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¿Está el Madrid para ganar la ‘Décima’?

Viernes, 5 Noviembre 2010

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¿Está el Madrid para ganar la ‘Décima’? Yo creo que aún no. La liguilla de grupos ha dado pocas pistas del nuevo Madrid. Si bien supo montarse en Milan el partido a su antojo durante un rato, todavía le falta ese oficio que utilizan Barça, Chelsea o United que les conduce casi siempre a semifinales. No es lógico que el Milan vague por el campo y con dos tonterías voltee el marcador; tampoco es esperanzador que los once titulares peguen un bajón físico vertiginoso contra un equipo geriátrico. Sí se puede excusar al árbitro Webb: vale, la cagó y punto. Pero hasta que perpetró la jugarreta, el Madrid debía ir ganando por dos o tres goles.

El poso que deja el partido es que a los blancos les sobra potencial y talento a espuertas, pero les falta pulir la mística histórica que sólo ellos supieron invocar en innumerables momentos. Mou está metamorfoseando al Madrid pero eso lleva paciencia; todavía no está preparado para grandes batallas tipo Stamford Bridge. Y son esas cruzadas, precisamente, las que le urgen para madurar de una vez por todas.

Es indudable que el cambio ha comenzado, pero San Siro deja ciertas dudas que por tiempo son subsanables: ¿me lo parece a mí o Mou tira de repuestos demasiado tarde? El míster tiene en mente su once fetiche, inalterable salvo causa extrema; el problema es que la voracidad de sus pupilos conllevará un desgate bestial. Y, claro, jugando con los mismos en Liga, Champions y Copa, las consecuencias se las podrían preguntar a Queiroz y sus once ‘galácticos’ mas Solari.

El derbi del domingo tampoco valdrá de mucho al no ser que el Madrid no gane. Entonces, saldrán a la palestra los mismos criticones de siempre con la misma cantinela de los últimos años, la de que muy bien y muy bonito pero este Madrid no le mete mano a un grande. Ciertamente, el Atlético no lo es, aunque siempre esconde ese acicate costumbrista que revoluciona la ciudad gane quien gane. De momento, Milan se queda como combate nulo…ya queda menos para el verdadero.

Solvencia garantizada

Mircoles, 20 Octubre 2010

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Ni de lejos pintaba como aquellos Madrid-Milan entre la ‘Quinta del Buitre’ y los futbolistas totales de Arrigo Sacchi. Más que nada, porque los italianos de ahora evidencian una decrepitud clamorosa. Ni las estrellitas díscolas ni reliquias que ya lo dieron todo el siglo pasado pueden soportar el peso del Milan. Y por eso,  Berlusconi o Galliani (me da que este último porque el primera está enfrascado en tareas un poquito más borrascosas) deben resetear el club de arriba abajo. Lo mismo que ha intentado hacer Florentino año tras año, hasta hoy.

Porque la inercia ganadora e ilusionante de este Madrid no la habíamos visto desde Carlos Queiroz. Entonces, los ‘galácticos’ mas Raúl se lanzaron decididamente a por la temporada en un ejercicio de autoridad apabullante explicitado en goleadas de escándalo y destellos inéditos. Ese plantel tenía una pinta bestial, pero sólo fachada como a la postre se comprobó.

Siete años después, Mourinho no propone aquello pero garantiza solvencia. Su equipo asegura disparos por doquier y raro será el partido en el que el mejor no sea el portero rival.  Al margen de que la apuesta culmine o no (la de Queiroz estalló en la final de Copa birlada por el Zaragoza), hay argumentos irrefutables para creer que sí, que en esta temporada puede asomar alguna satisfacción.

Por de pronto, Cristiano parece que está siguiendo al dedillo un plan psicológico maquinado por Mou: sigue siendo el que más chuta y el que jalea los ataques, pero también se para a pensar en opciones diferentes a su vanagloria. Y, claro, sus compañeros lo agradecen; entre ellos, Higuaín, que inopinadamente ha encontrado en el portugués un asistente más. Luego hay que mentar a Özil por su agilidad mental: decodifica la oportunidad antes de que se produzca. Regatea cuando debe y cruza pases inverosímiles, al estilo de Raúl en sus tiempos gloriosos.

Y ya lo dejé entrever hace semanas, Mou ha engendrado a un nuevo Marcelo, que se preocupa por defender y llega con buen reprís a la línea de fondo contraria. Falta por ver, eso sí, cómo se las arreglará cuando Mata, Navas o el mismo Messi le intenten bailar. Es el examen pendiente del brasileño. Como también le faltan pruebas gordas al Madrid, de mayor calado que la de anoche. La del Camp Nou se acerca y otras futuras como Old Trafford o Stamford Bridge (si es que la suerte acompaña) serán concluyentes para testar si este equipo, a diferencia del de Queiroz, rula bien.

El Madrid, a su imagen y semejanza

Lunes, 18 Octubre 2010

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Mou ya tiene al Madrid a su imagen y semejanza. No enamora porque ése no es su propósito, pero achanta a cualquiera que se le ponga enfrente. Y mucho habrá tenido que ver Cristiano, que si hace tres semanas pataleaba como un niño caprichoso cuando no le salía la jugada, ahora celebra efusivamente los goles… ¡de Higuaín! O el equipo se ha conjurado para que, de una vez por todas, el enésimo proyecto de Florentino salga adelante, o es que Mou es sencillamente el soberano de todo lo que le alcanza la vista y sus ‘vasallos’ hacen lo que él dicta.

A Mou le importa poco que sus chicos combinen, triangulen o se inventen jugadas acrobáticas con doble tirabuzón. Hombre, siempre es de agradecer que a  Xavi o a Iniesta se les ocurra una genialidad, pero también mola que el Madrid castigue sin compasión con varios golpes directos. Además, Mourinho también podrá fardar de pitoniso: advirtió que algún equipo pagaría el poco acierto goleador de principio de temporada y han bastado dos jornadas para que la opinión pública se olvide del aplastante inicio de Pellegrini. El Madrid ha entrado en una vorágine goleadora en la que hasta Casillas podría rascar algo.

Porque esa es otra: si arriba están enchufadísimos, la defensa no se queda atrás. Pepe, con sus vaciles y chorradas, se ha granjeado el honor del que Hierro gozó durante muchos años. Es el líder indiscutible de la zaga y se hace lo que él manda. A veces le da por patear espaldas ajenas y otras por chulearse como en Málaga, pero es de uno de los mejores descubrimientos de los últimos años. Y, sí, Mijatovic tenía razón: llegaría el día en que a los ‘entendidos’ se les metería en la cabeza que treinta millones por un buen central son una buena inversión. Yo me incluyo entre los sabiondos; en su momento me pareció una exageración pagar aquella bestialidad por un tío llamado Pepe.

Ahora bien, vale que el Madrid ha espabilado en los últimos días o, más bien, ha encontrado un patrón de juego, el de atacar y atacar hasta noquear. Pero mañana viene el Milan, que sin meter mucho miedo tampoco tiene la pinta de Depor o Málaga. La gran asignatura pendiente del madridismo es ganar a ‘alguien’: no valen medias tintas. Y Mou sabe que ése debe ser su cometido, independientemente de que sus chicos le hagan un roto al Depor o ganen por los pelos a un recién ascendido. Ha llegado la hora de examinar el potencial de este Madrid nuevo en espíritu y ganas. E insisto, aún con Ibrahimovic, Robinho y Pato, los italianos no son favoritos a nada. Pero no me quiero imaginar qué sucedería si la orgía no continúa mañana.  

Ni fu ni fa

Domingo, 28 Febrero 2010

Pues eso, ni fu ni fa. Otra jornada de transición y una semana menos para el Madrid-Barça que deberá decidir la Liga (por lo menos, es lo que esperan los mandamases de este tinglado). La Liga es bipolar porque, sencillamente, el resto no existen y jamás lo hicieron. El año pasado también lo fue, pero gracias a Juande Ramos, quien consiguió que el Madrid enganchase una vuelta entera invicto. Esperemos que este campeonato sea un amago falso del dudoso porvenir que le espera al fútbol español. Si el Barça se mantiene en las alturas y el Madrid recurre a inyecciones económicas multimillonarias cada verano, los demás están aviados.

El Sevilla no puede depender toda la vida del ingenio de Monchi; el Valencia tardará en reclutar un trío tan formidable como el de Villa-Silva y Mata; el Villarreal no se ha repuesto del abandono de Pellegrini y el Atlético seguirá peleado consigo mismo, intentando redefinirse de una vez por todas. Ante este panorama,  ni la crisis más furibunda apeará a los dos grandes del título. No estaría de más que la LFP se replantease qué modelo de torneo quiere para el futuro. De lo contrario, seguirá arrumbando a dieciocho clubes preocupados por dos puestos de Champions, otros tantos de Europa League y los tres del fatídico descenso.

El caso es que nuestra liga dicotómica evidencia un importante contraste con los mejores campeonatos de Europa: en la Premier, los últimos traspiés de Chelsea y Manchester han aproximado al Arsenal a tan solo tres puntitos de los  de Ancelotti. Lástima que el Liverpool nunca tenga el fuelle suficiente para aguantar la batalla por el título.

En el Calcio menos roñoso de los últimos años, el Milan  ha puesto un poco de picante  después de que el Inter no haya ganado tres partidos consecutivos. Aún así, los ‘rossoneri’ están a cuatro puntos de Eto’o, Milito y compañía. A la Roma, que está a siete puntos del líder, le va a ser muy difícil reengancharse.

Pero los campeonatos más abiertos nos los ofrecen Alemania y Francia. La Bundesliga se está revalorizando a pasos agigantados. Los estadios están repletos y si el año pasado el Wolfsburgo dio la sorpresa, en el presente el recuperado Bayer de Munich, el sorprendente Leverkusen y el tapado Schalke optan a la victoria final. Por último, a la liga francesa le ha venido de lujo el final de la hegemonía del Lyon; el Girondins se postula como favorito, pero una buena ristra de perseguidores le hace sombra. Montpellier, Lyon, Lille y Marsella esperan un fallo del Burdeos.  

Ganó el que jugó andando

Jueves, 22 Octubre 2009

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Corría el minuto diez de la segunda parte, Kaká se retrasa a la medular para buscar el balón, lo recibe, avanza veinte metros y de repente… no sabe qué hacer con la pelotita. Ése es el Real Madrid descompuesto de Pellegrini. A lo mejor Florentino tiene que hincar la rodilla ante la evidencia de que el chileno es muy buen entrenador pero no para el modelo del club merengue. De momento, el presidente se mantendrá impasible desde el palco, porque fulminar hoy a su primera gran apuesta de la segunda etapa sería bochornoso. Al míster se le ha agotado el plazo de adaptación y no parece que vaya a ser muy prorrogable, a tenor de lo que se avecina en noviembre (Milan, Atlético y Barcelona).

Ha quedado claro que el nudo gordiano del equipo es su galimatías táctico. Los jugadores insisten en que pronto llegarán a jugar como quieren. Pero, ¿qué fútbol quiere proponer el Madrid? Cuando emular al Barça parece imposible, la alternativa es dar velocidad al ataque aprovechando los perfiles de Cristiano, Kaká y Benzema. Aunque esto último también parece utópico visto el panorama. Anoche, el 1-0 momentáneo brindó a Pellegrini una oportunidad inmejorable de ordenar el partido sustituyendo a un delantero por otro centrocampista que cogiese el volante junto a Xabi Alonso y Lass. El chileno no lo debió ver claro, especuló con el reloj y la desidia del rival, y no cayó en la cuenta de que el enemigo era el Milan, italiano para más señas. Así le fue.

Este Milan, del que muchos nos habíamos mofado en la víspera, nos recordó ayer que ganó su séptima Champions hace tres años con el mismo equipo de geriátrico más Kaká. El Madrid, ingenuo como pocas veces se la ha visto, creyó que con un gol de ventaja, los Ronaldinho, Seedorf, Pirlo y compañía buscarían su oportunidad en San Siro. Y ahí salió a la palestra Pato, para descojonarse de Casillas, Ramos y compañía. De todos menos del de siempre: si algo le duele al madridismo es que su equipo echará a perder un partido en el que Raúl volvió a ser líder indiscutible. Su gol de ratón de área y el pase de pillo a Drenthe en el segundo es la enésima prueba de que incluso este Madrid de cientos de millones depende de un tío que lleva quince años.  

Insisto, quizá lo bueno es que el problema es puramente táctico y, después de infinidad de combinaciones, Pellegrini (o el que venga) dará con la fórmula mágica. No obstante, hay ciertos jugadores que salen inertes al campo, ajenos a cualquier lance del juego. El ejemplo más sonado es el de Sergio Ramos. El lateral ni está ni se le espera por mucho tiempo. Salió de una lesión hace unas semanas pero él mismo ha reconocido que ya ha alcanzado el ritmo de los demás. O sea, que su permanente crisis apunta a motivos psicológicos. Falta de confianza, reminiscencias de su penosa temporada pasada, distracciones variadas…quién sabe. La única evidencia es que ahora mismo al Madrid le urge Arbeloa por la derecha. A lo mejor, si Pellegrini manda a Ramos a la nevera unos cuantos partidos, veamos algún día la mejor versión del sevillano, ésa de la que pocos se acuerdan. Hoy jueves, en las charlas de barra de bar sólo se comenta que el Madrid perdió contra un equipo que jugó andando.

 

Cuando Ronaldinho dejó de ser ‘Ronnie’

Jueves, 8 Octubre 2009

El diario L`Equipe publica en su edición de hoy que Ronaldinho estuvo de fiesta en París la noche del domingo pasado. Hasta ahí todo más o menos correcto, tratándose del brasileño. La gracia de la historia es que pocas horas antes (a las tres del domingo), su equipo se jugaba contra el Atalanta parte de sus opciones de este Calcio. El nefasto comienzo de temporada del Milan había puesto en guardia a toda la plantilla, la cual no puede permitirse el lujo de repetir la calamitosa temporada pasada. Pero ‘Ronnie’ es único. Desde que culminó aquel glorioso año en el Barça con la segunda Champions y su majestuosa exhibición en el Bernabéu, su estrella cayó en barrena estrepitosamente.

Ronaldinho ha sido el protagonista por antonomasia de los mentideros de Barcelona durante bastante tiempo. Las causas de su bajonazo físico, unido al ensanchamiento de su silueta, han apuntado con o sin razón a su entorno y sus dudosas amistades. La Ciudad Condal fue un cachondeo continuo para el jugador, justo en el momento en el que el vestuario azulgrana se chamuscaba sin que Rijkaard pudiera sofocarlo. Sus innumerables pataletas para renovar su contrato cada pocos días le distrajeron de su único cometido: reír y hacer sonreír a sus compañeros en el campo de fútbol.

Pero ‘Ronnie’ dejó de ser el verdadero ‘Ronnie’ cuando su sonrisa desapareció y empezó a penar por el césped un domingo sí y otro también. Él, que siempre había mostrado una actitud jovial, solidaria y embelesadora, llegaba a los entrenamientos con el ceño fruncido, cabreado con Eto’o, primero, y después con el resto. Sabía que su ciclo en el Barça había caducado, así que se entregó a la juerga nocturna, a la espera de cambiar de aires.

La nueva aventura comenzó hace año y medio en un Milan esperanzado en erigir un émulo de Kaká. Berluconi y Ancelotti no sólo debían estilizar la imagen fiestera de Ronaldinho sino también su cuerpo. Y esto último ha resultado imposible: ‘Ronnie’ ha intentando dietas de cualquier tipo  pero han caído en saco roto. Quizá piense que ya ha rendido todos los tributos posibles al fútbol. La noche lombarda le esperaba con los brazos abiertos y Ronaldinho ha respondido con efusividad.

Ahora ha tocado París, igual mañana es Roma y la semana que viene Berlín. Fiestas exprés para millonarios las hay en cualquier lugar. Pero insisto, Ronaldinho se apagó cuando dejó de ser feliz con una pelotita en los pies. Ojalá que sólo esté en stand by, aunque me da que alguien, o él mismo, desconectó el enchufe para siempre.

La gran mentira de las rotaciones

Sbado, 27 Septiembre 2008

Johan Cruyff endiosó al Barça de los noventa con una alineación que pasará a la historia; Arrigo Sacchi y después Fabio Capello dirigieron una auténtica apisonadora con el Milan de Van Basten, Gullit y Rijkaard; Florentino Pérez fascinó al planeta con sus cuatro maravillas (Zidane, Figo, Ronaldo y Beckham) y Sir Alex Ferguson ha coronado al Manchester campeón de la mejor liga del mundo con un grupo  liderado por Cristiano Ronaldo. Todos estos equipos serán recordados por sus onces iniciales con sus once titulares, los que agrandaron las leyendas de sus clubes. Pero el fútbol moderno avanza vertiginosamente y la exigencia de los calendarios mina la condición física de los futbolistas, o eso es lo que aducen algunos entrenadores.

Los grandes clubes se afanan cada vez más en apuntalar sus plantillas con dos jugadores competitivos por puesto. Les gusta presumir de ello aunque la realidad no se ajuste a su presunción. Y la evidencia demuestra que Real Madrid, Barcelona, Milan, Inter, Manchester, Chelsea, etc, utilizan sus onces titulares para sus ligas y la Champions, los torneos que verdaderamente importan. Las famosas rotaciones son una engañifa que los entrenadores han querido endilgar a sus directivos. Usan a los suplentes para echar el resto en las copas  y supercopas. Si pierden estos títulos, los técnicos tienen preparada la excusa en la recámara: “Perdimos porque jugamos con suplentes”. Así que lo que se presuponía una rotación ecuánime, es decir, dar descanso a los titulares en partidos de campeonato o Liga de Campeones, se traduce en que dichos futbolistas juegan todos los encuentros importantes amén de sanciones, lesiones o convocatorias internacionales.

Desde siempre, los buenos equipos tenían una jerarquía con once que jugaban y tres o cuatro que oscilaban entre el banquillo y la titularidad en partidos menores. Ocurrió con el gran Milan de Sacchi en el que siempre jugaba la terna mágica de holandeses y los Baresi, Maldini y Costacurta; del Barça del ‘Dream Team’, Laudrup, Koeman y Stoitchkov eran los pilares junto al maestro de ceremonias Guardiola. En ese equipo, los suplentes de lujo eran Salinas, Beguiristain y Amor; en el Madrid de los ‘galácticos’, aparte de los predilectos de Florentino, los demás con Raúl al frente siempre estaban ahí, tan sólo Solari y Guti eran aprovechables del resto de la plantilla; en el Chelsea de Mourinho, Terry, Lampard, Makelele, Drogba y Essien han sido intocables. Abramovich se encaprichó con Ballack y Shevchenko y ninguno de los dos ha jugado desde el principio, ni siquiera como primeros recambios. A Mourinho le gustaban sus once pupilos desde septiembre a junio. Ni uno más ni uno menos. Y por último, a Ferguson le costó un par de años encontrar una alineación casi infalible. Con Cristiano, Rooney, el sempiterno Scholes, la revelación Nani y Rio Ferdinand, se ha acostumbrado a ganar.

Estos ejemplos refutan que la teoría de las rotaciones no es el mejor método para llegar al éxito. Que yo recuerde sólo Lotina con el Deportivo de la Coruña abusó de cambiar continuamente jugadores de campo y no le fue mal; también lo hace Caparrós con el Athletic pero este equipo está a años luz de hacer algo llamativo en nuestro fútbol. Y el colmo fue lo que hizo Manolo Jiménez en el Betis-Sevilla de la semana pasada,  cuando se atrevió a deja en el banco a Navas, Capel y Maresca. Tampoco digo que no haya que reservar jugadores pero aún no hemos entrado en octubre y los futbolistas están muy frescos. Un poco de sentido común, señores.

El Circo del Sol se asoma a Italia

Martes, 19 Agosto 2008

“Ronaldinho no está acabado”. Las palabras del polémico ex presidente del Barça, Joan Gaspart, allá por abril resonaron en la Ciudad Condal con aire de mofa. El brasileño había desaparecido definitivamente. Para Laporta, era una causa perdida y la afición clamaba por su destierro. En consecuencia, la cruzada solitaria que Gaspart quería emprender a favor de gaucho en el entorno azulgrana, significó que el barcelonismo se desternillara ante semejante burla. Nadie, en su sano juicio, osaría a apostar de nuevo por aquel fenómeno que una vez concibió el fútbol como una desinhibición juvenil. Su eterna sonrisa y esa obsesión compulsiva por pedir prestado un balón ora de día, ora de noche, embelesó a una hinchada que anhelaba otro ídolo. Pero los futbolistas, tan pronto son entronizados como fulminados, y Ronaldinho no ha sido caso aparte.

A Gaspart le faltó matizar que Ronaldinho no estaba acabado fuera del Fútbol Club Barcelona. Con los culés, ni ‘Dinho’ habría querido redimirse de sus vicios ni el club se habría esforzado en maquillar la de ya por sí deteriorada imagen de la estrella brasileña.  A ‘Dinho’ le faltaban nuevos incentivos para resurgir. A corto plazo, han sido los Juegos Olímpicos, y en un tiempo largo, estoy seguro que el Milan será su nuevo Circo del Sol .

La última demostración de ‘Ronnie’ ha venido de Pekín, donde Brasil ha salido escaldada de su choque con Argentina. Pero os recomiendo que veáis  los mejores momentos de la primera parte. Ése es el Ronaldinho que nunca debió desaparecer. Rapidez, inverosimilitud y precisión en estado puro. El líder de la ‘canarinha’ no cejaba en su empeño de comandar todo el ataque de su selección. ¡Qué ímpetu tan inusual en este chico! Ojalá que le dure años, aún tiene fútbol para rato y el Barça lamentará haber contribuido a la casi degeneración absoluta de un crack. No me cabe ninguna duda de que, a poco que se entone, volverá a asombrar al mundo. Quién sabe si el colofón lo podrá poner en Sudáfrica 2010 aunque lo que parece evidente es que el Calcio ha hecho un guiño muy cómplice a este brasileño ciclotímico, concediéndole una nueva y última oportunidad.

El Milan ha fichado sobre seguro, a pesar de que mucha gente barrunte la decadencia final de Ronaldinho. En cuestión de semanas, el dueño del Milan, Silvio Berlusconi, se cerciorará que la inversión del verano ha sido la suya. Basta que el nuevo ‘rossonero’ exhiba un puñado de pinceladas de su fantasía. Entonces, la maquinaria deportiva y mercadotécnica del club italiano funcionará a pleno rendimiento. Y sólo entonces, el fútbol volverá a rendir pleitesía a Ronaldinho.

Eto’o, quizás; Dinho y Deco, no

Domingo, 20 Julio 2008

El Barça se está remozando de arriba abajo por el bien de su futuro. Los niños mimados del presidente ya no se sienten apreciados; son conscientes de que la afición azulgrana les ha abandonado con críticas y silbidos; y jamás han admitido que su comportamiento para y con el vestuario ha sido incendiario durante la crisis de los dos últimos años. Deco, Ronaldinho y Eto’o deberían retractarse de sus últimos  comportamientos. El portugués se quejó argumentando que no continuaría la próxima temporada en un club en el que no le querían. Yo le explicaría a Deco cuáles han sido las razones por las que la junta directiva pudiese haber meditado su continuidad.  Bien claro está: en dos Ligas, ninguna razón.  El ex mediocentro del Barça atesora una técnica brillante pero con eso no basta. Si  Ronaldinho ha sido muy negligente con su condición física, a Deco la ha podido la abulia, jugar de titular desganado, como si el partido no fuera con él. Y eso en el Barça es intolerable. ¿Consecuencia? El Inter le dará la última oportunidad para que vuelva al escaparate de las estrellas. De momento, seguirá embalado en las cajas del almacén.

La caída de Ronaldinho ha sido más calamitosa. Estaba llamado a ser la próxima figura mundial después de la retirada de Zidane pero una terrible pérdida de confianza en sí mismo y los vicios adquiridos en su turbia vida privada le han minado no sólo como futbolista sino también como persona. Cuando el brasileño vino a ‘Can Barça’ hace cinco años como gran baza de Laporta, rindió tributo al fútbol español. Sus genialidades y espectacularidad embelesaron a los futboleros y a los que no lo son tanto. Y fuera del campo su sonrisa nos enamoró; el ‘Gaucho’ era feliz en Barcelona y así lo transmitía. Sin embargo, el año posterior a la consecución de la segunda Liga de Campeones, Ronaldinho no pareció ser el mismo. Resoplaba al final de muchos partidos en los que no había hecho esfuerzos denodados y las instantáneas fotográficas, que todo lo captan, fueron testigos de la debacle física del azulgrana. Su silueta física fue desmejorándose progresivamente a causa de nulo entrenamiento y mucha diversión no apta, o más bien no recomendable, para jugadores profesionales. Por todo ello, el club, paciente con los deslices del brasileño durante dos años, se hartó hace meses y la decisión más acertada en este asunto ha sido venderle al Milan. Sinceramente, dudo que Ronaldinho tenga capacidad de sacrificio para resurgir. Por edad no será, tiene 28 años, pero a estas alturas carece de avidez de gloria.

El último que debería salir tarifando es Samuel Eto’o. El flamante entrenador, Pep Guardiola, ya le ha comunicado que se busque equipo porque el nuevo Barça no está hecho para él. Al camerunés no le van a faltar ofertas, todavía reluce su talento goleador. El problema es que Eto’o es muy suyo, muy directo y expeditivo fuera del campo, inoportuno cuando hace declaraciones públicas como cuando atacó verbalmente a Ronaldinho por su dejadez en el equipo (y eso que no le faltaba razón). Con nuevas estrellas millonarias en el grupo, quién sabe si el delantero camerunés será tolerante o por el contrario, volverá a ser un polvorín que reviente la armonía que quiere implantar Guardiola. Etoo tiene cuerda para rato, sus continuas y graves lesiones no le han desvirtuado en el campo y con esa credencial emprenderá una nueva andadura. Me dará pena su marcha porque en los tres casos expuestos, el Barça sale perdiendo con la marcha de Etoo. Sin duda, es un ariete irremplazable en el mercado europeo.   

Zidane espera sucesor

Martes, 1 Abril 2008

Desde que Zinedine Zidane decidió colgar las botas hace casi dos años, el fútbol mundial carece de ídolos. Los sucesores del astro francés tuvieron que ser Ronaldo y Ronaldinho, aunque reiteradas lesiones dudosas y la indisciplina de ambos brasileños han llevado al traste semejantes designaciones.

Quizás deberíamos esperar hasta el próximo Mundial pero, por diferentes circunstancias, es muy complicado encontrar a un jugador que sea estandarte en club y selección a la vez. Hay pocos candidatos y ninguno de ellos se ha consagrado aún. La razón es simple: todos ellos son insultantemente jóvenes y aún tiene mucho que demostrar. Analicemos a los ponentes más destacados de la actualidad: 

Cristiano Ronaldo, de 23 años, es el futbolista del momento, sin duda alguna. Líder indiscutible del Manchester United, sus actuaciones portentosas han convertido al equipo inglés en el más temible de Europa y favorito para ganar la Liga de Campeones y la Premier League. El futbolista portugués atesora todas las virtudes para erigirse en el próximo referente universal. Tiene velocidad, regate, disparo, juego aéreo y además, sacrificio. Sir Álex Fergurson ha sabido tener paciencia para pulir un diamante en bruto, que ya brillaba desde antes del pasado campeonato del mundo. El técnico inglés ha inculcado madurez en Cristiano Ronaldo, y el discípulo está respondiéndole a la perfección. Por el contrario, el problema de Ronaldo es su nacionalidad. Los jugadores legendarios son aquellos que lograron la gloria con sus países, y resulta complicado que Portugal pueda colocarse en el pedestal superior aún bajo la responsabilidad de Cristiano Ronaldo. 

Leo Messi, de 21 años, ya ha sido comparado con Diego Armando Maradona. El supuesto émulo de ‘El Pelusa’ ha demostrado gestos que le han hecho imprescindible en el Fútbol Club Barcelona. Messi se ha servido de  su estatura menuda para aprovechar ese regate tan electrizante que atemoriza a los defensas. No existe ningún futbolista en el mundo que sepa correr con el balón en los pies como lo hace el pequeño argentino. Sin embargo, tiene un inconveniente importante: su metabolismo es proclive a las lesiones musculares, lo que supone que el barcelonista no pueda afrontar el calendario de partidos que se exige a un club como el Barça.  

El último aspirante es Kaká, de 25 años. Obviamente no podía faltar un brasileño. Su visión de juego y sus pases inverosímiles tienen más mérito por exhibirlos en un campeonato tan complicado como el Calcio. El Milan le ha encomendado dirigir en el campo el próximo proyecto ganador del club rossonero y la selección brasileña ansía que su estrella les conduzca a su sexto Mundial. Sin embargo, el lastre de Kaká son sus compañeros actuales. La mayoría de ellos pasa la treintena de edad, y por ello, el brasileño ha reiterado públicamente que continuará en el Milan, siempre y cuando esté rodeado de un equipo ganador.