Blogs

Entradas con etiqueta ‘Pellegrini’

A ‘Mou’ le han picado desde Barcelona

Domingo, 23 Mayo 2010

31aaa0ef666da8fb9e0da9f71c9ed0ce_extras_albumes_0.jpg

Eto’o se resignó a achicar espacios por delante de Maicon; Sneijder y Pandev pegaron su cogote a los trotones Cambiasso y Zanetti,…y todo esto cuando sólo se habían jugado ¡diez minutos! Sí, el Inter ganó definitivamente a su modo, quizá por eso dudo si Mourinho es la panacea que necesita el madridismo. Seguro que a Florentino le va a venir de maravilla para contrarrestar tanto avasallamiento azulgrana, pero puede que Mou no sea el tío idóneo en busca de la ansiada dinastía. Además, su llegada a Madrid no responde a un sueño platónico; a Mourinho le han picado desde Barcelona con la milonga de ‘traductor de pacotilla’ y qué mejor manera que restregarle su desmesurado ego al Barça desde la trinchera enemiga.

Así es, Mourinho llega al Bernabeu con su áura de ganador nato sí o sí, un émulo de Capello disfrazado de peliculero. Y es que cada partido es una función distinta para el portugués; sus declaraciones siempre altisonantes gustan a los periodistas y quitan presión a sus jugadores. Tal cual lo ha confesado varias veces, porque eso del juego psicológico lo maneja al dedillo. Si supo lidiar con la prensa de Barcelona cuando interpretaba (nunca mejor dicho) las irritantes ruedas de prensa del entonces técnico Louis Van Gaal, cualquier otro brete le supone una minucia. A ‘Mou’ le entusiasma el circo que rodea al fútbol; mejor dicho, digamos que le trae sin cuidado todo lo que no sea ganar…a cualquier precio.

Y como las aficiones son antojadizas, puede que la del Madrid acabe simpatizando con las tácticas de Mourinho. No en vano, la prioridad es ganar y punto, el buen fútbol puede esperar. La gracia es que el casi ex entrenador del Inter va a convertir Valdebebas en una fiesta continua, en la que tendrán cabida toda clase de críticas de periodistas y las consiguientes réplicas del entrenador. Capello, por ejemplo, no entraba nunca al juego; él hacía y deshacía a su antojo (como ‘Mou’), pero no le apetecía ‘perder el tiempo’ con la prensa. El caso es qué dirá Mourinho si los reproches asoman desde la grada: Florentino, como cualquier buen presidente, se escuda en la soberanía de los socios, pero, claro, los mismos socios no han pedido la cabeza de Pellegrini y al chileno se le va  a dar boleto en las próximas horas.

Otra conjetura curiosa sería averiguar qué haría la directiva si ‘Mou’ no cumple con las expectativas y no rasca títulos. A Pellegrini no le han concedido reválida, pero el portugués va a firmar un contrato desorbitado de diez millones de euros anuales. Sólo la firma ya vale tres reválidas seguidas, porque Florentino no se va a arriesgar a conceder más finiquitos.

¿Es el mejor o es el mejor?

Jueves, 6 Mayo 2010

1273082923_0.jpg

El fútbol mundial se estremeció cuando el Madrid soltó casi cien millones de euros al Manchester, ¿valía algún jugador tal pastizal? Paradójicamente, Cristiano es la respuesta aunque quizá no vaya a rascar nada. Porque este Madrid ha demostrado por enésima vez que es ‘CR9’ y su pandilla. Así le llega para dar guerra al Barça en Liga, no para intentar algo grandioso en Champions. Y eso es porque nuestro campeonato evidencia (lo hizo desde que Madrid y Barça salieron disparados a por el título) que la competitividad está por los suelos. El perdedor final se va a quedar con un consuelo ñoño y estúpido, el de ya haber logrado un récord histórico de puntos. Es complicado que alguno de los dos vaya a dejarse si quiera un empate en las dos jornadas finales. Quizá el Barça pueda pinchar en el Pizjuán contra un Sevilla que debe tomarse muy en serio el partido, la Champions es la Champions.

Pero vuelvo a Cristiano Ronaldo, porque se empeña en que le dediquemos todo tipo de poemas de arte mayor o menor. Anoche clavó su primer ‘hat trick’ de la temporada (extraña, ¿verdad?) y con ello  ocultó el pobre fútbol del equipo. Arrasa con todo a su paso y revoluciona a sus amuermados compañeros. Él solito se las arregla para salvar al Madrid jornada tras jornada. No obstante, es una lástima que esto suceda en este equipo, aunque tampoco le vamos a pedir que deslumbre para dos partidos más; gana con suficiencia, juegue regular o rematadamente mal.

Y puede que la directiva transija con Pellegrini un año más, sobre todo para dar continuidad y estabilidad a su proyecto. Pero claro, aparte de títulos, al chileno se le debe exigir ya una propuesta concreta después del periodo experimental. A Pellegrini le han faltado arrestos en algunos momentos para coger de la pechera a más de uno y haberle mandado al banquillo (Kaká), pero también es cierto que ha recuperado para la causa a otros como a Van der Vaart. Aunque lo mejor que ha dejado el míster es su impasibilidad ante toda la rumorología que envuelve al club. Le han restregado en la cara portadas de Mourinho y no ha perdido los estribos. Su firme estoicismo merece una segunda oportunidad, ¿o ya nadie se acuerda que Johan Cruyff tardó tres años en ganar una Liga?

De todos modos, pase lo que pase en el desenlace liguero, el segundo plan de Florentino deja la intriga de Kaká. En Mallorca fue puesto de titular para no dar una a derechas: cualquier pelota que cogía, la perdía. Es cierto que una pubalgia que arrastraba de Milan le ha condicionado, pero no es menos verdad que su técnica habría bastado en esta liga para finiquitar un buen puñado de partidos. Y no ha sido así. Kaká ha sido devorado por el ansia del madridismo, era el gran deseado desde hacía tres años, y por la sobredimensión inalcanzable de Cristiano Ronaldo. No obstante, me niego a pensar que el brasileño se ha apagado como un interruptor. Como a Pellegrini, a Kaká le toca reválida. Y no vale que se salga en el Mundial.

¡Por fin, Kaká!

Domingo, 25 Abril 2010

cc9a8860689f546de8f4c1a164b87682_extras_albumes_0.jpg

Sesenta y cinco millones parecían un timo muy grande, o eso es lo que debió pensar el madridismo hasta que Kaká regresó en serio. Lo hizo en Zaragoza y cuando más le urgía a su equipo. Y como no fue la tarde de Cristiano e Higuaín, al Madrid sólo le podían salvar detalles diferentes. El decisivo lo puso el brasileño con un desmarque sencillo y una ejecución perfecta. Si había algo que pudiese animarle a su vuelta, sin duda fue ese gol que le convierte en otro recurso más para cazar al Barça. Tampoco es plan de que ahora sea titular por decreto, pero es obvio que su oportuna vuelta sosegará  a los dos delanteros que capitalizaban la esperada remontada. Además, las ansias de Kaká en el momento de saltar al campo confirman que cuatro partidos (los que quedan) le valen para comerse el mundo y demostrar que Florentino no se equivocó soltando el pastizal que se llevó el Milan.    

Kaká llegó a tiempo, pero Raúl puso el verdadero detallazo. La lesión de Van der Vaart y el atrevimiento de Pellegrini plantaron al gran capitán en el campo casi al principio de partido. Corrió y luchó hasta la extenuación, y tanto fue así que marcó su gol sufriendo un esguince de tobillo. De este modo, su inestimable contribución agiganta su leyenda, que sobrevive con esfuerzo y, sobre todo, muchísimas ganas, las mismas con las que debutó en ese estadio hace dieciséis años.

Así que menos mal que Raúl y Kaká entraron en la convocatoria. Pellegrini les podría haber reservado hasta su completa recuperación, pero a estas alturas cualquier arma, aunque no esté bien engrasada, vale para dar al objetivo. La decisión de Pellegrini fue sabia en la previa y durante el partido, porque aparte de los acertadísimos cambios el chileno alentó a sus chicos para que se olvidaran del juego hosco del Zaragoza. Cristiano y Marcelo se llevaron alguna que otra tarascada, e Higuaín se salvó de milagro de un codazo de Contini. El Zaragoza se sintió cómodo con el juego de lucha libre, quizá su único argumento para contrarrestar al Madrid. Pero el Madrid pasó de tanto rifirrafe y salvó el obstáculo con su razón de ser: una pegada sobrenatural. O sea que hay Liga una jornada más.

Fue el Madrid quien dijo ‘hasta aquí’

Domingo, 11 Abril 2010

gol.jpg

Faltaban quince minutos para que acabara el martirio blanco (y consecuente regocijo para el Barça), cuando el partido se detuvo por una fuerte entrada a Pedro. De repente, Guardiola se levantó como un resorte del banquillo y llamó a Xavi para que abroncara a Puyol por su animosidad en el ataque; en el centro del campo, Iniesta y Keita comentaban algo; a unos metros de la medular, Piqué hablaba con Márquez y éste asentía. En ese preciso momento, con el partido parado,  Raúl merodeaba cabizbajo la portería de Valdés; Guti alzaba la vista al tendido y, en definitiva, cada uno de los madridistas meditaba para sí mismo sin cruzar palabra alguna.

La situación no pasa de ser otro de los infinitos detalles que revelan cuál es el verdadero equipo y cuál una caterva de futbolistas que no sabe a qué juega. Tampoco es plan de reprobar al Madrid; hizo lo que supo y pudo, ni más ni menos. Sólo que enfrente no había un contrincante achantado por el Bernabeu o la pegada de Cristiano. No, el rival de turno es un equipo de época, con un estilo académico y que está saboreando su particular ‘Quinta del Buitre’ a la enésima potencia.

Lo que es evidente es que el Madrid sufrió la peor de las pesadillas que imaginaba su afición: el fútbol dejó sus caprichos a un lado y fue lógico. Venció quien apostó por ello, aunque con una estrategia un tanto desconcertante por la locura de jugar con Dani Alves de centrocampista. No obstante,  Guardiola anduvo listo porque rectificó la gracia cuando comprobó que era una milonga, y el Barça se puso a tocar la pelotita hasta matar al Madrid de aburrimiento. Porque eso fue lo que pasó, los blancos bailaron a merced de los azulgranas cuando éstos quisieron. Es otra diferencia entre unos a los  que les va la vida tener el balón y otros que se dedican a contragolpear, cuando el enemigo está desguarecido.

El partido no fue bestial porque el Barça jugó a por los tres puntos y poquito más. Y encima, al campeón le vino de lujo el atolondramiento del Madrid. Es lamentable decirlo, pero ése es el estilo del derrotado, el que ha inculcado Pellegrini o han decidido sus chicos. El entrenador sigue obcecado en prescindir de extremos y así le ha ido al Madrid. Claro, con esa pegada descomunal no es difícil marcar más de ochenta goles en esta Liga, lo complicado es retar al Barça o seguir en Champions.

Pero Pellegrini sólo es un engranaje más de la gran pifia blanca. Valdano se obsesionó con su fichaje y también deberá asumir su parte de culpa. Al igual que la gente de la dirección deportiva que ha elegido  a los que han venido esta temporada, la que iba a ser espectacular y se ha tornado en espectacularmente bochornosa. En fin, quedaos con la copla: al Barça no le hizo falta encarrilar la Liga, fue el Madrid quien dijo ‘hasta aquí’.  

Guardiola, ¿y los periodistas no cuentan?

Jueves, 8 Abril 2010

¿Quién va a frenar a Messi? Ésa cuestión trasciende de cualquier otro debate, incluido el de la posible titularidad de Guti. Casillas restó importancia al desenfreno que vive el Barça con su niño prodigio. Anoche, en El Tirachinas de la COPE, el portero dijo que el equipo no había preparado ninguna escolta especial para el argentino. Y dudo que a dos días vista, Pellegrini se vaya a estrujar la mollera con un dispositivo táctico para cercar a Messi. Sobre todo, porque si acorralan al crack aún quedarán libres diez más. No, precisamente el Madrid no puede obsesionarse con uno solo, aunque sea el mejor de los mejores. Otro asunto es que Arbeloa y probablemente Diarra (Mahamadou) o Gago apoyen constantemente al lateral madridista para impedir más prodigios de Leo. Alguna cosita tendría que preparar el ingeniero Pellegrini, por su bien, el del equipo y por ende, de la entidad.

Quien también se trae algo entre manos es Guardiola. Quizá a ‘Pep’ le veamos mañana en la tele con cara de póker, porque de otra manera no se entienden sus confusas decisiones para con los periodistas: en la víspera del Barça-Athletic, insistió que el clásico era un partido más que no concluiría nada. Pues bien, inmediatamente después de la goleada contra el Arsenal el técnico azulgrana ordenó a sus chicos ignorar cualquier pregunta sobre el Madrid. No hay duda, la plantilla está sometida a nueva terapia motivacional de su míster,

¿Qué se estará cociendo en ese vestuario? Sea lo que sea, es muy poco profesional que Piqué obviara cualquier asunto del clásico…¡justo en la semana del clásico! Entonces, para qué demonios salió el defensa a rueda de prensa; una periodista le intentó sacar algo, pero Piqué se mantuvo en sus trece. Un aplauso para Guardiola: Piqué salió a la palestra para hablar de lo bien que le iba al equipo y rendir pleitesía a Messi. Vaya tela. Extraña que para hablar sólo de chorradas eligiesen un tío con peso mediático como él; podían haber sacado a Pinto, Jeffren o otro canterano, que a buen seguro les habría fascinado hablar en público en la semana más crucial de la temporada.

En contraste (todo hay que reconocerlo), en Valdebebas han hablado delante de las cámaras Casillas, Guti y hoy toca Cristiano. Casi nada. El Madrid sí entiende que cuando llega una cita de tal magnitud, son los mejores quienes deben animar el partido con sus declaraciones. Sin embargo, una pequeña colleja para Guti: el ‘14’ reconoció que no le importó la exhibición de Messi porque, simplemente, no estuvo pendiente de la Champions. Obviamente que su tiempo libre es suyo y de nadie más; pero, por lo menos, disimula y di que viste el resumen de tu próximo rival. Habría quedado más profesional, digo yo.

Entre castillos en el aire y el miedo

Lunes, 5 Abril 2010

1270396526_0.jpg

Seis días y ni uno más. Suficiente tiempo debatir hasta el color de las botas que lucirán Cristiano y Messi. El caso es que en la calle se barrunta que puede ser el partido definitivo, cuando lo que sería increíble es que Madrid y Barça ganasen sus siete partidos respectivos que habrán de jugar después del sábado. Además, si el Arsenal no perpetra un  descalabro azulgrana mañana en el Camp Nou, un supuesto muy ficticio,  a buen seguro que los chicos de Guardiola se irán sobreexcitando a medida que avancen líneas para la toma del Bernabeu el próximo 22 de mayo. Es lo que tiene ser competitivo en los dos torneos punteros y encima poder humillar al eterno rival en su propio estadio dos veces consecutivas, con y sin Madrid.

Al Madrid le va la vida el sábado, es su último cartucho para  evitar otro golpazo morrocotudo de un apuesta que en verano se antojaba ganadora sí o sí. Los blancos han pasado el trámite de echar de su camino a quien le ha tocado ponerse delante jornada tras jornada. Unas veces los han masacrado (Villarreal, Zaragoza, Getafe, Valladolid) y otras los han dejado desangrar, como sucedió ayer contra el Racing. Pero victorias tan baratas como la de El Sardinero afean las credenciales de Pellegrini,  y al chileno se le cambiará el primero, en caso de que el club decida dar un nuevo estilo a la próxima temporada. Parece obvio que lo hará, si es que Florentino no quiere otra vergonzosa noche de Champions en el Bernabeu.

Insistía hace semanas en que el Madrid sale al campo atontado, como si se estuviera desperezando de la siesta. No pasa de ser una mala costumbre si delante hay equipos que se resignan a pasar el mal trago de un partido y seguir a sus quehaceres. Pero esta semana comparece el Barcelona y, sí, es Liga porque así ha tocado en el calendario, pero para el Madrid trascienden muchos más matices que el liderato. Ganarle al mejor del mundo le borraría esa impronta de incompetente entre los grandes. Cabe recordar que la última gran victoria que ha vivido Chamartín fue precisamente contra el Barça en el partido del pasillo azulgrana del Bernabeu al final de la 2007-08.  Desde entonces, un par de remontadas épicas contra Valencia y Sevilla, y nada más.

Además, las circunstancias se han avenido de tal forma que hacer claudicar al hexacampeón despuntaría cierto optimismo en el nuevo proyecto faraónico de Florentino. Si ganan al Barça y después la Liga, entonces quizá puedan excusar esta Champions. Pero hasta el sábado todo será un gigantesco contraste imaginario entre castillos en el aire y el miedo terrible a un último desastre de dimensiones sobrehumanas.

El verdadero plan de Pellegrini

Martes, 30 Marzo 2010

No le pidamos sibaritismos a este Madrid para dos meses que quedan de Liga. El poso que deja el equipo domingo tras domingo es que funciona cuando le da la real gana. Durante los últimos años se ha mal acostumbrado a salir al campo alelado, con un pasotismo descarado y a improvisar a medida que el reloj corre. Quizá estemos confundidos y ése sea el verdadero plan de Pellegrini, toda vez que sólo el Madrid es quien sabe jugar al funambulismo. Su aletargamiento frecuente ha pasado de impresión a evidencia, pero es que es así, y de ninguna otra manera, cómo rula el equipo.

A dos semanas vista del decisivo Madrid-Barça, ambos están marcando pautas dispares: el Barcelona tiene que esforzarse para completar buenos partidos, mientras que al Madrid le vale con un par de asaltos para noquear a sus rivales. Es la diferencia entre un equipo que no ceja en buscar jugadas lógicas (a veces bonitas) y otro al que se le puede marear hasta el momento en el que lanza un puñetazo y acaba la función. Sinceramente, me quedo con el propósito del Barça, porque podrá ganar o perder, pero nadie le reprochará su talante. Es más, si el Madrid envida el clásico a su pegada, se puede llevar un sopapo mayúsculo. No obstante, dentro de dos sábados no estará delante del Atlético, así que los merengues no saldrán a sestear, por el bien de Pellegrini…y Valdano.

Pero este domingo el Madrid viaja a Santander para seguir metiéndole más dosis de emoción al partidazo de la Liga y catar al alicaído Canales. Sería gracioso que el chaval se la liara a su futuro equipo y saliese después en plan ‘devolveré al club lo que hoy le he quitado’. Digo gracioso, porque desde que se publicó su fichaje por el Madrid, juega asustado, contraído y obsesionado con las cientos de cámaras que examinen meticulosamente cada uno de sus gestos. No le ha venido nada bien airear sus planes venideros justo ahora que el Racing está con la soga al cuello. Pero Miguel Ángel Portugal continúa apostando por él, más que nada porque es lo mejor que tiene la plantilla.

Y a la cita de El Sardinero no acudirán los temerosos Xabi Alonso y Sergio Ramos. Es entendible que prefieran jugar contra el Barça, pero como el Madrid no salga de Santander con los tres puntos, se les debería abrir expediente por su artimaña; al no ser, claro, que sus quintas amarillas hayan sido orden expresa de Pellegrini. A buen seguro que el club acabará desvelando la intrahistoria si el Racing-Madrid no discurre como debiera.

 

 

 

 

Masoquista

Domingo, 21 Marzo 2010

No le busques las cosquillas al Madrid, porque al final se las encuentras. Ése es el mensaje de bienvenida que debería figurar en un cartelón a la entrada del Bernabeu. El episodio del Sporting fue uno más dentro de la infinidad de partidos tontos que juega el Madrid y que gana por el efecto acción-reacción. Sinceramente, da la sensación de que este equipo es masoquista. Cuando no juega a nada, basta con meterle un susto para que espabile; si le da por abusar desde el principio, date por sentenciado. Así se las gasta el Madrid con la burguesía media de la Liga. Por ello, quizá sea aconsejable templar a la bestia y matarla sobre la bocina.  

A saber por qué el Madrid ha cogido esa fea costumbre de entonarse cuando le pegan un bofetón. Siempre es peligroso, aunque a los blancos les gusta ser fustigados hasta que se cansan y toman las riendas de la función. El Sporting no pasó de ser un equipo molesto con el propósito de hacer la puñeta todo lo que pudiese. Pero el problema lo creó el Madrid en sí mismo y fue él mismo quien tuvo que solventarlo. Pellegrini volvió a empecinarse con Lass como escolta de Xabi Alonso; y al chileno ya le han recomendado por activa y por pasiva que tal planteamiento está muy bien con equipos gordos y a domicilio, no en el Bernabeu y contra rivales de mitad de tabla.

O sea que el chileno rectificó su táctica cuando sonaron las primeras alarmas y dejó el mando a Guti, a quien encargó el desenlace final, fuese bueno o malo. Y la cosa funcionó en la segunda parte porque el Sporting no se lo creyó con el 0-1 y porque el Madrid respondió ipso facto. También ayudó, todo hay que decirlo, el árbitro Paradas Romero, que obvió unas manos clamorosas de Van der Vaart en el gol del empate. Después, la caída del rojiblanco Castro no fue penalti ni de lejos, así que no hay motivos para cabreos monumentales.

El problema es que la pillería de Van der Vaart va a provocar una nueva dosis soporífera de ‘villarato’, pero a la inversa. Esta semana se quejarán desde Barcelona escudándose en el empate del Madrid. Es lícito, aunque lo cierto es que si no hubiese sido esa jugada, el Madrid habría marcado en otra. Al líder nunca se le habría escapado el partido de ayer; más que nada, porque sólo le queda ese reto.

Europa sólo es una quimera

Jueves, 11 Marzo 2010

lyon.jpg

Pues no, Florentino, el Madrid ya no lleva la palabra ‘Europa’ en su ADN. Éste era el año elegido, en el que el Madrid debía ser infalible y saciar de una vez por todas sus ansias de Champions. Al segundo proyecto faraónico, en su versión mejorada respecto al anterior, sólo le apremiaba una conquista: la final del Bernabeu del 22 de mayo. Y sí, allí acudirán el presidente blanco, Valdano y Butragueño, pero como cálidos anfitriones. La ‘orejuda’ vuelve a convertirse en un escollo insalvable para un equipo que en Liga atiza a todos menos al Barça, pero que en el sitio donde se mide la grandeza, está exento de espíritu competitivo.

No hace mucho (siete años), el Madrid manejaba como nadie los ‘tempos’ de la Champions: se gustaba cuando la ocasión lo exigía; remontaba lo que le hiciese falta y se templaba en partidos poco apetecibles para engrandecerse en citas más atractivas. Así ganó tres Champions y así le dio más pedigrí a este torneo. Aquel dominio se apagó después del voléon de Zidane y el par de paradas milagrosas de Casillas en Glasgow. Desde entonces, todo ha sido una debacle permanente; una engañifa que ha sacado los colores al Madrid a las primeras de cambio y con rivales de mucha o poca enjundia. Porque Monaco, Roma o mismamente este Olympique deberían ser esparrings de un asalto para un Madrid al que se tilda de fracasado si no levanta la copa de las copas.

La Champions desnuda las vergüenzas de los clubes más celebres de Europa, y al Madrid ya le han dejado integral porque ha demostrado unas carencias bárbaras temporada a temporada. Le han abatido con remontadas (Monaco), por goleada (Liverpool), por impotencia (Arsenal, Bayer y Juventus) y lo peor, por prepotencia (Roma y anoche). Antes del ‘galacticidio’ (el primero), el Madrid ganaba porque infundía temor y jugaba con amor propio. Las gestas ya muy lejanas en Old Trafford, Munich y Amsterdam fueron las hazañas de un equipo que no tenía a los mejores  jugadores del mundo, pero que sabía de qué iba la Champions. A esa actitud debe agarrarse el Madrid que construyan sus jefes para la próxima edición.

Hoy no es plan de sacar culpables al impotente juego del equipo. Pellegrini, muy en su papel de asumir todas las responsabilidades, aceptó la furibunda descarga de críticas, pero esgrimió que el apogeo de este proyecto estaba calculado para dos o tres años vista. Éste es uno de los grandes contratiempos de alguien que no entiende qué es el Real Madrid. Aquí hay que ganar sí o sí, es lo único válido. Te puedes permitir ganar un año sin jugar un pimiento (Capello o Heynckes), pero al segundo la exigencia es completa. El Madrid de Pellegrini ni gana ni convence, falla todo. Por tanto, lo más cómodo y probable es que termine la temporada, con o sin Liga, y abandone la empresa.

El drama estalló anoche, pero se ha ido alimentado con sólidos argumentos durante toda la temporada. Está demostrado que el campeonato español no es suficiente baremo para medir la capacidad del equipo. En España hay dieciséis o diecisiete equipos que jamás toserán a Madrid y Barça, mientras que en Europa, ya lo habéis visto, hasta el Lyon más sim plón de la última década humilla a quien más obligación tenía de ganar este año.

Claro, luego ves como el Manchester golea al Milan sin hacer nada del otro mundo, cuando el Madrid fue incapaz de vencer a los italianos en dos partidos. Puede que los chicos de Sir Ferguson caigan en cuartos, pero nadie dudará de su competitividad. Ellos sí que están hechos para la  Champions. Tienen a Rooney, que en la Premier puede pasarse cinco partidos sin marcar y a la hora de la verdad casi nunca falla. Lo mismo sucede en el Chelsea e incluso en el Arsenal, en el que chavales primerizos debutan todos los años en Champions y suelen meter al equipo en cuartos como mínimo.

Al Madrid sólo lo puede curtir Cristiano, porque Raúl ya ha ofrecido lo mejor de sí mismo en las noches mágicas; Guti nunca ha entendido esto de la Champions; Higuaín (pobre Higuaín) no se quita ni con aguarrás esa pátina de delantero fallón; Kaká viene a ser el timo del siglo y el resto hacen lo poquito que pueden en Champions, que se ha visto que no suficiente.

En consecuencia, los de arriba tienen que adelantar los deberes para montar un Madrid más Real Madrid el año que viene y los de abajo sacar fuerzas (si es que las hay) para no perder el pulso con el Barcelona en la Liga. Si al final resulta que el Madrid gana en España, ¡enhorabuena, otra más! Ramón Calderón se llevó dos consecutivas y nadie ha sacado pecho por ellas. La Champions es de otro planeta y el Madrid dejó de estar en órbita hace siglos.

¡¡Esto es el Bernabeu!!

Mircoles, 10 Marzo 2010

Un colega sevillano me ha comentado esta semana que siguen de uñas con Manolo Jiménez por haberse dejado avasallar en el Bernabeu cuando a falta de media hora ganaban 0-2. Yo escuchaba estupefacto hasta que le interrumpí justificando al técnico hispalense: “¿Pero que esperabais?, ¡es el Bernabeu! Y así es. El Madrid es el único capaz de encender un partido que va directo al mortuorio; sólo la hinchada merengue se frota las manos cuando toca remontada. No en vano, los blancos llevan obsequiando al fútbol con un par de resurgimientos imposibles por temporada. Esta noche urge otro.

Viene el Lyon y no sé con qué talante. Seguro que Claude Puel tomó buena nota de la orgía futbolística del sábado noche. Por ello, si su obsesión es vivir de las rentas, no durará mucho. Aunque el técnico francés es de esos poquitos que preparan media victoria con pizarras, vídeos e informes del rival. El planteamiento debería ser sencillo sobre el papel: ahogar a los ingenieros del balón. Sólo falta averiguar quiénes serán los ilustres encargados de inventar la remontada. Hasta una hora antes del partido no lo sabremos, porque con Pellegrini ya se sabe: tan pronto alinea a Gago y Diarra para meterle cinco al Alcorcón, como sacaría a Guti, Van der Vaart y el resto de la artillería para intentar ganar en Stamford Bridge.

Precisamente, Guti y Van der Vaart se ganaron el puesto en el último encuentro o, por lo menos, una oportunidad. Ambos se entienden bien, les gusta la pelota y mover a los demás. O sea que su turno ha llegado para la ansiada cita, porque hoy toca arriesgar (no queda más margen) y reeditar otra famosa ‘noche encendida’ en el Bernabeu. Desde aquellos ‘noventa minuti son molto longo’ de Juanito, el Madrid no ha tenido que remangarse para voltear marcadores, a excepción de un par de remontadas contra Bayer y Galatasaray.

Cierto es que estos octavos tampoco serían una hazaña épica, el Lyon ya no es ese club hegemónico que ha arrasado casi toda esta década. No obstante, la eliminatoria se las trae: como el Madrid salga igual de alelado que ante el Sevilla, cuidado si los galos marcan un golito. Esto es Champions y aquí no valen fallos puntuales. Aunque no es menos verdad que si los blancos hubiesen tenido que marcarle cuatro al Sevilla, sin duda lo habrían conseguido. Quizá haya alguien que todavía no se ha enterado pero…¡esto es el Bernabeu!