó con Fernando Torres. Al ‘niño’ le cayó del cielo una ocasión envidiable y Casillas la desbarató. Poco después se lesionó y estuvo deambulando dolorido por el césped hasta que Benítez, ceñido a su estrategia, le cambió en un instante que seguro que estaba analizado de antemano. Así es Rafa, un estudioso insaciable del fútbol.

En cuanto al Madrid, otra vez resurgió su cara más roma y agria. Nunca supo dominar los tempos del partido ni abrir la cerradura inglesa. Robben usó mal su mejor virtud, el regate. Su finta hacia el interior fue un movimiento muy bien aprendido por los defensas rivales; Sergio Ramos estuvo demasiado ansioso. Su aportación en ataque siempre fue precipitada. De lo contrario, no se entiende que no centrase decentemente ni una vez; Higuaín quiso hacerlo todo solo y el resultado fue nulo; Raúl ofreció su generosidad de siempre pero ayer fue  insuficiente y Guti no se convirtió en el jugador resolutivo que ansiaba Juande. Aunque el centrocampista tiene excusa porque se le notó falto de ritmo. Por el bien del Madrid que se entone pronto.

Mención especial sí que hay que hacer para Pepe y Lass. El portugués estuvo imperial en el eje de la zaga, tanto por tierra como por aire, y Diarra II recordó al gran Makelele. Sus oposiciones para ese puesto la próxima temporada son de momento más que notables. Si ayer tuvo resolver todo tipo de problemas en la media, el encargo dentro de dos semanas será morrocotudo.

El Madrid está tocado pero no hundido. El fantasma de los octavos vuelve a  acechar la reciente leyenda negra pero no queda otra que espabilar en Anfield. El Liverpool ha ganado aquí, ¿por qué no puede hacer lo mismo el Madrid allí? Seguro que morirá en el intento, es lo menos que les exige el madridismo. Por cierto, alguien debería recordar al bravucón Boluda la gracia del famoso ‘chorreo’ al Liverpool. La mofa en Inglaterra tendrá su enjundia.

Los despropósitos nunca acaban

Domingo, 1 Febrero 2009

El Madrid no deja de sorprendernos día tras día. El último despropósito es el fichaje de un tal Julien Faubert, desconocido para el público y con contrato temporal puesto que en junio regresará a su club, el West Ham United. Este extremo derecho francés es el resultado de la incompetencia de la dirección deportiva, la cual no ha podido evitar el fiasco del ecuatoriano Valencia, y se ha tenido que quedar con un jugador que no existía para la entidad veinticuatro horas antes. No hace mucho que el Madrid granjeaba su suntuosidad con los mejores del mundo: de traer a Zidane, Figo, Ronaldo y Beckham se ha degenerado a una caterva de medianías. No hay más que ver a Huntelaar, Drenthe o Marcelo. El colmo lo pone Faubert, que ni siquiera está fichado.

Los grandes clubes no juegan con futbolistas cedidos. Por lo menos no deberían por tratarse de una cuestión insultante. Al Madrid se le presupone que ficha para mejorar por prestigio y dinero, no para pedir prestado con el propósito de suturar heridas. Juande Ramos pidió a Valencia y le han traído a un francés que apenas ha destacado en el modesto West Ham. Dice Diego Tristán, ex compañero de Faubert, que el francés es un portento físico. Precisamente, al Madrid no le urgen jugadores trotones que aguanten corriendo un partido entero. La necesidad extrema del equipo consiste en fichar a una versión de Robben, aunque sea menos brillante que el original. Alguien que sepa regatear, chutar y en resumen, tenga calidad. Porque ése es el gran problema que subyace tras la profunda crisis: no se fichan estrellas, por tanto, no se genera ilusión y en consecuencia, no se da la talla en la cita por antonomasia, la Champions.

Pero a lo hecho, pecho. Con el runrún de la posible ‘reconquista’ de Florentino Pérez, Juande tendrá que apostar toda la temporada con lo poco que tiene. Y en esa escasez, se salvan los de siempre, los capitanes, los que al final tiran del carro. A Raúl le vuelve a aplaudir la historia con sus goles y Casillas continúa obrando milagros en cada partido. Cuando vengan Cristiano Ronaldo y Kaká, entonces será otra historia.