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¿Síntomas de ‘galacticidio’?

Domingo, 15 Febrero 2015

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Arjen Robben suele arrancar desde la banda derecha y tiende a driblar hacia dentro, paralelo a la portería, hasta encontrar el ángulo perfecto para su rosca característica. A Leo Messi le gusta regatear piernas en el balcón del área y soltar un putt preciso al lado de la cepa del poste. Isco también ha aprendido a fotocopiar sus goles pero él prefiere pegarse la pelota con pegamento desde el vértice izquierdo del área, amagar cuantas veces requiera el defensa y conectar un disparo curvo a media altura. Y no suele fallar en su ejecución porque, como mínimo, el balón se estampa contra el palo. Ayer repitió ese latigazo liftado para sacar al Madrid de un serio apuro; la pelota cogió altura y sólo bajo para besar la red. El Bernabéu suspiró aliviado con su nuevo ídolo de masas porque el sopor que brindan los merengues promete las mismas sensaciones que jugar a la ruleta rusa. La probabilidad es que el Madrid gane casi siempre, pero ahora mismo le puede salir el partido tonto en cualquier momento. Mientras Cristiano Ronaldo actúe como el nuevo monsieur l’empané, Isco tendrá que muscular la espalda para aguantar el peso de un transatlántico de 500 millones.

Los plebiscitos del coliseo blanco dieron tanto morbo al partido, que este domingo los pseudo-informativos de deportes se han viciado a meter audímetros de las pitadas. Cualquier otra afición se habría conjurado en un estruendoso aplauso antes del pitido inicial, pero el Bernabéu (como el Camp Nou) es el tendido ‘siete’ de Las Ventas y no soporta ridículos históricos (derbi) ni carnaza periodística regada con salsa rosa (cumpleaños de Cristiano).  En el ojo del huracán Casillas, Ronaldo y Ancelotti. La letanía con el portero vuelve a debate: en cualquier otro país el respeto a los ídolos es innegociable, en España lo único innegociable es el rencor. De algunos, sin generalizar. Por si acaso y para redimirse del gol de Tiago, el capitán sacó un balón en pose argentina y otro en acto reflejo. Con Cristiano el murmullo aumentó demasiado los decibelios: sigue siendo el líder en horas bajas, aunque su exagerada ambición tiene la oportunidad de resarcirse porque casi ha tocado fondo. Y a Ancelotti le suplican a gritos la fórmula Luis Enrique, tan abominable a principio de temporada como aplaudida en estos momentos: rotaciones. Paco González no lo pudo expresar mejor en Tiempo de Juego: “Bale y Kroos beben agua como si fueran Lawrence de Arabia. Parecen muertos”. Ser agorero huele a ventajista, pero sólo hace falta echar un vistazo a las redes sociales para encontrar el término ‘galacticidio’ con una facilidad pasmosa. El Madrid sobrado de Carletto, el galáctico de Queiroz, ¿se acuerdan?

En aquella época megalomaniaca del Madrid, Zidane confesó a Ludovic Giuly, entonces jugador del Monaco, que estaban literalmente “agotados” durante el descanso que precedió a la catástrofe merengue en los cuartos de final de Champions en el estadio Luis II. La plantilla de pasarela Cibeles resultó ser los mismos “once cabrones de siempre” (copyright de JB Toshack) más Santi Solari, el banquillero de lujo. Ancelotti mira de reojo a su banquillo de circunstancias y sólo encuentra potable a Jesé. No habría sido mal día sacarle ayer para dejar al potro galés en la cuadra. El fútbol anterior a Navidad se ha ralentizado tanto como el Ferrari que no puede adelantar al Mercedes en recta ni con el DRS enchufado. Y la mejor noticia es que fue el Depor quien pisó el Bernabéu, la suerte del bombo europeo no ha querido meter por medio al Paris Saint Germain o la Juve. Ibrahimovic o Pogba no iban a ser tan condescendientes. 

La libreta de Van Gaal

Sbado, 14 Junio 2014

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La pizarra de Van Gaal sentenció el partido. Siempre con su libreta secreta bajo el brazo, el técnico imitó la táctica de Ancelotti que pulverizó a Guardiola en Munich. La prensa advirtió que Holanda se blindaría con cinco defensas y así pareció al principio de partido. Pero no, ilusiones ópticas: David Albelda avanzó en Tiempo de Juego que Van Gaal había colocado tres defensas y cinco centrocampistas; poblando la medular ahogaría la esencia del tiqui-taca español, el genuino que siempre propusieron Xavi e Iniesta. Nada que ver esta Holanda con el finalista macarra que cosió a patadas a los españoles en 2010. Ni siquiera De Jong, que ayer también sacó la trilladora pero que se esmeró en jugar de coche-escoba. El gran público no conocía a la zaga oranje, casi toda construido por Ronald Koeman en el Feyenoord, y a tenor de lo visto, son jóvenes pero sobradamente preparados. Los papeles de Van Gaal nunca se filtrarán, pero no hace falta ser entrenador para intuir un garabato que pusiera ‘Robben y Van Persie vs Piqué y Ramos’. Ésa fue la clave de la carnicería.

El penalti de España, lejos de garantizar la posesión de ‘La Roja’, sobreexcitó a los holandeses, con Sneijder como mente del plan a perpetrar, y Robben y Van Persie de ejecutores. El propio Arjen todavía se ríe del apodo que le puso el Bernabéu: ‘Rodilla de cristal Robben’; su cintura todavía gira mejor que la de una gimnasta del Circo del Sol. Desafortunadamente, la de Piqué necesita por ahora engrasarse con tres en uno. El problema de Ramos no fue tanto físico como de despiste: el cabezazo de Van Persie le cogió la espalda y en ningún momento exhibió esa proeza genética que le ha convertido en uno de los centrales más decisivos del mundo. Partido para olvidar del madridista y punto. Los enviados especiales a la concentración española habían resaltado el estado de forma del sevillano y también de Silva. El grancanario subió el voltaje del juego y compitió con Iniesta en un concurso de pases estéticos; la pena es que toda España hubiese preferido que fusilase a Cillesen en vez de adornarse con una vaselina sólo apta para cracks mundiales.

Hablando de porteros, Casillas no escapa de las crónicas periodísticas. Empezó siendo el ‘santo’ y acabó en la barca de Caronte como un difunto reciente. Sus fallos estrepitosos sirvieron de carnaza para el sector cafre de twitter, en especial los llamados ‘yihadistas’. La memoria es frágil y olvida rápido que el mismo capitán de España conjuró milagros en las pasadas Eurocopas y en Sudáfrica (que se lo digan a Robben, hoy resarcido de aquel ¡uy! De Johannesburgo). Un muy buen amigo de Casillas, Xavi Hernández, también nos recordó que sus mejores momentos ya han pasado. Asumió los galones de capitán general el tiempo que le duró el poco combustible diesel que le queda; “ha sido la derrota más dura de mi carrera”, confesó el barcelonista en rueda de prensa. Y lo dice un futbolista con un palmarés que no cabe en las vitrinas de casi ningún club del mundo. En un ejercicio de sinceridad, todos asumieron el mea culpa delante de la televisiones. “Es una cagada mayúscula”, como dijo Schuster en COPE, pero remediable. El problema no es la goleada, que afectará a las matemáticas del golaverage, ni siquiera que el siguiente perro de presa sea Chile, la alarma roja la anunció Piqué: “Lo peor son las sensaciones”. De cansancio físico y embotamiento mental. Y ahí entra de lleno Del Bosque, como ayer lo hizo Van Gaal, el gran vencedor del 5-1.

‘Si Coentrao costó treinta millones, Cristiano no resultó nada caro’

Mircoles, 18 Abril 2012

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‘Si Coentrao costó treinta millones, Cristiano no resultó nada caro’. Fue la frase más repetida en la redacción de COPE deportes. Y es una pena porque, como dice Roberto Palomar, al portugués “se le ve el cartón”…de tabaco. Pero el Madrid de anoche no fueron diez menos Coentrao; desde el principio, la actitud respetuosa del equipo dio la sensación de que le recordaba viejos fantasmas del Olympiastadion. No en vano, el botín que han sacado los merengues de Munich en toda la historia se reduce a un mísero empate a uno de diez visitas. Y, precisamente, este Bayern no es el que más acojona de la historia pero aplica el código Heynckes con perfección alemana: se trataba de anular a Xabi Alonso y mantener a Cristiano lejos, muy lejos del meta Neuer, tanto que ni pudiese activar misiles tierra-aire. Por ello, tuvo que aparecer Benzema, el mejor de los suyos, aunque su elegancia e inteligencia cada vez que cogía un balón quedó muy huérfana. El caso es que el Madrid perdió por oficio pero sobrevivió también por él: aprovechó el bajonazo teutón de la segunda parte para marcar el empate y, entonces, inexplicablemente se diluyó cuando la tendencia del partido intuía que Cristiano dispondría de más contraataques.

Pero Mourinho echó por tierra su propio plan con la entrada de Marcelo por Özil. Al equipo se le nubló la vista y en ese momento de incertidumbre el Bayern se aprovechó de sus extremos Robben y Ribery para cobrar ventaja. Quizás el francés estuvo más valiente y atinado que Robben, quien apenas pudo hacer un puñado de amagos con ese regate tan característico de fuera hacia dentro. El peligro vendrá en el Bernabéu, cuando el holandés disponga de una autopista hasta la eternidad en medio del ímpetu blanco. Casualidad o no, dos de los mejores alas de Europa han coincido con un pésimo estado físico de los laterales madridistas, porque Coentrao fue de los peores pero Arbeloa no le anduvo a la zaga, pues apenas se enteró de las incorporaciones del escurridizo Alaba por su flanco derecho.

Un 2-1 a domicilio suele ser buen resultado, más cuando el Madrid le va a pedir un esfuerzo al Bernabeu no sólo en asistencia sino también en animosidad hacia el Bayern. De hecho, la última remontada europea tuvo como víctima a los alemanes: en los cuartos de final de la Champions 2001/02 el Madrid cayó 2-1 en Munich con una actuación sublime del portero César y un gol ‘guarrindongo’ del camerunés Geremi. Entonces, a Raúl, Zidane y compañía no les hizo falta invocar el ‘espíritu Juanito’, bastó otra fanfarronada de Oliver Kahn…”En Madrid no me marcan dos goles ni loco”. Al Madrid le valía un tanto pero el gustazo de cerrarle la boca al portero alemán era casi más deseable que la propia ‘Novena’, que también llegó en aquella edición.

Hoy es diferente. A expensas de las provocaciones del gurú Beckenbauer mentando al Barcelona (“el Madrid es un equipo normal sin la genialidad del Barça”) y del presidente del club bávaro, Uli Hoeness, diciendo al diario AS que “el Madrid nos tiene más respeto que nosotros a ellos”, la urgencia de cobrarse al fin una cabellera de un general obliga al Bernabeu a empujar el primer gol. No sólo hay en juego una final de Champions, sino las ansias de confirmar que el Madrid ha vuelto al viejo continente después de una década ominosa….y contra la bestia negra que le suele hacer llorar.

El bueno del Bayer es Robben, no Ribery

Jueves, 22 Abril 2010

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Y a Van Gaal le querían correr a gorrazos allá por noviembre. Así es, su Bayer daba tumbos en la Bundesliga y, cuando el presidente Rummenigge se había mentalizado con la Europa League (aderezo apetecible si venía acompañada de la liga), despertó el equipo en Turín y salvó la clasificación de Champions, mandando (todo sea dicho)  a la Juventus a la U.V.I. Desde entonces, Robben, que había sufrido un par de lesiones musculares leves, se olvidó de su rodilla de cristal y reclamó el liderazgo en detrimento de un disperso Ribery.

En navidades el Bayer se reenganchó definitivamente a su campeonato y, con un fútbol poco vistoso, dejó de regalar puntos en el Allianz Arena. Después, llegó febrero y el club no se obsesionó con la Champions, pues ganarla no era su obligación (ahora tampoco). El equipo salvó la ida de octavos ante la Fiorentina merced a un gol en clarísimo fuera de juego. En consecuencia, la funesta decisión del árbitro noruego Tom Henning enfureció a la ciudad de Florencia, que se levantó en armas para la vuelta. Y vaya si surgió efecto: a falta de veinte minutos el Bayer estaba eliminado, hasta que Robben comprendió que si Messi hacía diabluras, él también sabía unas cuantas. Así que cogió la pelotita en la línea de cal de la banda izquierda, la zona en la que le chifla jugar, e hizo su jugada por antonomasia: amagó por el exterior y cabalgó hacia dentro hasta localizar en su mirilla la portería contraria. Evidentemente, el gol fue repetido en toda Europa porque confirmó la vuelta de uno de esos genios dudosos (con un cuerpo fornido habría recogido el testigo de Van Basten, Gullit, Rijkaard,…).

Aquel trallazo a la Fiore disparó definitivamente a Robben. En la vuelta de cuartos, Old Trafford enmudeció con el que posiblemente sea el mejor gol de esta Champions. El zurdazo celestial del holandés volvió a salvar al Bayer, que ahora sí veía cerquita la final del Bernabeu. Pero lo mejor es que pocos días después la Bundesliga aclaraba el liderato con el Bayer-Schalke. Pues bien, o la defensa del Schalke fue muy torpe o Robben se hizo el sueco durante todo el partido para apostarlo todo a una carta, de otro modo no se entiende que el jugadorazo del Bayer volviese a clavar un gol con una jugada calcada cientos de veces. Él la intentó (qué otra cosa iba a hacer) y la consiguió. Así que Van Gaal había dejado al equipo donde se lo encomendaron, en lo más alto.

Y anoche, con la Bundesliga a punto de caramelo, el Bayer encaró la ida de las semis exultante por la gracia de Robben, el hombre al que el Madrid nunca otorgó galones de jefe. A lo mejor, si Robben se hubiese sentido importante en Chamartín, su estado de forma habría sido otro. La pena es que nunca lo sabremos, al no ser que a Florentino le entre un pronto y le repesque, ¿por qué no? El bueno del Bayer es Robben, no Ribery.

Se quedaron cortos

Lunes, 4 Mayo 2009

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Fueron seis pero lo justo es que hubiesen sido siete, ocho o nueve. Aunque si el Barça los hubiese necesitado, los habría marcado.  El sentido común imperó en el Bernabeu y el Barcelona se mofó de la admirable bravura blanca, del cansino canguelo mediático y de todos aquellos ilusos que aventuraban un descalabro azulgrana. Por lo menos, el Madrid tiene que agradecer a su eterno rival haber despertado de una vez por todas de ese sueño vano y dañino. El madridismo se ha dado cuenta de que ni hay plantilla ni dirección deportiva ni un tío serio que gobierne un club descabezado desde hace tres años. El tortazo ha sido morrocotudo pero ha servido en bandeja la próxima catarsis merengue. La humillación histórica ha destapado la podredumbre de un club marchito y desconsolado. Ni siquiera las dos ligas consecutivas han atenuado el coma profundo que sufre la entidad desde el cuarto año de Florentino. Precisamente, el ex presidente es el más capacitado, por no decir el único, para emular a Laporta y volver a reunir a un grupo de cracks mundiales. Los socios claman por ello.

Del partido no hay mucho que comentar. Bueno, sí, once o doce jugadores del Madrid no pueden jugar ahí el próximo año. El chorreo del Bernabeu no puede quedar impune y si alguno tuviese vergüenza propia, debería pedir el cese. Es el caso de Cannavaro, que desde hace meses pasa olímpicamente de lo que sucede en su club. Si la próxima temporada vuelve a Italia,  será perfecto para él, y si se queda en Madrid, igual de bien. Su edad y su rendimiento indican que debería abandonar España ya. Luego está Heinze, un defensa ‘florero’ que lejos de aportar, ayuda más al rival de turno.

Comentario aparte merece el clan de los holandeses. Jugadores que siempre han alardeado de una profesionalidad intachable, han venido de paseo a Madrid. Robben ha acabado con la paciencia de todo el mundo; Huntelaar se irá como vino, sin pena ni gloria; Van der Vaart ha sido, con diferencia, el pufo de la Liga, y por último, Sneijder y Drenthe también saldrán por la puerta de atrás apenas lleguen ofertas aceptables por ellos.

El gran capitán, Raúl, vislumbró el sábado el ocaso de su carrera. El ‘siete’ ni apareció por el campo y quizá una derrota tan aplastante como la del Bernabeu le habrá hecho meditar su retirada. No obstante, quien debería aprender de Raúl es su amigo Sergio Ramos. El sevillano salió atontado y así le fue: Henry se rió en su cara cada vez que arrancaba por la banda derecha del madridista.

En el duelo de banquillos Juande Ramos demostró lo que la grada había murmurado durante estos meses: muy buen entrenador para ganar a rivales de medio pelo pero mal fajador ante los grandes. Con el Barça y el Liverpool ha perdido los dos partidos y al Atlético tampoco le pudo ganar. Además, su homólogo Guardiola le dio un auténtico repaso. La única posibilidad que albergaba el Madrid para hacer algo era jugar agazapado en su campo pero Juande quiso jactarse de valiente y preparó un partido a cara de perro. El resultado saltó a la vista. Es como si alguno de vosotros propusierais pegaros a mamporros con Mike Tyson. En fin, un suicidio mayúsculo.  

 

El desafío

Sbado, 2 Mayo 2009

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Quizá sea el mejor partido que se pueda ver en Europa con permiso de una supuesta final de Champions Barça-Manchester. Quién diría a la vuelta de navidad que Madrid y Barcelona se jugarían en el Bernabeu esta Liga de récords. Porque ambos equipos ya serían campeones en cualquier campeonato del continente. Pero esta noche no habrá consuelo para el perdedor. Un empate o una victoria de los de Guardiola, sentencia el título a su favor porque la diferencia sería inalcanzable en las siguientes cuatro jornadas. Además, los números estratosféricos de Juande Ramos se borrarían de un plumazo puesto que, para el madridismo, un año aciago significa fracaso rotundo, aun habiendo ganado diecisiete de diecinueve partidos.

La otra posibilidad, la que todos los futboleros ansiamos en aras de la emoción, es que el Madrid vuelva a tirar de esa bravura que ha estigmatizado y se lleve el clásico. El equipo merengue es pura psicología y una hazaña en el clásico le insuflaría un optimismo exacerbado y muy difícil de eliminar. Valencia y Villarreal se quedarían diminutos ante un equipo catapultado a la victoria final. Por eso, el partidazo llega en el momento idóneo, con todo por ganar y todo que perder.

Será un partido de detalles, de jugadores providenciales. Si escudriñamos la idea futbolística de los dos equipos, todos los indicios apuntan a un dominio soberano del Barcelona y a un Madrid agazapado en su campo y con el motor de inyección listo para contraatacar. El concurso de Lass se antoja fundamental porque su cometido será el de nublar los propósitos de Iniesta y Xavi. Pero Diarra no estará solo, Gago será su escudero, el interlocutor entre su zaga y el francés.

A Heinze le ha tocado la china. Él es quien deberá colocar el collar a Messi. El crack argentino decepcionó ante el Chelsea y hoy tiene una nueva oportunidad para reivindicar su grandeza. Por otra parte, Robben será duda hasta última hora, pero, por si acaso, Guardiola le ha puesto un muro delante con Keita primero y Abidal después. Mientras, Raúl y Eto’o no parece que vayan a sufrir marcajes pegajosos. A ellos se les ha encargado el remate final. Y no me olvido de Higuaín. El Bernabeu le brinda una ocasión inolvidable para meterse en la selección argentina por méritos propios. Ya veis, demasiadas pinceladas para un único partido. Comienza el desafío.

Ganar sí o sí

Lunes, 27 Abril 2009

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El milagro es que no hubo milagro. Esta vez no hubo oportunidad para épicas o apoteosis finales. El Madrid bordó un partido señorial y por fin divirtió al respetable, ya iba siendo hora. Lo más gracioso es que hemos tenido que esperar treinta y tres jornadas para que los blancos jugasen con sentido común. Cada futbolista cumplió con su cometido, todos ellos defendieron y atacaron sincronizadamente. Así pasó que Metzelder y Miguel Torres se disfrazaron de pasadores. Juande, quizá por la tirria que tiene a Guti, ha tardado en darse cuenta de que con Raúl en la punta y el ‘catorce’ como su asistente personal, las opciones de gol se multiplican. Además,  cada vez cobra más fuerza la moción para que no juegue Robben. Sin el holandés, el Madrid busca alternativas ofensivas e imprime cierta rapidez, no mucha, a su fútbol. Robben es un fuera de serie desfasado que ralentiza el ritmo de sus compañeros y sólo juega para su lucimiento personal. La disyuntiva es clara: o lo tomas o lo dejas.  Todo indica que el Madrid se desprenderá del extremo la próxima temporada.

Y luego está Raúl, por enésima vez. Ayer clavó tres goles de esos que marca un delantero espabilado e intuitivo. Al margen del debate sobre su titularidad, está claro que el concurso del ‘siete’ será vital en los cinco partidos que quedan. Raúl es un animador nato que se gusta manejando a un vestuario en estas circunstancias. Si él apuesta por la remontada, también sabrá inculcar tal creencia al resto.

Pero una cosa es lo que crea Raúl y otra bien distinta la que apuntan los guarismos. El Barcelona sobrevivió a la trampa de Mestalla y, aunque se dejó dos puntos, es consciente de que la Liga pasa por asestar el golpe definitivo en el Bernabeu. No obstante, a los azulgranas les vale el empate puesto que cuatro puntos requieren otro pinchazo suyo. Quien no tiene margen de error es el Madrid, ganar sí o sí. Por eso, este Madrid-Barcelona paralizará a media Europa. Esta semana tendremos tiempo para diseccionarlo.

El Madrid de Spielberg

Mircoles, 22 Abril 2009

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Es muy difícil resumir lo que pasó durante seis minutos en el Santiago Bernabeu: desesperación del Madrid, esperanza tras el empate de Guti, enajenación mental transitoria de Pepe y éxtasis de Higuaín. Un equipo épico con un estilo llamado milagro emocionó incluso a los aficionados del Barça. Una vez más, el Madrid recurrió a lo único que saber hacer: revertir situaciones más que imposibles. Seguro que algún entrenador tiró a la basura su manual de fútbol después del gol decisivo de los blancos. No es para menos. El Madrid se ha convertido en un fenómeno paranormal que huye de cualquier motivo racional. Sólo espabila cuando pende sobre su cabeza la espada de Damocles y cuando necesita alcanzar la apoteosis. Porque todo lo que hace este equipo es apoteósico.

Comentario al margen merece Pepe. Al fabuloso central portugués se le fue la pinza. Primero, al patear a Casquero dos veces en el suelo; después, por propinarle un puñetazo a Albín; tercero, por acordarse de la madre de los cuatro árbitros del partido y finalmente, por insultar a Contra y sus compatriotas rumanos en el túnel de vestuarios. Ni siquiera el famoso pisotón en la mandíbula de Juanito a Lothar Matthaüs fue tan violento como la locura de Pepe. El madridista pidió perdón después del partido pero tendrá que ser consecuente con sus actos. Lo más seguro es que se haya despedido de la temporada.

A Marcelo también hay que darle de comer aparte. El brasileño se mofó del Cata Díaz al término del encuentro y el corpulento defensa del Getafe le persiguió casi hasta la ducha. Marcelo tardó en abandonar el estadio porque el argentino estaba esperándole a la salida del vestuario. Semejante desconsideración no debería quedar impune dentro del club blanco. Marcelo todavía no es consciente de que viste la camiseta del Real Madrid. Ya va siendo hora de que aprenda.

La lectura amarga de la proeza merengue son las devastadoras secuelas que tendrá que afrontar el Madrid en Sevilla el próximo domingo. Sin Pepe lo que falta de campeonato; sin Robben, que anoche volvió a ser víctima de su fragilidad física; sin Sneijder, que no llegará a tiempo y también con la dudosa ausencia de Higuaín, a quien el club espera que el Comité de Competición le quite la quinta tarjeta amarilla que vio tras sufrir un claro penalti, al Madrid sólo le queda volver a llamar a Steven Spielberg. La ficción es infinita. El Madrid también.  

Semana decisiva

Lunes, 20 Abril 2009

El bucle no para. Cada jornada es la misma película. Gana el Barça y a continuación lo hace el Madrid. Menos mal que esta semana llegan duelos de cierta enjundia que podrían decidir la Liga de una vez por todas. Del fin de semana, el Barça hizo lo que quiso con el Getafe y  los merengues mejoraron algo su juego en Huelva. Por cierto, el egoísmo de Robben roza el escándalo. Deberían darle una pelota sólo para él y que se vaya a chutar contra una pared. El holandés se ha acostumbrado a empezar y acabar las jugadas en sus botas. El recurso de pasar el balón a un compañero únicamente lo vislumbra en casos extremos. Pero en fin, Robben es el más desequilibrante de la plantilla y su concurso es vital para este Madrid. Ya rendirá cuentas al final de temporada a quien tenga que hacerlo.

Mañana vuelve el fútbol en una edición que se antoja decisiva. El Barcelona recibe al Sevilla el miércoles sabiendo si el Madrid se le ha acercado en la tabla. Los blancos acogen mañana a un Getafe que busca el milagro. No obstante, no parece que los ‘azulones’ puedan desmontar el fútbol parsimonioso, simplón aunque fiable de los merengues.

Si el Barcelona gana al Sevilla, me atrevería a decir que ya tenemos campeón. La distancia de seis puntos con el Madrid proporciona a los azulgranas un colchón bastante mullido como para poder dejarse un puñado de puntos. Además, a día de hoy es más probable que el Barça salga menos dañado que su eterno rival de la batería de partidos que se les vienen encima. Al Madrid no se le han dado bien los partidos gordos este año. En la primera vuelta perdió en el Camp Nou y contra el Sevilla, mientras que el Atlético de Madrid empató en el Bernabeu con Juande de entrenador. Con toda franqueza, si el Madrid supera al Sevilla, Valencia y Villarreal en El Madrigal, habrá conseguido una proeza.

Y dentro de dos semanas el superclásico en la capital con el Barça de favorito. Si para entonces el Madrid no se ha aproximado al líder, dudo que la victoria sea blanca. Y todo eso, con los culés jugándose las semifinales de Champions contra el Chelsea. Pero ya se ha visto que el Barça tiene plantilla para rato. De todos modos, ahora es cuando comienza lo apasionante

Estupideces

Lunes, 13 Abril 2009

El mismo cuento de cada lunes: gana el Barça sin esfuerzo y también lo hace el Madrid con su habitual racanería. Tendremos que esperar a una nueva jornada para saber si los azulgranas son en definitiva infalibles o por el contrario, la tozudez de los merengues mantiene la gracia del campeonato. No me atrevería a inclinarme por ninguna de las dos opciones. El Barça no necesita aplicarse para sacar adelante sus partidos. De momento, le sobra con apretar el acelerador cuando la situación lo requiere. Ante el Recre bastó un minuto para asegurar la victoria. La duda estriba en saber si Guardiola y sus chicos tendrán fuelle para alternar las semifinales de Champions (los cuartos ante el Bayer están más que sentenciados) con la paliza de enfrentarse a Sevilla, Valencia, Madrid y Villarreal sucesivamente. Todo apunta a que sí pero a estas alturas de temporada los partidos son a cara de perro.

La historia es que mientras juegue Iniesta, los resultados no peligrarán. El exquisito y generoso centrocampista se está ganando a pulso ser el mejor jugador de la Liga. Messi ofrece espectacularidad pero Iniesta se ha convertido en el motor de propulsión del equipo. Pocos futbolistas del campeonato pueden presumir de saber jugar al fútbol y éste es uno de ellos.

A fogonazos subsiste el Madrid. Juande ha desistido de intentar algo diferente. Con sumar puntos le es suficiente y además, le trae sin cuidado si la afición se aburre en el Bernabeu. Al técnico manchego le trajeron con premura para levantar un equipo deshecho en mil pedazos y lo ha recompuesto a su modo: serio pero sin gusto, ordenado pero previsible y fiable sin iniciativa. El Madrid funciona sin poseer el balón porque cuando lo tiene, no sabe qué hacer con él. Lo que le encanta es contraatacar y ejecutar al rival cuando está extenuado. Esto vale para remendar la actual coyuntura pero la hinchada no va a tolerar otra temporada así.

Guti volvió a exhibir su constante incongruencia. Se sacó de la chistera un pase a genial a Robben en el segundo gol y sin ton ni son cometió una falta estúpida que le valió la tarjeta amarilla y no poder jugar en Huelva el próximo domingo. Así es el ‘14’, a algunos les gustará y a otros no. Seguro que Juande no se rió mucho con la tontería de Guti.

Y por último, otra estupidez, o más bien falta de tacto o de buenas maneras. Sergio Ramos, sancionado ayer por acumulación de tarjetas, acudió al estadio para ver a sus compañeros y al descanso se marchó a Las Ventas. Cualquiera con dos dedos de frente y amante de la tauromaquia habría hecho lo mismo dado el sopor del Bernabeu, aunque cualquiera no es jugador del Real Madrid. A Ramos le importó un comino que sus compañeros estuvieran jugándose la Liga. Su compromiso con su equipo ha quedado bajo sospecha.