Blogs

Entradas con etiqueta ‘uefa’

Otra Champions es posible

Viernes, 28 Febrero 2014

michel-platini-ucl.jpg

Zlatan Ibrahimovic tumbó en la lona al Bayer Leverkusen él solito y, de repente, el Paris Saint Germain se hizo ogro en esta Champions. El Madrid destripó al Schalke en Gelsenkirchen y la magia de la Champions se esfumó en un pispás. Si durante estos días escribís en twitter ‘formato Champions’, leeréis una ingente cantidad de palos contra la UEFA. En apenas 48 horas han salido a la luz varias corrientes de opinión: la predominante en las redes clama por un cambio de estilo. Bicocas como Leverkusen, Schalke o Zenit celebran los octavos como una fiesta final de curso; es un premio demasiado exagerado en la competición de los mayores. Y ninguno de ellos lo es. Esa corriente pide aquella segunda liguilla de grupos que purgaba a los menos favoritos y apenas dejaba revelaciones. El problema de ese formato fue su ‘injusticia estadística’, expresión acuñada por el ex portero del Bayern, Oliver Kahn. No en vano, durante la Octava del Madrid, los bávaros golearon en el Bernabéu 2-4, marcaron otros cuatro en Munich e, incluso, ganaron uno de los dos partidos de semifinales. Tres victorias contra una, y el Madrid campeón. La pataleta del amado y odiado Kahn fue previsible a la par que estúpida. El sistema era el sistema.

Los más folclóricos, entre los que hay una buena legión de periodistas, abogan por el viejo formato. Quizá no el primigenio con los campeones de cada país, pero sí con primeros y segundos. Los demás son un condimento innecesario. Cuando la UEFA decidió abrir la mano, la Copa de la UEFA murió para siempre. Quién no recuerda aquellos tiempos en los que ganar la UEFA era casi más complicado que la Copa de Europa. Huesos como el Mönchenglabach de Heynckes, la Juventus de Baggio, el Inter de Jürgen Klinsmann o ese estiloso Paris Saint Germain de Weah y Ginola pelearon en un torneo que, entonces, tenía la misma gracia que la ‘orejona’. Pero llegó un momento en el que el negocio eclipsó a la esencia puritana del fútbol y la UEFA decidió pulir la joya de su corona. Al fin y al cabo, se trataba de “vender la Champions mejor que los Mundiales”, viejo sueño del ex presidente Lennart Johansson. Y cuantos más clubes se amontonasen en la misma copa, más euros para las arcas del tío Gilito, o sea, UEFA. El inconveniente es que con tantos grupos sin cruces de favoritos, solían (y suelen) sobrar un par de jornadas, las de la honrilla para hacer clin clin caja. El espectáculo de las últimas Champions comenzaba a partir de octavos con los duelos fatídicos. Este año ni siquiera eso, salvo ese obsequio del Manchester City-Barcelona que casi está finiquitado.

Los cantos de sirena sobre una futura ‘Super Liga’ suenan como una dulce melodía a la par que puñetera. El desfase económico de los clubes elitistas no sólo ha anestesiado las ligas domésticas, sino que también produce litros de tila en la idolatrada Champions. Ni siquiera los clubes ingleses del campeonato marketiniano por excelencia han salido indemnes: Arsenal y City están medio muertos, y el United necesita conjurar la magia de Old Trafford para remontar a un Olympiakos cuyo cuento de hadas no puede durar mucho más. Bayern, Madrid, Barcelona y Paris Saint Germain son gigantes en un fútbol cada vez más de liliputienses. Culpa del dinero, culpa de la UEFA. El inminente Fair Play financiero se ajustará a la medida de los grandes. Algo así como el engañoso límite salarial de la NBA.

UEFA-Real Madrid…algo está cambiando

Martes, 17 Mayo 2011

normal.jpg

La UEFA ha puesto en jaque el poder fáctico del Madrid en Europa; más bien, lo ha dejado sin influencia alguna. Y es que el dichoso rally de los clásicos (MARCA dixit) ha dejado a la altura del betún la diplomacia del club blanco: Platini y sus comisarios han tumbado los dos recursos motivados por las trifulcas de los Madrid-Barça. Primero, la apelación a la sangría verbal de Mourinho post ida de semifinal fue desechada por irrisoria. Era asumible. Pero la última desestimación de conducta antideportiva de varios jugadores del Barça ha escocido a los abogados del Bernabeu, hasta el punto que ya no saben qué pruebas aportar o cómo redactar un informe que cuele…Dani Alves, Pedro, Keita, Víctor Valdés,  Mascherano y Busquets no pasarán por la guillotina UEFA. Y, además, el chiste no acaba ahí: el Madrid tendrá que pagar las costas del proceso, un sainete que ni a los guionistas de Ally Mcbeal  se les habría ocurrido.

El caso es que ni el lector de labios ha concluido si Busquets le soltó a Marcelo ‘mono mono’ o ‘morro morro’ (listo estuvo el azulgrana poniéndose la mano en la boca, todo hay que decirlo) ni la UEFA ha tomado en serio al Madrid, hecho que realmente debería trascender. Porque los blancos se equivocaron replicando la denuncia del Barça contra Mourinho a sabiendas que esta queja no tenía precedentes. Florentino, en su obsesión por pregonar valores señoriales e intachables, ha creado un mensaje con el que los organismos internacionales actúan en consecuencia: si el Madrid es tan eminente, ¿por qué intenta atizar al Barça después del partido?…¿resquemor por el ataque a Mourinho? La cúpula directiva debió hablar con su entrenador antes de enfrascar a su bufete en una batalla jurídica con pocas posibilidades. El resultado es que, atendiendo o no a la lógica, al Madrid lo han sacado de la mesa VIP: Mourinho verá la primera fase de la próxima Champions desde tribuna y Busquets sí jugará en Wembley. La excusa oficial es que Platini se niega a rearbitrar partidos, pero los cenáculos de la capital barruntan que algo está cambiando en las relaciones diplomáticas.

Alfredo Relaño define la bula del Barça como ‘In dubio, pro Barça’, aludiendo al principio jurídico in dubio pro reo: en caso de duda, se favorecerá al acusado. El argumento tendría o no validez absoluta si el dichoso lector de labios hubiera resuelto el enigma Busquets-Marcelo. No ha sido así y, por tanto, el Madrid tragará quina.  Pero los desencuentros del Madrid no pillan por sorpresa, la UEFA dejó de ser benevolente con los blancos hace años:

*01 de abril de 1998…el fondo Sur del Bernabeu rompió la portería en los prolegómenos de la semifinal de Champions entre Madrid y Borussia Dortmund. El partido se retrasó hora y media por falta de porterías supletorias, y la UEFA le metió al Madrid un paquete de un partido y multazo económico. El debut del Madrid en la siguiente Champions contra el Inter se celebró en el Sánchez Pizjuán. De nada sirvió que no hubiese antecedente alguno. La imagen dio la vuelta al mundo para escarnio de la UEFA y su competición mimada. En consecuencia, el castigo fue fulminante.

*06 de marzo de 2001…Raúl marca un gol descarado con la mano en el Madrid-Leeds de la segunda fase de la Champions y la UEFA le sanciona con un partido y multa al canto. Finalmente y después del recurso del Madrid (Maradona nunca fue molestado por su ‘mano de dios’ y al angoleño Vata tampoco le reprocharon haberle metido ‘mano’ al Marsella en las semis de la Copa de Europa 89-90), al siete merengue le perdonaron el siguiente partido que, dicho sea de paso, era totalmente intrascendente.

*24 de febrero de 2004…Roberto Carlos propina un manotazo al argentino Demichelis del Bayer Munich en la ida de octavos de aquella Champions en el Allianz Arena. El árbitro Terje Hauge no vio nada, pero la UEFA decidió innovar con el vídeo para rearbitrar el partido. El brasileño se revolvió tras sufrir una fuerte entrada del central del Bayer y su nervio le jugó una mala pasada: dos partidos, que habrían sido tres sin la falta de Demichelis.

Estos  antecedentes delatan que el Madrid no es intocable. Y para más inri, las denuncias contra el Barcelona dificultan el trabajo de Valdano y Butragueño, los que siempre acuden a los sorteos de Nyon. Quizá un silencio estampa del Madrid atempere las relaciones con el organismo con el que justamente no se puede estar a la gresca….o quizá en Madrid crean a ciencia cierta que el Barça es el predilecto de Platini.  Todo son conjeturas, lo único claro es que, a tenor del panorama, el bufete del Madrid deberá redactar informes incluyendo un plan de choque, por si la UEFA le suelta otro mamporro.    

Cómplices chapuceros

Jueves, 25 Noviembre 2010

1290603079_1.jpg

La ingenuidad de Mourinho ha puesto patas arriba la UEFA. Platini exige al Madrid comportamientos decorosos, pero al club le trae sin cuidado: hay que ganar la Décima por lo civil o lo criminal. Y tampoco es que perpetraran nada alarmante, tan sólo un par de artimañas para limpiar a los titularísimos de tarjetas de cara a octavos. Pero la UEFA, fiel a su carácter impasible y hierático, ha entrado de oficio a lo bestia en su cruzada por el fair-play.

A Xabi Alonso y Sergio Ramos les van a investigar hasta en el carné de identidad, pero es que Mourinho, Dudek y Casillas también son sospechosos de complicidad. El míster, sin duda, ha sido el autor ideológico de la patochada; porque, nunca mejor dicho, ha sido una cagada en toda regla. Anda que no había maneras para que fuesen expulsados con disimulo; no sé: una demora en un saque de banda, una patadita a destiempo, una protesta un poco airada, etc. Había tropecientas tretas para no sacar a ambos en todas las primeras planas de Europa. Claro, los ventajistas se han encontrado con una oportunidad pintiparada para machacar el manido señorío merengue.

En fin, a lo que voy: la UEFA le va a buscar las cosquillas al Madrid y ha metido en el saco a los afectados (Ramos y Alonso), la cabeza pensante y los dos interlocutores. Porque fijaos si la travesura fue desvergonzada,  que las teles captaron todo el modus operandi: Mou comentó un secretillo a Chendo, delegado de campo, para montarse la coartada; después, le reveló la torpeza a Dudek (para algo ha servido en esta plantilla) y, a continuación, el portero polaco se fue paseando a la portería de Casillas y le susurró al oído las órdenes de arriba. El último paso, delegado en Iker, fue pasarle el mensaje a Ramos para que lo ejecutara. Ante este panorama, yo también les acusaría de cómplices, pero de cómplices chapuceros.

Y lo mejor es que Casillas tuvo un par y después del partido no obvio la pregunta incisiva de la prensa. Respondió con una sonrisa maliciosa y se inventó que las instrucciones consistían en que Ramos parase al delantero centro del Ajax…¡con un 0-4! Vaya tela, ¿nos hemos vuelto todos tontos ?

Ese engendro de Europa League

Viernes, 4 Diciembre 2009

trofeo-uefa.jpg

No le acabo de pillar el gustillo a la Europa League, ese engendro nacido de la ya atrofiada Copa de la UEFA. Por más que la miro y remiro no veo la gracia de empezar un torneo con eliminatorias previas para quitar a los más malos, después montar grupos a granel para seguir echando a equipos paquetes y luego volver al formato de play-off para embutir a los repudiados de la Champions. La extinta Copa de la UEFA sí que molaba, pero no la de las última década, sino aquella histórica en la participaban los subcampeones de liga, y que más tarde pasó a jugarse con terceros, cuartos y campeones de copa.

Ya me diréis cuál es el secreto de un torneo en el que van cuartos, quintos y sextos clasificados de liga, con algunos equipos invitados de gorra por ‘fair play’ y no sé cuántas milongas más. Todavía recuerdo aquellas ‘UEFAS’ con Juventus, Inter, Bayer, Manchester y Liverpool como ogros de la competición. Aquí, en España, vivimos martes espectaculares con Madrid o Barça en liza. El Atlético de Schuster y Futre o el Valencia de Penev también eran unos clásicos. En la mismísima Copa de la UEFA se inició la saga de aquel preciosista Paris Saint-Germain con Weah y Ginola; se forjó la leyenda popular de que los equipos italianos siempre llegaban a las finales y, sobre todo, descubrimos a un mito, Zinedine Zidane, por entonces, alma mater del modestísimo Girondins de Burdeos. Incluso, la ‘Quinta del Buitre’ dejó su impronta con dos Copas y sus archiconocidas remontadas en el Bernabeu.

Todo aquello se grabó en vídeos para el baúl de los recuerdos . En estos años la UEFA, sus mandamases, se ha despreocupado por revitalizar una copa con pedigrí y ha volcado denodadamente sus esfuerzos en potenciar la Champions y sus jugosos ingresos por derechos de tele. Encima, para que el fútbol no pare, se sacaron de una reunión la Intertoto, una aberración que interesa menos que el trofeo Carranza o el Teresa Herrera.

Los futboleros ochenteros echamos de menos la UEFA de toda la vida. Ésa que decían que era más difícil de ganar que la propia Copa de Europa. Por lo menos, la casualidad ha salvado a Platini esta temporada y le ha servido un engendro que en febrero contará con Liverpool, Bayer, Atlético, Roma, Lazio, Ajax, PSV, Valencia, Villarreal y un invitado de excepción, el Athletic. Algo es algo.

 

Nadie se acordará de Irlanda

Viernes, 20 Noviembre 2009

La nación de Irlanda proclama su irá contra la FIFA, no es para menos. Se dice que el fútbol mueve pasiones y en el mundo anglosajón siempre un poquito más. El infame error del árbitro sueco Martin Hansson ha aparcado durante unos días los problemas triviales de la nación gaélica para convertir la mano de Henry en una cuestión política. En el ojo del huracán está Michel Platini, quien no podía permitir en su primer mandato como ‘premier’ UEFA que su queridísima Francia no estuviese invitada al baile mundialista. No sabemos si el dirigente francés bajó al vestuario del árbitro antes de la prórroga, pero sí es una certeza que Platini sabe qué hilos mover en la burocracia FIFA y el modo de aspirar al cetro de Joseph Blatter.

El caso es que un ‘arbitrucho’ de  poca monta lapidó en un instante la ilusión de seis millones de irlandeses (a los del Norte no los cuento porque allí Henry ya ha debido ser nombrado hijo predilecto). En Dublín mereció ganar Irlanda y en París también. Pero resulta que a Domenech y sus pupilos se les iba la repesca de las manos, y para que Hansson no tuviese que tragar quina el resto de su vida entre la comité arbitral europeo, tiró por lo fácil inventándose una ocasión de gol más propia de un central y un pivote de balonmano.

Los argentinos inscribieron para la posteridad la ‘mano de dios’. Aquella fue concebida con apego por el mundo del balón (exceptuando a los ingleses, claro). Más que nada, porque el histórico lance de Maradona antecedió a su llamado gol del siglo. En cambio y con un contraste abismal, los franceses quieren canonizar ‘la main de dieu’ del tramposo ‘Titi’. A Maradona se le perdonó su farsa, nunca un tío tan grande había intentado engañar al ‘fair play’. Dos décadas después  y con poco por descubrir en el fútbol, Henry ha quedado retratado como un tramposo desquiciado que golpeó el balón con la mano dos veces por absoluta desesperación. El fútbol no perdona a Henry, ni a Hansson ni a Platini. Imaginad que esto sucediese en un Mundial: la francofobia podría ser brutal.

El ministro irlandés de justicia, Dermot Ahern, ha exigido que se repita el partido, pero la FIFA le ha respondido ipso facto que es imposible porque el fallo de Hansson fue un ‘error de apreciación’. Pues estamos aviados: si un árbitro no aprecia que un jugador toca el balón con la mano dos veces descaradamente, que piten los mismos jugadores, que entre ellos seguro que habrían detenido la jugada. Árbitros como este Hansson los hay a patadas en un Mundial. Y lo último que querría la FIFA es que apareciese de la nada otro Al Ghandour, el recuerdo más amargo del España-Corea del 2002. La cuestión es que en 2002 nadie nos consoló a nosotros y mañana nadie se acordará de Irlanda.

Cacicada made in UEFA

Viernes, 21 Noviembre 2008

Y el TAS falló y la UEFA la cagó, una vez más y no será la última. Al final, el Atlético de Madrid-PSV Eindhoven se jugará en el Calderón, tal como querían los españoles, pero a puerta cerrada, expreso deseo del a partir de ahora, repelente Olympique de Marsella. Ese señorito francés llamado Michel Platini, presidente de la UEFA, ha vuelto a sacar a paseo su animadversión a nuestro fútbol y lo que iba a ser una fiesta, la clasificación del Atleti para octavos, se torna casi en funeral. El supuestamente solemne TAS (Tribunal de Arbitraje Deportivo) se ha puesto la venda sobre los ojos y ha pasado olímpicamente de las pruebas documentales que traía el club madrileño. Tales evidencias habrían acabado con la testarudez de este dudoso órgano y habrían demostrado que los únicos incidentes del pasado Atlético-Marsella los protagonizaron los bárbaros aficionados franceses. Que hubiese gritos racistas no se puede negar pero no fueron a coro.  Siempre hay cuatro idiotas que, lejos de ser racistas, les gusta hacer sus gracias con gente de color. Para el caso, es lo mismo: la UEFA generaliza,  dicta comportamiento poco ejemplar y castiga con dinero o cierre de campo.  

Si ya lo sabían Cerezo, Gil Marín y Aguirre. La espada de Damocles que se cernía sobre sus cabezas tenía que caerles encima. La UEFA aduce mal comportamiento del Atlético y otros precedentes. ¿Precedentes? Pero si los rojiblancos  no huelen la Champions desde hace una década, y el año pasado en UEFA contra el Bolton, fueron los guiris quienes la montaron en el graderío del Calderón. Da igual: como han ocurrido un par de hechos aislados en el campo del Atleti, la UEFA piensa que es sintomático. Y a ver quién es el valiente que osa a replicar a la UEFA.

Mejor no patalear. Los seguidores colchoneros tendrán que aguantarse y ver el partido por la tele. Lo que sigo sin entender es qué gana el Marsella con todo este disparate disciplinario. El otro día, durante un partido de la liga francesa se veían bengalas en las gradas del Velodrome del Olympique con una claridad pasmosa. A lo mejor es que la UEFA no estuvo pendiente del partido o más bien no le han llegado las imágenes. Insisto, la envidia francesa llega a extremos insospechados, o ¿creéis que si el Marsella hubiese ganado en el Calderón, habría organizado este circo? El Atlético, por historia y afición, no necesita que venga ningún TAS, UEFA, Olympique o quien sea para dar lecciones. Ahora sólo queda resignación y  ganar al PSV. Eso sí, no esperéis que la UEFA entierre el hacha de guerra, con lo que le gusta hacer de padre.

Vuelve el mayor coñazo

Martes, 28 Octubre 2008

¡Horror!, vuelve la Copa del Rey, el torneo que peor formato tiene de todas las copas que hay en Europa. La Federación Española la sigue su considerando su torneo fetiche, su ‘niña bonita’ y por ello, continúa obcecada en mantenerla como en las últimas ediciones. Es decir, súbitamente aburrida. La obstinación de Villar desespera a todo el mundillo futbolístico. Bueno, a todos menos a Real Madrid y Barça, los cuales exigen cualquier tipo de facilidades. La sinvergonzonería no tiene límites.

Durante varias temporadas, las primeras rondas de los equipos de Primera División se jugaban a partido único y en el campo del club de menor entidad. Entonces, y sólo entonces, los duelos entre los terceras o segundas ‘b’ contra los primeras tenían gracia. Los estadios modestos se llenaban y en noventa minutos algunos equipos grandes se llevaban el susto o directamente eran fulminados. Tal formato era emocionante hasta que llegaban los octavos de final y empezaban las eliminatorias a doble encuentro, que a la postre se cargaban el espectáculo copero. La mayoría de los clubes españoles, incluidos muchos de Primera División, clamaban por un partido solo de principio a fin. Así se hace en Inglaterra y Alemania, donde sus respectivas copas adquieren una dimensión volcánica.

Pero en España importan los intereses de los equipos mil millonarios y si resulta que el Real Unión es el suertudo que le toca medirse al Madrid, muy bien debe hacerlo en su campo para llevar algo de interés al Bernabéu. O sea, imposible. Lo mismo le pasa al Benidorm con el Barça; al Portugalete de Tercera con el Valencia, vigente campeón, o  al Orihuela con el Atlético de Madrid. La lógica imperará y los grandes llegarán hasta cuartos, por lo menos, y ahí nuestra ‘majestuosa’ Copa se supeditará, como todos los años, a la Liga de Campeones y a la Copa de la UEFA. Villar lo sabe pero no pataleará por miedo a ser reprendido por la UEFA de Platini o por la mismísima FIFA de su queridísimo Joseph Blatter.

El presidente de la Federación Española está confuso. Ya no sabe qué argucias utilizar para colocar a Madrid y Barça cara a cara en una final. La perfidia de ambos clubes con Villar comienza a ser descarada. De otra forma no se entiende que los suplentes sean siempre los protagonistas de esta competición y que nadie exija cuentas si los clubes poderosos son eliminados a las primeras de cambio. Lamentablemente, perder en la Copa es un accidente y caer en la Champions es un desastre. Ése es el baremo que ha inventado la Federación con sus continuas y fallidas enmiendas a su trofeo. Y para mayor escarnio, los fechas y los horarios coperos no pueden ser más inoportunos: esta noche entra en liza el Barça, mañana el Atlético de Madrid y el jueves, el Real Madrid, todos a las nueve de la noche. Las idas serán inolvidables para quienes vayan in situ a los campos de los equipos inferiores. Y los partidos de vuelta volverán a ser los mayores coñazos del deporte nacional. Tome buena nota, señor Villar.

Espeluznante contraste

Jueves, 23 Octubre 2008

simaogol221008_es.jpg

Todo simuló estar pactado. El decurso del partido pareció ejecutarse merced a un plan pergeñado hace meses, cuando Atlético y Liverpool supieron que se enfrentarían en la liguilla de Champions. De otra forma, nadie se explica el bajón que sufrieron los ingleses en la segunda parte. Extraña que la desatención británica fuera psicológica teniendo a Mister Rafa Benítez como el adalid del coraje y la motivación. Entonces, si se descarta tal opción, no queda otra que reconocer y alabar los aciertos que Javier Aguirre sí se mereció anoche. El entrenador mejicano atinó la estrategia en la reanudación. Sin tener que devanarse los sesos con complejos algoritmos, Aguirre dio con la solución más simplona a la par que adecuada: sacar al campo al mejor futbolista del equipo, dicho y hecho. La sola presencia de Agüero inquietó a la ordenada defensa del Liverpool.

Por arte de magia, o más bien por temor inglés, el reloj suizo que Benítez había puesto en funcionamiento en la primera parte, se detuvo y nunca más volvió a funcionar. Quizá con Fernando Torres la segunda parte habría sido otra historia porque la defensa achacosa del Atlético concede al rival oportunidades de todos los colores y ya se está convirtiendo en una fea costumbre.

La UEFA también hizo lo suyo. Advirtió que vigilaría las gradas del Calderón, butaca a butaca, y ahí se encontró de sopetón con un hermanamiento ejemplar entre las dos aficiones. Pero no le había bastado con asustar al Atlético mediante ese estúpido y alevoso ademán de sanción, tenía que seguir estirando la cuerda. El señor Michel Platini y sus secuaces designaron al danés Bo Larsen como árbitro de la contienda, para perdición del trencilla. Larsen fue malísimo y sus linieres, peores. La casualidad o la premeditación, ya me creo cualquier cosa, desbordaron el partido con polémicas a granel: el gol de Keane en fuera de juego fue validado, el tanto de Benayoun fue correcto pero no subió al marcador, Maniche marcó tras recibir el pase un metro por detrás del defensa y sorprendentemente, o no, vimos que el banderín amarillo fosforito estaba alzado. Por lo menos, al árbitro no le quedaron excusas que inventarse para anular el empate de Simao. Por cierto, el portugués gana cada día más relevancia en el equipo. Responde en los partidos grandes, así que Aguirre no se atreverá a hacer experimentos con gaseosa en su banda, esperemos.

Aún se puede confiar en este Atleti. Se recupera como el boxeador casi noqueado que se faja con un puñetazo y vuelve a dar emoción al combate. El peligro es que el contraste del equipo es espeluznante: en las primeras partes tira su guión a la basura y en la segundas, espabila a impulsos. Lo meritorio sería que Aguirre escribiese una historia interesante que durase noventa minutos. Entonces, los criticones recalcitrantes sabrían otorgar al César lo que es del César. Tiempo al tiempo.

La UEFA se pasa tres pueblos

Martes, 14 Octubre 2008

Carísimo le ha salido al Atlético de Madrid su debut de Champions en el Vicente Calderón. A la UEFA no le ha temblado el pulso para sancionar a los rojiblancos con la clausura de su estadio por dos partidos más otro que queda en suspenso a expensas de que el club español no reincida en disturbios con público durante los próximos cinco años. Como no podía ser de otra manera, el Atlético ha recurrido la sanción del organismo europeo aunque ya debía haberse esperado lo peor cuando sucedieron los disturbios entre la Policía Nacional y la afición del Marsella en las gradas del Calderón. Lo curioso es que ningún medio de comunicación español barruntaba durante las dos últimas semanas el torbellino que ha originado UEFA esta mañana. Si acaso, una sanción económica, de las de rigor por incidentes con el público que acude a un partido de Liga de Campeones. En cambio, los periodistas franceses llevan incitando al presidente de la UEFA, el también francés Michel Platini, a que castigara a los españoles por los desmanes injustificables del partido desde el pitido final del mismo.

Pero la cuestión es que el Atlético ha recibido un bofetón inesperado. Los fastos para el regreso de Fernando Torres con su Liverpool ya estaban organizados y la cruda realidad indica que ‘The Kid’ no pisará el estadio de sus amores, teniendo que conformarse con jugar contra su ex equipo en Mestalla o el Sánchez Pizjuán, ya se verá. Una vez más, la UEFA ha dejado patente su tolerancia cero con el vandalismo en el fútbol y ha blandido su espada contra el Atlético. La sanción es exagerada si nos atenemos a los precedentes de las últimas temporadas: en el año 98, la hinchada radical del Real Madrid, Ultra Sur, derribó la portería del fondo sur del Santiago Bernabeu en los prolegómenos del Madrid-Borussia Dortmund de semifinales de Champions y el partido se tuvo que suspender más de una hora. La consecuencia fue un partido de suspensión al Madrid. Y hace menos, en septiembre del 2004, el árbitro sueco Anders Frisk fue alcanzado por un objeto, nunca se sabrá si fue una moneda o un mechero, lanzado desde la grada en el descanso del Roma- Dinamo de Kiev, también de Champions. La sanción para los italianos fue el cierre del Olímpico romano por dos encuentros. Por tanto, extraña que al Atlético le puedan cerrar el campo tres partidos por disturbios en el grada, y la Roma sólo recibiese dos partidos de sanción cuando un colegiado que estaba arbitrando un partido de Champions sangró delante de todas las televisiones.

Que haya sanción sí es justo pero no el alcance de la misma. Sin embargo, el Atlético debería saber que la Liga de Campeones es la niña bonita de la todopoderosa UEFA y que no se permiten fallos de seguridad por mucho que la culpa la tuviesen los aficionados salvajes del Marsella. Con la UEFA, hay que atar todos los cabos: desde la actuación policial en los aledaños de los estadios hasta los comportamientos de los entrenadores en el césped. En caso contrario, no se entendería que Javier Aguirre haya sido sancionado con dos partidos por ‘proferir insultos a jugadores del Olympique’. La Champions no es la competición de los mejores clubes, es la liga de la UEFA en la que prepondera el decoro ante los ojos del mundo. De todos modos, Platini había avisado con tomar medidas urgentes y serias. Lo que pasa es que la UEFA no siempre mide su seriedad por el mismo rasero.

Más que una metedura de pata

Domingo, 13 Julio 2008

El presidente de la FIFA, Joseph Blatter, opinó el pasado jueves del vaivén de Manchester United y Real Madrid en el ‘asunto Cristiano Ronaldo’. Inopinadamente, o quizás de manera premeditada, Blatter espetó que el Manchester, todavía equipo de la estrella portuguesa, se estaba comportando con Ronaldo como si se tratara de un ejemplo de esclavitud moderna. Así es, tal como lo acabáis de leer, sin ninguna metáfora ni doble sentido. Ni corto ni perezoso, la máxima autoridad del fútbol mundial osó a utilizar tan abominable termino para describir la situación de ‘opresión’ que supuestamente sufre el luso quejica. Me extraña que setenta y dos horas después ninguna organización humanitaria haya lamentado o condenado esta penosa declaración.

No sé si el señor Blatter (desde ahora omitiré el apelativo de señor) es consciente de la magnificencia de su cargo. Deduzco que cualquier manifestación pública que haga el principal responsable institucional del fútbol tiene alcance mundial. Es por ello por lo que su puesto exige ciertas infalibilidades, entre ellas, no frivolizar con temas tan graves y serios como la esclavitud. Me pregunto qué pensaran los millones de personas que están sometidos a la explotación sexual y trabajos forzados en más de 130 países, según datos de la ONU. Ahora resulta que Cristiano Ronaldo, quien sólo cobra 6 millones de euros anuales por dar patadas a una pelota, está sometido por una organización, el United, que sólo le ha dado la oportunidad de su vida para triunfar en este deporte. Una de dos: o nos hemos vuelto locos o definitivamente vivimos en una realidad en la que aquello de ‘vale todo’ es axiomático. Y me temo lo segundo.

No hay excusas para el presidente de la FIFA. Pero es que ni siquiera se ha retractado de lo que ha dicho. La devoción confesa que Blatter siente por el Real Madrid le ha traicionado por completo. A saber qué opinarán en el Manchester después de oír a la cabeza visible del fútbol mundial, cuyo reto es el de proteger el bienestar institucional y deportivo de este negocio. Los Ferguson, Glazer, Queiroz y compañía se habrán quedado pasmados con la FIFA. No es para menos.

En más de una ocasión he escuchado a Blatter afirmar que los profesionales se deben a sus clubes. Entonces, ¿de qué estamos hablando? Cristiano Ronaldo tiene un contrato firmado con el club inglés y no expira este verano. Por tanto, si Blatter considera al portugués un profesional, lo que nunca debió hacer fue valorar la relación contractual entre el United y su jugador. Y en el remotísimo caso de que hubiese considerado opinar sobre este culebrón, que por otro lado, mantiene en vilo a todo el fútbol, nunca jamás debió compararlo con la esclavitud, ni siquiera con cualquier indicio de ésta. Porque el fútbol es un negocio cuyos gestores se lucran para entretener a los ciudadanos, y la esclavitud niega la vida humana. Menos mal que cierta gente, como el presidente de la UEFA, Michel Platini, han salido al paso para corregir a su superior y recordarnos que sí, que el fútbol es bonito, pero que evidentemente, hay cosas más importantes en la vida.