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El ‘Sneijder de Mourinho’

Sbado, 22 Octubre 2011

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Noche de Champions en Munich. El Inter de Milan acababa de eliminar al Bayer en el Allianz Arena contra todo pronóstico. El equipo de Leonardo había volteado  un 2-1 y Pandev, a dos minutos del final, consiguió salvar el cuello de su entrenador metiendo a su equipo en cuartos de final. Pero las palmaditas en la espalda no se las llevó el macedonio ni Samuel Eto’o, autor del primer gol y extenuado físicamente después de tanto incordio a la defensa bávara; Wesley Sneijder volvió a sentirse aquel futbolista que Mourinho recuperó para la causa un año antes. “¡Buff, Carlos, llámame en un rato, que he salido de la ducha sudando! No me hizo falta imaginar la guerra de trincheras a la que se sometió el ex madridista. El partido fue durísimo, pero Sneijder fue de los pocos que le cogió el tranquillo: se remangó y no paró de correr….en la retaguardia para apoyar a Cambiasso y Motta en tareas de contención, y en vanguardia para encender la pólvora de las ofensivas interistas. “Por fin nos salen las cosas. No podía haber cambiado tanto la historia”, me confesó Wesley por teléfono al rato de acabar el partido. Esa historia fue la que inventó Mourinho un año antes, cuando llegó como capricho del presidente Moratti para retomar una leyenda legendaria, la de uno de los clubes con más solera de Europa.

Sneijder todavía no olvida a Mourinho; es más, le recuerda siempre que está delante de un micrófono…o un teléfono. Llegó a Milan como un despojo del flamante Madrid de Florentino (Pelligrini insistió en quedárselo hasta que sus superiores se pusieron firmes) y fue el mister portugués quien le evocó sus gestas del Ajax. Su pasado madridista ya no contaba, debía resetear la estancia en España y, sobre todo, las agitadas noches madrileñas. Wesley procuró obedecer y su nuevo ocio consistió en aprender al dedillo las férreas tácticas de su entrenador, esenciales en un fútbol tan de pizarra como el Calcio. Por eso, la ‘tutela’ de Mourinho fue para él una experiencia de vida; sin Mou, probablemente Wesley habría acabado en el grupo del montón. “Sí, se le echa de menos, pero no es fácil continuar cuando lo has ganado todo”; obviamente, él mismo sabía que repetir la temporada perfecta era una quimera, más cuando habían perdido el primer título del año II contra el Atlético de Madrid en Mónaco. Rafa Benítez fue una apuesta frustrada y Leonardo no parecía capacitado para enderezar a un grupo que ya no se sentía ahíto de títulos. Al final, la gesta de Munich tuvo poco recorrido, porque emular otra remontada aún más difícil (el Schalke sacó un 2-5 en San Siro en cuartos) era un suicidio. Así que, la temporada terminó y Sneijder pensó detenidamente en dar otro volantazo a su carrera…después del repaso del Barça al Manchester United en la final de Wembley, Sir Alex Ferguson estaba decidido a comprar al ‘Sneijder de Mouirinho’, le consideraba casi esencial en su enésimo proyecto.

El Manchester ofreció 35 millones pero Moratti exigió 40, así que el acuerdo en una cantidad aproximada era cuestión de días. Incluso, el centrocampista holandés meditó bajarse el sueldo que inicialmente pretendía cobrar en Inglaterra; pidió la animalada de 200.000 euros por semana y no le hubiera importado cobrar menos de 100.000. Pero, sorprendentemente, el presidente anunció que el jugador se quedaba en Milan sin argumentar razones y fue el propio Sneijder quien desveló días después que Mourinho volvió a cruzarse en una decisión crucial…”Me llamó y me dijo que siguiera en el Inter. Su corazón está en este club y siempre me ha dicho que permaneciera aquí“, comentó en declaraciones a La Gazzetta dello Sport el pasado 04 de septiembre. Sin embargo, Wesley dudó de la recomendación de su ex entrenador a causa del nuevo: Gasperini le volvió loco en cuestión de semanas (las que duró como técnico). Le probó de extremo contra el Trabzonspor en Champions…y al rato le puso de enganche, su sitio natural. Derrota en San Siro por 0-1. Al siguiente partido le metió en la cabeza que podía ser volante medio defensivo y el equipo se quedó sin fuelle ofensivo en el empate a cero contra la Roma.

¿Se arrepintió Sneijder de no haber fichado por el United? Quizás, pero Claudio Ranieri intenta emular a su colega portugués a tenor de las últimas declaraciones del holandés. “Hablé mucho con Ranieri cuando llegó y se dio cuenta en seguida de cómo debe jugar este equipo, cada uno en su sitio. Ahora estoy en mi lugar, en mi papel”, ha comentado hoy también a La Gazzetta. Pero la frase no ha quedado ahí; por supuesto, no podía faltar su último mentor: “Sé que es inútil, pero continuamos buscando en cada entrenador algo de Mourinho, no hay nadie como él, nadie sabe tratar como él a los jugadores”. Suena a obsesión pero difícilmente encontraréis a un futbolista más agradecido…por algo, también le mentó conmigo aquella noche de Champions. En las victorias y en las derrotas, el ‘Sneijder de Mourinho’ tiene una deuda casi de sangre.    

‘Mou’, siempre ‘Mou’

Mircoles, 21 Abril 2010

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¡Qué calladito se lo tenía el lenguaraz Mourinho! Detrás de esa facha arrogante y de su verborrea chulesca e impertinente, hemos descubierto a un estratega genial. Su pátina de entrenador amarreta y simplón se esfumó en setenta minutos, el tiempo que duró el baño del Inter al Barça. Y no fue porque los italianos mareasen la pelota; tampoco porque encañonasen la portería de Valdés cada dos por tres, sino porque los ‘peloteros’ azulgranas fueron maniatados hasta la desesperación. Xavi no se encontró a sí mismo porque ‘Mou’ le colocó un perro de presa como Pandev, apoyado por Cambiasso, otra tanqueta que arrasa con todo a su paso. Sin Xavi, debía ser Messi quien volviese a dar el do de pecho, pero Sneijder en primera línea y el eterno Javier Zanetti en retaguardia desmontaron todas y cada una de sus arrancadas. O sea que, con los dos mejores jugadores anulados, el Inter encontró por fin el único método para cargarse al campeón: rezagados atrás y a buscar la contra. Que no es estiloso que un campeonísimo italiano se agarre a ese juego, vale; pero que alguien se atreva a pedirle cuentas a Mourinho. Su fin siempre justifica lo que sea y punto.

Entonces, ahora el Barcelona tiene que volver a hacer un partido estelar en el Camp Nou. En la primera fase ya ganaron 2-0, aunque aquel Inter llegó pasota a Barcelona. Quizá en aquel momento Mourinho estuvo más preocupado en consolidar el liderato del Calcio que en gastar fuerzas en el inicio de la Champions. La próxima semana sí que será la definitiva para el Inter y su entrenador. Si quiere convencer a Florentino, el portugués debe culminar el magnicidio.

Además, la hombrada de ‘Mou’ es más loable si tenemos en cuenta que ha armado un equipo sólido como una roca con vestigios del pasado y jugadores repudiados de otros grandes. Del once titular de San Siro, sólo Maicon y Julio César preservan un caché premium. El primero es el mejor lateral del mundo (titular en Brasil en detrimento de Dani Alves) y el portero está de moda. Es decir, que Eto’o juega en el Inter porque Guardiola no quería aguantarle más; Diego Milito está aprovechando su segunda juventud; Sneijder ha demostrado que le echaron del Madrid por un borrón en el expediente, y luego están los de la ‘tercera edad’: Zanetti, Motta, Samuel y Lucio, que no se cansan de dar guerra. Está claro que Mourinho no es Capello; él no pide a los mejores para ganar, sino que adapta su estilo según los jugadores que le van cayendo. A su Chelsea le encantaba correr detrás del balón para ganar por empuje físico, mientras que a este Inter le da igual si lleva el balón, como si sólo lo toca en un contraataque. Me da que en el Madrid no le valdrá todo.

Se quedaron cortos

Lunes, 4 Mayo 2009

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Fueron seis pero lo justo es que hubiesen sido siete, ocho o nueve. Aunque si el Barça los hubiese necesitado, los habría marcado.  El sentido común imperó en el Bernabeu y el Barcelona se mofó de la admirable bravura blanca, del cansino canguelo mediático y de todos aquellos ilusos que aventuraban un descalabro azulgrana. Por lo menos, el Madrid tiene que agradecer a su eterno rival haber despertado de una vez por todas de ese sueño vano y dañino. El madridismo se ha dado cuenta de que ni hay plantilla ni dirección deportiva ni un tío serio que gobierne un club descabezado desde hace tres años. El tortazo ha sido morrocotudo pero ha servido en bandeja la próxima catarsis merengue. La humillación histórica ha destapado la podredumbre de un club marchito y desconsolado. Ni siquiera las dos ligas consecutivas han atenuado el coma profundo que sufre la entidad desde el cuarto año de Florentino. Precisamente, el ex presidente es el más capacitado, por no decir el único, para emular a Laporta y volver a reunir a un grupo de cracks mundiales. Los socios claman por ello.

Del partido no hay mucho que comentar. Bueno, sí, once o doce jugadores del Madrid no pueden jugar ahí el próximo año. El chorreo del Bernabeu no puede quedar impune y si alguno tuviese vergüenza propia, debería pedir el cese. Es el caso de Cannavaro, que desde hace meses pasa olímpicamente de lo que sucede en su club. Si la próxima temporada vuelve a Italia,  será perfecto para él, y si se queda en Madrid, igual de bien. Su edad y su rendimiento indican que debería abandonar España ya. Luego está Heinze, un defensa ‘florero’ que lejos de aportar, ayuda más al rival de turno.

Comentario aparte merece el clan de los holandeses. Jugadores que siempre han alardeado de una profesionalidad intachable, han venido de paseo a Madrid. Robben ha acabado con la paciencia de todo el mundo; Huntelaar se irá como vino, sin pena ni gloria; Van der Vaart ha sido, con diferencia, el pufo de la Liga, y por último, Sneijder y Drenthe también saldrán por la puerta de atrás apenas lleguen ofertas aceptables por ellos.

El gran capitán, Raúl, vislumbró el sábado el ocaso de su carrera. El ‘siete’ ni apareció por el campo y quizá una derrota tan aplastante como la del Bernabeu le habrá hecho meditar su retirada. No obstante, quien debería aprender de Raúl es su amigo Sergio Ramos. El sevillano salió atontado y así le fue: Henry se rió en su cara cada vez que arrancaba por la banda derecha del madridista.

En el duelo de banquillos Juande Ramos demostró lo que la grada había murmurado durante estos meses: muy buen entrenador para ganar a rivales de medio pelo pero mal fajador ante los grandes. Con el Barça y el Liverpool ha perdido los dos partidos y al Atlético tampoco le pudo ganar. Además, su homólogo Guardiola le dio un auténtico repaso. La única posibilidad que albergaba el Madrid para hacer algo era jugar agazapado en su campo pero Juande quiso jactarse de valiente y preparó un partido a cara de perro. El resultado saltó a la vista. Es como si alguno de vosotros propusierais pegaros a mamporros con Mike Tyson. En fin, un suicidio mayúsculo.  

 

Mucha baratija y ni un solo diamante

Viernes, 13 Marzo 2009

Juande Ramos se extraña del pesimismo que estos días envuelve a su equipo por haber tenido una mala semana tras diez victorias consecutivas. Claro, visto así de simplón, no le falta razón al técnico del Madrid salvo en un pequeño detalle: alguien del club, quizá debería ser Raúl, haría bien en explicar a Juande que esta ‘mala’ semana ha tirado la temporada prácticamente a la basura. Y lo que es peor, la vergüenza de Anfield ha mancillado la lustrosa leyenda europea de quien ha ganado nueve Copas de Europa, ni más ni menos. Quizá Juande aún no comprenda la dimensión del club que le ha contratado. No basta con resignarse y justificar que el Liverpool fue mejor: con la actitud de los jugadores en las Islas, cualquier oponente habría sido mejor.

A Juande se le trajo para diagnosticar un problema y resolverlo. Parecía que la racha inmaculada del equipo había esfumado todas las preocupaciones, pero esa ‘mala semana’ ha redescubierto el mal endémico que azota al Madrid: la obstinación en el modelo equivocado. La salida de Florentino fue el pretexto idóneo de Calderón para malmeter contra la contratación de megaestrellas. Defectos como la prepotencia, vanidad o soberbia de algunos ‘Zidanes’ jamás reaparecerían con esta junta directiva. La solución eran jugadores sin ínfulas de cracks. Tres batacazos consecutivos en Europa han desengañado a la afición. Sin los mejores no se ganan Champions. E inexplicablemente, un Madrid que despilfarra dinero como si no costara, no tiene un futbolista de referencia. Al margen está Casillas, pero sólo con un portero no se hace algo grande.

Dos ligas seguidas han camuflado el resquebrajamiento del modelo deportivo del Madrid. Cierto es que el año pasado la superioridad del equipo en el campeonato fue aplastante y tal mérito perdonó otro desliz en el torneo continental. Sin embargo, la humillación de Anfield y, sobre todo, la sensación de que la Liga pasa por un suicidio utópico del Barça han revelado que la clase media de la plantilla no da la talla en el Madrid. La fijación obsesiva por fichar holandeses no ha dado sus frutos. De los más esperados, Sneijder parecía que sí valía pero ha caído en un desdén físico alarmante y Robben juega a su capricho a sabiendas de que es el más talentoso del grupo. Luego están los Metzelder, Torres, Saviola, Heinze, Javi García, Parejo o Fauvert, quienes por unas o por otras juegan mal o están de relleno. Y por ello, Juande enfoca los partidos con lo poco de que dispone: mucha baratija y ni un solo diamante. Así es imposible.  

Mejor Lass que Klaas

Lunes, 5 Enero 2009

Lass antes que Klaas. Por lo visto ayer en el Bernabeu, el Diarra francés se antoja un futbolista muy útil para Juande Ramos. Klaas (Huntelaar) también augura dotes interesantes pero contra el Villarreal nos dejó claro dos indicios: inquietante en el área e inocuo lejos de ella. En cambio, Lass parece que cumplirá con su cometido a la perfección: defiende bien, roba balones, hace coberturas a sus compañeros, pasa con precisión y dosifica sus ofensivas. La sufrida victoria del Madrid ante el ‘submarino amarillo’ se debió en parte a la obediencia del francés al plan de Juande Ramos. En consecuencia, no es de extrañar que el técnico manchego apuesta finalmente por Lass para la Champions. Mejor guarecerse atrás que rifar una eliminatoria con el instinto de Klaas.

Algo ha cambiado en el Madrid aunque no de forma brusca. Quizá sea que los futbolistas han espabilado con el nuevo entrenador, defenestrando de una vez por todas la dejadez y autocomplacencia en la que cayeron con el método Schuster. Se ve a un equipo alegre, con otro talante mucho más positivo y con la humildad de ir paso a paso. El Barça está a años luz y no falla, sí, pero la guerra del Madrid ya no es ésa. Juande tiene que exprimir  al máximo los pocos recursos con los que debe acometer el asalto suicida a la Décima y por el momento, está tocando las teclas adecuadas. La defensa ofrece otra imagen aunque siempre con la inestimable ayuda de Iker Casillas, quien se ha vuelto a entonar; la línea media se mueve en torno a una idea clara y sólo deja al azar la creatividad para montar jugadas de ataque; la delantera sabe dónde empezar a presionar al rival y cómo colocarse en el área rival y en resumen, el concepto de equipo, todavía bastante mejorable, ya no está tan difuminado como hace apenas un mes. Bien por Juande.

También otro hurra por Robben, el arma más punzante de este Madrid. Al extremo holandés le trae sin cuidado echarse a la banda derecha o izquierda puesto que la va a liar igual. Conduce el balón al estilo Messi y por ello,  frenarle implica el sacrificio de hasta tres defensas. Sólo falta que no vuelva a lesionarle para evitar otra cojera en el equipo. Sin duda, su participación es vital para los blancos. Y otro que se presume trascendental es Guti, que si logra entenderse con el mismo Robben por un lado y con Sneijder por el otro, afilará la cuchilla merengue.

Al final, resultará que al Madrid le habrá venido bien la bochornosa eliminación de Copa. Hasta finales de febrero el calendario liguero de los blancos es asequible y por tanto, el equipo se encuentra con una ocasión pintiparada para afianzarse en los primeros puestos y hacer varios ensayos generales para la ansiada visita a Anfield. Pero eso es otra historia aunque a la vuelta de la esquina.  

La Liga se acabó

Domingo, 30 Noviembre 2008

Comprobado: no es que los rivales hagan bueno al Barça sino que el Barça hace malos a sus contrincantes. Se podrá permitir algún resbalón (Numancia y Getafe) pero el partido de Sevilla, primero de los grandes desafíos azulgranas antes de navidad, disipó cualquier duda sobre la capacidad del líder de la Liga, si es que había alguna. Hacía tiempo que no se veía a un equipo tan superior, dominante en defensa, avasallador en la media y aniquilador arriba. Ya está claro que el tempo del campeonato lo marca el Barcelona. Hace y deshace a su antojo, y anoche la víctima fue el Sevilla en el Pizjuán. Casi nada. Cuarenta goles en trece partidos son la mejor credencial de Guardiola pero si le añadimos los nueve tantos que ha encajado Valdés, la impresión es que el Barça sólo tendrá que esforzarse para ganar la Champions. 

La sexta velocidad de este equipo se la dan el recuperado Eto’o y el siempre diabólico Leo Messi. Si el Barça no la llega a pifiar el año pasado, Messi habría sido el próximo Balón de Oro. Da igual, con el tiempo lo será y seguramente más de una vez. Dijo Guardiola en la previa del encuentro de anoche que Sevilla era el cruce que más le preocupaba del carrusel que se le avecina a los suyos. Hoy, con una goleada escandalosa y una imagen que atemoriza al resto de Primera División, el Barça sólo tiene que continuar así tres meses más. Para Semana Santa, la Liga estará finiquitada. Los demás no poseen ni talento ni jugadores para hacer frente a los azulgranas.

Justamente, entre el puñado de perseguidores, se puede caer el Real Madrid. Cada semana asola un problema nuevo. Ayer, aparte de su penoso paso por Getafe, el partido dejó otra lectura: la sospechosa gestión médica del club. No es normal que después de trece jornadas, haya diez futbolistas en la enfermería. En el Coliseum se lesionaron Pepe, Sneijder y Miguel Torres. Tanto el portugués como el holandés tendrán complicado llegar al próximo calvario merengue: el Sevilla. Schuster acepta la situación crítica con resignación porque es consciente que una palabra de más en público le costaría la destitución. Ahora bien, ¿Por qué alardea el Madrid de tener a los mejores preparadores físicos y fisioterapeutas? Sería demasiada mala suerte tener a casi la mitad de la plantilla inactiva. El club debe depurar responsabilidades puesto que el problema responde a la incompetencia de alguien, no al mal fario.

Y del fútbol del Madrid, nada nuevo. Simplemente no hay ni fútbol ni ganas. La pena es que tampoco se vislumbran remedios en el horizonte. Bueno sí, el ansiado fichaje de diciembre. Ramón Calderón anunció esta semana que vendrán dos jugadores jóvenes. Sus consejeros le habrán advertido esta vez no desvelar sus nombres por aquello del encarecimiento de los fichajes. Pero los aficionados ya no creen al presidente. Ni está Kaká para arreglar el desaguisado; ni Cesc para ilusionar con proyectos futuros; ni Villa para marcar goles ni Cazorla para darle lustre al banquillo. Quienes vengan, tendrán que amoldarse al caos del Madrid porque esta vorágine de desaciertos y patochadas únicamente la pueden parar los capitanes.   

Los galimatías de Schuster

Sbado, 4 Octubre 2008

Benditos rompecabezas los que tiene que afrontar Bern Schuster a partir de ahora. Mañana vuelve Sneijder contra el Español y su mister, ni corto ni perezoso, ha declarado esta mañana que Wesley jugará cuarenta y cinco minutos. Después de estar casi tres meses en el dique seco, no parece que el hábil centrocampista holandés necesite jugar tanto tiempo. Sneijder ha adelantado los plazos de su recuperación con tesón y coraje. Si el holandés hubiese sido Ronaldo, Ronaldinho o Robinho, la misma lesión habría requerido medio año. Éstos se lo toman con tranquilidad, cosas de brasileños. Pero el asunto estriba en el overbooking  de medios en el Real Madrid. Guti es el antojo de su entrenador, y todo indica que cuando reaparezca la semana que viene no será para ir al banquillo; Diarra es el trotón necesario para vertebrar al equipo, por tanto tampoco saldrá del campo; Van der Vaart se ha ido entonando en los últimos partidos y aporta pegada, cualidad compartido sólo con Sneijder; De la Red también quiere hacerse un hueco a codazos y de momento está aprovechando sus pocos minutos. Con este galimatías, la maestría de Schuster consistirá en saber dosificar a todos y mantenerlos satisfechos, ardua tarea. Y para más inri, falta Gago, que en el tramo final de la temporada pasada encandiló a Schuster.

Pero las rotaciones no se limitan a la medular. Mañana toca retocar la delantera. Raúl tendrá su enésima oportunidad, según sus detractores, de reafirmarse, también por enésima vez. El dilema de Schuster será sentar a Robben o a Higuaín. Lo lógico sería alinear al holandés y utilizar al argentino para añadir mordiente a la punta si las circunstancias lo exigen. Quien sí tiene la seguridad de que jugará cuando lo desee es Van Nistelrooy, el ‘rey midas’ del fútbol. Balón que toca, balón que enchufa. Van ‘The Man’ ostenta unos números contundentes: sesenta goles en ochenta partidos con el Madrid. Ni el ‘matador’ Hugo Sánchez fue tan efectivo.

Y para completar el círculo, Schuster no podrá quejarse. Contará con la bautizada ‘mejor defensa del mundo’ (así la calificó el propio alemán): Sergio Ramos, Cannavaro, Pepe y Heinze. Con este panorama, el Español debería llevarse un buen saco, mejor que sea elástico, para que quepan más balones por todos los goles que va a encajar. Sin embargo, sigo diciendo que este Madrid aún no ha lidiado con un miura. Sólo entonces, sabremos si el Madrid es fiable o su destino es lanzar una moneda al aire.